jueves, marzo 20, 2008

Creo que he visto un conejo


¡Qué bonita la misa crismal! Al subir al altar para comulgar, con tantos sacerdotes todos vestidos de alba, me imaginaba a los ángeles en tonos pastel volando sobre nosotros, unos ángeles de acabado académico como en un cuadro de Bouguereau.

Esta misa fue para mí un momento de emoción, todo era perfecto; hasta el obispo estaba más episcopal y los vicarios parecían más venerables.
Hubo un momento gracioso cuando en la misa el obispo agradeció la presencia en la diócesis de sacerdotes africanos, latinoamericanos y un indio.
Entonces con desternillante picardía, el cura de Torres de la Alameda, guipuzcoano, exclamó hacia el banco de atrás: ¡¿y los vascos, qué?!
Aunque más gracioso resultó el que justo media hora antes de la misa crismal, la exnovia de un amigo me dijo que si me interesaba un conejo enano.

Se marchaba de viaje y el asunto no podía esperar, su madre le había dado un ultimátum respecto al pobre animalito. Así que con el tiempo justo para llegar a la catedral me encontré en el rellano de mi piso discutiendo, negociando, la entrada o no del bondadoso conejito (que de enano no tenía nada) en el pequeño mundo de mi piso.
Yo fui a la catedral angustiado por el tiempo, el conejo se quedó en su caja en mi cocina y el mundo siguió rodando por su órbita a una velocidad constante.

16 comentarios:

  1. Anónimo2:23 a. m.

    El conejo, ¿de la suerte quizá?, estaría mucho mejor en un bosque o parque, no muy concurrido por chicos malos.
    ¡Suerte, conejito!.

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  2. Anónimo2:37 a. m.

    My dear dry fountain, before I bid you farewell, please tell me whose birthday was it yesterday. Yours or hers. Or neither nor.(That's what you are for me: a dry fountain. But in spite of being a dry mountain, could you answer my question, do you think?).

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  3. Anónimo3:16 a. m.

    Lo que hace me parece abominable. Me gustaría oír de su boca una explicación. (Why do you do things that make me hate you even more).

    La palabra no es caos, es discontinuidad. Y lo que usted hace es acentuarla. Insisto, una explicación es lo mínimo.

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  4. Stupid one8:32 a. m.

    Fountain of sorrow am I...
    Yesterday, it wasn't anyone's birthday. My husband made me cry, once more.
    I beg your pardon.

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  5. Anónimo8:34 a. m.

    Please, erase this. Thank you.

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  6. Anónimo8:50 a. m.

    Si estás buscando la mascota perfecta, que te de la bienvenida cuando llegues a casa, que lama tu mano, que se siente en tu regazo mientras miras la televisión y que sea lo suficientemente inteligente para aprender a jugar contigo, puedes encontrar todas esas cualidades en los conejos. Sin embargo, es más complicado que un sólo conejo las reúna todas a la vez, por lo que quizá deberías tener varios para quedar satisfecho. Un conejo de temperamento tranquilo y dócil para lamerte, uno más astuto y de temperamento más fuerte para jugar y uno más brioso e independiente sólo para poder divertirte observándolo. Siendo realistas, es poco probable que estés dispuesto a convivir con más de uno dentro de tu casa, así que aprende a valorar la personalidad de tu conejo y sácale el máximo partido.





    ¿Son buenas mascotas?


    Muchas personas que no han convivido con conejos se preguntan si son buenas mascotas y si, por lo tanto, se parecen a los perros o a los gatos. Para quien ha criado y compartido su vida con un conejo esta pregunta es difícil de responder, pues realmente ni se parecen, ni se dejan de parecer. Simplemente son animales de naturalezas distintas y fantásticos en cualquiera de los casos.

    Para la mayoría, una buena mascota es la que demuestra afecto de manera ostensible y fácilmente comprensible (lamer, acudir al ser nombrado, obedecer); la que participa gustosa de los juegos humanos (coger, traer, tirar); o la que demuestra su cariño vocalmente (ladrar, maullar). Tanto los que creen que un conejo es incapaz de cumplir estas cualidades, como los que esperan que todas estas cualidades se den en un conejo pueden no ver cumplidas sus expectativas.

    Los conejos son sobretodo como los conejos, y la única manera de averiguarlo es convivir con uno. Así se descubre que comparten algunas características con los perros, otras con los gatos e incluso unas pocas con los hombres. Aprender a conocer su personalidad es parte de la gracia de vivir con ellos y para ello, debemos olvidarnos de los valores preestablecidos en cuanto a cómo debe ser una buena mascota.







    Generalmente, se espera que una "buena mascota" actúe y se parezca a lo que estamos acostumbrados. Esta presunción deja poco margen a la responsabilidad e interacción que tenemos los hombres con nuestras mascotas, y muchas veces nos hace olvidar que nosotros también debemos cumplir con las expectativas que tiene el animal. Si a nuestro conejo le cuesta ser cariñoso, si nos muerde o si es reacio a las caricias debemos intentar respetar y comprender su individualidad y manera de ser, entrenarle para que desarrolle sus cualidades a base de refuerzos positivos y apreciarle por lo que es. Sólo de esta manera conseguiremos ganarnos su confianza, amistad y cariño.

    Los conejos son maravillosos, astutos y compañeros inteligentes para la gente maravillosa, astuta e inteligente. Aquellos que busquen el estereotipo de "buena mascota" deben abstenerse.





    Su carácter viene definido por naturaleza


    Nuestros conejos domésticos tienen mucho en común con los conejos salvajes, y por esta razón suelen desarrollar su personalidad según patrones sociales.

    Tal y como sucede en nuestra sociedad humana, en estado salvaje hay conejos que destacan como líderes de su grupo. Esta cualidad no viene determinada ni por el tamaño, ni por la raza, sino más bien por su confianza y despunte psicológico. Algunos de estos conejos líderes son jefes benevolentes que colman de afecto a sus súbditos, mientras que otros son pequeños tiranos. En cualquier caso, el resto del grupo los reconoce y se somete a ellos.

    Generalmente, el líder escoge a una coneja hembra como su favorita, a la cual dispensará un trato cortés. La "reina" coneja goza de todos los privilegios, siendo la primera en comer y en elegir su sitio, mientras que el resto deberá esperar a que ella haga su selección. Si no, siempre corren el riesgo de llevarse algún mordisco.

    Dos hembras pueden convivir en cautividad sin problemas si una es dominante y la otra es subordinada o si las dos son subordinadas, pero jamás habrá una convivencia pacífica si ambas son dominantes.

    El "rey" conejo raramente tolerará la presencia de otro macho a no ser que éste nunca ponga a prueba su autoridad. El macho subordinado es a menudo despreciado y, consecuentemente, tiene una baja autoestima, por lo que en cautividad, a pesar de ser excelentes mascotas, pueden necesitar de halagos y cariño extra para reforzar su ego.

    Conocer el sistema jerárquico de los conejos salvajes puede ayudarte a comprender el comportamiento de tu "rey" conejo en el "palacio" que ambos compartís. Obviamente, él no puede controlar tus acciones, pero puede encontrar otros medios para ejercer su autoridad. Piensa que tanto para el "rey" como para la "reina" es natural que sus súbditos les prodiguen afecto y obediencia, así que esperarán de ti mucho amor y comprensión hacia su fuerte temperamento.





    Causas de una personalidad reservada e independiente


    Como he explicado anteriormente, muchas de las características de la personalidad de un conejo vienen determinadas por naturaleza. A pesar de ello, la socialización, un entorno estable y el trato de afecto con humanos tienen un papel primordial y pueden cambiar la personalidad inicial del animal.







    Algunas de las sugerencias que explicaré a continuación pueden ayudarte a estrechar los vínculos con tu mascota, pero recuerda que lo primero y principal es aprender a aceptarlo tal y como es.

    Ser excesivamente mimado, acariciado y sujetado entre los brazos del hombre no es santo de devoción de la mayoría de los conejos reservados o agresivos, pues debemos recordar siempre su verdadera naturaleza de animal de presa. Puede incluso que tu conejo no sea ni reservado ni agresivo pero que se sienta sobrepasado por la magnitud y el volumen de tu afecto hacia él. Los conejos son tan irresistiblemente suaves, adorables y hermosos que es difícil controlar la cantidad de afecto físico que despiertan. Un buen sustituto para besos y caricias desmedidas es el afecto verbal. Háblale cariñosamente, explícale cómo te ha ido el día y lo contento que estás de verle y de que sea tu compañero. Esta terapia es simple y efectiva, y te ayudará a ganar su confianza.

    Si bajas tus expectativas con respecto al afecto que deseas recibir de él, podrás apreciar verdaderamente lo que tu mascota puede ofrecerte. Con un conejo tímido y reservado, prueba a sentarte en el suelo de una habitación no demasiado grande y dejarle que corretee en libertad, con su jaula abierta para que pueda salir y entrar a su antojo. Con este simple ejercicio, mientras tú lees un libro o miras la tele, conseguirás que se acostumbre a tu presencia, te huela y requiera tus caricias. Es así de fácil. Piensa que los propios conejos realizan entre sí este mismo ejercicio. Ciertamente, ellos comparten contacto físico, pero no necesariamente las 24 horas del día. Muchas veces, simplemente se tumban uno al lado del otro y comparten compañía, aunque no estén interactuando juntos.

    Como nuestros compañeros dependen totalmente de nosotros, es fácil caer en la tentación de ser demasiado exigentes con ellos. Puedes preguntarte porqué tu conejo no es más agradecido o amoroso contigo si tú te desvives por cuidarle y facilitarle una vida estupenda. A veces buscamos en ellos un amor incondicional e incuestionable al estilo de los perros. Tómate tu tiempo para llegar a apreciar la reciprocidad de vuestra relación y disfruta de tu conejo por lo que es exactamente. A su manera, él hará lo mismo por ti.





    El conejo agresivo


    El conejo agresivo, que gruñe, ataca e incluso muerde, puede llegar a ser, con un poco de paciencia y de entrenamiento, un gran compañero. La agresión de un conejo es sólo un patrón de respuestas a un estímulo o a una canalización errónea de su energía. Cuando dicha agresión se reconduce al afecto, el mordisco se convierte en lametazo. Por lo tanto, si crees tener un conejo agresivo o arisco, no desesperes, ya que tienes la oportunidad de construir algo realmente valioso.







    Los conejos con este temperamento tan fuerte requieren de un manejo más cuidadoso. Evita siempre los estímulos negativos, los castigos físicos o las situaciones que puedan desatar su cólera. Durante su entrenamiento, él puede juzgar partes de tu cuerpo como ajenas a ti mismo, por lo que puede llegar a causarte pequeñas heridas. Siempre atacará primero y pensará después al ver una mano aproximarse para ofrecer, bien una recompensa, bien un castigo. El tiempo y los refuerzos positivos te ayudarán a reconvertirlo en un ser cariñoso.

    El conejo agresivo necesita mayor libertad, ya que confinarle todo el día a su jaula sólo hará que empeorar su actitud, y a su favor debes tener en cuenta que es el tipo de conejo que antes aprende a orinar en su jaula. Debes pensar que se trata de un ser sumamente inteligente, y que siempre deberás respetar sus propias reglas, por lo que te costará darle caza y rara vez se dejará coger en brazos complacientemente.







    Notarás que no tiene miedo a nuevas aventuras. Suelen ser bastante descarados y no temerán ni a perros, ni a gatos, ni tan siquiera al veterinario. Pondrán a prueba tu paciencia y te entretendrán al mismo tiempo. Con los meses, su tosquedad se convierte en simpatía y cariño.

    Puedes llegar a pensar que has escogido al conejo equivocado porque crees que no llegarás nunca a gustarle y que jamás aceptará tus caricias. Estás equivocado. Cuantas menos expectativas crees entorno del animal, más recibirás de él y más notarás su evolución. El truco está en dejar de compadecerte por no tener el animal perfecto y empezar a trabajar para conseguir una relación perfecta entre los dos. Sé benevolente con él, responde a sus ataques con cariño y comprensión y llegarás a ganarte su corazón. Con paciencia y un poquito de tiempo olvidarás que estabas harto su agresividad.





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  10. Pues, son las 13:10 h auténtica, y no he recibido nada. Tu servidor de correo es más lento que el caballo del malo... jijijijiji

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  11. Anónimo5:15 p. m.

    siempre he pensado que tenías mucha razón. y que yo también. difícil conjugarlo; cada día más. el hecho de darnos grima empeora las cosas, en lugar de facilitarlas. a joderse.

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  12. Hay,...hay... el conejo que desastre le va en el parket...si le hacer una madriguera...

    Que enfado más grande cojió mi madre con el conejo por la terraza... pobre amiga que lo había traido con la mejor intención...

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  13. Yo tuve un conejo que se escapó de su caja y se comió el cable del teléfono. También he tenido patos, pollos, hamsters, pájaros, etc.

    Sin ningún tipo de duda, la mejor mascota, la más limpia, la más cariñosa, la más bonita, es UN PERRO.
    Un saludo.
    E.

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  14. Anónimo10:05 p. m.

    yo tengo un conejo macho,¿no ha pensado en buscarle pareja a su nuevo inquilino? Podriamos arreglarlo..
    lux

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  15. Anónimo10:09 p. m.

    conozco a un conejo que iba diciendo: ¡TENGO PRISA, LLEGO TARDE!¡TENGO PRISA, LLEGO TARDE!¡TENGO PRISA, LLEGO TARDE!¡TENGO PRISA, LLEGO TARDE!¡TENGO PRISA, LLEGO TARDE!¡TENGO PRISA, LLEGO TARDE!
    Un saludo
    ALicia

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  16. ¿No sería el conejo de la Loles?...

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