jueves, abril 19, 2007

Cuando la elegancia y el arte con mayúsculas se unen para producir una película


El comienzo es rotundo. Tras una fanfarria, trinos de pájaros, imágenes mudas de estatuas.


La música suave que se insinúa mientras el cardenal Wolsey sella el lacre de la carta. Y de pronto, justo en el momento en que el sirviente entrega la carta al mensajero, la música aparece en todo su esplendor. Justo en el instante en que el mensajero mira a la cara al criado. Es como si en ese momento la historia se pusiera en marcha.


Inmediatamente después, durante los créditos, la imagen de la barca con el mensajero recorriendo el Támesis hacia su destino. Hasta el más despistado de los espectadores captaría la tensión impresionante que se desprende de la música, si bien sólo aparecen la barca, aves y naturaleza.


Éste y no otro es el grandioso comienzo de una de las mejores películas de toda la historia del cine.

Reconozco que técnicamente hay películas mejores, pero difícilmente uno puede encontrar una que conmueva más profundamente al que la ve. No importa que uno sea creyente o no, los diálogos, la música, la fotografía, los actores, la historia en definitiva, hacen que uno se pueda separar de la pantalla durante las dos horas que dura. No sobra ninguna escena, ningún diálogo, no hay relleno. Hoy he vuelto a ver sólo el final. No lo he podido evitar, he llorado.


¿Cómo es posible tanta genialidad en el director, en los actores, en los guionistas en medio de unas ambientaciones tan perfectas?


Yo sólo puedo entender esta película como un regalo de Dios a su canciller. Lo digo totalmente en serio. Considero que hubo una decisión divina que determinó enviar ángeles a que inspiraran a los que llevaron a cabo esta tarea. De otro modo, la película sería más imperfecta, más humana. Soy consciente de que lo que digo parecerá a casi todos excesivo. Pero a estas alturas del blog ya no me puedo detener ante lo excesivo.


Una curiosidad, en mi opinión es mejor el doblaje en castellano que la versión original inglesa. En algunos momentos, los dobladores le dan un tono de maravillosa ironía que no está en la versión inglesa.


“Ya no soy un gran hombre”, les dice a sus criados reunidos cuando pierde el cargo de canciller y los reúne para comunicarles que ya no podrá mantener a tanta servidumbre. “Ya no soy un gran hombre”, dice sin ninguna pena.

10 comentarios:

  1. Una de las mejores películas de toda la historia del cine !!

    A pesar de que no voy al cine, el comentario anterior despierta en mi el interes por ver la pelicula, alguien puede decirme el titulo original, y si hay en internet un sitio donde obtenerla.

    saludos

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  2. Anónimo8:01 a. m.

    Se puede comprar en cualquier tienda virtual de dvd, como dvd.com.


    Pero eso de que el doblaje es mejor que la versión original.... ni hablar, el doblaje es bastante pobre, es muy posterior a la fecha de la película, supongo que porque en España no se pudo ver en su momento.

    La voz de Scofield se ha comparado siempre con la del motor de un Rolls Royce... y es cierto!

    Y el inglés una lengua perfecta para el drama, muy superior al español, tan cortante y golpeado.


    Pero todo esto ya loo sabe el reverendo, lo que pasa es que me quiere provocar..........


    +'¡)(&

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  3. +Sergio9:59 a. m.

    Ya no soy un gran hombre, dice sin ninguna pena, cuando pierde el cargo de canciller.

    Este comentario, yo lo entiendo -no he visto la película, op la ví hace mucho tiempo y no la rfecuerdo..- como que en un puesto ante los hombres, siente pena al perder un puesto de relevancia y dejar sin sustento a los que le rodean.

    Pero a diferencia del crack de 1.929 donde muchos ricos se suicidaron al perder sus fortunas, este hombre sabe estar y reconocer que pese a la pérdida de su poder terrenal, tiene perfecta consciencia de quién es como persona, y donde está, y que los honores ante los hombres un día pueden ser "gloriosos" y otro pueden caer en la mas absoluta nada, pero ahí está un hombre ante la prueba, allí se demuestra realmente quién es una persona y si está de verdad a la altura de las circunstáncias.

    ¿Cuales son las cuestiones realmente importantes? las del alma. Si uno se ciñe a lo del mundo, que es pasajero incluso traicionero uno se encuentra con un gran vacío, en camnio, si tiene fortaleza espiritual, ya puede venir lo que venga que esa persona se mantendrá a pesar de las circunstáncias.

    He leído los comentarios de ayer y me encantó uno que hablaba precisamente de las cuestiones del alma, las virtudes y los errores, como el egoísmo, etc.

    Estuvo muy acertado/a, mis felicitaciones.

    Dios les bendiga!

    +Sergio

    Sagrado Corazón de Jesús, presente en todos los Sagrarios del mundo, en tí Confío! Siempre!

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  4. Bakhita4:14 p. m.

    ¿muy cortante y golpeado el español? ¿que dices anonymus?

    Mucho más cortante es el Inglés que parece que hablan a golpes. A mi me encanta el ingés, pero hablan a golpes, sobre todo los británicos. Eso es audiente.

    El español es más fluido.

    Lo que si si tiene el inglés es más riqueza fonética, más variedad de sonidos.
    Para el drama, valen los dos, pero quizás es más adecuado el español, porque es una lengua más grave, se habla con el pecho, no con la nariz como el ingés (que es más agudo), lo que le da más veracidad, profundidad, seriedad....más drama en una palabra.

    Bye, bye.

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  5. Anónimo6:36 p. m.

    Bakhita,usted o no tiene oído o lo tiene fatal.

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  6. ¿Se podría decir lo mismo de la frase "Soy un traidor" , al rey
    En caso de haber sido pronunciada pronuciada por un santo?

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  7. Anónimo9:46 p. m.

    No, si ha sido pronunciada por un Santo, no.

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  8. ¿ Hola a todos ?

    ¿ Cual es el titulo de la pelicula por favor ?

    Saludos de Ccs

    Miguel Angel

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  9. Anónimo12:38 a. m.

    No lo he podido evitar, he llorado.
    ___________________________________


    Llorar es bueno también, los hombres deberian llorar mas. Jesús lloró también no lo olvideis.

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