domingo, diciembre 31, 2006

El padre Fortea en su diario trabajo de lucha contra el mal.


Ahora es cuando podría echar mano a un centenar de frases hechas: Otro año se acaba y bla, bla, bla. Se nos va el 2006 y bla, bla, bla. Más que frases son párrafos hechos.

Debo resistir esa tentación, aunque siento el irresistible atractivo del lugar común, de lo manido. No cabe duda, debo ser fuerte y ofreceros algo digno de vosotros.

Así que os ofrezco una joya, una perla. Las sublimes palabras y pensamientos de Chewaka (el peludo de la Guerra de las Galaxias) cuando en un momento de intimidad e inspiración junto a su familia dijo:

¡Aaagghh, aah, aaaaaaaaahgt aaght, haarrr arrh, gghh, aah, aaaaaaaaahgt aaghtgghh, aah! ¿Aaaaaaaaahgt aaghtgghh? aah, raaaaarrrrrrrrrraaaahgt raaghtgghh, aah, aaaaaaaaahgt rrraaght. ¡Aaagghh, aah, aaaaaaaaahgt aaght, haarrr arrh, gghh, aah, aaaaaaaaahgt aaghtgghh, aah! ¿Aaaaaaaaahgt aaghtgghh? aah, raaaaarrrrrrrrrraaaahgt raaghtgghh, aah, aaaaaaaaahgt rrraaght. ¡Aaagghh, aah, aaaaaaaaahgt aaght, haarrr arrh, gghh, aah, aaaaaaaaahgt aaghtgghh, aah! ¿Aaaaaaaaahgt aaghtgghh? aah, raaaaarrrrrrrrrraaaahgt raaghtgghh, aah, aaaaaaaaahgt rrraaght. ¡Aaagghh, aah, aaaaaaaaahgt aaght, haarrr arrh, gghh, aah, aaaaaaaaahgt aaghtgghh, aah! ¿Aaaaaaaaahgt aaghtgghh? aah, raaaaarrrrrrrrrraaaahgt raaghtgghh, aah, aaaaaaaaahgt rrraaght.




El estudio pormenorizado de las desinencias, casos y campos semánticos de esta lengua, con los arcaísmos de la tercera frase lo dejo ya para un futuro, pero no distante, 2007.

sábado, diciembre 30, 2006

Hemos encontrado esta foto del padre Fortea hace unos años. El tiempo ha hecho estragos.


El coche aparca, un breve diálogo en el interior, dos familiares deciden quedarse en el coche a echar una cabezada. El otro familiar sale a recibir al que llega. Los que se quedan apoyan cómodamente sus cabezas y se duermen en seguida. ¿Dudaron si salir del coche a recibir al que venía en el avión? ¿Tuvieron alguna duda o claramente desde el primer momento vieron que se quedarían en el interior del coche? Si vacilaron acerca de lo que hacer, ése fue un momento de mayor trascendencia de lo que se imaginaron en ese momento. Si hubieran querido más al que llegaba, ¿hubieran salido? Si hubieran dormido más horas el día anterior y no hubieran tenido sueño, ¿hubieran salido? Se durmieron en seguida, para no despertar nunca o para despertar una fracción de segundo antes de que una presión instantánea y nunca antes sentida en su cuerpo les impidiera salir de ese estado de confuso sopor. El sueño y el Sueño se fundieron, tan solo una breve confusión en medio, como una confusa frontera. Matrix sabía que a las 9:06 los quinientos kilos de explosivo estallarían en el aparcamiento de la Terminal 4. A las 9:06, no a las 9:05 ni a las 9:07. La diferencia entre la existencia o el fin de la existencia en este mundo estaba fijada a las 9 horas 06 minutos 03432cienmilésimas.
La confusión de esa frontera, la exactitud de una cienmilésima en el tiempo, una decisión de quedarse, una decisión de poner el artefacto, el entrecruzamiento de ambas decisiones. Yo seguiré viviendo para analizar desde mi sillón millones de entrecruzamientos y colisiones de decisiones.

viernes, diciembre 29, 2006

El año agoniza. No lo percibimos, mas vamos embarcados en el tiempo.

No sé de qué escribir hoy. El problema no es la falta de temas, sino su infinita abundancia y su más infinita combinación. Cada post admite una ilimitada variedad de matices, cada matiz un sinfín de tonos con que puede ser enfocado.

“Era tan evidente la grandeza del sajón”, me escribe una amistad acerca de Mozart al descubrir la obra de Bach. Esa frase me inspira tantos comentarios.

Podría hablar sobre la conferencia sobre la negación del Holocausto que tuvo lugar en Irán en este 2006. Este tipo de temas criminales también me inspiran. La mera realización de esa conferencia es un crimen: contra la inteligencia, contra la virtud, contra el ser humano en general. El pajarraco que ocupa el vértice de la pirámide jerárquica en Irán tiene la cara perfecta y consumada del facineroso.

“Yo creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganara”, esta frase de Borges supone un lucimiento más de su brillante inteligencia. Hay que ser él para que se le ocurran a uno pensamientos así. Merecerían sus palabras tres posts.

Ahora en la calle hay 4 grados de temperatura. En un cuarto de hora, Miguel, abogado, me llamará para dar nuestro paseo semanal. Me enfundaré en mi abrigo negro, me pondré la bufanda y quizá hasta mi sombrero negro. Mis guantes, paso ligero y un largo caminar durante poco más de una hora. Al regresar, sentiré mucho calor, al entrar en casa, mi rostro estará encendido y será la hora de irme a la cama. Tal vez lea un poco.

Ejem


Siempre hay un par de personas que me avisan si hay insultos en los comentarios o cosas inconvenientes. Hace dos días alguien colocó unos comentarios en que me ponía de vuelta y media. A esa persona a la que denominaré sr. Bean le respondo:

1. He sentido sonrojarme al leer ese post tan laudatorio hacia mi persona. Pero ha sido mi madre la que lo ha colocado. Ella se sabe la contraseña y a veces introduce posts de ese tenor. No sería de extrañar que encontrase usted algún otro post de ese estilo entre los anteriores.
2. No sabe, sr. Bean, el bien que me hace el que me recuerde todos mis defectos. Lo tengo a usted por uno de mis mayores benefactores.
3. Cabe la posibilidad de que nuestro humilde blog le guste más de lo que nos concede en sus comentarios, por lo menos a juzgar por los muchos días que nos visita. Su noble estela en el listado de comentarios resulta inconfundible. No crea que los borramos porque no nos gusten. Simplemente los archivamos en un lugar más noble para recordarlos más a menudo.
4. ¿Ha pensado seriamente en inscribirse en alguna otra de las religiones mayoritarias? No prive a otras religiones del beneficio de sus consejos. Si yo fuera usted no dudaría en hacerme anglicano.



jueves, diciembre 28, 2006

Ultima foto del conejito. Sólo existen dos en todo el mundo.

El día comenzó con un viaje con sueño, en coche, hacia la parroquia. Allí, en un ambiente helador, amanecer de diciembre, me senté en el primer banco, mientras las señoras comenzaban la limpieza de la iglesia. Traté de meterme en la oración. El aire estaba lleno de polvo de una escoba cercana. Ruidos y señoras moviéndose como abejas alrededor de mi banco. Yo enfundado en mi abrigo de gruesa lana negra. Guantes en mis manos. Capucha sobre la calva. Un libro en mis manos.

Más tarde, tras desayunar pan con tomate y aceitunas, llevé a mis padres a la estación de tren. Regresan a Zaragoza.

Llevé cartas a correos, recogí una notificación que resultó ser una multa de tráfico por estacionamiento indebido. Y eso que la calle tenía nombre de santo y mi propósito al estacionar era bueno.

Me encuentro con un antiguo parroquiano por la calle. Ha cambiado de peinado pero sigue igual de delgado que siempre. Un alma bendita, como su mujer.

Voy a la peluquería de otro parroquiano a por una agenda de propaganda que cada año recojo y que este año se retrasa. Mis compromisos se amontonan en la última página de la agenda actual.

Llamo a un obispo para un asunto que me había pedido.

Veo las noticias mientras como, no ha pasado nada.

Escribo este post. Me marcho de nuevo a la parroquia. El día sigue.

miércoles, diciembre 27, 2006

Mirando el futuro con decisión.

Hoy estoy un poco perezoso, así que me voy a limitar a copiar y pegar un post sobre mí en otro blog. Tenía para elegir un post espantosamente insultivo (aunque con gracia) y el otro es terriblemente laudatorio (siempre me hace gracia).

Finalmente tras mucho pensarlo me he decidido por el laudatorio que os trascribo y que está en este link

http://20six.co.uk/abel/art/21160

El post es de un tal Abel es de hace bastantes meses. Después añado algunos cometarios de mi cosecha.

Post del gran Abel:

Domingo por la noche, cadena: la cuatro, nueva cadena de televisión sin nada interesante en su programación, solamente el programa de Iker Jiménez, programa resumen de los casos paranormales más importantes de los últimos años, casos que conocemos hasta la saciedad, que los sabemos de memoria, casos que ya hemos escuchado además en su programa de radio Milenio 3. Ninguna novedad importante, pero el programa hay que verlo porque esas imágenes de pueblos perdidos y de imágenes rocambolescas no tienen desperdicio. Pero anoche al que teníamos que ver era al cura más admirado del mundo: el padre Fortea, único exorcista en España. Es un personaje interesante, es el máximo ídolo de esta página, porque es exorcista, porque creemos en lo que dice y porque es alguien auténtico y diferente dentro de la aburrida sociedad de la actualidad. Es un superhéroe que vive con nosotros, es el único capaz de tratar de tú a tú con el Diablo, y eso es lo que nos cuenta cada vez que aparece en un programa de TV. A veces, igual que ocurrió anoche, le ponen al lado a un psiquiatra que nos da la versión de la ciencia, pero el autor de esta página no le hace ni puto caso, que para eso ha estudiado, y sabe que la ciencia es un cachondeo, que hay cosas extraordinarias que ocurren en el mundo y nadie tiene porqué decirnos que algo es imposible.
Sobre nuestro admirado Jose Antonio Fortea, para profundizar en el personaje, hay que visitar su página web:
http://www.fortea.ws/, donde vemos su extenso catálogo de obras escritas por él, que esperamos leer algún día, y sus sermones grabados y su pasión por el grafitti. Es un genio. Además de su gusto por la música clásica (...) conoce el latín, le encanta el cine... es un fuera de serie, deberíamos aprender de él.
Lo malo es que en entrevistas ha dicho que su objetivo no es el de ser exorcista, que lo hizo porque se lo aconsejaron los tutores; esperemos que no cambie de profesión, que es el único capaz de expulsar demonios de España y nunca se sabe si le vamos a tener que necesitar.
Comentarios del padre Fortea:

El cura más admirado del mundo, máximo ídolo de esta página, alguien autentico... es evidente que ese tal Abel es una persona que sabe reconocer la calidad cuando la ve, también está claro que se trata de alguien inteligente. Iba yo a comentar los elogios y ha dejarlos en su justa medida, a rebajarlos quizá, pero francamente he cambiado de idea y prefiero irme a la cama.

lunes, diciembre 25, 2006

Navidad: hoy ha nacido un rey de verdad.

Hoy escribo este post en mi día favorito del año: el entrañable día de Navidad. No hay para mí un día igual en el año. Mis padres en casa, la familia reunida, el sermón del Papa entre columnas rodeadas de flores de Pascua, los árboles de Navidad, las calles con sus lucecitas, los villancicos sonando por los altavoces, gente de rojo que dice ¡Ho, ho, ho...!, en fin, todo.

Debo reconocer que esta fecha, este día, me recuerda lo lejos que estoy de la perfección espiritual. Cada Navidad reflexiono lo mal que hago el seguimiento de Cristo. Os aseguro que cada año me propongo mejorar, perfeccionarme, limar mis defectos, pero debo reconocer que el heroísmo es difícil. Es más fácil y cómodo ser normal y humano, que ser heroico y sobrenatural.

Confiemos, querido ángel de la guarda, que en este día tan querido, que toca tanto mi corazón, comience a dar pasitos cada vez más decididos hacia el Misterio Insondable.

domingo, diciembre 24, 2006

Hoy es Nochebuena.

Hoy es Nochebuena. Mi padre ve la televisión en un sillón, mi madre prepara un redondo de ternera en el horno, yo cocino un pequeño post con guarnición. En este caso la guarnición es la mejor: la foto con el conejito blanco. Guardaba esta foto, la mejor, para alguna gran ocasión. Hoy se me ha ocurrido que la mejor foto, para el mejor día. El conejo es del corral de las monjas de Brasil.

Se me hace muy cuesta arriba lo de ir en mitad de la noche al pueblo donde soy párroco, ya que en mi familia nunca ha habido tradición de la Misa de Gallo. El frío, la oscuridad... si tuviera un vicario joven, enviaría al vicario.

En fin, os deseo a todos una feliz Navidad. Ya sabéis que yo soy católico. Me siento católico, me levanto católico cada día y me dan ganas de ser católico el resto de mi vida. Por eso estas fechas son tan entrañables para mí. Me da pena no estar en el salón de mi casa para ver la misa desde Roma. Lo que más me gusta de esa misa siempre es la procesión de entrada. Que pena que ya no esté Juan Pablo II, me gustaba tanto verle entrar sentado, encorvado, bendiciendo de ese modo tan especial, era como ver al abuelo de la familia.


Ay, que bonita la Navidad. Acaba de finalizar el mensaje del Rey. Nos ha dicho que nos quiere, que nos ama, y que vayamos a misa mañana. Le ha debido ser difícil encontrar una corbata que pegara tan poco con su americana. Ah, no vayáis a ver la película Natividad. Es tan mala que ni me he molestado en ir a verla.

Huy, mi madre acaba de poner unos redondos de sepia rellena. ¡Pero qué ricos! No los probaba desde la Navidad anterior.

Y oigo algo desde la cocina, algo sobre una sopa de pescado. Me acabo de acordar, y no es broma, que tengo mis regalos escondidos en el trastero del parking. Tengo que dejarlos lejos, sino mi madre todo lo encuentra.

Os dejo, tratad de ser buenos. Y si no lo sois, al menos leed mi blog.

Hace tiempo que no hablo del amor.

Una historia de amor otoñal

La historia comenzó algo antes del otoño. Quizá a mitad del verano. Él conoció a una chica por Internet y por teléfono. Debería decir más bien “sólo por Internet y por teléfono”. Se enamoró de su belleza. Después el carácter de ella también le atrajo tanto como su belleza. Ella era muy pasional. Él también.

Él insistía en conocerla, deseaba conocerla. Una y otra vez imaginaba el día en que se conocerían. Pero ella decía que necesitaba tiempo. Los meses pasaron.

Finalmente, comprendió él que ese día que se alejaba en el tiempo seguiría alejándose indefinidamente. Así que le dijo: sólo hay una cosa que quiero escuchar, y es tu voz diciéndome qué día concreto vienes a verme.

Pero esa voz nunca llegó a decir el día.

Él le había escrito espléndidos textos en prosa sobre el amor. Había hablado con ella horas y horas por teléfono.

Él le dijo desde el primer día que su amor era imposible. Pero que si ella quería podían vivirlo cada día como el último. El tiempo diría.

Al final, el día del encuentro no llegó. Extraño amor aquel que no busca el encuentro. Déjala, le dije, el amor no es para sufrir, sino para deleitarse en el ser amado. Si el amor es sólo espera...

El amor era imposible desde el primer día. Ella, desde antes de conocerla, pedía el compromiso.
Pero si no nos hemos visto ni una sola vez...

Lo lógico es vernos varias veces y después dejar que actúen los sentimientos, el amor.


Una vez más le suplicó que pusiera un día a su encuentro. Últimamente él ya sólo se dedicaba a suplicar esa fecha. Pero ella era dura.
Al final, él se cansó de esperar ni un solo día más. A mí me pareció bien.

viernes, diciembre 22, 2006

Señorita Hollhoper

Muy estimada Hollhoper:

Hoy, por fin, he podido abrir tu felicitación navideña. La mejor de todas las que he recibido ha sido aquella que tú echaste al buzón.

La más inteligente carta que he recibido en los últimos meses ha sido la que acompañaba a la (mejor) felicitación navideña de este año. Sólo una carta podía compararse a ésta, y fue la tuya precedente.

Estimada Hollhoper, me has recordado que nos conocimos gracias a un cruce de correspondencia respecto a una obra decimonónica inglesa sobre Bach. Delicioso encuentro para la que ha llegado a ser mi mejor consejera en materia literaria.

Los cálculos de una Providencia meticulosa vs. la accidental lotería de Babilonia. En mis libros se explaya esa lucha. Nuestro encuentro es la colisión entre esa Prov-met. y la Lot-bab. Es una maravillosa ficción hecha realidad.

Lo cierto es que tus consejos, afortunadamente, van más allá de los libros. Y tus exhortaciones tienen el don de la inteligencia y el de la mirada que se dirige hacia el futuro. Nada de lo que me dices cae en saco roto.

Me perdonarás que no te envíe una felicitación escrita. Hace años que no he enviado ni una sola. De hecho, la correspondencia se ha convertido ya en una de las grandes ocupaciones de cada día.

Bueno, señorita Hollhoper. Me despido deseándote una magnífica Navidad.

jueves, diciembre 21, 2006

Esta cara se le quedo al padre Fortea al ver los Estados Unidos

Quizá el único grado celsius de temperatura con humedad del 52% y viento noreste contribuyó a este pasmo.

¡Fotos, queremos fotos!

Aburridísimo en el avión se me ocurrió que podria poner una cámara en mi ordenador y que me vierais mientras escribo o rezo el breviario en casa. Ya veré. Sois unos pícaros, cada vez exigis más de mí. Y yo, claro, me dejo. Espero, al menos, que seais buenos.

Un día de invierno con un buen libro en la mano.

Ah, ¡qué bien estar en casa!
Detrás de los cristales hace 2º. Hoy ha venido mi madre a pasar las Navidades, el marido de mi madre se sumará en breve. Mi padre murió de cáncer hace ya muchos años, cuando yo tenía quince. Soy hijo único, así que no espero que se presente nadie la noche de Navidad llamando a la puerta en calidad de hermano. Yo creo que eso sí que sería una sorpresa. Sería tremendo que encima hubiera un gemelo por ahí suelto. Pero no. Las fotos, los relatos familiares, el notario declarándome a mí heredero de mi padre. Todo concuerda.

Ah, Dostoyeski muy mal, un rollo. Mal, mal, mal. Nada más llegar a Madrid, mientras mi madre hacía la compra y yo esperaba en el parking he empezado a leer a Gabriel García Márquez y he empezado a respirar: la prosa, la historia, todo era de nuevo agradable, todo me incitaba a seguir leyendo. Muy al contrario con el ruso ese. Ese libro era como un corsé. Nulas descripciones, diálogos falsos, aparente profundidad, cuánto me alegro de haber interrumpido su lectura tras unos cuantos centenares de páginas, me quedan muchos cientos más de letra pequeña, el libro era inacabable.

¿Cómo alguien que escribe tan bien –García Márquez- puede tener unas ideas políticas tan descabelladas? ¿En qué círculo del infierno Fortdante lo colocaría? ¿En el de los hermanos escritores comunistas de buena voluntad? ¿En el de los utópicos cuyas fantasías cuestan sangre y fuego? Sólo por apoyar a Castro descenderás cuatro o cinco círculos más. Te alejarás, por tu culpa, seis o siete capítulos más del comienzo de la Divina Comedia. Y yo no te visitaré con Virgilio. Tal vez con Borges o Yourcenar me digne pasear por la puerta y comentar: sí, éste es el círculo ése tan raro de los que después de la caída del Muro seguían creyendo en una fe imposible.

Eso sí, si Marguerite y Jorge Luís están fuera del Paraíso o al menos de algún tipo de limbo resistible, entonces...
Entonces, ¡qué caramba!, al menos nos quedan sus libros.

miércoles, diciembre 20, 2006

El viernes pondre fotos del viaje a Detroit

Magnana por la magnana salgo para Espagna. Todo un dia de viaje, por eso no habra post. Pero ya tengo en mi ordenador las fotos de este viaje. El viernes, Dios mediante, las pondre en el blog.

Hoy he tenido una entrevista bien tarde por la noche, digna de una pelicula. Tres curas estabamos, dos con sotana, en un despacho cambiando impresiones sobre un caso de influencia demoniaca. La escena era de pelicula. A veces la realidad es como en las peliculas. Quiza yo era el unico que pensaba en esa situacion que un director no hubiera tenido que hacer ni un solo cambion en el decorado, en los dialogos, para gritar: Accion.

A veces la realidad es perfecta para la gran pantalla.

Unos amigos mios ingleses estan traduciendo el blog con un traductor automatico de Google, y lo leen cada dia. He visto una de las traducciones, ya les he dicho que leido de esa manera el post se convierte en un post abstracto. El post, asi visto, resulta ser un escrito hermetico, oscuro, lleno de misterio, capaz de infinitas lecturas. Quiza comience yo a leer asi todo.

Ah, hoy he ido a un inmenso centro comercial a comprar mi regalo de Navidad para mis padres.
No puedo deciros hoy, todavia, que les he comprado, alguno de mis progenitores podria leer este post.

Me voy a mimir.
Como traducira esto ultimo el traductor automatico?

martes, diciembre 19, 2006

Mr. Sandman give me a dream

Hoy, durante el retiro que he predicado, no penseis que he venido aqui solo a patinar sobre hielo, he conocido a un sacerdote que me ha hecho una gran impresion. Tiene 55 agnos, se ordeno hace seis agnos. Trabajaba antes como medico cardiologo.

Era un hombre que respira bondad, vida espiritual, sencillez, humildad. El sacerdote que uno desearia tener en su parroquia. Solo su presencia en el retiro ya me inspiraba. Tenia una vida muy buena como medico y se fue al seminario. Me imagino la cara que pondrian sus compagneros cuando les dio la noticia. Desde luego me ha explicado, porque se lo he pedido, los gritos que dio la medico con la que se iba a ir a una isla del Caribe esas vacaciones.

Hoy, al final del retiro, hemos decidido que bendeciriamos uno por uno a los que estaban en la capilla. Todos han pasado llenos de devocion y les he impuesto las manos mientras todos cantaban y oraban. No soy de la Renovacion Carismatica, pero sin duda alli varios han recibido gracias espirituales.

Hoy me he escapado a escribiros este post por la noche. Ya todos estan yendo a la cama, yo les he dicho: es que tengo hijos...

Pero que conste que me lo saco de dormir.

Pasado magnana, estare rumbo a Miami para alli coger otro rumbo a la ciudad de Gallardon, a la ciudad de los leones de las Cortes. Alli tengo mi pequegno nido, mi madriguera. A vosotros, os tengo en todo el mundo. Pero mi casa, de momento, la tengo en un lugar del mapa. Al blog lo tengo aqui, en este ordenador. Y a mi me tengo en Detroit.

domingo, diciembre 17, 2006

Here, here and here.

Aqui sigo, atrincherado en una casa de un suburbio de Detroit. Al menos ayer llegaron las soft cookies, esas galletas grandes y blanditas que son la alegria de mi desayuno. Ayer comence, por fin, Los Hermanos Karamazov. Me esta gustando. Solo en una situacion como esta puede uno atreverse a escalar una montagna de tantos centenares de paginas.
Aqui siempre esta nublado.
He hecho alguna visita matutina a la despensa donde guardan una especie de bizcocho muy rico. Unos trocitos de bizcocho muy negro y muy blando. Abro el taperware y cometo mi minimo delito. Despues echare la culpa a algun raton, quiza al raton Forty.
Sigo desayunando a oscuras mientras duermen. Me sigo despertando a las 5.30 de la magnana.
A ver si hoy le doy otro empujon a alguna de mis obras. He traido mi ordenador, luego tengo mi scriptorium conmigo.
Aqui lo que prima son los cereales para el desayuno, la comida mexicana al mediodia y las sobras para la cena. Quiza me compadezca y les ensegne a cocinar unos mejillones al vapor. Pero eso solo si me compadezco. Quiza les deje en el pacifico suegno de los justos que no han conocido otro horizonte gastronomico que unos tacos de queso fresco con cebolla o la compra de una caja cuyos cereales son de otro color y otra forma.

Segnores, es justo reconocerlo: Estados Unidos esta en la prehistoria de la gastronomia.

sábado, diciembre 16, 2006

fr. Fortea waiting

Escribo estas lineas a las 7.40 de la magnana. Sigo con la hora de Espagna y me despierto cada dia antes de las 6 de la magnana. Eso hace que cuando todos se han levantado, yo ya he hecho mis oraciones y he desayunado. Se me hace raro esto de desayunar antes del amanecer. Pero aqui desayunan mas tarde de las 9, y a las 12 ya es la hora de la comida. Sabiamente me tomo unos cereales con leche.

Por aqui todo bien. El tiempo sigue pasando con esta morosidad que acostumbra cuando estas en una situacion como la mia. En este barrio, de las afueras, nadie pasea por la calle. Hay miedo a los atracos. De ahi que todos viven un poco acuartelados en sus casas. El centro esta a suficiente distancia como para ir en coche. Asi que esta es una situacion perfecta para dedicarme a escribir.

Para mi es una delicia mantener este contacto abierto con mis conocidos. Ya sea en los tropicos, ya sea cerca del Canada, me siento acompagnado en todo momento. Se que puede parecer un poco excesivo lo que digo. Pero gracias al blog es como si estuvieramos todos un poco juntos.

viernes, diciembre 15, 2006

fr. Fortea on the ice

Hoy el padre Fortea, con sombrero y bufanda negros ha sido visto patinando sobre hielo en una pista a cielo descubierto, en una plaza del centro de la ciudad. El padre levantaba la vista y veia la cuspide de los rascacielos.

Patinaba y patinaba como una flecha negra, toda la pista para el y su acompagnante dada la hora de la magnana. Al principio, unos leves copos de nieve caian haciendo todavia mas idilica la escena.

Desgraciadamente, una de las mayores perdidas sufridas por el blog, la persona que le llevo en coche al centro olvido su camara.

En medio de estas vacaciones no previstas, hay posibilidades de que el padre pueda acabar (y empezar) Los Hermanos Karamazov. En viajes de esta indole siempre conviene ir provisto con un libro de no menos de 500 paginas por lo que pueda pasar.

Post Data: Nadie de la comunidad sabe de la existencia de este blog. Asi que puedo escribiros con libertad.

jueves, diciembre 14, 2006

Here in Detroit

Hola, hijitos.

Aqui estoy escribiendo este post en la cocina del convento. Sobre un mostrador donde no ha mucho cortaban cebollas y subido a una silla alta con peldagnos para llegar hasta el ordenador.

He tenido a gala contaros aqui siempre lo bueno y lo malo, lo heroico y lo humilde, hoy continuare la tradicion.

La comunidad que me invito a dar las charlas es un grupo fervoroso y lleno de vitalidad y de ganas de hacer cosas para el apostolado. No es una comunidad de religiosos, sino de laicos, aunque viven en un antiguo convento ya sin monjas.

Pero ya en el coche que me recogio de mi venida de Espagna, en el trayecto del aeropuerto a Detroit, el organizador de todo me dijo que el canciller de la archidiocesis, ese dia en que yo venia, le habia dicho que se lo habia pensado mejor y que era preferible que no diera las charlas a los jovenes sobre este tema, ya que se podrian asustar, y que si tal y que si cual.

El organizador, que le habia consultado mi venida tiempo antes, le contesto: pero si ya esta de camino hacia aqui desde Europa.
Ya, ya, repuso. Pero esa era su nueva vision del tema.

Asi que agotado en el coche, tras todo un dia de viaje y trasbordos, me entere de que el programa habia quedado reducido a casi nada. Ni charla a los seminaristas, ni charla en tal parroquia, ni nada.

Debo reconocer que me lo tome con bastante flema britanica. Tenia tanto suegno que no movi ni una ceja. Me limite a pensar en mi interior que si algun dia llegaba a Papa le llamaria expresamente para comunicarle que le enviaba de parroco a una base del Polo Norte o de capellan en algun hospital psiquiatrico.

Al menos hoy he podido pasear una hora por el centro de Detroit. Una ciudad cuyo centro esta bastante depauperado. La ciudad fue muy importante hace agnos, pero despues no ha parado de perder habitantes. Y especialmente el centro, ahora, esta muy desmejorado. A mi me siguen encantando estos rascacielos de arquitectura tipicamente americana y con aire gotico. Pero en Detroit hay menos de una docena de estos edificios. Las calles estan solitarias en pleno dia. Al mediodia apenas te encuentras con casi nadie por la acera. Incluso circulaban pocos coches.

La ciudad ha perdido dos tercios de su poblacion, de tres millones, ahora solo vive uno. Encima, todo esto, bajo un cielo gris y con viento hostil atacando mi resfriado convaleciente, hacia en mi germinar pensamientos poco entusiastas.

Confio sinceramente que algun tipo de homenaje publico, alguna medalla, la vicepresidenta imponiendome el gran collar de Carlos VII, me resarza en los proximos meses de la decision de una persona por la que siento un gran afecto: el canciller de esta bendita diocesis.

miércoles, diciembre 13, 2006

Me voy a Detroit una semana.


Había pensado llevarme un atuendo sencillo. Algo como lo de la foto.
Pero son las 0.13 de la noche y todavía no he hecho el equipaje. Mañana salgo por la mañana para Detroit, Michigan. Me espera una semana de conferencias en las parroquias de la ciudad vecina a Canadá, un lugar óptimo para curar la última etapa de mi resfriado.

El panorama de casa es desmoralizador: no he empezado a hacer ni una sola maleta. Me aguarda un esmerado ejercicio de previsión que se materializará en un cierto número de calcetines, en mudas pacientemente dobladas, además de cepillos, libros, baterías para el ordenador, dinero, etc, etc. Sin olvidar mi almohada mariposa para el cuello, mis tapones para los oídos, el antifaz y los cubrecalcetines para poder ir descalzo durante el viaje.

¿Debo ir en taxi o debo dejar el coche en el aparcamiento de larga duración? Alguna vez ese aparcamiento ha estado completo, pero si voy en taxi puedo estar más de una hora.

Quería darles las setas que me habían sobrado a mis vecinos, pero a estas horas... ¿cuál será el destino de las setas? Al menos ya he buscado quien me cuide el kéfir.
Mañana, Dios mediante, estaré caminando en una ciudad remota y fría, recordando que atrás dejo blog e hijos, porque vosotros sois mis pequeños.

¿Qué nuevos post nos deparará este blog en las próximas jornadas? Sólo el tiempo lo dirá. De todas formas, no creo que mañana...
ya veremos.
Ya veremos.
Algún día, algún post, será mi último post.
No creo que en el Cielo me dejen.
¡Qué horror! Algún día este blog, tendrá su cierre.

lunes, diciembre 11, 2006

Ante el cadáver del general Augusto Pinochet

Esta es la foto del cardenal de La Misión mirando por la ventana, al final de la película. Medita tras que le llegara la carta en la que se le cuenta la destrucción de las reducciones. Una foto perfecta para un día como hoy que en el que ha muerto el dictador y miramos hacia atrás.

La muerte de Pinochet nos vuelve a mostrar con crudeza una única y gran verdad: las viudas de los dictadores siempre sobreviven a sus poderosos esposos.

Por encima de los sistemas, por encima de los jerarcas soviéticos o chilenos, por encima de todo si algo sobrevive siempre es la viuda.

Los regímenes totalitarios deberían contar con este dato de continuidad biológicoinstitucional y darle algún tipo de formalidad legal.

Si hemos visto hasta un caso de monarquía comunista, Corea del Norte, no deberíamos desdeñar la posibilidad de que algún día el mundo sea recorrido por el grito de ¡Viudas del mundo, uníos!

Por supuesto que para esta antirrevolución sólo se contaría con las viudas totalitarias, aquellas que cuenten con una fortuna por encima de los 3.000 millones de dólares. La viuda normal y corriente, no cuenta. Las viudas normales son como las hojas que caen en otoño en el bosque: un elemento del paisaje.

Pero un buen grupo de viudas de 3.000 millones capitaneadas por el dr. Maligno, sí que podrían hacer algo. La versión de un ayatolah loco casado con un harén de una docena de estas viudas totalitarias también daría para empezar algo con un cierto viso de llegar a algún lado.

¿Sobre Pinochet qué diré? Indudablemente que ha sido el dictador mejor vestido del mundo: su capa gris (delgadita para no dar calor), sus galones en rojo (sobre tonos fríos), su cetro (al estilo de los mariscales germanos). Imperdonables sus gafas ligeramente oscuras de los primeros años.

No sé si añadir algo antes de acabar el post. Ah, sí, una cosa más.
Un golpe de Estado sólo es lícito en condiciones objetivamente insostenibles. ¿Allende sólo realizó ligeras reformas socialistas o Chile estaba a punto de sumirse bajo una dictadura marxista? Dejo el juicio final a los especialistas. Pero una vez más hay que recordar que el respeto por el Poder forma parte del respeto al orden, y el orden viene de Dios. Los generales deben recordar ésta gran verdad: ellos son servidores del orden, no sus dueños. Por otro lado, muchos militares argentinos como muchos militares chilenos se saltaron a la torera los derechos humanos. Augusto Pinochet es responsable, al menos por omisión, de la represión que se dio por parte de sus subordinados.

Y nadie está por encima de unos derechos que Dios ha dado a sus hijos. Todos tenemos que responder ante la Ley antes o después. Y si uno cambia la ley, mientras está en el Poder, eso no le protege de la Ley. La Ley se basa en la razón. La Ley está por encima de la ley. Al general, sus obras le hubieran perseguido hubiera vivido lo que hubiera vivido. Y si uno escapa a la Ley porque la Muerte lo atrapa antes, entonces uno tiene que responder ante la Fuente de toda Ley.

Nadie está por encima de la Ley, pasen los años que pasen, sea aclamado o llorado por millones de personas. Ni siquiera millones de personas están por encima de la Ley.

Yo puedo escribir este post porque soy un ciudadano libre. Y si un primer ministro desde un lejano país me mandara un sicario a matarme, confío y espero que a los hombres justos y honestos que vengan después de mí no les importe cuántas cosas buenas haya hecho ese hombre de Estado, esa testa coronada o ese reputado ideólogo si sus manos están manchadas de sangre.

La sangre... no hay grandes obras que puedan tapar la sangre de un ser humano asesinado. Y confío que llegará un día en que si hay un dictador asesino será plenamente consciente de que estará condenado a vivir encerrado en las fronteras de su país. Porque si sale de él los ciudadanos libres del mundo le cargarán de cadenas.

Llegará un día en que todo dictador temerá las fronteras y la vejez. Y ese día todos los hombres de bien se alegrarán. Confío en que llegue un grado de evolución de la civilización tal en que ningún dictador pueda esperar vivir sus años disfrutando de una tranquila jubilación. Porque sabrán que miles de ciudadanos libres les pedirán cuentas de sus actos.

El Patriarca católico de Bagdad dijo: ¡ahora, no nos dejeís!

La frase del patriarca es de hace años, pero su petición sigue resonando; aunque ya sin esperanza.
El padre Fortea pasea tranquilamente una tarde domingo por su
casa.Las manos a la espalda. Se detiene, acaricia la superficie de un mapa. La luz del día se va mitigando tras las ventanas.

Cuando miro el mapamundi, me imagino lo que hubiera podido significar construir en pleno centro del mundo árabe un país próspero y democrático. Pero había muchos intereses empeñados en que Irak nunca fuera eso. Muchos, pero muchos, estaban dispuestos a hacer lo que fuera con tal de que ese proyecto nunca se llevara a cabo. Sin duda Europa y Estados Unidos han luchado por su paz en tierra iraquí en estos últimos años.

La historia entera del mundo árabe podría haber dado un giro radical con un Irak modélico que hubiera sido un faro de los valores de la tolerancia, la libertad y el entendimiento frente a los oscuros proyectos de nuevos inquisidores.

Ahora Occidente entero ha decidido mirar al corto plazo.


En todo este lamentable escenario de pobreza de ideales, resalta la voz a coro de esos progresistas de izquierdas. A ese coro me gustaría recordarles que si uno revisa con detalle los libros de Historia, los periódicos, los discursos, programas y declaraciones de toda esta gente desde el final de la II Guerra Mundial uno descubre, a estas alturas, una verdad bastante sorprendente: la política más realista fue llevada a cabo siempre por hombres no subyugados a ideologías.
Dicho de otro modo, los intelectuales de izquierdas siempre tuvieron una visión del mundo subyugada a sus dogmáticas especulaciones de cómo era la Historia. De ahí, que los intelectuales cuanto más progresistas, menos realistas han sido.
Por el contrario, la política más real, más pragmática, más ajena a teorías extravagantes, la encontramos en todos aquellos políticos, escritores o diplomáticos que sólo pretendieron hacer un poco mejor el mundo, sin necesidad de echarlo abajo para empezar de cero. Al final, los políticos humildes, hicieron algo. Pero los intelectuales prima donna sólo entonaron sus arias para el público y para hacerse un hueco ante los críticos de la Historia.

Por eso cuando ahora escucho a ese coro de progresistas hablar sobre Irak, reconozco que la música es bonita, la letra sugerente, pero cuando miro a los siete enanitos con los picos al hombro, dispuestos a trabajar, les sugiero al oído: seguid, seguid, por ahí, pero sobre todo no escuchéis al coro de progresistas que canta ahí, en el prado de los poetas muertos.

sábado, diciembre 09, 2006

Ahora que ya es inevitable que los marines del Imperio abandonen Irak, me gustaría escribir unas líneas en mi querido blog

Siempre, desde el principio, me opuse a la guerra de Irak, la II Guerra del Golfo. Había razones de derecho internacional. Nadie había atacado a nadie, todavía...

Sin embargo, ahora el ejército norteamericano, inglés, noruego y de otros países que están en esa desdichada tierra están tratando de construir una democracia.

¿Alguien duda del futuro que les espera a los iraquíes si les dejamos a manos de los terroristas pagados por Irán? Los pacifistas, verdes y comunistas aquí siguen gritando a los norteamericanos que se vayan. En eso siguen una larga tradición: la de equivocarse.

Todos los Aliados se propusieron erigir una democracia en un país subyugado, se propusieron implantar la Libertad donde no la había. Y gracias a Irán y a sus fanáticos en Irak, han logrado a base de sangre y fuego que el país siga en guerra.

Los pacifistas, los verdes, los comunistas que son gente muy idealista nos dicen “vayámonos”.

A estas alturas la población de Occidente ya no está dispuesta a pagar ningún precio porque la luz de los derechos y la tolerancia brillen en ese lejano país.

Pero esta cesión algún día la pagaremos todos.

Cada decisión que se toma, tiene su efecto.

Puedo perdonar a Irán que entregue armas a los terroristas, puedo entender a Al Qaeda que quiera hundir nuestra civilización, hasta podría disculpar que los marcianos quisieran invadir la Tierra, lo que no puedo disculpar es que las izquierdas de toda Europa hayan entregado a millones de seres humanos a la oscuridad del yugo de los ayatolahs con la excusa de que “son ellos mismos los que tienen que encontrar su destino”.

En Irak no luchan unos iraquíes contra otros iraquíes. En Irak están luchando los sembradores del terror frente a los que quieren todavía apuntalar un país distinto a lo que siempre había sido.

Después de ver como los intelectuales de izquierda han abandonado a esos seres humanos, he comprendido que serían capaces de vender a su propia madre, si no la hubieran vendido ya.

Después esos son los que nos sermonean y pontifican sobre la Iglesia y se escandalizan de esto y de lo otro. Lo dicho, ¡...a su propia madre!

viernes, diciembre 08, 2006

El padre Fortea rodeado de angelitos brasileños

Estas son las novicias del Instituto Hesed donde di el retiro.
El de la barba y calvo de enmedio soy yo.


Cosas que me gustan

Una foto: Tengo en el ordenador, como salvapantallas, una foto en la que aparece el rostro del cardenal de La Misión al final de la película. Es justo el momento en el que se levanta de la mesa donde está comiendo con el embajador de España y Portugal. En la mano tiene la carta donde se le comunica la destrucción total de las reducciones. ¿Era necesaria esta matanza?, pregunta. Después de escuchar la respuesta del embajador Don Cabeza se queda mirando por la ventana. Su mirada triste, sin esperanza. Su piel sonrosada, los rizos níveos de su peluca. La luz ¿de la tarde? que le da en la cara. Es una foto que he escrutado, investigado y analizado sin fin. Un momento más en una obra maestra de arte.

Unas notas efímeras de música: Un fortbloguero de Colombia ha leído el post y me ha enviado el mp3 de Glory, Glory, Alleluiah, en el arreglo de John Williams. No es sólo la música, es también lo que representa, y ambas cosas van unidas en este caso. Esta música representa el triunfo de la Libertad frente a la esclavitud. Triunfo que no se logró sólo con palabras, sino con la muerte de muchas personas. Lograron la libertad, pero con lucha. La música nos habla del Día de la Ira del Señor, y para mí ese día fue la Guerra de Secesión, en que Dios, harto, determinó poner fin a tanto sufrimiento de tantos millones de seres humanos oprimidos. Es un canto triunfal, grandioso como pocos.

Un paseo: Salir después de cenar a andar bien abrigado, un día de mucho frío, enfundado en un largo abrigo, con la bufanda ciñéndome bien el cuello, guantes en las manos. Haciendo frente al frío de la noche en la cara, mientras siento mi cuerpo caliente. A mi lado, un buen amigo mío abogado, charlando sobre lo que salga al acaso durante la hora y media del paseo.

Una tarde: Tengo fiebre, gripe. No tengo que salir de casa en toda la tarde. Dado la laxitud que me provoca la fiebre tampoco puedo trabajar. Tengo toda la tarde para deambular por mi casa o sentarme en el sillón. Una tarde para el ocio forzoso. Horas y horas de tranquilidad. Con la única ocupación de que las defensas de mi cuerpo acaben con los virus de la gripe que hay dentro de mí.

jueves, diciembre 07, 2006

El padre Fortea mirando una playa y diciendo: allí me bañaré.

Sí, esa playa parece perfecta.
¿Es de su gusto?
Sí, sí, por supuesto.
Algunos de los que tanto critican a la Iglesia (intelectuales, senadores, gente de a pie, feministas desbocadas, etc) hacen su crítica contra una Iglesia que no existe más que en su imaginación.
La Iglesia en la que ellos “creen”, la que creen ver, es un fruto mal digerido de El Nombre de la Rosa, El Pájaro Espino, cuatro canciones (repetidas mil veces) de un par de grupos punk y unas cuantas conversaciones entre amigotes. Ah, y el NO-DO. Todo eso mal digerido, revuelto y horneado en el interior de su mente de unos cuantos años da como resultado que por la calle nos griten y nos insulten. A mí ya no me insultan desde que salgo por la tele, tienen miedo de que les eche mal de ojo. Pero a los demás curas sí que les agreden verbalmente por la calle en España. Os lo aseguro, lo he visto, soy testigo.
Pero después la Iglesia real es bastante distinta de lo que esa pobre gente piensa. El párroco de la iglesia de la esquina ni es el abad de la abadía de Guillermo de Basquerville, ni el inquisidor general del Reino de España, ni el custodio del 5º secreto del Código Da Vinci.

Cuando uno se imagina un cura, la gente piensa el alguien viejo, gordo, con un roquete encima; el roquete es esa prenda blanca corta que se pone encima de la sotana.

Pero yo mismo, que soy sacerdote, estoy escribiendo este post mientras juego una partida de ajedrez a través de Internet (no superaré el ataque combinado de los dos caballos enemigos dominando el centro del tablero), mientras escucho en una radio digital la banda sonora Trevor Jones para El Último de los Mohicanos. La película mala, la música buena.
Es decir, que imaginan un clero que está tomando el té con una marquesa en vez de estar viendo Matrix.

Pero les perdono su ignorancia, les perdono sus prejuicios, les perdono sus traumas antieclesiales, porque en el fondo es que no saben.

Ah, las olas de la playa eran impresionantes. Más altas que yo. Me encaramaba a ellas y me dejaba llevar por su cresta. Hacer el alligator, lo llaman en Brasil. Si hacéis click en la foto veréis el bosquecillo de palmeras que había delante de la arena. El coco con su pajita lo escondí. La foto de las palmeras, la playa y yo bebiendo de un coco hubiera provocado la ira de los anticlericales. Ya lo que nos faltaba, hubieran dicho. Él está allí mientras yo trabajando en mi oficina. Y yo les hubiera dicho: Sí, así es. Mucho me temo que así es. Y encima me queda la otra vida.

miércoles, diciembre 06, 2006

¿Es eso una exótica y lejana playa tropical?

Sí, eso es una playa y ése soy yo.

Otra foto, ala, para que después os quejéis.
Conste que la playa sigue allí, y yo ya estoy aquí.
Y aquí hace frío y yo estoy pachucho.
Hoy estoy resfriado. Sí, estoy malito. Ahora mismo lo que más deseo de este mundo es meterme en mi inmensa cama bajo mi cálido y suave edredón.
Mi cama es muy grande porque es una cama antigua, la cama de mis padres de nuestra antigua casa de Barbastro. Llevo tantos años durmiendo en esta cama, que me costaría medio año justo el acostumbrarme a la estrechez de un lecho normal. Pero lo mejor de mis noches es el edredón, tan agradable, tan hogareño. Meterme bajo él en una fría noche de invierno mientras oigo llover tras la ventana, me provoca sueños plácidos y confortantes.
Después, claro, está mi libro en la mesilla de lado. Lo de leer justamente antes de apagar la luz es un placer aparte. La lectura en tal lugar se vuelve más íntima, más sentida. Después, un movimiento del brazo, un click y mi cabeza ornada con sus bien ganadas canas se apoya en la fiel almohada, pedestal de mis sueños.
Mirad, estoy escribiendo estoy y ya me están dando ganas de poner punto final a mi día, ganas de lanzarme en trampolín al mundo de los ensueños, porque yo sueño cada día.
El tránsito es rápido, no tardo ni un minuto en dormirme. A veces he tratado de hacerme una idea de cuanto tardo en pasar de la vigilia al sueño. Pero en cuanto apago la luz, los ojos se me cierran, se me cierran y lo próximo que oigo es el despertador.
Nunca me despierto antes de la hora. Nunca. Duermo hasta el final y con pena de que no haya más. Duermo alrededor de siete horas cada día. Pero si pudiera ocho, aprovecharía hasta el último minuto.
Sólo hay una cosa que me haga salir de ese paraíso edredónico antes de la hora: el baño. Es algo que odio, tener que interrumpir mi descanso para eso es... en fin. Además, lo malo no es la interrupción, lo malo es que me paso un buen rato antes diciéndome: no, no, puedo aguantar, ya falta poco, me vuelvo a dormir.

¿Qué nuevos secretos se desvelarán en próximos capítulos?

Un Post Abstracto.


Se requiere carácter para soportar los rigores de la indolencia. Pero creedme, el mecanismo de los hechos no importa. Pues yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón. La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.

Así que creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganara. Dedicaré mis escrúpulos y vigilias a fabricar un post que sea una máquina que desencadene los mecanismos del pensamiento. Sólo así, pensando, resistiremos los rigores de ese tiempo de ocio, de inactividad, tiempo de indolencia al llegar a casa con unas cuantas horas antes de sumergirnos en el sueño.
Hoy me acabo de dar cuenta de que el Príncipe Charles se ha casado con una católica divorciada. Hace casi 500 años, Enrique VIII fue un rey de Inglaterra divorciado que se casó de nuevo. Ahora una mujer divorciada, católica, se casa de nuevo con un rey de Inglaterra anglicano. La pregunta es... ¿aceptarían adoptar como hijo a Zapatero? Dado que no pueden tener hijos ¿sería ésta una opción razonable? ¿Zapatero les llamaría con un cariñoso "papá" o "daddy"? ¿No sería ésta la más bella y noble prueba de la Alianza de Civilizaciones?

lunes, diciembre 04, 2006

La Misión en versión forteniana.

Para aquellos que decían que exageraba cuando les decía que aquel convento de Fortaleza y sus alrededores me traían a la memoria la película, aquí una imagen.
Y además... os ofrezco un post perdido. Un post que escribí sentado en un indeterminado lugar de una terminal, no recuerdo cual, del último viaje.

Los viajes con trasbordos duran un día entero, desde el amanecer hasta bien entrada la madrugada del día siguiente. Si a eso añadimos que en los aeropuertos vas cargado con un ordenador que pesa muchos kilos y con la otra maleta para no facturar. Si a eso le añadimos una tormenta que me ha obligado a localizar la bolsa por si acaso. Si a eso le añadimos el ingrediente de un discreto mareo en el resto del interminable viaje. Si a eso le añadimos esta vez me han tocado dos amables azafatas que cada vez que me levanto a estirar las piernas, me recuerdan que no puedo estar allí y que me siente. Si a esto añadimos una señora como compañera de vuelo maravillosa, pero que no sabe ni una palabra ni de inglés ni español. Si a esto añadimos que la luz de mi asiento está estropeada y las luces llevan apagadas horas para que la gente pueda ver las pantallas de televisión. Si a un viaje añadimos todos estos ingredientes, se comprende por qué yo suelo querer quedarme en casa.
Sigo en este asiento estrecho, cansado, mareado, a oscuras, sin leer ni ver la tele, sin poder hablar. Sigo horas y horas. Si este post llega al blog, eso significará que he aterrizado en algún lado en algún momento. Estoy deseando que el post alcance el blog. Ojalá que pudiera llegar volando, pero no, tendré que depositarlo con cariño, como un huevo en un nido.

Y los vi desasistidos de todo ingenio.

Hoy he visto la película “Los Borgia”. Por puro sentido del deber, me senté en mi sillón a verla, mientras cenaba, sólo lo hice para hacer una crítica histórica ante los medios de comunicación.

Al verla me quedé pasmado, yo creía que películas así ya no se hacían desde los años 70, desde los tiempos gloriosos de Alfredo Landa, Pajares y Ozores. Hasta para ser un telefilm uno no puede dejar de sentir verguenza ajena. No sentía verguenza por los Borgia, sino por el director.

Por supuesto no he pagado por ver esta película. Un mago de la informática la sacó de un extraño y desconocido lugar y me la dio. Si algún policía, juez o ministro del Interior está leyendo este post, cosa que no me extrañaría, les diré con pena que ya no pueden perseguirle, hace unos días que con gran pena dejó este mundo. Unas paperas mal curadas le quitaron de en medio.

Pero volviendo a la película, sólo el completo hundimiento moral de los directivos de Antena 3, de un director y de un guionista pueden producir semejante inmundicia en forma de imágenes. Esta película es y será durante muchos años la prueba de hasta qué nivel de bajeza puede llegar una cadena de televisión por ganar un poco de audiencia. Antes que mendigar de esta forma, hubiera estado yo dispuesto a ayudarles. No hacía falta que se humillaran tanto.

Cinematográficamente no vale nada. Para más INRI, justo el día anterior había releído yo el guión de “La Misión”. Comparar la indigencia del guión de “Los Borgia” con la riqueza de matices, con el desarrollo de una verdadera historia como la de “La Misión” aun hacía más intolerable el visionado de la cinta.

Al director de la película -me lo imagino joven, empezando- le aconsejo que se dedique a otros campos distintos del cine. Pues si bien la Providencia le ha permitido en su tolerancia rodar esta película, ciertamente no le ha dado ni el arte ni el genio para consumar su malvada acción.

Astuta venganza, Yo permito que ruede, pero niego el arte.

Cuando visioné la película, la divina decisión casi me pareció cruel. ¿Cómo era posible que el director y el guionista hubieran quedado tan desprovistos, tan desasistidos de todo ingenio?

Acabo con una cita de “Un hombre para Eternidad”, cuando Tomás Moro (la Iglesia) le dice a Cronwell (Antena3): si quiere amenazarme, hágalo, pero no lo haga como un vulgar carnicero.

Para los admiradores de la película sobre Tomás Moro, pongo aquí la cita literal, todavía más magnífica, todavía más brillante, todavía más cargada de sentidos:

Cronwell: I might get it out of you in other ways.

Thomas: You threaten like a dockside bully.

Cronwell: How should I threaten?

Thomas: Like a minister of state, with justice!

Cronwell: Justice is what you're threatened with.

Thomas: Then I am not threatened.

La obra de Bolt en su guión sobre Tomás Moro pervivirá año tras año, ganando admiradores, no perdiendo ni un ápice de su genial perfección. La peliculilla que acabo de ver, ideada para ganar dinero, ya ha empezado a ser olvidada. Ha salido al mercado y ya ha empezado a ser olvidada. A la película contra la Iglesia, sólo la ha sostenido la publicidad. A la película sobre Moro, no la ha sostenido nadie, se ha sostenido a sí misma, no necesita de nadie, ella misma es su mejor elogio.

sábado, diciembre 02, 2006

Otra vez in Spain.

Iba yo a hablar otra vez de Brasil o del amor, ya me había olvidado completamente de las fumancheces de Zapa, pero nada más llegar a España me desayuno con las declaraciones de López Aguilar, ministro de no sé qué.

Voy a mirar en Internet de qué es ministro. ¡Madre mía! ¡Es ministro, encima, de Justicia! Bueno, sin comentarios.

Dice este señor en una entrevista que el Gobierno nunca ha sido “ni perseguidor de la Iglesia, ni comecuras”. Además, afirma el ministro que son "algunos sectores de la Iglesia quienes espolean a la jerarquía eclesiástica”. La entrevista que le hacen no tiene desperdicio hablando de obispos, portavoces y Roma.

Verá, señor Aguilar, a usted le he escuchado hablar de la Iglesia en otras ocasiones, como a su jefe, ya sabe, el jefe de su banda, Zapa. Así que ahora no me venga con que encima somos tontos por no haberle entendido bien. Insisto, yo le he escuchado a usted en TV1, así que qué me va a decir ahora.

Pero yo sí que les voy a decir algo. Reconozco que su jefe ha formado una banda digna de él, con sujetos como Zerolo como uno de los maquinistas de esa nueva sociedad que ustedes pretenden.

Ustedes, legislando su relativismo moral, atacando abiertamente a la Iglesia y socavando tantos sustentos cristianos de la sociedad están poniendo las bases de los venideros fascismos de este siglo. Sus intelectuales de plató de televisión y sus legisladores de voto unánime están alimentando una bestia que ni siquiera ustedes algún día podrán controlar.

Perdonad, perdonad, no sé que me digo, si ellos en el fondo lo único que buscan es la alianza de civilizaciones. Aunque no sé, algo me dice, un sexto sentido quizá, que ellos... nos van a buscar las cosquillas todo lo que puedan.

viernes, diciembre 01, 2006

Adios Brasil, adios.

Hoy es mi ultimo dia en Brasil, me van a pasar muchisimas fotos que me han hecho, las pondre en el blog en dos o tres dias. Me marcho hoy por la noche, despues de haber bendecido por la magnana una casa en el piso 19 de un rascacielos. Ayer bendije otra en una favela. Tambien he bendecido hoy un astillero de yates de lujo. El constructor me ha ensegnado el yate desde la quilla hasta la borda. Cuatro millones de dõlares flotantes que, francamente, a mi me hubieran aburrido al segundo dia. Pero tenia su emocion cuando te decian aqui dormira el matrimonio, aqui los nignos, aqui la tripulacion, aqui los invitados. Pregunte si habia alguna habitacion para el capellan.

No hace falta decir que mi persona enteramente de blanco andando por aquellos andamios altisimos del astillero detuvieron completamente la actividad. Todo el mundo queria mirar a ver quien era. Los pasillos estrechos de varios pisos de altura que unian las oficinas y los puentes que iban por encima de las embarcaciones fueron recorridos por mi con la misma solemnidad con que Dart Vader entra en la Estrella de la Muerte, solo que yo de blanco.

Me despedi diciendole al duegno: menudo post va a ser el de hoy.

Pero ya me despido del convento.

Ayer vi a los macacinhos del convento, una familia de macacos pequegnitos que saltaban de arbol en arbol. Ayer me tome el agua de otro coco con una paja mientras volvia en coche de bendecir unas oficinas. Menuda estampa yo con mi coco.

La verdad es que estas monjas y los cuatro hermanos carmelitas son unos santos. Para mi ha sido un privilegio hablarles del demonio, del Anticristo, de la tentacion, de los angeles, de la liturgia de la misa y de unas trescientas cosas mas, porque les daba cada dia tres horas y media de charlas. Me encuentro exhausto.

Cuando pienso que magnana volvere a andar pesadamente con mis maletas por los pasillos de Barajas, ya con mi jersey, de negro de nuevo, y todo eso....

REspecto a la langosta... Mirad, yo creo que aqui valoran poco la langosta y por eso era un elemento mas de otro plato, plato ademas muy condimentado con otros sabores. La langosta sabia muy bien, pero insisto estaba cocinada al horno en medio de bechamel. Es muy triste morir de esa manera.

La carne de la langosta... era dura, no era como la de la gamba, era dura. Pero si, muy buena. Aunque completamente rodeada en bechamel era dificil hacerse una idea clara y distinta. Me gusto mucho pero, francamente, tampoco cometeria un pecado venial por comerme una langosta.

Mientras que no se que le puso al budding la monja cocinera, porque la verdad es que nunca he probado nada tan bueno. El budding, a pesar delnombre, es como un flan. Pero de verdad que es el mas bueno que he probado nunca. Le he dicho que si llego a Papa la mandare hare venir como cocinera mia.

Mas vale que vaya haciendo una lista de promesas papales, pues mi rastro de promesas ponficias va precisando ya de la ayuda del papel.

Tambien me he despedido de la ranita trepadora que habia en mi habitacion. El lugar donde mas le gustaba estar, que pilla, era la ducha.

Adios a estos campos que rodean las pequeças edificaciones de un solo piso del monasterio, campos salplicados de aserolas, mangeiras, mamoeiros y graviolas, arboles todos cada uno con su propio fruto. Cuando pasaba cerca del cajueiro veia como de vez en cuando caian maduros sus frutos amarillos, cada uno con una castagna encima. Adios tambien a la prea del monasterio, una especie de conejillo de indias silvestre. Adios a los amaneceres en los que pãjaros rarisimos lanzaban unos trinos totalmente desconocidos para un hombre de biblioteca como yo.