jueves, noviembre 30, 2006

Hoy... ha sido el dia.

Queridos fortblogeros, hoy.... he probado por primera vez... la langosta. O mejor dicho, me he comido una langosta entera. Que buenas son las hermanas, como leyeron el blog... en fin, las palabras sobran, las imagenes tambien.
Cierto que una foto de mi persona con el bello crustaceo ya valdria la pena un blog entero.
Cierto que esa foto ya de por si haria que el blog fuera visitado durante agnos.
Cierto que una foto asi circularia por el mundo y podria llegar a ser tan famosa como la del asesinato de Kennedy: el asesinato de JFK y el padre Fortea comiendose una langosta.

Sin embargo, no obstante, a pesar de todo, no... tenemos constancia... de que existan esas... imagenes.

Debo deciros para vuestra decepcion, que la langosta estaba troceada, tro/cea/da, asi, como esta palabra. Me la cocinaron en el hotel donde di la conferencia y me la trajeron en un recipiente con bechamel.

La siguiente cuestion: estaba buena la langosta? Oh, perdonad, me llaman al rosario, magnana os dire como estaba Tenacitas.

miércoles, noviembre 29, 2006

Queriais fotos, pues tendreis fotos

Creiais que os iba a dejar sin imagenes verdad. Que poca fe teneis en mi. De todas maneras, algo terrible ha ocurrido: las monjas han leido mi blog!


Pero quien les ha podido dar la direccion!!! Me cuide muy mucho de hablar del tema. Lo han leido todo, todo, todo. Después, claro, no tenia excusa.

Muy a menudo en la vida, ya lo voy viendo, no tengo excusa, cualquier intento de defensa resulta ocioso.

Mirando a mi derecha, que quiza sea vuestra izquierda, y donde se ve la relatividad de las cosas y direcciones.

Dando una conferencia

Aqui me estoy limpiando las gafas al lado de mi traductor.

En Brasil dos cocos

Aqui estoy sentado en un banco viendo la vida. La vida se ve de otra manera en Brasil.

en Brasil do samba

Este soy yo, solo que en Brasil.

martes, noviembre 28, 2006

Aqui, entre ãngeles, cocoteros y lagartos.

Hola a todos.

He sido raptado por un grupo de liberaciõn maoista leninista y estoy en mitad de la selva, alimetandome desde hace horas solo de lagartos en adobo y de ensalada de coco.
A pesar de los malos tratos, les he pedido permiso para enviar mi post, a lo que han accedido.
Afortunadamente, uno de los maoistas pertenecia al club forteniano e incluso me ha ofrecido tres clases distintas de arroz para el menu de magnana.
Ahora mismo estoy valorando las posibilidades de acabar con el jefe de este grupo sin sentido y de liderar yo mismo a estos infelices sin futuro en medio de estas cataratas.

Fuera de bromas ya, cada dia les doy tres charlas de una hora, contando en esa hora el tiempo de las preguntas. Hoy les he hablado de lo santa que es la Sagrada Escritura y en la segunda charla hemos hablado de las revelaciones privadas. No se de que les hablare por la tarde porque improviso. Improviso tanto que a veces yo mismo me sorprendo de mis afirmaciones.

La salita donde hablo es completamente blanca: paredes, suelo y techo. Y estã repleta de frailes y monjas con sus hãbitos y capuchas marrones. Tengo a un traductor al lado. A veces me enfado cuando veo que el traductor se ha saltado un ¨no¨por ejemplo. He comprobado que las frases suelen cambiar mucho si te saltas un ¨no¨.
Entonces suelo repetir la frase con algun cambio para dejar clara la idea. Pero el traductor es muy terco, y una vez que ha dicho algo suele mantenerlo hasta el final.

De verdad que este instituto religioso es un grupito de angelitos bondadosos.

Un abrazo a todos. Mamã, te lo aseguro, pronto volvere a Espagna!!

lunes, noviembre 27, 2006

Aqui... pasando calor.

Para todos aquellos que me imagineis tumbado en una hamaca colgada de dos palmeras, mientras bebo de un coco y contemplo otro ratito el mar, os dire que me teneis que imaginar en una escena de La Mision.
El convento en el que estoy me recuerda en todo al poblado de La Mision.

Les estoy predicando su retiro hoy. Tres predicaciones de una hora. Hablo en ingles y una persona me traduce. Hemos intentando la comprension del espagnol, pero no ha habido suerte.

Ayer, mientras miraba al sagrario, vi una ranita trepadora de un centimetro que iba subiendo por la pared vertical. La ranita arruino mi rato de oracion. Como podia avanzar por aquella pared vertical? Misterios de la capilla.

Los terrenos del monasterio estan plagados de arboles de frutas exoticas. Veo dificil que la comunidad se muera de hambre nunca. Vas andando y ves por el suelo cocos, mangos y una cosa como pimimientos enanos amarillos y otras variedades extramboticas.

Me he enterado que aqui la langosta es baratisima. No se como sacarles el tema. Pero creo que el ultimo dia, con la excusa de dar un paseo, invitare al acompanante a que me acompagne a probar ese crustaceo que solo lo he visto a traves del cristal de Hipercor.

La verdad es que les pedire si el ultimo dia me puedo dar un chapuzon. El mar esta a veinte minutos en coche. No me he bagnado en el mar desde hace mucho tiempo y creo que el mar fue puesto alli para algo, que cosa mejor se puede hacer con el mar que banarse.

Bueno, me despido de vosotros. Y no penseis que como en la pelicula, al final les dire que tienen que abandonar todo esto y marchar a la jungla de nuevo.

Os escribo desde el verano brasilegno.

Hola a todos.
Aqui ahora es muy tarde, tengo mucho suegno, pero he logrado convencer a un hermano de la comunidad para que me guiara hasta la cripta donde tienen Internet: vera, hermano, es que cada dia les escribo un post... y si hoy no escribo nada pensaran que me ha pasado algo... y tal.
Y aqui estoy.
Hoy he hecho unas predicaciones en un lugar bastante paradisiaco junto al mar, un lugar bajo palmeras que nos ha cedido Marina Dor, la cadena de hoteles.
Hace un calor soportable. Ayer me tome la leche de un coco, una leche fresquita.
Hoy he predicado cuatro veces durante mas de una hora a casi dos mil personas.
Me lo traducian, porque no se portugues.
Bueno, me voy a dormir.
Un abrazo a todos, se que me echais de menos. Volvere pronto. Un saludo a mi sacristana.

sábado, noviembre 25, 2006

Os escribo desde Brasil

Estoy en Fortaleza, al norte de Brasil, donde he ido a dar conferencias. Ahora estoy escribiendo este post desde un monasterio.
Esta magnana (perdonad, pero el teclado ni siquiera tiene las letras en los mismos lugares), como decia, esta magnana me he tomado la leche de un coco y me he mojado los pies en una playa de ensuegno.
Claro que la estampa era peculiar. Yo, con una sotana blanca, mojaba mis tobillos en las bellas aguas tropicales, contemplado por dos monjas con sus habitos. La escena era casi como de pelicula del neorrealismo italiano de los agnos 50.
Bueno, me despido, ya os ire contando. Nota, las frutas exoticas producen diarrea.

viernes, noviembre 24, 2006

Hoy es viernes.


El viernes se estrena en España El Gran Silencio. Es innecesario deciros que os quiero ver a todos en la primera fila del cine. Sois gente bien informada, no hace falta que os hable de esa película/documental sobre los cartujos. Casi tres horas de cine insólito, de experiencia fascinante, de filmación irrepetible. Cine en estado puro. Cine en su más alta expresión. Todavía no he visto la película, tengo fe en los críticos.

Aquí en este blog se hablará mucho de la película y no pocos días, así que si no queréis desorientaros, ya sabéis.

Izquierda Unida no me extrañaría que tratase de prohibir la exhibición de la película, alegando el derecho a la libertad de expresión, los derechos de las minorías o la protección a la infancia. Fu Manchú, como siempre, se meterá en alguna madriguera hasta que pase el chaparrón de la película.

El viernes por la noche, no habrá post en el blog, porque estaré en Brasil. Durante una semana estaré allí dando conferencias. Concretamente en Fortaleza. Si puedo, os escribiré posts desde ese lado del Atlántico. Os escribiré para contaros lo que vaya aconteciendo y viendo. Sí, os escribiré, como lo hacían los reclutas en las trincheras. Porque en el fondo os merecéis ese sacrificio. Os lo merecéis todo, y yo lo sé.
Hoy es viernes, tengo sueño. No me extrañaría que en cualquier momento me fuera a dormir.

miércoles, noviembre 22, 2006

El Destino nos alcanza a todos.


Llegué al impresionante palacio episcopal y paseando en la gran galería esperé a que me tocara el turno. Hablé con un vicario episcopal, con el canciller, con el ecónomo, con todos los que por allí pasaron a tomar un café en una maquinita automática. Después de una hora de espera en la que discutimos acerca del tamaño de Jerusalén en el siglo I y de la entrega de los estipendios a la bolsa diocesana, llegó mi momento.

Entré en el despacho del vicario general, que es un santo varón, y me senté. Y cuál fue mi sorpresa cuando saca una carpeta y se pone a hablar de un tema totalmente distinto. Pensé que sacaría el otro tema (el de mi pelo largo) después. Pero se fueron agotando los asuntos y ya llegamos a la despedida.

Me dieron ganas de preguntarle: ¿entonces no querías decirme nada de mi cabellera? Pero opté por una retirada estratégica. Así que pelos míos, seguid creciendo, creced, sí, creced, ya que multiplicaros no os es posible.

Pero lo más interesante de todo ha sido leer vuestras sugerencias, vuestros comentarios. Esto ha sido como una especie de diálogo intercontinental. Lamento que el tema fuera tan trascendental, pero es que llegué al blog y escribí lo primero que se me ocurrió. En el fondo... soy inocente. Otro día ya discutiríamos sobre los grandes asuntos si no fuera porque me da una terrible pereza.

El Destino nos alcanzará, pero no hoy.

martes, noviembre 21, 2006

Luchad, luchad, las buenas causas requieren de lucha.

Hoy me he encontrado con el vicario general, que es un santo varón de pelo blanco y rostro alargado, ha sido en la reunión general del clero. Ha venido por detrás, mientras yo estaba comiendo con otros curas, y me ha mirado sin atreverse del todo a decirme que me tenía que cortar el pelo. Tras unos segundos de vacilación se ha decidido y me lo ha dicho. Como el campo de batalla, una comida, no era el más propicio, me ha dicho finalmente que me pasara mañana a hablar con él. ¿Por qué no te pasas mañana a verme y tomamos café? Eso ha levantado mis sospechas, porque no tomo café. Definitivamente el tema es que me corte el pelo.

¿Estoy indefenso ante él? No, ¡tengo un blog! Dadme argumentos que pueda ofrecerle.

Necesito argumentos, si alguno sabe de algún buen argumento para mantener el pelo como lo llevo, éste es el momento para decirlo, si no que se calle para siempre. También se admiten malos argumentos.

Aquellos que no estén a favor de que lleve el pelo como aparece en las fotos que de momento no digan nada o si no pueden aguantarse y sienten imperiosamente el impulso de decir algo que envíen su mensaje a moncloa@presidenciadelgobierno.com

Los buenos argumentos que me digáis, hablo en serio, que se los diré mañana en su despacho.

Ya os diré qué me ha contestado, qué ha argumentado y cómo ha acabado la cosa. Pero, salvo que me querías ver con un pelo cortito, adocenado y domesticado, éste es el momento de que luchéis por lo que queda de lo que fue mi cabellera. Luchad, por favor, luchad. Si ahora os quedáis con los brazos cruzados... algunas fotos pueden ser historia.

Sea dicho de paso, el pollo ha sido tan regular como los macarrones del primer plato. He compartido medio plátano con el vicario judicial de la diócesis. El plátano ha sido quizá el mejor plato de la comida.

lunes, noviembre 20, 2006

¡Romped vuestras cadenas!, proletarios.


Soy un fan incondicional de “La Misión”, “Becket” y “Un hombre para la Eternidad”. Estas tres películas son imprescindibles para cualquier cinéfilo, y si usted no las ha visto debe hacerlo cuanto antes por su propio bien.

Estas películas son tres cumbres. Al verlas, uno se queda clavado e el sillón. La película te arrebata, te absorbe. He meditado los guiones de las tres y sus momentos insuperables, son auténticamente imposibles de mejorar.

En las dos primeras películas, hay momentos mejorables, pero todo es perdonado cuando en otros momentos de la cinta llega la genialidad más absoluta. En esos momentos, el tiempo se detiene y el cine brilla con su luz más cegadora.

No hace falta decir que la música (menos en Becket que tiene la bso más floja) ya de por sí es arrebatadora. Las interpretaciones, magistrales. No importa que Tomás esté buscando una barca en el Támesis, o que Richard Burton simplemente converse sobre algo insustancial con el obispo de Londres, o que el cardenal tan solo entre en la misión de San Gabriel: hasta en los momentos intrascendentes, sus interpretaciones son las de grandes actores. Además de que no se nota que son actores, tenemos la sensación de estar viendo a los personajes de esa época.

En fin, hagan como yo: determinen al comienzo de la semana las películas que verán. Libérense de la esclavitud de la vulgaridad de las grandes cadenas. Las grandes cadenas, hace tiempo, que en casi todos los países han optado por el pan y el circo. ¡Liberaos! Romped vuestras cadenas, dejad de hacer zapping y volved a disfrutar de una televisión que os ennoblezca.

Un final de la vida de acuerdo a la vida: in Louvrio mortuus sum.

Contar mis hábitos gastronómicos tiene el peligro de que alguien pueda imaginarme confeccionando una ensalada teológica, seguida de una pizza filosófica. ¿Y si todos los ingredientes tuvieran un doble sentido? ¿Y si todo este blog hubiera de ser leído entre líneas? Ya sabéis que los Aliados publicaron algunos anuncios en los periódicos de la Europa ocupada que tenían un doble sentido para los partisanos y los agentes infiltrados. Dada esa ambigüedad de las letras y palabras, ¿sería lícita una receta de crustáceos, canónigos y moluscos? ¿Y si cada vez que miro en una dirección de mis fotos estoy, en realidad, indicando la latitud y longitud del camino para encontrar el pseudogrial cátaro de los legítimos rosacruces ocultos en la segunda logia de los masones escoceses?

No os quedéis tranquilos, este blog puede ser mucho más inquietante de lo que parece, aguas subterráneas corren por él. Incluso no descarto que mi cadáver pudiera ser encontrado en un pasillo del Louvre con esta frase escrita sobre mi pecho.

¿O no demostraremos mediante el álgebra que el nieto de Hamlet es el abuelo de Shakespeare y que él mismo es el espectro de su propio padre?

domingo, noviembre 19, 2006

¿Zapa...?, sí, soy Fortea.

Cuando en mi anterior post escribo:

Yo siempre había pensado que Franco había sido muy malo. Pero desde que Zapatero se ha empeñado con tanto denuedo en hacernos ver lo horrible que era, estoy empezando a albergar mis primeras dudas.

En realidad, se trata de una afirmación literaria. Evidentemente, lo que pienso o dejo de pensar acerca de FFBhmonde. es algo que ya hace mucho tiempo se asentó en mi mente después de leer documentos y testimonios de la época. Mi opinión acerca de él, me la guardo en mi augusto pecho.

Sólo quiero afirmar una cosa: los buenos rojos, los buenos samaritanos de los rojos, fueron muy buenos. Por eso los curas y las monjas subieron al coro a gritar: ¡Libertad, libertad, libertad!

Eso respecto al pasado, ya en el presente respecto a los socialistas, como todos saben, son los amigos de la religión, los bondadosos benefactores de la moral cristiana, y los que afirman otra cosa es que tienen amigos malos que les dicen cosas feas al oído.

Amigos malos, como el que esta semana me llamó casi llorando (una persona de Extremadura) para decirme que la Universidad de Extremadura (pagada con dinero público) y la Junta de Extremadura, en diferentes años, han editado dos libros de un fotógrafo que ha hecho tales fotos blasfemas respecto a Cristo, a la Virgen y a todo lo cristiano y sagrado que ni siquiera voy a osar describirlas.

Una vez más, moral y política no son realidades separadas. Sino que la política no es más que una repercusión de la moral de sus integrantes. Y cuando digo que los socialistas en este país son tan amigos de nosotros, los cristianos, como lo era el lobo feroz de los tres cerditos, sé que no me equivoco. Pero si ustedes están pensando que les estoy desanimando de votar al Lobo Feroz, a la Bruja Piruja y a Gallardón, estarían sacando conclusiones quizá aventuradas.
Tampoco el partido marianista es que sea un bastión de la defensa de los valores evangélicos, pero al menos hay cristianos repartidos por sus filas.
A mí el partido marianista ni me entusiasma, ni me da confianza, en lo único que a mí me importa: el bien del Reino de Dios en la tierra. Pero la diferencia el PP y el PSOE a nivel moral, hoy por hoy, es como comparar a una iguana y a una anaconda. No metería una iguana en mi cama, pero desde luego nunca metería a una anaconda. Y hoy día el sistema electoral sólo me deja la posibilidad de elegir entre la iguana y la anaconda: que bello es ser bipartidista.

Ah, ya que he comenzado el post hablando de un gallego que vivió hace mucho tiempo, quiero decir que en el sermón 408 de http://www.sermonario.com/ digo todo lo que tengo que decir sobre la Guerra Civil española. Es en audio. Yo, si fuera tú, lo escucharía, dura 45 minutos, eso sí. Pero ¿quién no tiene 45 minutos?

sábado, noviembre 18, 2006

Ya estoy harto del NO-DO de la Moncloa.

Acaban de echar en TV2 otro reportaje sobre Franco. Cada vez que enciendo la televisión ya me digo: a ver que dicen hoy de la Guerra Civil. Desde que el PSOE ha ganado las elecciones he visto más reportajes sobre el franquismo, que en toda mi vida. Suelen hacer un reportaje antes de la merienda y otro para después de la cena: Franco ya es como de la familia. Rubalcaba está pensando en hacer una serie de dibujos animados para niños: Franquito explicado para los niños.
Yo siempre había pensado que Franco había sido muy malo. Pero desde que Zapatero se ha empeñado con tanto denuedo en hacernos ver lo horrible que era, estoy empezando a albergar mis primeras dudas.
Los satélites zapateriles no hacen más que escribir libros sobre el dictador: que si era mal militar, que si era mal político, que si era mal orador, que bailaba mal, que andaba mal, que era mal cocinero, que si tuvo pocos hijos.
Lo de que era mal militar me hizo pensar. Ganó casi todas las batallas, ganó la guerra: ¿cómo debían ser sus adversarios? Es para echarse a temblar tratar de imaginar contra quien se enfrentó.

Me imagino a los milicianos riéndose y diciéndose: mañana vamos a luchar contra un mal general, ja, ja, ja. Y la misma frase repetida cien kilómetros más al norte. Y así cada semana hasta que Paquito llegó al mar en todas las direcciones.

Dado su historial militar, no me extraña que la mujer de Zapa tenga que consolar cada noche a su marido después de cada pesadilla, repitiéndole: tranquilo, que está muerto, de verdad, está muerto.

Si quereís que os diga la verdad, yo en Franco ni hubiera reparado, ni me hubiera interesado, ni me hubiera molestado en leer sobre él, si el furor socialista no me hubiera hecho olisquear la pista de sus propias fobias.

Fu Manchú Zapatero con su tesón va a lograr que a un ateniense como yo me empiece a resultar simpática la figura del general golpista.

viernes, noviembre 17, 2006

Hoy veo las cosas de otra forma.

Cuelgo el teléfono después de hablar de cosas muy espirituales con un amigo de Alicante.

Antes, metido en Internet, me había aparecido de pronto una ventanita emergente con un gracioso “ding” en el que se contenía el mensaje de este amigo que me decía que quería hablar conmigo por teléfono.

Me había metido en Internet para ver cómo se cocinan al vapor unos mejillones.

Había ido a comprar esos mejillones porque me caía cerca la superficie comercial de la Facultad de Medicina.

Había ido a la Facultad para dar una conferencia sobre mi especialidad teológica.

La conferencia, los mejillones, me llevaron a esta conversación. Ahora me pregunto, ¿adónde me llevará el queso que he comprado unos minutos antes de los moluscos? ¿Qué extraña sucesión de acontecimientos habré puesto en marcha con esta segunda compra?

jueves, noviembre 16, 2006

Su Alteza Real, inclinaos, por favor.


No puedo dejar de mirar una y otra vez la foto. ¡Hay que ver lo bien que le sienta al príncipe Carlos su boda civil con su esposa católica! Feliz, contento, optimista. Tiene la cara de estar diciendo: me queda toda una vida para reinar en cuanto mamá se jubile y se marche a alguna playa de una isla desierta. Viendo la cara de felicidad que tiene, me pregunto qué hubiera sido de los monarcas ingleses si sus leyes les hubieran permitido contraer nupcias con católicas. Sí, que diferente hubiera sido la Historia. Sólo hay que observar la cara avinagrada con que aparecen en los cuadros sus antecesores. Y a todo se le podía haber puesto remedio de un modo tan fácil, tan sencillo. Vuelvan a mirar su cara. Sí, los resultados son evidentes. Quizá tan sólo ella es la que pone un punto de oscuridad en esta felicidad conyugal, ella es la que se lleva los ojos a las manos y se pregunta: ¿pero qué es lo que he hecho?

miércoles, noviembre 15, 2006

Obsérvese como en esta foto se me ve contemplando el futuro con todavía más optimismo.

El mejor post de hoy no es lo que pueda escribir, sino esta foto. Viendo la foto, me pregunto qué pasaría por mi mente en ese momento. ¿Qué pasaría?
¿Tal vez pensaba en un campo verde lleno de ovejitas? ¿Tal vez pensaba en La Increíble, pero cierta, historia de Caperucita Roja? ¿Tal vez pensaba que se acerca la Navidad? ¿Tal vez me dijeron que nuestro presidente, Fu Manchú Zapatero, no va a presentarse al cargo de Líder Mundial Cósmico?
Tal vez lo que pasaba era una de mis canciones favoritas, una canción que siempre que la escucho me llena de energía, de optimismo y de ganas de luchar. Os la os ofrezco en un link donde escucharla en audio.

http://www.poofcat.com/battlehymn

Os agradeceré si conocéis algún mp3 con la versión de John Williams u otra versión que valga la pena, y me lo decís.

Desde luego esta canción es toda una declaración de intenciones.
Hasta pronto fortblogueros

lunes, noviembre 13, 2006

Mi colesterol.

Mi colesterol está dentro de los límites normales. Ésa es la noticia del día. Es decir, que de momento no parece que un derrame cerebral ponga punto final a este blog.
Aunque siempre puede cruzarse una oveja en mi camino mientras voy a cien kilómetros por hora. Si es una vaca el resultado podría ser incluso peor.
En fin, lo dicho, una vaca sí, pero el colesterol, de momento, no. Una rotura del cable del ascensor también podría provocar el mismo resultado.

Lo del Club Forteniano (estoy abierto a otros nombres, le adjudiqué el primer nombre que se me ocurrió) me ha deparado hoy no pocas alegrías en medio de los problemas que afligen al mundo. Por fin he conocido (y hasta visto), a lectores de lugares remotos y cercanos. Gente de distintos lugares del mundo, dedicada a tareas tan diversas. Lo dicho, me ha causado verdadera alegría. Aunque el judío, el sueco y el de Surinam siguen sin aparecer.

Después resultará que el judío era una peruana que vive ahora en Israel, el sueco un mexicano de Chihuaua y el de Surinam un misionero de Pamplona.

Nota: Si en el blog dejan de aparecer nuevos posts durante, pongamos, cuatro o cinco días... es que me he muerto. También puede ser que esté de viaje.

domingo, noviembre 12, 2006

Club Forteniano.

Hola

Hoy he pensado que como los que leen el blog suelen ser muy fijos, es una pena que no os conozca.

Sobre todo lo pensé cuando encontré que en el blog entraban de vez en cuando personas de Israel, Surinam o Suecia. ¿Quiénes serán me preguntaba? ¿Serán estudiantes, serán viudas, serán catedráticos barbudos o políticos comunistas? Qué pena no conocerles. Tenía curiosidad por conocer sus rostros, sus profesiones, su vida.

Así surgió la idea de dar un e-mail para conoceros. Una segunda idea emergió, la de fijar un día en el que los lectores del blog que vivimos en la Comunidad de Madrid podamos reunirnos a dar un paseo y charlar, o tomarnos una coca-cola y charlar y hablar y divagar y vernos las caras. Seguro que tenemos mucho que aportarnos unos a otros.

Así que manos a la obra, aquellos que querías enviadme a esta dirección fortea@gmail.com quienes sois.

Os agradecería que me dijerais cosas que siempre son interesantes como vuestra profesión y la ciudad y el país en el que vivís. La edad también me gustaría conocerla. No os oculto que me gustaría veros la cara, así que si me enviáis una foto os lo agradecería.

Lo maravilloso de escribir es la gente tan apasionante que uno conoce. En estos últimos años, y gracias a la magia de la escritura, he conocido a un diplomático, a un japonés, a un noble muy importante, a un judío mexicano. Se han puesto en contacto conmigo dulces criaturitas de dieciséis años, diciéndome que me han leído. Me escribió una vez una carta un señor mayor que me decía que uno de mis libros era el primer libro que había leído en toda su vida y que quería continuar leyendo porque la lectura para él había sido apasionante. Se han puesto en contacto conmigo varios presos: uno español y dos de Estados Unidos.

Había pensado en poner en este blog las caras y datos esenciales de los lectores habituales, pero después me he dado cuenta de que eso puede retraer a muchos a ponerse en contacto conmigo. Así que no lo haré. En cualquier caso, ¡quiero conoceros! Sólo eso. Y a los de Madrid, quiero ofreceros un día para que nos reunamos todos.

Os he dado antes el e-mail fortea@gmail.com pero sólo una cosa os debo suplicar, no me pidáis que mantenga correspondencia electrónica con vosotros. Cada día la atención de la gente que contacta conmigo por motivos pastorales me lleva mucho tiempo. Por eso leeré lo que me enviéis a condición de que no me pidáis que entable conversaciones con vosotros. Pero, como ya he dicho, espero que los de Madrid nos reunamos.

Un fuerte abrazo a todos.

En el blog ha entrado alguien de Surinam, Suecia e Israel

Sí, en el blog ha entrado alguien de Surinam, de Suecia y de Israel. Estoy sumamente intrigado quiénes pueden ser de países tan lejanos. Por favor, decid algo los de esos países en los comentarios.

Ah, fotografiando cucurules obtuve la foto de la izquierda. Ahora la foto del Cucurull Forteniano ya la tengo en casa al lado de la del ornitorrinco y la de una lechuza de las nieves. Dado su evidente interés fortnitológico la coloco aquí para disfrute de todos.

Hoy he soñado que mi vecino venía a enseñarme un truco de hycterofilia, un juego que se realiza con los pulgares, parvo ejercicio del que por otra parte no os molestéis en buscar referencias en lugar alguno. Atento me recuerdo estudiando sus hábiles movimientos en mi salón. También tengo un vago e indefinido recuerdo de haber servido hoy en mi sueño como mensajero en el lado francés de la Gran Guerra. Me ha hecho gracia verme con ese horrible casco con el que lucharon los galos.

viernes, noviembre 10, 2006

Confieso mi languidez.

Mañana viernes por la noche no podré poner mi post diario porque me marcho a dar una conferencia a Valencia.

¿En mis libros (en mi mundo literario mejor dicho) he soñado con Papas, he luchado en innumerables batallas, he escrito con pausa de asuntos cotidianos, he soñado con definitivos tratados escolásticos? Ciertamente, todo eso lo he vivido.

¿Me complace la idea de que mis sueños estén consignados en algún pesado libro en algún interminable pasillo de una biblioteca romana bajo bóvedas renacentistas decoradas con motivos falsamente clásicos? Sin duda, esa biblioteca existe en la mente del que es el Centro del Universo.

Mas debo reconocer que recorro mi mundo literario solo. De ahí que, a veces, resuelvo adelantarme a la vanidad que aguarda a todas las fatigas del hombre, y vivir, y no seguir ampliando el atlas infatigable, el atlas de esos mundos soñados. Confieso mi languidez.

Porque es verdad que todos esos mundos no valen más que el amor.
Aunque no los recorrí con mi pluma por ser admirado o por ser recordado. Los recorrí por la pasión. La pasión de recorrerlos fue un frenesí. Ahora mi languidez supone un adelanto del futuro olvido que sobreviene a todo. Tampoco deseo otra cosa fuera del olvido.

Durante años he trabajado horas, día tras día, escribiendo mis novelas. He necesitado más años para entender que todos trabajamos para el olvido.

miércoles, noviembre 08, 2006

La única coraza que se podrá enfundar para huir de mi mirada.

Hoy he soñado que me encontraba con alguien que es muy importante y que hace tiempo fuimos muy conocidos, no amigos. Me permitiréis que no ofrezca detalles porque los blogs acaban recalando en los ojos que se considera que nunca deberían leer un blog. Y así lo que no debería ser acaba siendo.

El encuentro, en el sueño, se enmarcaba en el jardín de un hotel lleno de gente, debía haber una convención. El encuentro casual. El iba por su camino con más gente y yo oblicuamente caí en su campo visual. Él no pudo simular que no me había visto. Hubiera preferido no haberme visto, pero ya no resultaba efectiva la simulación, campo en el que él era experto.

Así que, como tantos años temió, tuvo que acercarse a mí y estrecharme la mano y aparentar la falsa alegría de verme. Seguía yo toda esta obra de teatro con la comprensión de lo pobre hombre que era el actor. Yo era todo su público. Así como toda la obra tenía un solo actor: él. Me conocía el desenlace.

Que si cuanto tiempo, que qué tal me va, sonrisas en su rostro que se había vuelto de pronto poco flexible, y todo eso. En el sueño, en un momento dado, se emocionó. Y arrodillándonos los dos, los dos ya emocionados sinceramente, se puso fin al sueño.

El encuentro ha tenido lugar en el oculto mundo onírico. Pero algún día se producirá, no tengo la menor duda. El encuentro de dos que no desean verse. Será toda una colisión de miradas. Estaré estudiando cada gesto de su cara, por pequeño que sea. Será él el que tendrá que acercarse, será él el que tendrá que obligarse a ser amable. Yo sólo le pienso contestar con preguntas de una sola frase. No tendré que esforzarme en hacer efusiva mi emoción, porque de mí no se espera que represente papel alguno.

Pero lo colosal de ese encuentro que será un choque de miradas es que yo sé muy bien cómo es esa persona por dentro, donde nadie puede mirar. Y lo terrible para él es que sabe que yo lo sé, y que mi mirada para él es una acusación sin palabras. No hay escudo que le pueda proteger de mis ojos. La única coraza que se puede enfundar es huir de mi mirada.

Hoy miro hacia la ventana: el día de los dos sueños.

Hoy he soñado que comía con el príncipe de Asturias, en el pueblo en el que soy párroco, en medio de una gran comida popular bajo una gran carpa. El príncipe estaba en su papel de sonreír a todos y ser amable con cualquiera que se le acercara lo suficiente como para obligarle a ello. Yo estaba en mi papel de verlo todo con cierta distancia, sin entusiasmarme, pero sin dejar de ser benévolo ante la situación.

Ese ha sido el primer sueño de la jornada. El segundo ha sido mucho más delicioso, durante la oración de la tarde. Me encontraba sentado en la sede de mi templo parroquial haciendo mi hora de meditación vespertina, la custodia con el Santísimo Sacramento estaba sobre el altar. Me hallaba revestido con los ornamentos de la misa que había tenido lugar. Y así, rodeado de todo aquel oro, de todas aquellas telas suntuosas de innumerables prendas, sentía un agradable calor en medio de ese templo en el que el fresco de un lluvioso noviembre se empezaba a hacerse notar. Con mi estola sobre los hombros, mi amito alrededor de mi cuello, con mis brazos apoyados sobre los reposabrazos de aquella bella sede de madera oscura, he sentido un sopor irresistible. Las sombras de la iglesia inmersas en un silencio secular secundaban ese beatífico sucumbir. Dado que suelo hacer mi oración con los ojos cerrados, desde la lejana primera fila, nadie se hubiera dado cuenta de lo que pasaba en mi interior. Tal vez alguien hubiera notado que mi mandíbula se inclinaba, pero me seguía manteniendo sentado en un inconsciente deseo de mantener la dignidad de mi posición en el centro del presbiterio.

Pero lo cierto es que me dormí arropado por todas aquellas vestiduras que llenaban y cubrían la sede. Mi cara seguía siendo hierática, quizá entonces más impenetrable, mis rizos canosos caían sobre la casulla.

Con las columnas doradas del anciano retablo a mis espaldas, con los santos de madera condescendientes ante el párroco, me sumí en un sopor del que emergió un sueño corto, como un relato breve. Noté que apretaba los dientes, noté que lentísimamente mi espalda se inclinaba más hacia delante, y me hice consciente de nuevo. Entreabrí los ojos con lentitud y me hice consciente de un modo natural de dónde estaba, de mi lugar, de mi posición, de mis funciones, de lo que tenía que hacer, de lo que había hecho, de lo que debería hacer.

El sueño es frágil y no me esforcé en introducirlo en el tarro de cristal de la memoria. Se evaporó en instantes. Era un sueño pequeñito. Tengo la consciencia plena de haberlo recordado en los primeros minutos.

Pero se evaporó para siempre.
¿Sería un sueño de Papas, de batallas, de asuntos cotidianos, habré soñado con tratados escolásticos? ¿Ese sueño estará consignado en algún pesado libro en algún interminable pasillo de una biblioteca romana bajo bóvedas renacentistas decoradas con motivos falsamente clásicos?

lunes, noviembre 06, 2006

Hoy sigo contemplando el futuro con más optimismo que ayer e incluso que mañana.

Cómo me ha impactado la muerte del príncipe de Salina en la novela. Sigo todavía bajo el peso de la pena. (Hoy los políticos no se han movido de sus madrigueras, así que los dejaré en paz. El amor tampoco ha sido generoso hoy en experiencias.)

Una lectora se ha escandalizado por mi afirmación de que la muerte de algunos familiares míos me ha apenado menos que la muerte de este personaje de ficción. No te escandalices, en literatura se perdona todo. En el mundo de la literatura nos perdonamos todo.
De todas maneras, no hay peligro de que la inmensa mayoría de mis familiares lean mi blog. A veces, los lazos de la sangre son poco más que una superficial circunstancia azarosa.

La lectura de uno solo de mis libros por parte de alguien ha provocado relaciones mucho más profundas con alguien que los más de treinta años de parentesco con otros.

He leído hoy que una mujer se ha inmolado en Gaza, provocando una explosión en un autobús. También a mí me gustaría inmolarme intelectualmente provocando una explosión literaria que causase millones de afectados por la belleza de mis letras. Sí, ojalá que el fuego de mis párrafos quemase filosóficamente los ojos de muchos, y que incluso algunos quedasen incinerados. Pero mis novelas siguen durmiendo en mi casa, al calor de un disco duro, un sueño de quietud que ningún ojo turba.

Mientras tanto la muerte del príncipe de Salina me afectará más que la de algunos de mis familiares.

Sea dicho de paso, hoy he soñado con el cardenal de Madrid. No sueño con el todas las semanas, lo de hoy ha sido una excepción. Soñaba que nos encontrábamos en la calle y que me saludaba muy efusivamente, con calor. Es gracioso, en el sueño yo me tenía que inclinar hacia atrás de tanto ímpetu que ponía en el entusiasmo del encuentro. Él ponía toda la exaltación por haberme conocido en persona y yo me mostraba correcto, por eso pienso que es un sueño profético.

domingo, noviembre 05, 2006

Veo el futuro con contenido optimismo (como se puede apreciar en la foto)

Pongo una foto en el post, y una lectora me comenta que con este look “me acabo de levantar” voy a asustar a los niños. (No creo que asuste a los niños que están hartos de ver a Fredie Krueger.) Después añade con científico respeto que le recuerdo a un Einstein del Vaticano.

Le contesto con energía que otro honrado lector me ha dicho: Al ver su foto he tratado de ponerme en la piel de un demonio, y he llegado a la conclusión de que si yo fuera el diablo de turno me asustaría nada más verle aparecer. No lo digo por el aspecto físico sino porque le veo algo especial, no se... como una luz.

Así que le aconsejo a la lectora nº1 que trate de volver a ver la foto y escribirme otro e-mail. Un rato después me escribe:

Está usted sublime en esa foto, sin duda las fuerzas e imperios del submundo preternatural e infernal tiemblan al pensar que tienen en el padre Fortea a uno de sus máximos adversarios.

Dado el esfuerzo le contesté:

Gracias, ahora sí.
¡Ahora sí!
Además noto que este mensaje por fin es sincero.


Este cruce de e-mails ha sido lo más notable que me ha pasado en el día. Entrecruzamiento de correo que ha tenido lugar mientras escuchaba a Ennio Morricone en su Érase una vez América y observaba que en mi blog entraba alguien de Villacarrillo (Andalucía) y de Zapopán (estado de Jalisco, México) y todo ello justo antes de levantarme de la silla y empezar al leer el quinto libro de las Revelaciones de Santa Brígida de Suecia, que comienza diciendo:

Comienza el quinto libro de las Revelaciones celestiales de Cristo a Santa Brígida del reino de Suecia, que con razón se titula Libro de las cuestiones, ya que sigue el procedimiento de preguntas a las que Cristo el Señor da soluciones admirables. Y se le reveló a esta señora de modo admirable, como ella misma y sus confesores a menudo oralmente testificaban. Pues una vez aconteció que, estando ella un día cabalgando, yendo de camino a su campamento de Watzsteni, acompañada de numerosos familiares que cabalgaban con ella, estando ella así cabalgando de camino, comenzó entonces a elevar su mente a Dios orando...

Este sujeto de la foto soy yo, vamos, creo que soy yo.

Estimado Diario

En Madrid, llueve y llueve y vuelve a llover, así desde hace días. Llueve del amanecer a la noche, también durante la noche. Días grises de otoño cargados de poesía. Calles mojadas, coches aparcados húmedos, poca luz.

Soy la suma de mis pecados y mis buenas obras, del reposo de mis lecturas y de la emoción de mis películas. Mi vida es la suma de paseos por el campo y de comidas con conocidos y familiares. Soy el resultado de también del encuentro con la gente que me ha querido y odiado. Muchas cosas que deberían haber tenido una grandísima influencia en mi vida la han tenido muy poca (por ejemplo mis maestros) y otras que deberían haber sido poco importantes lo han sido mucho (por ejemplo un encuentro con una anciana de Virginia hace ya muchos años).

Es curioso, he visto miles de películas en mi vida, algunas películas las he visto más de seis veces, algunos fragmentos más de veinte veces. De una película, repetí un fragmento más de ocho veces seguidas. Sin embargo, han sido el cardenal de La Misión, Tomás Moro de Un hombre para la Eternidad, y el arzobispo de Canterbury en Becket los que me han influido de un modo decisivo e indudable.

He leído muchos libros, pero sólo una decena me han marcado el resto de mi existencia. Ha habido lecturas que ahora me doy cuenta, pasados los años, que han marcado un antes y un después. Y en ese momento no me di cuenta. Pero sí, ahora reconozco que la lectura de La Subida al Monte Carmelo significó un cambio en la forma de seguir existiendo sobre este planeta.

Mis libros

Estoy acabando El Gatopardo, que pena, se me muere el protagonista. A pocos personajes les he cogido tanto cariño como a este noble. Me apena más su muerte en el libro, que la muerte real de algunos familiares míos.


Sobre el Poder

Estoy considerando las atractivas posibilidades del sorteo como medio para designar a aquellos que han de ocupar los puestos de Poder. Si sorteáramos los puestos, seguirían gobernando los secretarios de Estado.

Pero tendríamos la ventaja de que los que llegaran a la cúspide de la pirámide sería gente normal, no sujetos cribados internamente por cada partido para obtener gente que no les cree problemas, para lograr gente que hoy diga blanco y mañana negro sin esbozar la más leve turbación.

Necesitamos a una legión de Frodos que saque del Poder a estos profesionales de la imagen, y cambie el sistema. El día en que en este país la gente pueda votar a personas individuales los partidos temblarán. Los partidos seguirán existiendo, pero su monopolio habrá acabado.

sábado, noviembre 04, 2006

Han detenido a mi perro como represalia por los dos últimos posts.


Como represalia por mis dos últimos posts han atrapado a mi perro. Pero no me harán callar.

Debo reconocer que mi perro tampoco era el angelito que parece. En cualquier caso, aunque la policía me detenga a mi perro, a mi gato, a mi rana y a mis vecinos, no me callaré. Al revés, hablaré de los obispos y los políticos con más libertad.

Comparar a los obispos con Fu Manchú y su corte socialista, obrera y española es comparar por un lado a unos hombres honestos, hombres de fe, que hacen oración y que entregaron su vida por Dios y por el prójimo, con unos hombres que han hecho de la degradación de la política su modo de vivir. Puedo aceptar críticas de muchos lados, pero de los políticos no.

¿A mí que me van a enseñar LLamazares el quemaretablos o Carod Rovira Mario Bros? ¿A hacer gulags? ¿A expulsar a los jesuitas de España? Ellos mentalmente viven en otra época, los veo como espectros de una España hace ya mucho superada. Yo ya miro al futuro. Sólo me faltaba que se sacaran a Anguita de la chistera. No sé qué hubiera sido de España si estos tres espectros hubieran logrado el poder algún día, lo que sí que sé es qué hubiera sido de la Iglesia. Pero allí están ellos dando lecciones.

No puedo aceptar que Herodes de lecciones de moralidad a San Juan Bautista. Sé que no todos los obispos son como el Bautista, pero la mayoría de los políticos sí que son los verdaderos, auténticos y legítimos descendientes de Herodes. No me extrañaría, incluso, que corriera algo de su sangre por sus venas.

No es que yo sea un ácrata, ni un anarquista, ni siquiera soy un verde. Lo que pasa es que lamento que el Poder sea agarrado por unos pobres hombres ejercitados en hacer teatro. No otra cosa es la política en esta era de la comunicación es un teatro, una representación.

Ah, y de vez en cuando, se permiten dar lecciones a los obispos, lecciones de moralidad y ética y hasta de eclesiología. Yo he escuchado en la televisión a una importante socialista dar lecciones de eclesiología a los obispos.

Mientras la gente muere en pateras, los matrimonios no pueden comprar un piso, los pobres no saben qué hacer y la delincuencia crece, mientras tanto, ellos van a lo suyo. En realidad, les importamos un magnífico bledo. Ellos van a su teatro para seguir cobrando el sueldo el próximo mes; el sueldo del actor.

Si para lograr el Poder el guión dictase que me tenían que besar los pies lo harían sin ningún escrúpulo. Si el guión dictase que me los tenían que besar desenfrenadamente y sin lavar, tendría que sacármelos de encima a puntapiés. ¿Dejaría que cumpliesen con el guión un rato? Probablemente.

viernes, noviembre 03, 2006

Fu Manchú y los obispos.


Hoy toca hablar de Fu Manchú. Dudé si escribir hoy este post o si dejar pasar un día más cargando la escopeta.

De nuestro personaje de hoy sólo quiero dar un dato, uno solo que vale por muchos y que le retrata perfectamente. En medio de las negociaciones con los obispos sobre la asignatura de religión, un día en Moncloa salió en una rueda de prensa y dijo que mientras él fuera presidente a nadie se le obligaría a estudiar la asignatura de religión.

Sabía perfectamente la verdad, pero prefirió dejar a los obispos a la altura del betún dando a entender cosas que sabía perfectamente que no son auténticas. Por eso, querido Fu Manchú, ahora a mí no me duele la mano al presionar estas teclas para describir tu catadura moral. De ti he sacado una perla de la bolsa, pero la bolsa está llena.

Eres un abortista, un secesionista, un anticlerical y un guerracivilista. Tu talante es para echarse a temblar. Si vinieras a visitarme a mi casa, escondería hasta el gato.

Lo que no creo que seas, y lo digo en serio, es un masón. Me resulta impensable algo así, salvo que la masonería quiera ir hacia su propia, inexorable y definitiva destrucción. Si en privado me preguntaras si sería conveniente el que te hicieras masón, te respondería al momento, sin dudar, que sí. Porque no tengo duda de que serías capaz de acabar con las pirámides de Egipto.

Desde luego lo que sí que me lo imagino es en el balcón de la Moncloa diciendo al Pueblo: Vuestros pecados han tenido que ser muchos y muy graves para que os haya caído el tremendo castigo de que yo haya llegado a ser vuestro presidente. Y me voy a aplicar a mis funciones presidenciales entendidas estas como una diaria tarea punitiva sobre toda la nación, y lo voy a realizar con una meticulosidad tal que os va quedar muy claro que nunca debisteis apartaros del recto camino.

jueves, noviembre 02, 2006

Hoy sí, ya tocaba.

Hoy voy a hablar, sí señor, de ella. Pero antes, debo advertir que la quiero tanto como a mi erizito. Ese que encontré en el campo y que lo dejé campar a sus anchas. Es más, percibo notables semejanzas entre ella y él. Pero eso sería matería de otro blog.

María Teresa Fernández de la Vega, así se llama nuestra vicepresidenta en este año del Señor de 2006 en el reino de España. De ella apenas puedo decir nada sin faltar a la caridad cristiana.

A los obispos les ha recordado una y otra vez que son unos ciudadanos más. Pero cuando estos ciudadanos han usado del legítimo derecho de expresión, furibunda, les ha recordado que no estamos en la época de Franco y que si siguen hablando se reserva el derecho de hacer lo que crea conveniente. No sé por qué pero mucho me temo que ese “algo” no sea bueno para nosotros.

Si por ella fuera, nos echaría al mar a obispos, abades, monjas y curas. Así España sería por fin la España ideal de su imaginación socialista. Yo me dejaría, la verdad, echar al mar por una mujer de voz tan aterciopelada, tan suave, me imagino que quedaría hipnotizado.

Una de sus citas favoritas es "una vida no es suficiente para poder hacer todo lo que a uno le gustaría". Menos mal que le ha sido concedida sólo una vida, si viviera tres o cuatro, ahora mismo agarraría el pasaporte y cogería el primer vuelo gritando: ¡no me agarrarán vivo!

Esta mujer se permitió llamar a los obispos, “señores tenebrosos”. Y tiene razón la señora Palpatine, al lado de ella que es toda luz, somos tiniebla; una tiniebla que rodea un puño y una rosa. Podría hacer una larga y minuciosa lista de como esta representante del Pueblo ha atacado la religión, la fe, la espiritualidad, cuantas veces ha querido. Pero resulta innecesario, su inmejorable talante es de sobra reconocido.

Mucho me temo, que no le votaré en las próximas elecciones. Sí, creo que no le votaré. No, esta señora no me representa bien o por lo menos no me siento correctamente representado. Pero, en fin, al menos nos consolamos al ver que ella no es la presidenta. Sí, menos mal, el botón no está en sus manos, el maletín con los códigos está en manos de otro, me quedo más tranquilo.

Me quedo más tranquilo al ver que la cúspide de la pirámide jerárquica la ocupa Fu Manchú Zapatero. Dada la situación que hoy vivimos en Libertonia, por Moncloa ya sólo faltarían Dart Vader, Freddie Krueger y Gollum. Efectivamente, lo han adivinado, Cartera de Justicia, del Interior y de Asuntos Exteriores respectivamente.

En fin, quizá para mis posts no debería elegir a mis terrores favoritos y debería seguir hablando del amor. Huy, espero no haber dicho nada inconveniente.

miércoles, noviembre 01, 2006

De verdad que ya mañana sí que hablo de la vicepresidenta del gobierno, pero hoy quiero hablar del amor.


Mañana, os lo aseguro, hablaré de política o de lo que sea, pero dejadme un post más para hablar del amor.

La foto de hoy me encanta: el encuentro con el otro. Conocer al otro, dialogar con el otro, la mirada que se encuentra... El encuentro con Dios, el conocimiento de Él, el diálogo con el Creador que nos ama. No hay nada más parecido a esto que el amor humano. Y entre todos los amores, el amor entre esposos es el que más se parece. Por eso esta foto me gusta tanto, hay mil historias que parece que van a partir de ese encuentro, o mil historias que han precedido ese dulce choque de miradas.

Cantar al amor humano, exaltar lo maravilloso que es ese cariño en todos sus detalles, no es desmerecer el amor a Dios. En este sentido, la Biblia es muy libre, siempre ha hablado de todos los temas con una libertad admirable. Muchas expresiones de ella jamás hubieran pasado una censura mediana. Solicito un poco de benignidad porque sé que sois buenos. Lo sois, sí, sino no estaríais en este blog. Este blog es sólo para la gente buena.

Si no fuerais como sé que sois, en vez de estar en el blog del padre Fortea o en el blog de la Casa de la Pradera, estaríais en http://www.bazofia.com/, http://www.basura.com/ o en http://www.megustalainmundicia.com/

Pero no, estáis aquí porque un día de lluvia os refugiasteis bajo este blog y sentisteis su calor, y volvisteis mientras yo os esperaba con otro post recién sacado del horno, calentito, humeante.



Rectificando

He leído algunos comentarios a mis posts. Cuando hay que rectificar, se rectifica. Es verdad que no puedo amar, de esa manera, a 6000 millones de personas. Porque, es cierto, no me había dado cuenta, la mitad de los bípedos implumes son de sexo masculino.

Por otro lado si descontamos a las que ya no están en edad de merecer y a las que todavía no están en tránsito hacia el altar, entonces todavía se queda en menos. Si incluimos unos cuantos criterios más, todos ellos razonables (por ejemplo, no creo que de momento establezca mi residencia en Quala Lumpur), entonces la cifra se queda en nada: mil quinientos u mil ochocientos millones, o sea nada.

Otro punto que hay que rectificar es que El Gatopardo es del siglo XX. Es cierto, su espíritu, su estilo, a mi entender es decimonónico y eso me confundió.


¿También quisiera rectificar todas aquellas equivocaciones que no conozco? ¿Probablemente sí? Acaso, pero no sé.