jueves, diciembre 07, 2006

El padre Fortea mirando una playa y diciendo: allí me bañaré.

Sí, esa playa parece perfecta.
¿Es de su gusto?
Sí, sí, por supuesto.
Algunos de los que tanto critican a la Iglesia (intelectuales, senadores, gente de a pie, feministas desbocadas, etc) hacen su crítica contra una Iglesia que no existe más que en su imaginación.
La Iglesia en la que ellos “creen”, la que creen ver, es un fruto mal digerido de El Nombre de la Rosa, El Pájaro Espino, cuatro canciones (repetidas mil veces) de un par de grupos punk y unas cuantas conversaciones entre amigotes. Ah, y el NO-DO. Todo eso mal digerido, revuelto y horneado en el interior de su mente de unos cuantos años da como resultado que por la calle nos griten y nos insulten. A mí ya no me insultan desde que salgo por la tele, tienen miedo de que les eche mal de ojo. Pero a los demás curas sí que les agreden verbalmente por la calle en España. Os lo aseguro, lo he visto, soy testigo.
Pero después la Iglesia real es bastante distinta de lo que esa pobre gente piensa. El párroco de la iglesia de la esquina ni es el abad de la abadía de Guillermo de Basquerville, ni el inquisidor general del Reino de España, ni el custodio del 5º secreto del Código Da Vinci.

Cuando uno se imagina un cura, la gente piensa el alguien viejo, gordo, con un roquete encima; el roquete es esa prenda blanca corta que se pone encima de la sotana.

Pero yo mismo, que soy sacerdote, estoy escribiendo este post mientras juego una partida de ajedrez a través de Internet (no superaré el ataque combinado de los dos caballos enemigos dominando el centro del tablero), mientras escucho en una radio digital la banda sonora Trevor Jones para El Último de los Mohicanos. La película mala, la música buena.
Es decir, que imaginan un clero que está tomando el té con una marquesa en vez de estar viendo Matrix.

Pero les perdono su ignorancia, les perdono sus prejuicios, les perdono sus traumas antieclesiales, porque en el fondo es que no saben.

Ah, las olas de la playa eran impresionantes. Más altas que yo. Me encaramaba a ellas y me dejaba llevar por su cresta. Hacer el alligator, lo llaman en Brasil. Si hacéis click en la foto veréis el bosquecillo de palmeras que había delante de la arena. El coco con su pajita lo escondí. La foto de las palmeras, la playa y yo bebiendo de un coco hubiera provocado la ira de los anticlericales. Ya lo que nos faltaba, hubieran dicho. Él está allí mientras yo trabajando en mi oficina. Y yo les hubiera dicho: Sí, así es. Mucho me temo que así es. Y encima me queda la otra vida.

52 comentarios:

  1. angelillo revoltoso12:55 a. m.

    Acerca del Infierno (II):

    Con todo mi aprecio:
    Para todo el que lo lea.
    Para el Padre Fortea.

    +++
    (De los sermones del Padre Fortea)

    "El infierno es el estado, del que después de dejar esta vida, ve ya el ser de las cosas, la auténtica razón de todas las cosas: ve que existía Dios, los ángeles, ..., que existía la Bienaventuranza Eterna, y sabe que nunca, jamás, la gozará.
    Eso es el Infierno: el terrible estado."

    "...saber que existe ese gozo infinito y que uno nunca lo gozará: pasen mil años, un millón de años, diez mil millones de años..."

    "...por la Eternidad. Y nada ya lo puede arreglar. Eso es lo tremendo: no hay salvación posible. El Dios que es rico en Misericordia, ha dado su Palabra definitiva y ha dicho: ¡Fuera!"

    "No pueden apelar a la Misericordia de Dios, porque la Misericordia de Dios ha sido la que los ha rechazado."

    "(Para describir el Infierno), Jesús usa la imagen del fuego.
    ¡Qué será ese fuego en lo más íntimo del espíritu!
    En lo más íntimo: inextinguible."

    "Debemos rezar mucho, no por ellos, que ya no tienen salvación ninguna, sino por las personas que estén a punto de morir, ..., en peligro de condenarse...: las personas que si no viene la Gracia se condenarán seguro."

    "...para que todos sus ángeles, y la Vírgen María estén allí y le hagan ver el arrepentimiento y uno lo acepte."

    +++
    (De la intuición y sentimientos de mi alma)

    Cuando era pequeño, hace ya muchos años, un Ser de Luz pudo venir a verme y pudo hablar conmigo unos instantes. Y pudo decirme:

    "Incluso por encima de lo que la Iglesia y nosotros mismos creemos que entendemos acerca de las palabras de Jesús, incluso por encima de todo ello, está siempre el Amor Infinito de Dios."

    "El único objetivo de los Angeles del Mal es alejaros de Dios, con todo el sufrimiento que ello conlleva."

    "Y vosotros caeréis y os alejaréis de El. Pero Dios nunca os abandonará:
    su Amor es Eterno por siempre. El siempre os está esperando.
    Su Divina Misericordia es Infinita y su Amor es un Fuego en lo más Intimo: Fuego Inextinguible que ama a cada alma hasta el infinito, de forma única y personal."

    "La Bienaventuranza Eterna es para toda la Eternidad y Dios la regala siempre, en cualquier momento, a quien quiera quererla."

    "Mirad que el Infierno existe y es el alma consumirse: es alejarse de Dios. Sólo sigue permaneciendo en él, quien cumple estas dos condiciones:
    Que sus actos le hallan alejado de Dios y que aún viéndolo, siga rechazando al Amor Infinito."

    "El poder de la oración: Rezad siempre para permanecer en Dios."

    "El Amor no es amado, pero el Amor siempre tiene sed de Amar.
    Siempre: por toda la Eternidad."

    "Porque incluso en el Infierno: aquel cuya alma llore arrepentida y con fe por el Amor de Dios, aquella alma volverá a El. Y será alegría en medio de todos los ángeles."
    +++

    El Ser de Luz que me habló de pequeño unos instantes nunca existió.
    Pero... ¿¡Y su mensaje!?

    ResponderEliminar
  2. Tiene usted toda la razón Padre, hay veces en que nurestros propios prejuicios son los que no nos dejan ver la verdad de nuestra propia Iglesia, creo que lo peor que nos puede pasar es quedar enanos de nuestra propia fe buscando atacar a nuestra Iglesia que vive en novelas, retrograda y sobre todo falsa.
    ¿Qué va a ser de nosotros si no somos capaces de vislumabrar la realidad de nuestra creencia y vamos cambianso de Fe de acuerdo a la moda que nos impongan?

    ResponderEliminar
  3. angelillo revoltoso1:29 a. m.

    Ahora es S, la que no dice nada.
    ¿Te habrás ido de puente?
    Haz señales de humo Sacra....
    :-)

    ResponderEliminar
  4. angelillo revoltoso1:36 a. m.

    Para Blimunda.
    Me ha parecido oir a una gatita...
    (Bromilla con cariño)
    http://www.youtube.com/watch?v=3YT8JnZITOs

    ResponderEliminar
  5. Hola Padre Fortea, me he divertido mucho con este post.

    Angelillo revoltoso, tú dices: "Porque incluso en el Infierno: aquel cuya alma llore arrepentida y con fe por el Amor de Dios, aquella alma volverá a El. Y será alegría en medio de todos los ángeles." Eso no es posible Angelillo, eso es una tentación diabólica para creer que no es completamente necesario portarse bien ahora en esta vida y especular con un arrepentimiento en la siguiente. En el infierno nadie puede arrepentirse ya que no se envían más gracias y arrepentirse es una gracia. El infierno es definitivo, no hay vuelta atrás. Espero que entiendas.


    Saludos en Jesús y María,

    Leandro

    ResponderEliminar
  6. Nada más sabio... En verdad es que, a partir de los cambios de la modernidad, la Iglesia no se ha quedado apartada. ¡Vamos a la par! Nunca como antes la Iglesia a "tomado al toro de los cuernos" y salido a la batalla con las mismas armas con las cuales nos atacan. Y es maravilloso ver a los sacerdotes católicos desenvolverse en el mundo "mundano" (escribo mundano, porqué a veces se cree - como usted ya lo dijo - que los sacerdotes sólo viven de oración y penitencia) y vivir en este mundo. Es decir, no están en un "mundo" aparte, sino como seres humanos que son, comparten con los demás terrestes los mismos gustos, admiraciones, defectos e incluso diferencias de opinión. ¡Es una alegría compartir con este tipo de amigos - sacerdotes.

    Justamente platicaba con mi novia hoy, que los católicos debemos empezar a transformar esa imagen tan tontamente esteotipa que manejan los que van en contra de nuestra fe. Eso de que los católicos eludan temas tan esenciales en la actualidad, lo considero una falta de fe; hay que estar preparados para todo ello y poder defender nuestra postura con los argumentos necesarios, sin ser viscerales, sino anteponiendo la caridad. Pero siempre listos para poder defender nuestro más preciodo don: la fe.

    Es por eso que ahora estoy muy contento con conocerle en una faceta distinta, queridísimo P. Fortea. Le envío un cordial saludos desde Mérida, Yucatán; México.

    Edgardo Flores Herrera
    http://cordibus.blogspot.com

    ResponderEliminar
  7. Se de buena tinta que S. está de retiro literario en la costa, además de arreglando unas goteras que le dejaron hecha un asco su celda.

    Estoy segura de que le encantaría hacer comentarios a este post, porque es un tema que conoce a fondo. Pero tendremos que esperar a que vuelva... si es que vuelve..

    ResponderEliminar
  8. angelillo revoltoso12:23 p. m.

    Para Leandro.

    Hey, de verdad: ¡Gracias por leer mi post!

    Ahora una sóla pregunta:

    El mensaje eran 8 afirmaciones redundantes entre sí.

    Diste tus argumentos para rebatir 1 de las 8 afirmaciones.

    ¿Serías capaz de rebatir las 7 restantes?

    ResponderEliminar
  9. Disidente1:18 p. m.

    Miriam: Le pido disculpas ajenas por la impertinencia que le han regalado en un mensaje anterior.

    ¡Ánimo, Miriam, que es usted un sol de persona (en particular de mujer)!

    Esperamos sus intervenciones en esta bitácora. No deje de escribir.

    ResponderEliminar
  10. Disfrute, padre, disfrute. Dios le ha querido dar un anticipo navideño.
    Disfrute, y al que no le guste, que se chinche.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. angelillo revoltoso1:24 p. m.

    Pero...en cualquier caso esto no es una disputa.

    La redundancia radica en el mensaje final que las 8 afirmaciones comparten:

    "Dios es Amor Infinito"

    No te puedes imaginar lo que peco a diario. (No te haces a la idea)
    Pero cuando de vez en cuando rezo, es decir, cuando de noche mi alma se arrodilla mirando por la ventana al cielo y las estrellas, y cuando desnuda y con sinceridad se confiesa con Dios, ella suele llorar y a veces hasta reir de alegría, porque nuevamente vuelve a recibir el mismo mensaje, Su Mensaje, y siempre es el mismo: de perdón, de ánimo, de amor...:

    Dios es Amor Infinito.

    ResponderEliminar
  12. Hermanos, no escuchéis los dulces cantos de sirena del angelillo: Venid, venid, borreguitos al matadero, que saldréis cuando queráis, pues Dios es muy bueno. Es el viejo mensaje de Satanás: "Escrito está: tírate abajo de lo alto del templo, pues a sus ángeles mandará para que no tropiece tu pié en la piedra" Responde Jesús: "Escrito está: No tentarás al Señor tu Dios" Y yo digo, angelillo revoltoso, hijo de Satanás o quien quiera que seas, deja de predicar herejías y memeces, que ya me tienes la cabeza modorra de un tiempo a esta parte; a tí una somanta de palos, a tiempo, es lo que te hace falta a ver si entrabas en razón.

    ResponderEliminar
  13. P Fortea:

    Nuestra Iglesia es muy vieja y tiene muchos pecados a la espalda, y no los olvidarán tan fácilmente. Y lo digo sin caer en victimismos; creo que hemos de trabajar duro para cambiar con nuestro testimonio la imagen de Iglesia que damos.

    En América, donde la Iglesia es mucho más joven, no hay tanto anticlericalismo.

    Saludos

    ResponderEliminar
  14. Disidente2:08 p. m.

    Este anticatolicismo racista que hoy exhiben unos cuantos es fruto antiguo, por lo menos desde el siglo XIX, donde se materializó por primera vez en las desamortizaciones del masón Mendizábal (auténtico expolio de los bienes de la Iglesia en España que jamás ha sido compensado, y que ha hecho, entre otras cosas, que la Iglesia haya tenido que depender del Estado para parte de su sostenimiento). Si, antes del acuerdo (económico) con el actual gobierno, la Iglesia hubiera reclamado compensación por el expolio que sufrió (como otras instituciones menos honorables han hecho con éxito, como la Masonería y los Sindicatos, en su caso), probablemente no habría dinero suficiente en los Presupuestos del Estado anuales para semejante compensación (Capital más intereses devengados desde hace casi dos siglos, sin tener en cuenta la criminal II República). Sin embargo, la Iglesia ha renunciado a semejante compensación, sosteniendo, además, un esencial servicio público a bajísimo costo para el Estado (Hospitales, Residencias de ancianos, casas de acogida de enfermos de SIDA, etc.). Y ¿cuál es el premio? Persecución soterrada racista contra los católicos y sus ministros de culto. Un genocidio cultural-religioso silente, que estos genocidas del crimen abortista (90.000 seres humanos masacrados en el Moloch de las clínicas de la muerte, cada año) perpetran sistemáticamente, hoy en aras del 'progreso social' (antes en nombre de la Razón).

    ResponderEliminar
  15. Disidente2:22 p. m.


    Francesc Xavier said...

    P Fortea:

    Nuestra Iglesia es muy vieja y tiene muchos pecados a la espalda, y no los olvidarán tan fácilmente. Y lo digo sin caer en victimismos; creo que hemos de trabajar duro para cambiar con nuestro testimonio la imagen de Iglesia que damos.


    ¿Los 'pecados de la Iglesia'? Y ¿En qué consisten esos presuntos 'pecados de la Iglesia' hoy? ¿Quizá en no reconocer la basura infame del crimen abortista como un 'derecho progresista social'? ¿ O en no reconocer el seudomatrimonio de sodomitas como otro signo de 'progreso'? ¿O en predicar un Evangelio que no es aceptado en la relativista moralmente sociedad actual, y del que casi hay que pedir disculpas? ¡Basta ya de victimismos fatuos, señor mío!

    Cuando, en la criminal II República Española los rojos matacuras hablaban también de los 'pecados de la Iglesia' (de semejante forma que Hitler hablaba de los 'pecados del judaísmo' para justificar su genocidio), lo hacían precisamente para justificar la atroz persecución criminal que desataron después, y no faltaban los típicos 'tontos útiles' que se autovictimizaban pensando que si violaban monjas y descuartizaban curas es porque habría un odio producido por 'pecados de la Iglesia'. Igual concluimos que el odio que los demonios sienten por la Iglesia también ha de ser justificado por los presuntos 'pecados de la Iglesia'.
    Y ¿qué hay de los 'pecados de la izquierda filomasónica racista anticatólica' de todos los tiempos contra la Iglesia Católica de España? Parece que nada. Ellos tienen bula para 'pecar' en nombre del progreso. Resulta ridículo esta especie de 'síndrome de la mujer maltratada' que algunos eclesiásticos exhiben ante lo que no es sino una pura y simple persecución genocida. ¿También la Iglesia en el Imperio Romano tenía pecados por los que ser perseguida?

    ResponderEliminar
  16. angelillo revoltoso2:43 p. m.

    ¡Hey, con todo el aprecio!

    De los mensajes de cada uno, se desprende lo que cada uno siente...

    ResponderEliminar
  17. Tanto Hey ni tanto Hey, pareces Julio Iglesias, si por lo menos cantaras como él.

    ResponderEliminar
  18. Hey!
    no vayas presumiendo por ahí
    diciendo que no puede estar sin ti
    tú que sabes de mi.

    Hey!
    ya sé que a ti te gusta presumir
    decir a los amigos que sin ti
    ya no puedo vivir.

    Hey!
    no creas que te haces un favor
    cuando hablas a la gente de mi amor
    y te burlas de mi.

    Hey!
    que hay veces que es mejor querer así
    que ser querido y no poder sentir
    lo que siento por ti.

    Ya ves
    tú nunca me has querido ya lo ves
    que nunca he sido tuyo ya lo se
    fue sólo por orgullo ese querer

    Ya ves
    de que te vale ahora presumir
    ahora que no estoy ya junto a ti
    que les dirás de mi.

    Hey!
    recuerdo que ganabas siempre tú
    que hacías de ese triunfo una virtud
    yo era sombra y tú luz.

    Hey!
    no se si tú también recordarás
    que siempre que intentaba hacer la paz
    yo era un río en tu mar.

    Ya ves
    tú nunca me has querido ya lo ves
    que nunca he sido tuyo ya lo se
    fue sólo por orgullo ese querer

    Ya ves
    de que te vale ahora presumir
    ahora que no estoy ya junto a ti
    que les dirás de mi.

    Hey!
    ahora que ya todo terminó
    que como siempre soy el perdedor
    cuando pienses en mi.

    Hey!
    no creas que te guardo algún rencor
    es siempre más feliz quien más amó
    y ese siempre fui yo.

    Ya ves
    de que te vale ahora presumir
    ahora que no estoy ya junto a ti
    que les dirás de mi..

    ResponderEliminar
  19. Guantanamera
    guajira guantanamera
    guantanamera
    guajira guantanamera
    Yo soy un hombre sincero
    de donde crecen las palmas.
    yo soy un hombre sincero
    de donde crecen las palmas.
    y antes de morir yo quiero
    echar mis versos del alma.
    Guantanamera ....
    Mi verso es de un verde claro
    y de un carmín encendido.
    mi verso es de un verde claro
    y de un carmín encendido.
    mi verso es un ciervo herido
    que busca en el monte amparo.
    Guantanamera ....
    Por los pobres de la tierra
    quiero yo mi suerte echar
    por los pobres de la tierra
    quiero yo mi suerte echar
    y el arroyo de la sierra
    me complace más que el mar
    Guantanamera ....

    ResponderEliminar
  20. Amigo y hermano en Cristo: Disidente

    Le doy las gracias por las disculpas ajenas. Eso demuestra la calidad de persona que hay dentro de usted.

    Es usted un “perfecto caballero” de los que ya, por desgracia, no quedan, sin menospreciar a ninguno de los hermanos que en este blog entran, que estoy segura que lo son también.

    No me molesta que me insulten, pues por amor a Cristo creo que puedo sufrir muchas cosas, incluso el insulto, lo que me ha molestado, es lo retorcida que puede llegar a ser una mente, al lanzar semejantes “improperios groseros”, que sólo entiendo, son de una personalidad retorcida, herida y nada clara.

    Yo insto a este hermano a que rece y le pida al Señor que derrame gracias sobre él, para que se curen sus heridas internas, pues si se cree que está cerca de Dios, está muy equivocado.

    Disidente, yo amo mucho a Jesucristo, pues Él es mi modelo de vida a seguir y lo que mas me atrajo de Él ¿Sabe usted que es? A parte de su Divinidad, fue su Gran Humanidad: su sencillez, su humildad, su gran amor, y sobre todo su caballerosidad con las mujeres, eso es algo que me llamó siempre realmente la atención, por eso me enamoró, y no me importa decirlo, si, me enamoré perdidamente de Él, porque no encontré jamás sobre la tierra, alguien tan maravilloso, amoroso, bello y caballeroso como Él.

    Ese gesto que hoy usted ha tenido conmigo, le puedo asegurar que es totalmente de Jesús, por eso hablo así, porque usted hoy me lo ha recordado, me ha recordado que Él sigue conmigo.

    Chapo, hoy soy yo la que se quita el sombrero ante usted.

    Abrazos para todos.

    ResponderEliminar
  21. Disidente, hoy por favor no me corrija las faltas, que estoy muy sensible.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  22. Ya estoy aquí otra vez.

    Y ahora voy a cantarle al amor, al amor de verdad.
    El misterio que Dios esconde en los amores entre el esposo y la esposa y que presenta como figura en este Divino Poema.
    Ya sé que lo conocéis, pero me apetece dedicároslo.

    El Esposo:
    Ven del Líbano esposa,
    ven del Líbano, ven.
    Tendrás por corona la cima de los montes,
    la alta cumbre del Hermón.
    Tú me has herido, herido el corazón,
    oh, esposa, amada mía.

    Coro:
    BUSQUÉ EL AMOR DEL ALMA MÍA,
    LO BUSQUÉ SIN ENCONTRARLO.
    ENCONTRÉ EL AMOR DE MI VIDA,
    LO HE ABRAZADO Y NO LO DEJARÉ JAMÁS.

    La Esposa:
    Yo pertenezco a mi amado
    y él es todo para mí.
    Ven, salgamos a los campos,
    nos perderemos por los pueblos.
    Salgamos al alba a las viñas
    y recogeremos su fruto.
    Yo pertenezco a mi amado
    y él es todo para mí.

    El Esposo:
    Levántate de prisa, amada mía,
    ven, paloma, ven.
    Porque el invierno ya ha pasado,
    el canto de la alondra ya se oye.
    Las flores aparecen en la tierra,
    el fuerte sol ha llegado.
    Levántate de prisa, amada mía,
    ven, paloma, ven.

    Para los que estáis casados y los que estáis en noviazgo: que vuestro amor sea siempre como el de este poema.

    Y para los/as católicos/as, que deseéis encontrar el amor para siempre, le pido a Dios con este fabuloso poema que os lo conceda a todos/as.

    ResponderEliminar
  23. ¡Ahora si que van a quemar mis michelines en la hoguera, como si fueran chorizos a la brasa! O eso, o crucificarme, pero como tengo tanta grasa, creo que los clavos no van a taladrarme lo suficiente para morir, así que, como me lo tengo que pensar, esta noche lo consultaré con la almohada y mañana os lo cuento.

    ResponderEliminar
  24. Anónimo6:26 p. m.

    Miriam, no dejes que te afecte lo que "posteo" la persona en contra tuya. No pasan de ser personas con muy baja autoestima que buscan algo que hacer de su tiempo libre y este tipo de foros son su mejor entretenimiento. Recuerda que a las personas que obran mal, siempre se les tiene guardado el cobro de sus acciones y lo pagan en algun momento de su vida. Nunca debemos llegar a desear un mal a nuestros semejantes pues eso tambien hace daño, solo ignora a personas asi
    Manuel - MX

    ResponderEliminar
  25. Anónimo6:28 p. m.

    Por cierto, Padre Fortea, no me has contestado mi correo con respecto a el problemilla que tuve con la editorial, mi mejor intencion es cumplir!

    Saludos
    Manuel - MX

    ResponderEliminar
  26. Anónimo6:57 p. m.

    No sólo los sacerdotes son insultados, los laicos hoy, sufrimos una gran persecución: en nuestros trabajos, se mofas, insultos, risitas, algunos hasta dentro de nuestra propia familia e incluso, es curioso, hasta a veces por alguno de los mismos católicos.

    ResponderEliminar
  27. Disidente10:44 p. m.

    Miriam: Me equivoqué con usted. No es sólo un sol de persona (y mujer), sino toda una galaxia de soles. Que Dios la bendiga una infinidad numerable de veces.

    Y ya que usted es pródiga en versos de espiritualidad y en citas, sirva este hermoso soneto, de autor desconocido, como infinitésima compensación a su prodigalidad literaria.



    No me mueve, mi Dios, para quererte
    el cielo que me tienes prometido,
    ni me mueve el infierno tan temido
    para dejar por eso de ofenderte.

    Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
    clavado en una cruz y escarnecido,
    muéveme ver tu cuerpo tan herido,
    muévenme tus afrentas y tu muerte.

    Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
    que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
    y aunque no hubiera infierno, te temiera.

    No me tienes que dar porque te quiera,
    pues aunque lo que espero no esperara,
    lo mismo que te quiero te quisiera.

    ResponderEliminar
  28. Estos hermosos poemas del Cantar la primera vez que los leí pensé que me había equivocado de libro. Busqué y miré si por algún sitio decía que era pecado. No lo encontré… ahora me confirmáis que no lo es. Por si acaso no me quería recrear en él.
    El libro d'Amic e Amat de Ramón Llull talvez os pueda gustar, es un estilo de estos.

    ResponderEliminar
  29. Sr. Disidente, ¡que bonito! lo conocía, pero hacia tiempo que no lo leía y me ha gustado que me lo recordara. Usted si que es una Luz muy grande, pues tiene un alma limpia, eso se nota, y un corazón muy grande para amar.

    El amor desinteresado.
    Puede ser de San Juan de la Cruz, de Santa Teresa de Jesús o del Padre Torres, o de anónimo, o de Disidente ¿Qué más da? Seguro que de un alma enamorada con una experiencia de amor vivida con Cristo, de esas que no se aprenden en los libros, si no en el corazón, en el Corazón de Cristo.

    Gina ¿Cómo puede ser pecado el amor? Leeré el libro que nos ha reflejado en su comentario. Gracias, y lea mucho el Cantar de los Cantares, es lo más hermoso que he experimentado en mi vida.

    Un abrazo muy fuerte para los dos.

    ResponderEliminar
  30. Disidente:

    Me parece bien casi todo lo que dices. No justifico las persecuciones de la Iglesia por sus pecados, pero algo han influido. No va mal hacer un poco de examen de conciencia para cambiar en uno mismo lo que se puede cambiar... pues el pecado no está sólo en los otros.

    Y que esta actitud es válida (sin negar la legítima defensa que tan desarrollada tienes) podemos comprobarlo en el hecho de que Juan Pablo II pidió perdón por los pecados de la Iglesia.

    Disidente, aunque yo no estoy ahora en España voy siguiendo de cerca la situación, y te diría que está bien defenderse, preservar la identidad católica y la verdad en general, pero sin caer en el ojo por ojo, diente por diente, y sin olvidar ese espíritu de diálogo que quiso impulsar el Vaticano II.

    Quizá te pareceré un poco edulcorado, un cristiano "muy poco macho", pero me consuelo pensando que a Jesús lo consideraron igual cuando aplicaba y decía "perdonad a los enemigos".

    Bendiciones

    ResponderEliminar
  31. Anónimo10:01 a. m.

    ¡Haya Paz!

    Con todo el respeto, pienso que el P. Fortea que tantas veces ha quitado comentarios inapropiados,
    porqué dejó uno que se refería a una persona que interviene habitualmente entre los contertulios.
    Creo que todo sería menos conflictivo si el P. Fortea no diera entrada a los insultos.

    Bendiciones padre y recupérese.

    ResponderEliminar
  32. ¡Haya guerra!

    Un poco de polémica, mientras tenga contenido, anima el blog.

    ResponderEliminar
  33. Disidente12:25 p. m.

    No justifico las persecuciones de la Iglesia por sus pecados, pero algo han influido.

    ¿Algo han influido? Seguimos con el mismo discurso culpabilista. ¿Qué pecados pudo haber cometido, por ejemplo, la incipiente Iglesia en el Imperio Romano, casi sin tiempo para cometerlos, que justificó o propició las persecuciones sangrientas (primeras en la Historia contra la Iglesia como comunidad)? Ningunos. Ese argumento no tiene sustancia fáctica.

    Mire usted, mi estimado fraile, la razón o razones de ser de las frecuentes persecuciones contra la Iglesia de Cristo (la única verdadera) están, en primer lugar, contenidas en el propio Evangelio, en las palabras del mismo Jesucristo, lo que podríamos llamar la asunción de la Cruz de Cristo por su Iglesia.



    16 Ecce ego mitto vos sicut oves in medio luporum; estote ergo prudentes sicut serpentes et simplices sicut columbae.
    17 Cavete autem ab hominibus; tradent enim vos in conciliis, et in synagogis suis flagellabunt vos;
    18 et ad praesides et ad reges ducemini propter me in testimonium illis et gentibus.
    19 the autem tradent vos, nolite cogitare quomodo aut quid loquamini; dabitur enim vobis in illa hora quid loquamini.
    20 Non enim vos estis, qui loquimini, sed Spiritus Patris vestri, qui loquitur in vobis.
    21 Tradet autem frater fratrem in mortem, et pater filium; et insurgent filii in parentes et morte eos afficient.
    22 Et eritis odio omnibus propter nomen meum; qui autem perseveraverit in finem, hic salvus erit.
    23 the autem persequentur vos in civitate ista, fugite in aliam; amen enim dico vobis: Non consummabitis civitates Israel, donec veniat Filius hominis.
    24 Non est discipulus super magistrum nec servus super dominum suum.
    25 Sufficit discipulo, ut sit sicut magister eius, et servus sicut dominus eius. Si patrem familias Beelzebul vocaverunt, quanto magis domesticos eius!
    26 Ne ergo timueritis eos. Nihil enim est opertum, quod non revelabitur, et occultum, quod non scietur.
    27 Quod dico vobis in tenebris, dicite in lumine; et, quod in aure auditis, praedicate super tecta.
    28 Et nolite timere eos, qui occidunt corpus, animam autem non possunt occidere; sed potius eum timete, qui potest et animam et corpus perdere in gehenna. (Mt. 10, 16-28 )


    12 Sed ante haec omnia inicient vobis manus suas et persequentur tradentes in synagogas et custodias, et trahemini ad reges et praesides propter nomen meum;
    13 continget autem vobis in testimonium. (Lc. 21, 12-13)



    Etc.


    Las citas anteriores de los Santos Evangelios son, contrastadas con los acontecimientos históricos de la Iglesia Católica, a la vez cumplimiento exacto de las profecías de Nuestro Señor Jesucristo y prueba y signo de la verdad y divinidad de la Fe Católica. Esto es algo exclusivo de la Iglesia Romana. No se da ( como constante histórica) en ninguna otra religión.

    ResponderEliminar
  34. Disidente12:33 p. m.

    En segundo lugar, la acción diabólica inspiradora.

    Si la misión fundamental de los demonios es sustraer a la obediencia a Dios al máximo número posible de humanos, reducir la influencia (de orden social, moral, etc.) de la Iglesia Verdadera (la Católica Apostólica Romana) en las sociedades y en la Historia, y sumergir en el error moral y teológico a la fracción más extensa posible de la Humanidad, durante el devenir histórico, es de pura estrategia, por un lado, favorecer a las religiones falsas, tratando de equipararlas con la Verdadera, procurando su expansión y supervivencia en detrimento de la Católica, y por otro, combatir en todos los frentes a la Verdadera, para hacerla parecer como falsa, ridícula o no digna de crédito racional -'anclada en la Edad Media, anticientífica, irracional, fundamentalista', etc.- (o al menos en igualdad crediticia con el resto: la Católica sería una más, del conjunto de las religiones) . Las propias persecuciones sangrientas (Imperio Romano, Revolución Francesa, Guerra Civil española) , la penetración de modas teológico-intelectuales ajenas al mensaje evangélico, la proliferación de 'movimientos' (presuntamente eclesiales) hostiles al Magisterio, para tratar de corromper la doctrina veraz, la infiltración en comunidades religiosas y seminarios de falsas vocaciones, la quiebra (mediante la deshonra) del prestigio moral y pastoral de los sacerdotes católicos (primera línea de defensa eclesial y de evangelización, en las sociedades cristianizadas), y la sistemática y persistente obsesión difamatoria y desacralizadora anticatólica ('curiosamente' sólo se da este fenómeno contra la Iglesia Católica) de publicaciones, películas y demás medios de información, por falsificar hasta la misma figura teológica de Cristo (Código Da Vinci, etc.) son todos átomos de evidencia, en mi opinión, de la acción demoníaca directa sobre la Iglesia.

    No es cuestión baladí. En el proceso de descristianización al que Europa está siendo sometida (no como producto de la casualidad, sino como algo perfectamente diseñado, dirigido y diabólicamente inspirado), primero hay que desactivar a la Iglesia Católica, minando su influencia y prestigio en las sociedades, de dos formas: pervirtiendo su doctrina y tratando de corromper a sus pastores; y luego introducir una difusa religiosidad sin Dios, para saciar el hambre de trascendencia que en las almas de los europeos deje el inmarcesible vacío de veraz doctrina católica, una vez eliminado o reducido a inanidad. La proliferación e incorporación ( y resucitación, en algunos casos, como el gnosticismo, etc.) de ideosofías ajenas a la esencia espiritual fundante de Europa, provinientes de Oriente (su mezcla sincrética o New Age, verbi gracia), y la propia colonización islámica (algo ajeno también a la esencia histórica europea), son paradigmas elocuentes de aquello.

    ResponderEliminar
  35. Disidente12:51 p. m.

    La tercera, mi estimado fraile, la dejo para más adelante. Su argumento: Me persiguen como católico porque he pecado(*) no admite un mínimo análisis racional. Si el gran Juan Pablo II pidió perdón por los 'pecados pasados de la Iglesia' (de algunos de sus miembros) fue por un extraordinario acto de humildad (era un santo tocado por la gracia divina); pero ello no implica admisión de culpabilidad en las persecuciones sistemáticas a las que la Iglesia (ahora en España soterradamente) está siendo sometida. El anterior Papa pidió perdón por los pecados de la Iglesia, pero no fundó las persecuciones contra la misma en ellos, como si fuera una especie de determinismo, de ley histórico-eclesial: yo peco y no doy 'testimonio', luego me persiguen por ello (más bien habría que decir que, cuanto más y mejor testimonio doy del Evangelio, más me persiguen. Si hay una 'ley', sería esa). Las razones de las persecuciones ya las he apuntado antes, y pueden resumirse en la inaceptación y rechazo del mensaje evangélico (exigente moralmente, aprehendido como cercenador de la libertad del hombre, como esclavizador de las ansias de deificación sin Dios que el hombre autónomo posee, del hombre autosuficiente, del hombre que no desea someterse a nada que no sea sí mismo, sus propias pulsiones). El Evangelio y la Iglesia son vividos como una amenaza a la autonomía humana, amenaza que ha de ser combatida y eliminada (incluso físicamente, si no es posible desactivarla) de la faz de la tierra. Casi todas las persecuciones modernas contra la IC comienzan con o se apoyan en la neutralización de la influencia social de la Iglesia (disolución de órdenes religiosas, privación de enseñar en colegios, creación de una 'Iglesia' paralela, como en China, etc.). Eso es signo elocuente de que lo que molesta es el propio Evangelio y quienes lo predican. No hay que buscar retorcidas razones persecutorias en nuestros propios pecados, y sí en la voluntad destrascendentalizadora de algunas comunidades históricas, que ven como amenaza esclavizadora lo que no es sino pura liberación.


    _________________
    (*)
    Cristo mismo fue perseguido (y crucificado), y era impecable, absolutamente Santo.

    ResponderEliminar
  36. Anónimo2:35 p. m.

    para el anónimo de haya paz,le replico....las grasas no son insultos,si se pretenden en matrimonio.Amén

    ResponderEliminar
  37. Anónimo2:39 p. m.

    Manuel XL.Necesitas dormir un poco mas.Que Dios te bendiga en ello.

    ResponderEliminar
  38. Estimado Disidente (Disi para los amigos):

    Muy bien su discurso, y los ejemplos dados lo ilustran bien.

    Pero no siempre la Iglesia ha actúando tan bien como para atrubuirle toda la culpa de sus males a los de enfrente:

    1) Repetidamente en los discursos ecuménicos se ha reconocido el pecado de las dos partes en la escisión protestante (no todos los reformadores eran como Francisco de Asís).

    2) No siempre la Iglesia se ha puesto preferencialmente del lado de los más pobres, y eso ha llevado a las reacciones exageradas, pero en parte correctas de la teología de la liberación. Es un problema de las Iglesias instaladas el hecho de que necesitan bienhechores, y que los bienhechores hay que contentarlos, etc, etc, etc. Recuerdo cómo el hermano del fundador de mi congregación, un jesuita catalán de principios del s. XX, le reprochaba a los jesuitas de esa región el no haber predicado valiente y claramente sobre la justicia social a los empresarios, y eso por miedo a perder las limosnas de los bienhechores; también hay que contar con las tendencias de los que por satisfacer al poder central (léase Primo de Rivera) no predicaban en la lengua del pueblo (el catalán) y así dificultaban la evangelización de las masas populares por motivos políticos.

    En esta misma línea tenemos la reacción tardía de la Iglesia de España (con la "Acción Social")ante el alejamiento de las masas obreras concentradas en las ciudades (final s.XIX); este alejamiento fue aprovechado por los comunistas para ganar adeptos y lanzarlos contra nuestra Iglesia. Por lo que he estudiado este fenómeno fue debido a que los movimientos de tipo social surgidos en la Iglesia eran vistos con sospecha por el poder público y eran asfixiados; en cambio esos movimientos de tipo social pudieron desarrollarse con más facilidad en Alemania.

    3) En fin, tenemos el clásico problema de las desventajas que implica que la Iglesia esté asociada demasiado estrechamente al poder civil; los diferentes tipos de "fascismo" de todas las épocas (sin entrar a juzgar si tal o tal régimen era fascista) han intentado utilizar la Iglesia para sus fines con las ventajas y los inconvenientes que eso implica.

    Bueno, ahí va ese hueso, Disi, que lo disfrutes.

    Por cierto, a mi abuelo le apuñalaron en el brazo por defender a un sacerdote (un poco antes de la guerra civil). Se cabreaba más que tú cada vez que tiraban una estatua de Franco.

    Bendiciones

    ResponderEliminar
  39. Para el anónimo de las grasas no son un insulto.

    Me sigue probando hasta la saciedad,
    ¿Cuando se va a cansar? pues puede que el Señor se enfade con usted, queda avisado.

    ¡Valiente! Le reto a que diga su nombre.

    ResponderEliminar
  40. ¡Ah!
    Me quito el guante blanco y le doy en la cara, sólo para retarle. ¡valiente! o no tan valiente.

    ResponderEliminar
  41. ¡Que calladito está.......! ¡Valiente!

    ¿Se ha comido el gato su lengua?

    ResponderEliminar
  42. ¡Qué bien! Miriam deja el azucar y empieza a poner pimienta en la ensalada.

    ResponderEliminar
  43. ¡Claro! La pimienta en la ensalada está muy buena.

    ResponderEliminar
  44. Disidente5:30 p. m.


    Pero no siempre la Iglesia ha actúando tan bien como para atrubuirle toda la culpa de sus males a los de enfrente:


    Perdone usted, mi estimado fraile. Volvemos a caer en el síndrome de la mujer maltratada. Que determinados eclesiásticos no hayan dado cabal testimonio personal (¿y la inmensa mayoría que sí, esos no cuentan en su particular contabilidad justificativa ajena de las persecuciones?), en determinados momentos de la Historia, ni justifica ni establece relación causal alguna (que es lo que estamos dilucidando) entre dichas infidelidades y las subsiguientes persecuciones.
    Cuando, por ejemplo, a San Andrés Bobola lo martirizan, arráncandole la lengua, amputándole las manos (todo un símbolo de acción diabólico-humana, dada su condición de sacerdote), arrastrándole en tiro de caballos y finalmente atravesándole con una espada porque no terminaba de morir, ¿qué antitestimonio daba la Iglesia entonces en Oriente, o el mismo Andrés, que moviese a sus verdugos a torturar vesánicamente a su indefensa víctima? Ninguno digno de consideración. Tan sólo el odio a la verdad trascendente que la Iglesia predica a través de los siglos. Vuelvo a repetirlo: en ninguna persecución importante contra la Iglesia hemos de buscar causa ajena de la misma salvo en el odium fidei. La Iglesia lleva como nota constitutiva implícita la perseguibilidad (desde la misma fundación), además de las explícitas de unidad, santidad, catolicidad y apostolicidad.

    Cuando alguien comete un crimen (y el perseguir, torturar y asesinar a una persona consagrada es el peor crimen posible) la responsabilidad hay que buscarla única y exclusivamente en el criminal, no en la víctima, porque entonces podemos caer en la justificación (o seudojustificación) de toda barbarie: La mujer que va por la calle comete el 'pecado' de provocación, y entonces ese 'pecado' conduce inexorablemente al violador a mancillarla; el hombre que sale de un banco con una suma de dinero comete el 'pecado' de 'usura', y debe ser aligerado del mismo sustrayéndole todo lo que lleva (por su bien, para que se cure de semejante falta); etc.

    El 'pecado', el 'imperdonable pecado' de la Iglesia de hoy y siempre, es este: existir. La Iglesia existe, luego se la persigue. Esa es la cabal relación causal que hemos de establecer cuando estudiamos los Evangelios y la propia Historia. ¿Se ha dado usted cuenta de que, per se, ninguna otra 'confesión religiosa' es tan sistemáticamente perseguida como la Católica? Curioso, ¿verdad? ¿Es que dichas otras religiones no tienen un pasado (y presente, como la secta islámica) sangriento? ¿Entonces? ¿No purgan sus pecados por la vía persecutoria? Si la Iglesia cometiera (y hubiera cometido, sus fieles) las barbaridades que hoy los islamitas (una fracción importante) cometen, ¿qué no hubiera ocurrido contra ella, a la vista de lo que ha ocurrido siendo esencialmente santa? No hemos de buscar en nuestros pecados la persecución como Institución a toda la Iglesia, durante la Historia, sino en las voluntades de los perseguidores, probablemente movidas por inspiración diabólica. La crueldad de las torturas a las que, por el sólo hecho de ser sacerdotes, religiosos y religiosas, fueron sometidos nuestros compatriotas en la Guerra Civil (para mí, Guerra de Liberación) no tienen explicación-causa humana, ni siquiera en los supuestos 'pecados sociales' de la Iglesia española de la época (hay aquí una causa ideológica, de tipo marxista, contemporánea de esa época, después de la Revolución Rusa de 1917). Si la Iglesia fuera reo de infidelidad al Evangelio, lo más que razonablemente podría ocurrirle es una desafección masiva, una pérdida progresiva de fieles, que abandonarían una Institución que no es fiel a su propio carisma; pero nunca su extermino físico. Eso es un efecto órdenes de magnitud superior a la causa (los presuntos pecados e infidelidades), y no guarda la más mínima proporcionalidad justificativa. Sería como 'matar moscas a cañonazos'.

    Continuará...

    ResponderEliminar
  45. Anónimo7:27 p. m.

    Padre en esta foto tiene barriguita.

    ResponderEliminar
  46. Estimado Disi:

    Es verdad que las causas de una persecución son múltiples, y la fundamental es la que citas, pero no nos pongamos tan espirituales como para dejar de un lado las causas históricas: un resentimiento contra la institución eclesial puede ser un factor (no "el factor") causante de la persecución, aunque no se la única causa.

    Ya sabemos que los enemigos de cristiano son: mundo, demonio y carne (yo he insistido más en el primero y el tercero, sin negar el segundo -en el que tú ya insistes-).

    Y reconocer en la justa medida la parte de error que hay en uno no es culpabilismo, se llama humildad, es reconocer la verdad sobre sí mismo.

    Me parece bien que luches contra el síndrome de Estocolmo.

    Bendiciones

    ResponderEliminar
  47. Disidente2:46 p. m.


    Francesc Xavier said...

    Estimado Disi:

    Es verdad que las causas de una persecución son múltiples, y la fundamental es la que citas, pero no nos pongamos tan espirituales como para dejar de un lado las causas históricas: un resentimiento contra la institución eclesial puede ser un factor (no "el factor") causante de la persecución, aunque no se la única causa.


    Pero las que usted llama 'causas históricas' (qué cosa histórica hay que no las tenga, dado que se da en la Historia, que no es a-histórico) no pasan, a lo sumo, sino de ser causas segundas, concausas, causas circunstanciales, excusas para desencadenar una persecución sangrienta y devastadora contra la Iglesia Católica, normalmente aasociadas a la aprehensión de lo católico como una amenaza para la supervivencia del sociosistema existente en ese momento. En el Imperio Romano se buscaba en una inexistente amenaza para el propio Imperio (para la supervivencia de ese modelo cultural-político) por parte de la incipiente Iglesia, las razones de las persecuciones absolutamente desproporcionadas que se desencadenaron contra los primeros cristianos. Y no les faltaba algo de razón, en el sentido de que todo el Imperio fue convertido, siglos después, al Cristianismo (que principió su consideración y posterior adopción como religión oficial, después de la victoria de Constantino, sobre Magencio, en el Puente Milvio -o Milviano-, en el 312), pero conservando la estructura política fundamental (y fundamentante) del mismo, aunque modificando su esqueleto cultual-religioso. Utilizando términos antropológico-culturales de Harris, podemos decir que, en la razón de las persecuciones anticatólicas, suele haber dos aspectos o visiones, la emic y la etic. Según la primera, esto es, según lo experimentado por los perseguidores para iniciar su ofensiva destructora, los cristianos son vistos, como he dicho, bajo el prisma de una amenaza al sistema político-religioso (o a-religioso) existente, y su eliminación es presupuesto de la preservación de dicho sistema. Según el relevante, el de los estudiosos objetivos de la cuestión, el etic, en este caso, la reflexión sobre los motivos persecutorios y su contrastación con textos escriturísticos y otras persecuciones análogas, nos lleva a establecer como motivo fundamental, aunque no fácilmente accesible al análisis, por su aparente esoterismo, el odium fidei.

    ResponderEliminar
  48. Disidente3:00 p. m.


    Y reconocer en la justa medida la parte de error que hay en uno no es culpabilismo, se llama humildad, es reconocer la verdad sobre sí mismo.


    En efecto, y en un fraile, probablemente franciscano (San Francisco de Asís es mi santo y mi santo preferido) como usted, eso es virtud constitutiva; pero entre reconocer falta propia y atribuirse las ajenas media un trecho(*). Yo debo arrepentirme de mis propios pecados y purgar por ellos (y quizá por los ajenos, en un acto de generosidad y caridad), pero no es justo que cargue con las responsabilidades ajenas, sobre todo en una cuestión contra la Iglesia, de la cual formamos parte. Si yo amo a la Iglesia, no es congruente que obre para propiciar su destrucción física (al margen de mis propias culpas personales), sino para preservarla como Institución y hacer que se expanda al correr de los siglos, según el mandato divino.


    ________________
    (*)
    El trecho entre culpa y dolo. Tal vez con mis pecados contribuya a las persecuciones contra la Iglesia (culpa propia), pero la responsabilidad de las mismas, y sus causas esenciales hay que buscarlas en las voluntades (libres) de los perseguidores que quieren iniciar esa injusticia (dolo) y el ya expuesto odium fidei, que vendría a ser una especie de causa causarum.

    Que el Señor le bendiga una infinidad numerable de veces.

    Continuará...

    ResponderEliminar
  49. Anónimo3:23 p. m.

    Mirian,soy yo,el que te quiere.Mira una cosa: El Señor se enfadará conmigo cuando a ÉL le venga en gana,no cuando a ti te complazca.Es más,ya se está enojando por no enamorarte.Le pido la mano a tu padre?.Será maravilloso compartir tus mollitas conmigo.Ya sacaste las uñas,gatita?

    ResponderEliminar
  50. Disi:

    No soy franciscano, soy Cooperador Parroquial de Cristo Rey (una congregación de espiritualidad ignaciana -Ignacio de Loyola fue muy influenciado por S. Francisco de Asís-).

    De nuevo me ha parecido bien tu último post. Por tu insistencia me parece percibir que los cristianos de España necesitan subir la autoestima. Pero comprenderás que, como predicador y misionero, no puedo ir dando los palos que tú das a "los chicos malos" (aunque incluyo la apologética en mis predicaciones), pues he comprobado que se atrae más moscas con un gota de miel que con un barril de vinagre (San Ignacio decía "entrar con la suya y salir con la nuestra"). Pero, bueno, en la Iglesia hay diferentes funciones y son complementarias.

    Me parece bien lo que dices de no atribuirse la culpa de los otros (eso también es humildad).

    Aquí, en la República Democrática del Congo, cuando me insultan es sobre todo por motivos raciales (por ser blanco), aunque algunas veces la gente de las sectas insulta por motivos religiosos.
    Pero para mí es más duro que te insulten como lo hacen en España. Ser misionero en España es más difícil que serlo en el Congo.

    Te animo a seguir con ese amor a la verdad que tienes, aderezándolo con la mansedumbre de Jesús.

    Bendiciones

    ResponderEliminar
  51. Para Francesc Xavier.

    Tiene toda la razón al decir que es más dificil ser misionero en España, que en el Congo.

    Porque España está para Evangelizar urgentemente, no me explico como los misioneros se van fuera, cuando aquí tenemos tanta necesidad.

    ResponderEliminar
  52. Anónimo10:26 p. m.

    ORACIÓN DE LA SANGRE DE CRISTO


    Señor Jesús, en tu nombre y con
    el Poder de tu Sangre Preciosa
    sellamos toda persona, hechos o
    acontecimientos a través de los cuales
    el enemigo nos quiera hacer daño.
    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos toda potestad destructora en
    el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego,
    debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas
    de la naturaleza, en los abismos del infierno,
    y en el mundo en el cual nos movemos hoy.

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    rompemos toda interferencia y acción del maligno.
    Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares
    y lugares de trabajo a la Santísima Virgen
    acompañada de San Miguel, San Gabriel,
    San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.
    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos nuestra casa, todos los que la habitan
    (nombrar a cada una de ellas),
    las personas que el Señor enviará a ella,
    así como los alimentos y los bienes que
    Él generosamente nos envía
    para nuestro sustento.

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos tierra, puertas, ventanas,
    objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos,
    y en fe colocamos un círculo de Su Sangre
    alrededor de toda nuestra familia.

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos los lugares en donde vamos
    a estar este día, y las personas, empresas
    o instituciones con quienes vamos a tratar
    (nombrar a cada una de ellas).

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos nuestro trabajo material y espiritual,
    los negocios de toda nuestra familia,
    y los vehículos, las carreteras, los aires,
    las vías y cualquier medio de transporte
    que habremos de utilizar.

    Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos,
    las mentes y los corazones de todos los habitantes
    y dirigentes de nuestra Patria a fin de que
    Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella.
    Te agradecemos Señor por Tu Sangre y
    por Tu Vida, ya que gracias a Ellas
    hemos sido salvados y somos preservados
    de todo lo malo.

    ResponderEliminar