sábado, abril 14, 2007

Enrique VIII, gobernador


Es cerca de la medianoche, suena el teléfono. Al otro lado del teléfono una persona en plena crisis psicótica. Me acusa de haberle puesto cámaras en su casa, en su habitación, en el baño. No hay forma de razonar con ella. Se va enfadando cada vez más.
Un buen final para un día de trabajo.
Le perdono todo. Sé que su mente fabrica fantasmas.
Además, es una buena persona. No tiene la culpa de que algo funcione mal en un órgano suyo.

5 comentarios:

  1. Anónimo1:09 a. m.

    Rezaremos por el todos.

    Bendita eres tú, María
    entre todas las mujeres, María
    Bendito es tu fruto, María,
    el fruto de tu seno, Jesús.
    María, tú has creido.
    Y como es que la Madre del Señor viene a mí.
    Porque apenas he sentido tu voz,
    algo se ha movido dentro de mí.
    El Niño ha exultado de gozo.
    Maria, Bendita María,
    tú has creido a la palabra del Señor.

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  2. Anónimo1:20 a. m.

    ¡Amar duele!
    Porque sólo en el Señor eestá el amor.
    Sólo en Él se encuentra el perdón.

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  3. Pues a mi me llaman a media noche con una historia de esas, y la mando a... paseo.

    Es una de las diferencias entre las buenas personas y yo.

    Por fin sábado. A ver si lio a alguien para ir al cine.

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  4. Anónimo5:10 p. m.

    Dicen que pintor poeta y loco todos tenemos un poco. La última es la peor, desgraciadamente es tan frágil la linia divisoria..., y no ser conciente de ello aún más.

    Recuperar la normalidad es complicado.
    Suerte se tiene de encontrar un alma caritativa.

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  5. Anónimo5:20 p. m.

    Hay que tener paciencia con ellos y entender que ellos sufren también mucho con su enfermedad, la invocación a los Arcángeles, sobre todo a Rafael tiene su efecto.

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