martes, octubre 24, 2006

...la alegría que produce ese arte.

Ayer pensaba el poco arrepentimiento que me producen ciertas faltas mías. ¿Qué podré hacer para aumentar mi dolor de los pecados? Reconozco que tengo un alma demasiado poco torturada.

Después de la comida, algo adormilado en mi sillón, ya he echado mi partida de ajedrez, leo otro trocito de El Gatopardo.

Este libro me hubiera reconciliado con la literatura si alguna vez me hubiera distanciado de ella. (Padre, me confieso de no haber cometido tal pecado. De esto sí que no requiero absolución. Habré pecado de otras muchas cosas, pero en esto estoy puro.) Leer sus páginas es sumergirse en un trocito de la Sicilia del siglo XIX. Es sumergirse en la penetración psicológica de los personajes que Lampedusa nos ofrece en sus sencillas páginas ajenas a toda pretensión.

Ajenas a toda pretensión, aunque él sabía, seguro, que estaba levantando una obra inmensa, magistral, que desafiaría al tiempo. Es la sencillez del que escribe sabiendo que lo hace para los siglos.

Cuando uno ha logrado semejante grandeza, ya no necesita ni impactar, ni tratar de ser brillante. Es como si el autor pudiera decir al lector, ya me es indiferente que te agrade o no mi obra. Las generaciones futuras son las que darán la última palabra.

Nadie como ese autor pudo radiografiar de una forma más genial esa sociedad provienciana y sus personajes de carne y hueso. Y a mí, el artista italiano me alegra mi descanso del mediodía, eso que los anglosajones todavía no han descubierto. Los mediterráneos, sí. Para mí, el parón del mediodía es "algo intocable". Y así, cada jornada es como si tuviera dos días. El día de la mañana y el día de la tarde, cada uno con su carácter.

Las alegrías hogareñas del descanso del mediodía me alegran el resto de la mitad de la jornada. Por eso sigo la jornada con el mejor de los humores. ¿Quién podría hacer de otra manera tras una partida de ajedrez, un trocito de chocolate amargo y la lectura de un texto magistral mientras escucho la banda sonora de Harry Gregson para Las Crónicas de Narnia (horrible película, magnífica música).

Os dejo, debo rezar la hora nona y después coger el coche para ir a la parroquia. ¿De qué les predicaré a mi reducito rebañito de viudas?

Quizá sobre el arte de vivir y la alegría que produce ese arte.

2 comentarios:

  1. Anónimo10:42 p. m.

    ORACIÓN DE LA SANGRE DE CRISTO


    Señor Jesús, en tu nombre y con
    el Poder de tu Sangre Preciosa
    sellamos toda persona, hechos o
    acontecimientos a través de los cuales
    el enemigo nos quiera hacer daño.
    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos toda potestad destructora en
    el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego,
    debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas
    de la naturaleza, en los abismos del infierno,
    y en el mundo en el cual nos movemos hoy.

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    rompemos toda interferencia y acción del maligno.
    Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares
    y lugares de trabajo a la Santísima Virgen
    acompañada de San Miguel, San Gabriel,
    San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.
    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos nuestra casa, todos los que la habitan
    (nombrar a cada una de ellas),
    las personas que el Señor enviará a ella,
    así como los alimentos y los bienes que
    Él generosamente nos envía
    para nuestro sustento.

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos tierra, puertas, ventanas,
    objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos,
    y en fe colocamos un círculo de Su Sangre
    alrededor de toda nuestra familia.

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos los lugares en donde vamos
    a estar este día, y las personas, empresas
    o instituciones con quienes vamos a tratar
    (nombrar a cada una de ellas).

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos nuestro trabajo material y espiritual,
    los negocios de toda nuestra familia,
    y los vehículos, las carreteras, los aires,
    las vías y cualquier medio de transporte
    que habremos de utilizar.

    Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos,
    las mentes y los corazones de todos los habitantes
    y dirigentes de nuestra Patria a fin de que
    Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella.
    Te agradecemos Señor por Tu Sangre y
    por Tu Vida, ya que gracias a Ellas
    hemos sido salvados y somos preservados
    de todo lo malo.

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  2. Anónimo5:26 p. m.

    No se torture el arrepentimiento vendrá

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