viernes, noviembre 30, 2007

En la Isla de San Andrés

Tardará media hora en llegar el taxi, nos dijo el camarero negro, atlético y sonriente. Decidimos ir andando por la carretera que recorría la costa de la playa hacia la curia episcopal. El padre Fortea se entretuvo tratando de romper alguno de los cocos caídos para beber su agua, con relativo éxito por cierto.
Finalmente nos metimos en una buseta atestada, colorida, de ventanas abiertas donde el aire entraba a raudales. La isla estaba aplastada bajo una temperatura calurosa y un aire húmedo que hacían que mi cuerpo se bañara en sudor. No me desagradaba que mis ropas se empaparan, bastante frío he pasado en otras épocas de mi vida. Tampoco me importó comprobar una vez más por qué la langosta es uno de mis animales favoritos de la Creación.

En Bucaramanga

Queridos hijos míos:
Os escribo desde un librería de libros católicos (y técnicos) donde me he podido conectar un ratito tras la comida.
Viajo mucho, en realidad viajo más que el baul de la Piquer. Cada día una ciudad nueva, más de 5000 kilómetros llevo ya: una islita donde hay un vicariato apostólico, una ciudad a la que vamos en coche y que aunque me han dicho que está a dos horas no acaba de aparecer, un salón de actos en un seminario, un sermón en una pequeña catedral blanca de santos coloridos y expresión dulzona, el beso al anillo de otro obispo, mucha gente alzando las manos y moviendo las manos al son de canciones religiosas muy animadas, aplausos mientras cantan, cinco niños negritos jugando despreocupados entre las olas de un mar verde esmeralda mientras yo los veo en un restaurante donde almuerzo placidamente mientras la brisa mancha mis gafas con gotitas de esas olas tan cercanas.

miércoles, noviembre 28, 2007

En Bogotá

Hoy he tenido una mañana de paseo por el centro histórico de Bogotá: fachadas coloniales, hombres comerciando con esmeraldas en la calle, niños ensayando un villancico en la catedral, treinta y tantos niños caminando a cuatro patas (harán de rebañito en el belén), policía por todas partes (todos muy jóvenes y con cara de buenas personas), no se veían turistas por la calle, caravana de coches con guardaespaldas protegiendo a un norteamericano.

¿Cómo sabes que es un norteamericano y no un senador por ejemplo?, le he preguntado a mi guardaespaldas. Por la matrícula, me ha contestado. Sí, llevo guardaespaldas puesto por la Policía Nacional. Cada día he estado en una ciudad y cada día he llevado en el coche y en mis desplazamientos a pie un policía detrás mío. Nadie quiere que en la cuarta página de El País o El Heraldo de Aragón aparezca: ¡PADRE FORTEA SECUESTRADO!

Esto de llevar policía todo el día detrás tuyo o en el caso de hoy un guardaespaldas, es algo que es muy bueno para el ego: evita depresiones, aumenta la autoestima, hace que no te sientas solo.

Sobre la puerta principal del Palacio de Justicia estaba inscrita esta frase del libertador Santander: las armas nos dieron la independencia, las leyes nos darán la libertad. Ya sabeís que los días lluviosos colecciono frases sobre la Justicia, ésta me ha parecido sublime e impresionante. Me ha impresionado más la frase que toda la plaza.

Hoy he tenido la charla para 80 sacerdotes de esta archidiócesis. Las tres horas de charla/debate han pasado sin sentirlas. De pronto un anciano obispo retirado se ha levantado en la parte de las preguntas y ha afirmado con vehemencia aquello de que fuera de la Iglesia no hay salvación, de que para salvarse hay que orar y que si no se ora uno se salva, y que había dicho cosas sin matizar puesto que la Tradición también era no se qué y que yo sólo había insistido sólo en la Biblia. En fin, afirmaciones teológicas que no voy a detallar aquí para no aburriros. Justo detrás de él había sentado un sacerdote joven que decía que Jesús no había querido fundar la Iglesia. Yo me daba cuenta de que mis palabras jamás contentarían a los dos, así que fiel a mi tradición he decidido no contentar a nadie.

Además como veía que el debate teológico se caldeaba, he optado por echar más leña al fuego. Las tres horas han pasado sin sentir.

martes, noviembre 27, 2007

Hola desde Colombia

Me hospedo en un grandioso monasterio, no daré más datos para que nadie me busque aquí. Pero se trata de un convento de esos de película, con un gran claustro, pasillos inacabables con cuadros de antiguos priores, e innumerables celdas.

Yo aquí en la biblioteca, a estas horas de la noche, acórdándome de vosotros.

Del viaje sólo os diré que nunca me imaginé que unas charlas mías pudieran ser recibidas con tanto agradecimiento por parte de la gente sencilla, de personas humildes y llenas de fe.

Más que mis charlas, más que mis palabras, lo que me pide la gente es la bendición. En la primera charla hubo cuatro mil personas, en la segunda entre ocho mil y diez mil, todo un estadio lleno. En la de hoy, en la selva, y a la que asistió el obispo, había menos gente porque Yopal es una ciudad de 100.000 habitantes.

En la conferencia de ayer en Cali,bueno, concretamente en Palmyra, hubo unos dieciseis posesos. La gente los llevó con toda fe para ver si lograban la liberación. Como era lógico yo no podía hacer allí un exorcismo. Oré por ellos, pero tuve que remitirlos a sus obispados respectivos. Me dio pena porque habia gente que había hecho más de ocho horas de viaje. Seguro que Dios premiará su fe.

Como curiosidad os diré que en Bogotá hace frío, que el campo está eternamente verde, que hoy he tenido a un monito en mis manos y que... (continuará).

viernes, noviembre 23, 2007

Pero... ¿pero, oiga, qué es eso?


Se llama "lampadario eléctrico", ¿dónde se lo pongo?
-Nunca jamás. Tendrá que pasar por encima de mi cadáver antes que luzca una vela eléctrica en mi iglesia.
Hoy empezamos con los lampadarios eléctricos y mañana puede ser que los curas vayan con americana y corbata.
Ah, no, eso no.

Ésta es la cara que puso mi joven coadjutor después del sermón. Como diciéndome subido en el púlpito de su arrogancia “¿qué te ha parecido?”


Mañana llegaré a Colombia, Dios mediante. He cruzado el Atlántico más veces que Colón. Y os puedo asegurar que por motivos muy distintos.


Son las doce de la noche y todavía no he comenzado a hacer la maleta. Ésta es la típica situación que odio. Que odio y que se repite.

jueves, noviembre 22, 2007

El padre Fortea, aunque sorprendido, tratando de proteger a un colega

Hoy hace frío. Desde hace tres días se nos ha echado encima el frío y nos deja ni al mediodía. Todo tiene un aspecto invernal grisáceo.

Agradable comida con las catequistas, inolvidable sonrisa de agradecimiento al ver mi perfume de regalo. ¿Cómo sabe que mis favoritas son las lilas? ¡Ah…!

Sigo trabajando en la revisión de mi última novela. Estoy disfrutando, cuántos flecos, cuantos caminos por los que se alarga mi escueta historia. ¿Me gusta mi creacción? ¡Totalmente!

Llamada por la noche de un conocido de Barbastro. Le pido que me envíe su foto. Últimamente me he hecho un valorador de los desastres del tiempo. Un rostro que conocí a los diecisiete años… volver a verlo cuando pasa de los treinta. Me gusta saborear la melancolía del tiempo que ha pasado, sin que nos demos cuenta.

miércoles, noviembre 21, 2007

Un día lluvioso



Éste es el plano del Tribunal Supremo del que os hablaba ayer. El punto rojo es donde guardan el pergamino secreto templario-criptobizantino que demuestra no sé qué sobre María Magdalena y por tanto una nueva interpretación de la Iglesia y hasta de las ermitas románicas. Me lo llevaré dando un gran golpe que ya tengo pensado. Me descolgaré desde el techo con clables, pero en el último momento algo se me caerá y... o tal vez no se me caiga nada. Ya se me han caido muchas cosas ultimamente.

Por la mañana.
Me piden unas líneas de felicitación en el cuarenta cumpleaños de un compañero mío de curso en la Universidad de Navarra que ahora es vicario episcopal en Zaragoza. Como no soy un adulador del Poder les envío esto:
¿Que podemos agregar que no se haya dicho ya? Quizá aquello de ex unge cognosco leonem. Claro que contemplándole, a Javier Pérez Mas, también podremos decir que a quelque chose malleure est bon. No obstante Da gibt es kein aber. Aun así, muchas felicidades.

Por la tarde:
No deja de llover. Lleva todo el santo día lloviendo, las setas estarán contentas.
Hago mi rato de oración mental después de la misa. Estoy solo en la iglesia, es de noche, silencio, estoy árido, no me apetece hacer oración, sufro tentaciones de desánimo, de desaliento. Pocas cosas más aburridas que tener todo un largo rato de oración por delante y la mente hecha un desierto, no sentir nada, sólo ganas de que acabe cuanto antes el rato fijado. Tras media hora de oración mental (o algo así), rezo vísperas y hago un poquitín más de oración antes de marcharme. Y en ese momento me siento feliz, con devoción, sin ganas de abandonar el templo, el tiempo no siento que pase.


Es curioso, y todo eso en un mismo rato de oración. Pasamos de la desolación al fervor con tanta facilidad. Basta una gracia y todo cambia.

martes, noviembre 20, 2007

La Justicia, Guardiana de la Libertad


El edificio del Tribunal Supremo de los Estados. Sus estatuas, sus corredores, sus frontones, sus frisos: la belleza de la Justicia hecha piedra y mármol. Insuperables nombres para las grandes estatuas que flanquean su larga escalinata: la Contemplación de la Justicia, la Autoridad de la Ley. La planta me recuerda totalmente al Templo de Ezequiel. En su centro la Sala de Juicios. En sus cuatro muros, cuatro frisos: Moisés, Salomón, Licurgo, Confucio, figuras musculosas que representan el Poder del Gobierno o la Majestad de la Ley, figuras togadas, figuras aladas que representan la Autoridad, la Fama, la Historia o la Luz de la Sabiduría. En otro panel, el Derecho del Hombre, la Equidad, la Libertad y la Paz. La Justicia es la Guardiana de la Libertad proclama uno de sus frontones. Todo el edificio es una glorificación de la Justicia. No sé de ningún pueblo de la Tierra que haya dedicado un edificio tan bello a ella.


¡Qué bello es tener el oficio de juez! Que Dios se apiade de aquellos que lo ejercen sin vocación, sin gusto, sin virtud, como un mero trabajo fatigoso. Cuanto bien hace el buen juez. Pero ni un solo juez quedará sin juicio, sin su propio juicio. Todo juez puede tener la seguridad de que algún día tendrá que dar cuenta de cada uno de sus juicios.

domingo, noviembre 18, 2007


Estaré dando conferencias en Colombia, por todo el país, desde el día 24 de noviembre hasta el día 1 de diciembre.


Si deseaís hacer alguna pregunta sobre alguna ciudad en concreto podeís escribir a este e-mail


cesar@fundacionrosariocouncil.org

Un sermón dominical


Hoy ha sido uno de esos sermones dominicales en los que me he sentido completamente enfervorizado. Iba a explicar un capítulo del Génesis relativo a dos sueños: el del escanciador y el del jefe de panaderos del faraón, pero antes he querido hacer un breve elogio de la Biblia. Y ya ha sido en ese preámbulo dónde he disfrutado de las palabras que improvisadamente estaban saliendo de mi boca de un modo tal que me ha sorprendido. Después he analizado esos dos sueños y allí he sentido, o he creído sentir, los ojos fijos de los todos los ocupantes de los bancos atentos a cada expresión de la homilía, a cada énfasis, a cada gesto. El final, con las recomendaciones, ha planeado durante un par de minutos, después se ha remontado de nuevo, me resistía a dejar el ambón. El pueblo ha disfrutado con la homilía, el párroco ha disfrutado con el sermón, todos hemos gozado de un momento de inspiración, todos quizá hayamos deseado ser un poco mejores. La vida continúa.

sábado, noviembre 17, 2007

Mi cara nunca fue así, pero dejé que los pintores reflejaran su propia ambición por prosperar


Hay otros sueños, que aquí no transcribo, serían totalmente inconvenientes.


Pero os aseguro que pasaron por mi cabeza, o por mi alma.


Estuvieron dentro de mí, pero yo no consentí en ellos.


Trascribir los sueños, trascribir las imágenes de los sueños, traducir a palabras las oscuridades, palabras y movimientos que poblaron mi noche en alguno de sus momentos...


Hay sueños que aquí no he contado, en mi no serían aceptables.


En mi alma serían aceptables, pero no su traducción a palabras.


¿Os dije que varias veces en mi vida me he despertado riendo? ¿Os dije que volé varias noches?


En mis sueños he sido pecador y viajero, he ascendido al episcopado anglicano, no he probado las serenidades del papado, nunca he sido pez, he soñado que me dormía dentro de mi sueño.


Muchas veces he pedido soñar con mis dos ángeles de la guarda, muchas noches se lo he pedido como un niño bueno con el edredón hasta el cuello. Quizá esta noche sea la primera vez.


Si muriera en uno de mis sueños, resucitaría al amanecer.


Como el más magnífico y largo sueño que he tenido, así recordaré al morir, la vida entera.

Sire, los siete pensamos que ha engordado. Dejadme.


Hace dos noches, me soñé revestido de obispo anglicano subiendo acompañado una gran escalera para dar una conferencia. Al llegar arriba, le pedí a los que me habían recibido que esperaran que tenía que ir al aseo. Con un ligero movimiento me quedé como vine al mundo y metí en el cuarto tan rápido que nadie me vio. El problema fue al ir a salir. Me percaté de que mi desnudez sería vista por los que allí esperaban.


Allí acabó el sueño. Lo curioso es que no me sentí tampoco demasiado agobiado por la situación. ¿Por qué tuvo que acabar el sueño en la parte más interesante? Se me ocurren unas cuatrocientas interpretaciones posibles a este sueño. 350 no me convencen. Las 50 restantes, heroicas, además de alagarme podrían llegar a convencerme. La escalera de la vida, la cima representado por el piso de arriba, ¿qué pinta allí el baño? ¿Tendrá continuación este sueño en noches posteriores? ¿Qué diría Freud de esa noche oniricoeclesiástica? O mejor dicho ¿qué diría el loco de Freud de esa noche? ¿Por qué sueño más con eclesiásticos que con Dios? ¿Por qué no sueño nunca con Chávez?


En este sueño todo lo que me rodeaba era exquisito y formal, yo mismo era exquisito y encantador. De todas las interpretaciones de este sueño, la 389 me parece la más ecuménica.


Me alegro de haber soñado con los anglicanos, mucho mejor que con los seguidores del señor Moon. Un sueño anglicano da mucha clase a la noche. Si encima hubiera aparecido por ahí Hopkings en una especie de Legends of the Fall, hubiera dicho en el sueño: despertadme mañana.

viernes, noviembre 16, 2007

Lo hago con fines pacíficos


Cada día cuando me levanto, me pregunto ¿qué habrá hecho hoy Chávez?

El final del cuento es que la bruja mala fue expulsada y el Reino conoció una nueva etapa de felicidad, codornices y fantásticas puestas de sol.

Si falta leche, gasta en armas nucleares: ésta es la receta política norcoreana que tan buenos resultados ha dado allí.

Desbocado, a toda máquina, ebrio de velocidad, ya sólo contamos con los blog para detenerlo. Que un día navegando, mirando blogs sentado en su palacio, se lleve las manos a la cabeza y exclame: ¡pero qué estoy haciendo!

jueves, noviembre 15, 2007

Decidnos el secreto, reveladnoslo...


reveladnoslo... ¿cómo haceís en Venezuela para aguantarle?
Me piden de la editorial El Arca una foto para hacer un cartel grande para la feria del libro de Guadalajara, quizá la más importante de toda Latinoamérica.


¿Les envío una foto seria y anodina? ¿Les envío una foto original? La foto original sólo tiene el defecto de que parezco un poco loco.


En esta otra aparezco con una mirada en la que perdono la vida a todos mis lectores, ¿pero en qué pensaría cuando me la hice?


En mi caso el asunto de la foto es complicado. Esta está bien, pero ya no llevo barba. Ésta está podría valer, pero ya no llevo el pelo como una especie de Einstein-Jeremías. En ésta tengo mirada atónita, saco cara de haber sido pillado sorprendido (en mi despacho). Ésta descartada, hasta Fu Manchú saldría más favorecido.


Pongo a esta web por testigo, ¡¡¡pongo a esta web por testigo!!!, de que no pararé hasta conseguir una foto que me agrade y a la que pueda llamar la foto oficial. Aunque os confieso que no reniego de ninguna de mis fotos, ya que soy un poco todo eso que muestran, y muestran muchas cosas, algunas cosas hasta no tan malas.

A veces me miro al espejo y llego a la conclusión de que no soy Brad Pitt, ni Sean Connery, pero...

miércoles, noviembre 14, 2007

El Waterloo cubano


Parece mentira el caos, selva o laberinto que vuelve a cubrir mi mesa de trabajo al cabo de un mes: pagos desde mi cuenta personal, trasferencias a la parroquia, cartas personales, papeles que me recuerdan cosas que debo hacer, un documento mío que requiere una firma, una comunicación del juzgado comunicándome que he ganado el juicio por el coche que se me cruzó en la carretera, contrato con una editorial, notificación de ventas de mis libros en el extranjero. La mesa se ha quedado corta desde hace diez días, e iba acumulando papeles sobre el sillón que no uso en mi salón. A veces el laberinto, selva o caos se va posando sobre el puff que está a su lado. Cuando vives solo, sabes que si dejas un papelito justamente al lado del reloj de arena, seguirá allí un mes después. De forma que la soledad nos lleva a dejar las cosas en lugares concretos, de forma que el salón se va convirtiendo en un archivador extenso, en un mapa de las cosas que hay que hacer, de las cosas que hay que mirar en un tiempo futuro, de las cosas que van a la carpeta de lo que no corre prisa. Dos lugares más de la mesa, lugares bajo unos libros, se fueron convirtiendo en una extensión de esa carpeta de lo que no corre prisa.


Al final el tiempo me da una visión más adecuada del asunto que lleva esperando un mes. Tras un mes comprendes que hay cosas que pueden ir a la basura directamente, tras tres prórrogas en la dichosa carpeta de lo no urgente. Hay muchas cosas que el tiempo te las resuelve directamente.


Llamada de Hollhoper: eso lo dices porque eres cura... eso lo dices porque eres hombre... eso es muy tuyo...


Es curioso lo en serio que se toma las cosas. En el reparto de papeles a mí tocaría ser el dogmático, el fanático. Pero estos agnósticos cuando les da por ser inquisitoriales...


Por otro lado es cierto que me conoce muy bien y es cierto que yo a ella no tanto. Al hablar, al reír o al bromear, me muestro. Pero ella deja más lugares de sombra. Además en sus juicios es muy severa. Le falta esa bonachona misericordia de los creyentes en las llamas eternas del infierno.


Chavez, no me olvido de que sigues suelto.

Pero hoy los Duques de Lugo se han separado, y eso me recuerda que los ricos también lloran.

Por eso hoy no me meteré con el Defensor del Proletariat, pues hoy es cierto que la princesa está triste...


Castro ha calificado el incidente de "Waterloo ideológico". Mi Comandante, esa afirmación está a vuestra altura. Vuestra cabeza sí que es un waterloo ideológico, el ideológico waterloo castrista de una cabeza que chochea cada día un poco más.

martes, noviembre 13, 2007

¿¿¿Por qué no te callas, plebeyo, que eres un plebeyo???


Saludos a Wrodhoper (no la confundir avec Hollhoper) que me ha llamado esta mañana para darme sus últimos y preciosos consejos sobre mi epílogo que nunca acaba. (Las editoriales nunca nos pagan demasiado.) Saludos a Stroumptrouf, que sepas que tienes razón, pero ya sabes a qué me refería.


Día de hoy que para vosotros es ya ayer, pero que ya nunca será mañana.

Pagar libros de catequesis, comprar formas, hablar con el arquitecto de la diócesis para la reparación del tejado de la ermita, charlar con el vicario general sobre un par de asuntos.
Acabar la bandeja de mero para comer, acabar la instalación de la nueva impresora, comprar otro cartucho de tinta.


Por la tarde, ir a unos grandes almacenes a devolver el fiasco de impresora, buscar un buen regalo para mis queridas catequistas, decir unas palabras amables a una anciana a la que noto un acento aragonés y que se queja de los cuatro euros que le cobraban por cuatro manzanas en la frutería.

El día ha acabado sin mucha pena ni gloria, ocupado todo él en cuestiones pequeñas, prácticas, que se habían ido acumulando en los días anteriores. He dicho antes unas cuantas de esas cuestiones prácticas, pero había muchos más satélites menores orbitando alrededor de las gestiones ya mencionadas. Todas esas cuestiones prácticas trato de hacerlas desaparecer de mi mente, de no pensar en ellas, y centrarme en la obra que esté escribiendo ese día. Pero llega un momento en que esos pequeños asuntos se te acumulan sobre la mesa de trabajo en forma de selva de papeles, o se acumulan sobre el mostrador de la cocina, o en el recibidor en forma de cajas o de bolsas de plástico que esperan su momento. Llega un momento en que ya no es posible responder: después.


Pero no he hecho las cosas que realmente me gustaría hacer. Aunque hay una cosa que sí que me gustaría hacer. No os lo vais a creer. Pero me gustaría mucho dar un paseo, charlar, cenar, lo que sea, con Alex de la Iglesia. Y es que soy un gran admirador de este gran cineasta desde que vi La Comunidad. Ésta película y El Milagro de P. Tinto me hicieron reír. Últimamente valoro mucho a aquellos que me hacen reír. Si alguien sabe cuál es su productora, decídmelo y le llamaré.


Estoy seguro de que me lo pasaré mejor con él con el Papa si éste me invitara a merendar. Porque seguro que el Papa no me iba a poner el brazo sobre los hombros e iba a empezar a bromear hasta hacerme caer por los suelos de risa. Y es que el Papa como cómico, permitídmelo, no hubiera hecho carrera. Esa sonrisa deslavazada, esos ojos atónitos, ese andar encorsetado.. lo suyo era el papado, no hacer reir al mundo. Mientras que Alex con su gordura, con su malvada ironía. ¿Os imagináis un Papa que hiciera gala de su malvada ironía? Terrible. Lo que en unos es virtud en otros sería, como dicen los ingleses, terrifying. Por eso muchos de mis defectos, en mí son virtudes o cuasi virtudes. Examinaos, hijos míos, y veréis que muchos de vuestros defectos, en realidad, son “indisposiciones”. Sí, indisposiciones y peccata minuta. Yo desde este blog hoy os ofrezco mi comprensión. Sí, os ofrezco en este blog mi comprensión, una mano amiga, y té y simpatía. Pero que este post tampoco os haga pensar que todo el monte es orégano.

lunes, noviembre 12, 2007

¡¡Que te calles!!


Pregunta: ¿en la foto de al lado, quién cree que es el malo?
Respuesta: léase este post hasta el final.


Durante años he profundizado en la misa como sacrificio. Desde hace casi un año estoy reflexionando en la misa como Última Cena y como cena con la comunidad. Es un modo distinto de vivir la misma liturgia, aunque los dos modos se complementan a la perfección. Lo cierto es que fruto de esta reflexión, disfruto cada vez más de la celebración dominical, de sus cantos, de la gente allí congregada.



Sigo retocando el final de mi última novela. Sólo las pasiones que sé que levantará esta novela al otro lado del Atlántico me compensan tantos desvelos. Muchas horas, sí. Pero una vez escrita permanecerá en los años venideros. Si uno no se animara así, no trabajaría tanto en ella. Si supiera que sólo va a servir para envolver el pescado, me hubiera ido al campo. Quizá debiera haberme ido al campo.



Hoy he vuelto a escuchar el comienzo de la Pasión según San Mateo. Una obra así está muy por encima de la sensibilidad y del mundo interior del Mussolini Bolivariano. Su mundo interior no va más allá de las rancheras y el tiro al plato.



Chavez ha dicho que la política exterior de España la lleva el rey. Tiene razón, la política exterior y el ministerio de información y turismo los lleva el rey personalmente. También la programación infantil de la 2. Parece ser que también es el encargado de supervisar que la leche de vaca que se venda en España sea de vaca.



Todo esto me lleva a preguntarme una vez más: ¿por qué nos gobiernan siempre los últimos de la clase cuando tenemos suerte, y los visionarios descerebrados cuando no tenemos suerte? No digo yo que tenga que ser Platón y Aristóteles los que nos gobiernen. Pero que siempre tenga que ser el último pazguato...



A Albert Eisntein le propusieron ser el primer presidente de Israel. Momento sublime. Los judíos siempre han sido inteligentes y una nación de intelectuales. ¿Me puedo imaginar una nación cuyo presidente fuera Borges? ¿Una primera nación gobernada por un hombre justo, recto, honesto, culto, humanista, preocupado por el ser humano, por la raza humana, con una política mundial en su cabeza? Pues no. Tal cosa no me la puedo imaginar.



Ha habido excepciones. Pero han sido tan excepcionales. Me gustaría ver sentado en el sitial de la primera magistratura de la nación a alguien que tuviera la dignidad escrita en su rostro.

¿Por qué los chicos malos del barrio tienen que dirigir a los chicos buenos de la clase?

Si además se les nota en la cara que no son buenos. El señor de la foto de arriba, el malo, finalmente se dedicó a la política. La foto se le tomó cuando le decía a un votante: vóteme o le rompo el cuello.

domingo, noviembre 11, 2007

¿¿¡POR QUÉ NO TE CALLAS!??


¿¿¡POR QUÉ NO TE CALLAS!??


¿¿¡POR QUÉ NO TE CALLAS!??


Mi opinión, Majestad, mi opinión autorizada es que él necesita un médico... un médico de la cabeza, me refiero.

Estimado señor, le envío la nueva lista de delatados. Como me pidió, firmada y sellada.


Muchos se preguntarán que me han hecho todos esos señores que aparecen en el Especial Dictadores de noviembre. Bueno, siempre he pensado que si existe un pecado grave, es el de la opresión de los pueblos. No podemos quitar a los dictadores, pero al menos nos podemos reír de ellos. La opresión es un pecado, riámonos todos de los opresores.


Lo que han hecho a la Humanidad (en el pasado o en el futuro) me lo han hecho a mí. También me rio de los futuros dictadores del futuro.
Dictadores pasados, presentes y futuros, me río de vosotros, porque lo que veo es risible.


Os lo aseguro, se duerme mal en el trabajo de dictador. También produce malas digestiones. Se les pone una cara fea. La mujer puede darse por engañada. La imagen que ofrece el espejo deja de ser objetiva. Uno se ve de otra forma, se siente bien dentro del cuerpo.


Le he enviado un manual del perfecto dictador a quien ya sabéis. Le he dicho que la boina no. Lo mejor es una gorra militar de esas de tres pisos de altura. El sable queda barroco. El abrigo gordo da impresión de armadura. En eso los soviéticos fueron maestros: ese aspecto roqueño, esos rostros imperturbables, ese gesto pétreo, esa mirada sobrehumana, ese aire de no dejar pasar ni una. Los soviéticos y ad lateres del Este, fueron maestros. Hasta el idioma se prestaba a ello. El italiano, el gallego y los dialectos musicales no se prestan a dar órdenes tajantes o discursos aterradores. No hay nada mejor que una tribuna de piedra con una plaza sobre la que comienza a nevar, y la multitud sigue ahí. La playa, los cocoteros, el uniforme sudado, no se prestan, no. Ya si encima el Gran Hermano canta.. apaga y vámonos.


Un saludo Lourdes, lectora del blog, coincidimos unos años en la misma universidad.

sábado, noviembre 10, 2007


Aquí en la foto aparezco con alguien que en Panamá se presentó ante mí como un lector de mi blog. Fue entonces cuando supe que no escribía para el Vacío y el Silencio: los lectores existían.

Padre Fortea en el médico


Dígame, padre Fortea, ¿qué es lo que le pasa?
-Me duele la tripita. A veces. Y hecho de menos a mi mamá. Y me gusta el chocolate.

Se me ha presentado hoy un nuevo lector del blog. Pero, en realidad, a los que tengo verdadera curiosidad por conocer es a los dos lectores de Jaca y al de Pamplona, pues en ambos lugares estuve viviendo.


El día de hoy ha tenido un mal final. Hollhoper después de ofrecerme gentilmente sus revisiones y valoraciones del epílogo a mi última novela, se enzarza conmigo (se enzarza contra mí) con el tema de que si la Iglesia ha estado al lado de tal o cual Poder, de que si podía haber hecho más en esto o en lo otro, etc, etc. Ha sido una larga conversación de más de una hora: lugares comunes, los razonamientos de siempre, dos monólogos paralelos; aunque yo he estado brillante.


Pero encima ella me castiga con largos silencios telefónicos en que mi monólogo se vuelve más estéril, más sin sentido, no puedo luchar contra su silencio. A cada largo silencio suyo, le digo que ya es hora de cortar porque es tarde, pero ella sabe cómo atormentarme, ella sabe cómo hacer que la caldera de la nocturna oratoria telefónica vuelva a coger presión. Sí, ella sabe qué resortes hay que apretar o presionar, tiene demasiado aprendidos los secretos del funcionamiento de mi maquinaria.


Hoy me he presentado a los niños de catequesis (había estado de viaje yo) y les he conocido. Ellos conocen al cura que les regala golosinas blandas y estampas, no al autor de este blog.

viernes, noviembre 09, 2007

Este niño algún día será recaudador de impuestos


No ha estado oportuno sacar de la cama a Hollhoper para contarle la lista de los mayores dolores físicos de mi vida.
-Cuando me sacó aquel dentista sádico la muela sin que la anestesia hiciera efecto.
-Cuando se pudrió el nervio de uno de mis dientes y durante toda la noche sufrí lo que no está escrito.
-Cuando tuve gases y creí que iba a romperse uno de mis intestinos. Llegué cojeando al ambulatorio. De verdad creí que se iba a desgarrar algo.
-Cuando me hicieron una gastroscopia y sentí, por primera vez en mi vida, lo que es la angustia de muerte. Con toda mi traquea ocupada por aquel tubo que hasta me hizo sangre.

De verdad que si hay algo que no le envidio a nadie, son los sufrimientos físicos. Además buena parte de los dolores que he tenido en mi vida tienen que ver con la dentadura. ¡Cuántas noches no he envidiado a las aves o a los lagartos! De pequeño también tenía pesadillas. Sé lo que es despertarse en mitad de la noche empapado en sudor.
Hoy me ha ocurrido una cosa muy curiosa. En mitad de la noche, me he levantado enfadado y con toda decisión me he dirigido a uno de los dos aseos de mi casa y allí he echado una mirada furiosa e increpadora contra un punto concreto del suelo, como si allí hubiera un mal espíritu. Por supuesto que no he visto nada en ese lugar. Pero la mirada era tal como si lo viera. Después me he vuelto a la cama y me he dormido al punto. No recuerdo nada que precediera a ese momento en que he salido de la cama, ni nada después de meterme bajo el edredón.
Desde hace años, casi desde el final de la infancia, no he tenido pesadillas, ni siquiera como excepción. Pero en los últimos nueve años, sí que ha habido unas cuatro veces que he soñado que veía salir a alguien humano de mi habitación y yo salía persiguiéndole de mi cama. No es que soñara que salía de la cama, sino que literalmente salía de la cama. Pero todo ello sin temor. Aunque de pequeño sí que era sonámbulo y menudos sustos pegaba a la familia con mis paseos nocturnos.

jueves, noviembre 08, 2007

ay... qué bien

Me he pasado buena parte de la mañana poniendo orden en mis papeles. Aunque hoy día esos papeles ya no están sobre una mesa, sino en las bodegas de mi ordenador. Se habían acumulado escritos míos, breves e inconclusos, durante meses. Hoy tocaba poner orden.

Hoy apenas tengo treinta segundos para escribir algo. He empleado todo mi tiempo en hacer más añadiduras a mi novela sobre los templarios. Les había dicho a los de la editorial que la versión corregida que envié desde Estados Unidos era la definitiva, pero ya se ve que a veces es difícil contener las ansias de que la novela sea más extensa. ¿Cómo se tomarán esta tercera versión definitiva cuando el libro tiene que entrar en planchas en cuestión de días? No sé, lo pediré con humildad. La novela primitiva se ha duplicado en número de páginas casi.

Hoy ha sido un día especialmente satisfactorio, especialmente feliz.

miércoles, noviembre 07, 2007

Esto es una iglesia y no esos inventos modernos


Podría hablar de la reunión de arciprestazgo, en un pueblo cercano al mío. Siete curas en una sala destartalada de catequesis en una casa donde no vive el cura. Podría hablar del tiempo que he tenido que hacer entre el final de la comida con ellos y el comienzo de la misa.


Poco tiempo como para volver a mi casa, demasiado como para esperar hasta la hora de la misa. Hago tiempo poniendo orden en la sacristía, abriendo el correo acumulado, leyendo una novela que me ha enviado su autora.


Recibo una larga llamada de teléfono, paseo mientras hablo por una placita del pueblo, mientras hablo profundas cosas salen los niños del parvulario a la calle, todos exclaman: ¡el cura, el cura!, y me saludan con sus manitas.


Si me hubiera acercado a ellos, se hubieran arremolinado como palomitas alrededor de alguien con una extraña vestimenta negra desde el cuello hasta los pies, alguien dotado de extraños “poderes”, el personaje más mágico del pueblo, mientras yo seguía hablando una docena de inquietos niños me miraban sin parpadear, correteaban para decir a otro infante despistado que el cura estaba allí, a pocos metros, ¡y hablaba por teléfono!


Yo seguía hablando con Paraguay sobre una sutil y grandiosa cuestión teológica (a veces me llaman para consultarme cosas así), pero lo que me apetecía era seguir hablando mientras me metía en mitad de esa manadita de caras sonrientes, que corrían de un lado a otro, que se extrañaban de todo y disfrutaban de todo, caritas blancas con mofletes colorados.


Podría hablar de muchas cosas, pero creo que lo de la placita llena de niños, ha sido un momento dotado de una gran belleza.

martes, noviembre 06, 2007

Mi piso es mi castillo


Hollhoper es la más inteligente de mis lectoras, de hecho, para enfadarla, a veces la llamo "la afición". Sus consejos, junto con los de La funambulista de arnés invisible, son los que más valoro. Hoy Hollhoper me ha escrito. (A veces se enfada y no me escribe.) Pero hoy lo ha hecho.


Hollhoper me escribió hoy un e-mail que acababa con esta frase:
A propósito ¿por qué no te comparas con un oso panda?, los osos pandas le gustan a todo el mundo, mulliditos y graciosos...

Fortea le contestó:
Muy bueno, muy bueno.
Mi manuscrito de Homicidio en… puedes quedártelo o destruirlo, con tal de que no asesines a nadie, haz lo que quieras.

Estoy inmerso en la revisión de la última parte de Exorcística. En cuanto trabaje en algo, te lo comentaré.
El oso panda potencialmente me parece muy peligroso. Va de bueno, pero en el fondo es un sinverguenza que vive del cuento y él lo sabe.
Salud

Hollhoper en el mismo día escribió:
... me dejaría leer usted alguna de sus novelas enclaustradas en un cajón, algún título atrayente como (…) o algo así... no tengo tan claro qué haría una anaconda literaria, excepto silvarme y escurrirse con pericia...
Los osos panda son bonitos (…), a mi me basta lo mullidito de un oso panda para pensar que es una animal extraordinario... pero hombre, es que nadie se abrazaría a una anaconda!!

Fortea escribió ya por la noche:
Stmada Hollhoper:
Si hay alguien a la que no negaría nunca los secretos de mi cajón con llave, es a ti.
Pero el gran placer de ser leído es poder releer la obra a la vez con la lectora, y releerlo-reescribirlo.
Mira, de verdad que lo leerás todo, concédeme un tiempo.

Tu anaconda literaria suelta en un prado de osos pandas.
Caen como moscas.
Saben a pollo con bambú.

lunes, noviembre 05, 2007

Otro domingo más, otro domingo menos.


Llamadas telefónicas mientras la televisión sin voz me muestra la película Anacondas. ¿Puede contener algún misterio un metraje precedido de tal título? No. La cuestión que queda por dilucidar en dos horas de imágenes es únicamente lo gorda que será cuando aparezca en la escena final; porque seguro que habrá esa escena definitiva. La película comienza con una sucesión de lugares comunes en las conversaciones (¿no tenía yo la televisión sin sonido?), en el tempo, en el desarrollo de los acontecimientos.


Sabía en cuanto vi al científico en el barco que buscaba una orquídea rarírisima, que florecía cada siete años, menos mal que no dijo cada cien años (de soledad), que antes o después acabaría empuñando una pistola y diciendo aquello de que había que continuar hacia delante a pesar de los terribles peligros impredecibles.


En cuanto vi en la tribulación (iba a escribir “tripulación”, pero lo dejo) que había un graciosillo miedoso siempre al borde del pánico, supe que sería de inmediato pasto de las más espantosas fieras. El guionista no me defraudó.


El título ya lo decía todo, Anacondas. No digo que el título tenga que ser “El amor en tiempos de cólera” o “La sombra del viento”o “Reflejos de luna”, pero sí, sabíamos que no era una película de tesis, a no ser una película de tesis sobre los lugares comunes.



Sería un lugar común, si yo ahora dijera ahora que en mis novelas no busco que sean buenas pero que al menos trato de no caer en los lugares comunes. Pero no, lo que digo es que son muy buenas, buenísimas, y que trato de construir esas joyas limitándome sólo a los lugares comunes. En realidad no digo ni lo uno ni lo otro. Últimamente mis paellas ocupan más intereses que la cocción de las palabras. Aunque no oculto que la revisión de mi novela del Templario para México, me entusiasmó y a veces levantaba la vista del libro y musitaba con los ojos abiertos: ¡lo he escrito yo!

Sí, queridos, os lo digo: soy la anaconda de la literatura.
Una anaconda sumida en la ciénaga de los lugares comunes, haciendo la digestión de mi última obra.

domingo, noviembre 04, 2007

Este señor es el ideólogo del Gran Hermano Venezolano


Aquí se ve a este conocido intelectual, enseñándole: un hombre, un voto.
Es decir, un solo hombre, un solo voto, en todo el país.


Excelentísimo Líder Supremo Bolivariano:

Completando conversaciones anteriores, me permito adjuntar la presente lista de sugerencias. Dado el cambio radical, a mejor, del país conviene hacer cambios. El hecho de que usted decidiera cambiar la hora oficial de la nación, me ha animado a sugerir los siguientes cambios:
En vez de Venezuela se podría llamar Nova Venozolandia o también República Unificada, Proletaria y Petrolífera de Bolivorandia (RUPPB).



Propongo cambiar la hora oficial de país, que se retrasará en 1 hora, 34 minutos, 22 segundos. Las hora es para que se levanten con el sol amanecido, los 34 minutos es para que desayunen bien, sin prisas, y los 22 segundos es para que los niños hagan pipí y popó nada más levantarse. De forma que a las 8.00 en punto, todos los niños estén, como un solo hombre, en marcha.
Propongo que se inspeccione a los inspectores. Hasta ahora los inspectores han gozado de demasiada libertad, en mi opinión; en mi modesta opinión.



Propongo abandonar la ONU y fundar la Sociedad de Naciones Americanas, Islámicas, Excomunistas y No-alineadas.



Que petróleo se llame desde ahora “oro venezolano”, suena más patriótico y la anterior palabra venía del latín, lengua del primer imperio. Hay que ir eliminando términos imperiales y proletarizar el lenguaje.



Propongo para fomentar la lectura y para ahorrar energía, que sólo haya un canal de radio y televisión. Para evitar la deforestación y el cambio climático, deberíamos plantearnos que haya solo un periódico.



Como los obispos han resultado unos nuevos judas, propongo reclutar a judas tradicionales entre el clero que demuestren al pueblo fiel como la heterodoxia liberadora de los judas tradicionales es superior a la ortodoxia de los nuevos judas.



En vez de despedir con un “adiós”, se sustituirá por “¿Qué tal estás?”. Adjunto cuatro folios con las pertinentes explicaciones del por qué, ventajas y beneficios del cambio. Al principio puede producir ciertas confusiones el cambio, pero en cuatro años todos comprobarán los beneficios del cambio.

Me despido de su excelencia, añadiendo como nota personal que el Ministro de Educación ha calificado las protestas de los estudiantes de comportamiento poco serio. Semejante comentario, tan tibio, me parece, como poco, alta traición. Propongo demostrarle cómo actuamos con los traidores.

Castro está hecho un chaval. Aquí se le ve dando un paseo por palacio.

sábado, noviembre 03, 2007

Un viernes como otro cualquiera


Hoy salía del supermercado empujando mi carrito, sea dicho de paso, me he encontrado con un guardia civil y su esposa de mi pueblo haciendo las compras, así como al director del coro del pueblo vecino. ¡¿Cómo es que compra tanto chocolate?! Bueno, ya sabe, los niños, los sobrinos, los niños de vecino.. (sonrisa poco convincente). El caso es que salía, como decía, del supermercado y pasaba por el pasillo de los perfumes. Siempre que paso por ese pasillo, sin pararme voy presionando los distintos frascos de perfumes de muestra, tratando de ver qué es lo que distingue a uno de otro. El Señor que me concedió buen oído y buena vista (je, je), no me concedió buen olfato. No sólo no es que no entienda por qué hay tarros de más de diez mil pesetas, sino que a veces me las veo para distinguir entre un frasco y otro. Bueno, pero no es eso lo que iba a contar hoy, sino que al salir y ver los perfumes me ha venido a la mente que la Navidad está acercándose y tengo que pensar qué les voy a regalar a mis padres este año. Todos los años el mismo lío. No se me ocurre nada. Que si tienen de todo. Que si nada les hace ilusión. Que no puedo regalar todos los años lo mismo. Es que todos los años acabo cayendo en el perfume y el libro. Últimamente, varios años, he optado por regalar un libro gordo, un libro que parezca caro, uno de esos que pesan cinco kilos. Son esos libros que no son para leer, sino para poner encima del tresillo. Aunque el año pasado le regalé a mi madre un albornoz que compré en Estados Unidos de un material muy nuevo que es muy suave. El tacto eran tan suave, tan distinto, que hasta pensé en quedármelo yo y regarle otro libro. Finalmente recapacité y reconocí que yo no uso albornoz ni una vez al año. En invierno porque hace frío (yo uso poco la calefacción) y en verano porque hace calor. A mi padre le regalé una bata de seda negra, que no le gustó desde el primer día. Diplomáticamente me la regaló a su vez a mí. La verdad es que no uso casi nunca bata, pero ésta menos, al ser de seda me da pena que se roce, está tan nueva. Y va a seguir nueva durante varios años más, precisamente porque está tan bonita y tan lisa y tan sedosa en el armario. Quizá este año debería regalarles algo diferente. Os pido ideas, por favor. Algo original, nuevo, fresco. Descartados el perro salchicha, el frasco de marrón glacé o mi fotografía dedicada. Aunque no sería mala idea, una foto gigante mía en un marco suntuoso, dorado, grueso, con hojas de acanto, sonriendo sarcásticamente a mis padres durante todo el año. Y cada vez que les visite ¿dónde está mi retrato? Je, je, je.

viernes, noviembre 02, 2007

Paseando por Matrix


Nunca en mi juventud creí que pudiera pasear por la Biblioteca Universal, por la Enciclopedia Infinita, por la Collectio Globalis que supone Internet. En la tranquilidad de mi casa, tras haber cenado, me siento en mi sillón, enciendo una pantalla, y ante mí desfilan imágenes de disparos a cámara lenta contra una sandía, una botella de leche, un tarro de kétchup, jamás imaginé que lo que parecía un caos a velocidad normal, fuera realidad todo un despliegue de orden y belleza, todo ello acompañado con el aria de la Casta Diva. Después un vídeo de una familia tratando de que su gato blanco camine por una cinta móvil. Un poco de música, algunas noticias del mundo, unos pocos cotilleos eclesiásticos, la última locura de Chávez, una maravillosa parodia de Hitler haciendo sus necesidades en el búnker de Berlín. Tras eso un poco de cosas serias: he estudiado un mapa que mostraba las intervenciones de los Estados Unidos en el mapamundi desde la fundación de la nación. Un mapa en movimiento que mostraba los epicentros de actuación de un modo cronológico, rojo si el presidente era republicano y azul si era demócrata. No hace falta decir que todo lo que he visto en una hora de descanso al final del día, va más allá de lo que hubiera podido soñar en mi infancia. En mi juventud me quedé fascinado la primera vez que vi un spectrum en un escaparate de un banco, que lo expuso como quien expone una joya sacada del mar. Si a algún ayatolah no le da por hacer saltar todo por los aires, el futuro puede llegar a ser muy interesante.


En mi suprema bondad, os concedo el vídeo sobre Hitler


http://www.youtube.com/watch?v=IozARMSgxO8

jueves, noviembre 01, 2007

¿El dictador nace o se hace?


Nada repugna más a un hombre libre que otro hombre que quita la libertad de otros seres humanos. Quizá éste sea el peor pecado posible. La opresión del ser humano por el ser humano.
El autor de este blog se confiesa impotente para quitar del pedestal a los dictadores de nuestra época. Pero al menos me pienso reir de ellos todo lo que me de la gana, sin necesidad de bajarlos de sus pedestales.

Éste es el rostro del hombre fuerte de Vulsdonrovia. Como dictador ha demostrado durante los últimos diez años cómo regir una nación con mano de hierro.
Su crueldad no tiene límites.

Cada año, una medalla nueva.

Si has de oprimir a un país, al menos hazlo con clase.

A veces me aburro...

Os aseguro que esta foto no está retocada. Allende todavía estaba en el Poder.
Conclusión: demostrado, la dictadura engorda.

Josefina, ¿tienes alguna cortina más?
Napoleón con el mono de trabajo, el arduo trabajo de gobernar a millones de memos que le idolatraban.

No sé por qué, pero al verle la

cara, supe que se trataba de un gobernante corrupto.

Como estos días se me han metido en el blog muchos dictadores, me ha parecido bien decir algo sobre Franco.

Me he impuesto resumir mi pensamiento en tres párrafos. Resumir 40 años en 3 párrafos es duro, cuatro parecería un número más razonable. Lo que voy a decir en esos tres párrafos, lo han reconocido muchos opositores contra su régimen. También es cierto que dejo fuera de este resumen en tres párrafos la represión de la guerra y los dos años siguientes, que merecen un juicio diferente y mucho más severo.

Resumen:

En su régimen no existió ni la libertad política, ni la libertad de expresión. Son dos gravísimas faltas morales de las que, sin duda, tuvo que dar cuentas a Dios. Estos dos puntos inexcusables de ningún modo los minimizo a pesar de los dos puntos siguientes.

Su régimen fue una dictadura benevolente refrendada ampliamente por la voluntad popular, aunque ésta no se manifestara por la vía de las urnas. Ejerció su poder como un monarca y así lo quiso el Pueblo.

Su régimen no fue ni perfecto, ni ilegítimo. Ejerció el poder no como un tirano, sino como un monarca medieval. Sin respetar todas las libertades, pero sin llegar a ser opresivo, de un modo honrado pero profundamente equivocado respecto a los derechos de las personas.