miércoles, junio 11, 2008

¿Algo huele mal en el reino de Dinamarca?


Es muy curioso lo que ha cambiado España en pocos años. Hoy, tras el trabajo parroquial, hemos ido a cenar algunas personas: una colombiana, una guineana, una mexicana y yo. Si hubieran venido otras dos personas que faltaban, hubiéramos tenido dos naciones más. Y esta coincidencia alrededor de la mesa no es inusual. Alcalá de Henares, como todas las ciudades dormitorio de los alrededores de Madrid, es un lugar fascinantemente cosmopolita. El mundo ha venido aquí. Atender a ortodoxos en mi parroquia ya no es extraño. Incluso se deja caer excepcionalmente algún musulmán.

Si la conversación de la anterior semana giró alrededor del mundo de la oscuridad, esta noche ha tratado acerca del mundo del olfato. La primera conclusión evidente es que en Europa nos bañamos menos que en cualquier otra parte del mundo. Incluso en África, me decía que dos o tres veces por semana uno se mete en el río. Las costumbres de mis antepasados, dije con orgullo, fueron otras. Los domingos antes de ir a misa, pensé.

Le pregunté a la venerable (aunque alegre) matrona guineana si ella notaba que los europeos teníamos algún olor peculiar frente a los habitantes de África. Me contestó que sí, e incluso la colombiana le apoyó, pero no me supieron precisar con palabras cuáles eran esos matices. Pero me aseguró que por limpio que estuviera alguien de aquí, tenía un olor peculiar.

En esto se nota que he acabado hace poco de leer “El Perfume”. La literatura siempre me lleva muy lejos. Pero, a pesar de lo delicado del tema, no hemos dejado de reírnos en toda la cena. Lo que sí que ha quedado claro es que en el metro o en los autobuses, a veces, uno se encuentra con alguien que es como al 5ª sinfonía de Beethoven, pero en olores.

26 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. I may tell you, one day, some daily experiences I have had...

    ResponderEliminar
  4. At work, restaurants, stores, streets...

    Winter time is pretty bad

    ResponderEliminar
  5. Recuerdo que en mis tiempos del seminario menor en Colombia, fue un sacerdote español a visitarnos. (Nada personal padre Fortea). Cuando nos tocaba la clase de religión con él, todos, absolutamente todos y sin disimular nos pasabamos al ultimo lugar del salon, pues el "aroma" del buen Cura, era por lo menos, intimidante.

    Pero mi anecdota no es esta. Lo realmente, curioso, fue que en plena visita del padre español, me pidieron que en la misa de despedida, cantara una canción que habia compuesto, a lo cual accedí con gusto. Mi debut como músico religioso, pensé.

    Gracias a esto, me invitaron a la recepción de despedida que le hicieron al sacerdote en cuestión, en dicha reunión estaban muchos sacerdotes de la diocesis, el rector y los profesores del colegio y por supuesto el señor Obispo, ni un solo estudiante estaba, ni aunque fuera hijo de profesor o sus notas fueran las mejores, solo a mi me invitaron a dicho banquete.

    Podía ver como, con cierta envidia, mis compañeros de clase miraban por las ventanas del salon aquel, y yo pensaba oh, he sido el unico estudiante invitado a tan magna celebración. Veia como cada vez mas se acumulaban compañeros mios en la ventana de este salon y ya no solo eran murmullos, se podian ver sonrisas, pense yo, sera el hambre. Pues seguidamente el cura español, se acerco por la espalda me dio un abrazo, que duro como diez minutos, me hablo de lo importante de la fe y de cultivar los talentos, eso creo, y cuando dicho gesto terminó, sali corriendo a encontrarme con mis compañeros, por que durante esos diez minutos el de la envidia fui yo.

    saludos

    ResponderEliminar
  6. Siempre me he sorprendido que al pasar cerca de mí algún mendigo NO HUELE MAL o huele muy poquito mal.
    ¿porqué? no lo sé.
    En cambio dentro del ascensor o bus, a veces se ha quedado más de un tufillo.

    Conozco a varios drogadictos o gente sin techo que al pasar cerca de ellos no huelen nada mal. Siempre me ha sorprendido este detalle. Soy de los que tienen la nariz fina.
    El del domingo pasado me di cuenta que estaba detrás por el olor de pies, pero no tiene la exclusiva. Podría haber sido cualquier persona.
    Los que se ponen en el portal de la Iglesia tampoco encuentro que huelan mal. Puede que se limpien. Bueno este joven va bastante aseado me dijo que iba a dormir en una pensión.
    Hay muchos que viven en el parke. Su truco tendrán.
    Lo importante es que no están del todo mal parece, este detalle lo cuidan.
    ¡Qué se puedan remontar, que vuelvan a la normalidad y que tengan trabajo!
    Que sea para ellos unas vacaciones y que puedan seguir una vida digna.
    ¡Qué Dios les ayude!

    ResponderEliminar
  7. Dios ayuda a las personas para que puedan estar en contacto con estas personas menos favorecidas o enfermas.
    Le pido a Dios que me ayude pues al tener una persona con heridas al lado sueles oler su olor dulzón enfermo que se mete dentro de tu nariz y llega hasta la altura del estómago haciéndose un pegote duro.

    Si Dios no ayudara sería imposible ser médico, enfermera y tantas otros trabajos tan dignos y dignificantes para el ser humano.
    ¡Qué Dios ayude a todas estas personas en su labor!

    ResponderEliminar
  8. Anónimo10:47 a. m.

    Padre, Los israelitas venden muy buenos productos del tema este. La mayoría son del mar muerto, huelen fenomenal. En serio, padre, creame.
    Un saludo.
    J.
    Amen.

    ResponderEliminar
  9. Con todo eso no me comparo con nadie, sólo digo o quiero decir que con la ayuda de Dios uno puede ir superando poquito a poquito todas estas barreras que hay con el contacto con los demás.
    Si tuviera que puntuarme en el punto en el que me encuentro sería en una mínima décima del mini peldaño de una super escalera. Vaya que no llego ni a la suela de los zapatos.

    Los hay que parece que han nacido de una pasta especial, personas a las que admiro. Para ellos los ancianos los desprotejidos ni el mejor chanel los supera.
    Son PERSONAS DE ADMIRAR, por su GRAN LABOR.
    Qué Dios les de fuerza y salud.

    ResponderEliminar
  10. Sí, Padre, la quinta sinfonía.
    Ante palabras de los demás, uno puede 'ensordecer' en oración interna, con los gestos o acciones puede uno mirar para otro lado, ante las miradas, uno puede contemplara cada detalle del suelo, pero ante los olores...¿Cómo escapar?, tanto desagradables como pesadísimos aperfumados;
    Madre, ¡ármame de paciencia!.

    ResponderEliminar
  11. Algo huele mal...

    Cuando me mandan estos emails que reenvies el mensaje que acaban de mandarte.
    Ya empecé la semana pasada a hacerlo. Una me mandó de una pobre chiquita que le salían huesos y tendones por todo el cuerpo.
    Mi respuesta fue, la voy a tener esta noche en mis oraciones.
    Me mandó uno mandándome una dirección para detectar correos de no se que.

    La invité para que también rezara el rosario. Dándole la dirección de como se rezaba.

    No me ha vuelto a mandar otro email. No lo entiendo...je...je

    ResponderEliminar
  12. Esta mañana he recibido otro de otra que también me envia muchos correos de éstos pásalo.
    Uno de una huelga para el 15 de julio.
    Pues muchos han recibido como rezar el rosario. El mismo mensaje pero con oremos.

    Que mala soy...je...je
    Es que son unos pesados con tantos mensajitos tontos.

    Ojalá le cojan el gusto y manden el mensaje de recemos el rosario.
    Estaría bién. Ya me imagino como se acobardarían los otros ante la huelga con rezos. Sobre todo si notan que rezando surge efecto.
    ¡Ya es hora de que se ponga de moda rezar y de que le cojan el gusto!

    ResponderEliminar
  13. Los olores. Si, es verdad, a veces no se pueden evitar, eludir, dejar a un lado o ignorar.

    Para aquellos que tenemos "aguda" la nariz, como comenta Margalida, pues ni modo, ofrecerselo al Segnor por la salvacion de las almas...

    Mas, hay otro olor: el olor del alma. No se si alguien me entienda, pero a mi me ha pasado con ciertas personas: las hay muy piadosas, que uno siente como ese amor de Dios en esa persona, con un particular "olor" a Dios que atrae. Las hay asi como muy alejadas de Dios y uno no quiere sino alejarse, con aquel "olor" a ausencia de Dios, como un pegostre dificil de arrancar. Las hay indiferentes y vacias, que uno siente tremenda tristeza al lado de estas personas, por el hecho de que no les importa Dios, mucho menos el projimo.

    No es que me crea mejor que nadie, pero como estamos hablando de olores, quise tomarlo por el lado subjetivo. Ahora, que hay personas que en definitiva, "no me huelen a nada" en cuanto a lo espiritual, pues las hay... mas eso no significa que no me interese por ellas, al contrario, me siento con mas libertad para hablarles de mi Jesus...

    Y en medio de este "rollo" de olores, lo mas importante de todo, lo que mas evito, es mirarles a los ojos... Eso ya seria otro tema, pues "los ojos son el reflejo del alma" y hay cosas que no es bueno ver en las almas de los demas... Bastante llena de pecados esta el alma mia como para interesarme por los de los demas.

    Que Dios me los bendiga a todos,

    Rocio

    Posdata: gracias al que dijo que disidente habia espantado a las "nignas" de este blog. Mira, que para que a uno lo llamen "nigna" con la edad que tengo, es como para darles un abrazo... En cuanto a que me espante, tranquilo, disidente, no me espantaste... pero me gusto lo de "nigna"...

    ResponderEliminar
  14. Anónimo4:38 p. m.

    Muy bien Rocío, fuí yo, el que te llamó niña. Pero eres un sol.

    Que disfrutes del día.

    J.

    Posdata: Disidente, dale al nenuco, mojigato.

    ResponderEliminar
  15. Es cierto, cada nacionalidad tiene un aroma particular. Podríamos hablar de aromas gentilicios.

    En oportunidad de compartir colegio con un contingente nigeriano en la jornada mundial de juventud pasada, hemos tenido la chance de tener un encuentro cercano con la gente de esas regiones (hubo uno en la ducha más que interesante y algo intimidante, por eso que dicen de los negros, ¿vio?) pudimos comprobar que tienen un aroma muy penetrante para nuestras narices latinas poco acostumbradas.

    Eso nos planteó por varios días el tema de los olores propios y como también hay subjetividad en los olores.

    Lo que nos complica eso de ser el buen olor de Xto.

    ResponderEliminar
  16. Quizá darse una ducha pueda ser la solución...

    ResponderEliminar
  17. podría regalarnos una botellita de perfume Tous a cada una de sus comentaristas andantas miembras del consejo blogueril forteniano... hacemos méritos cada día...¡Viva la ministra de la desigualdad!

    ResponderEliminar
  18. una para María Jesús
    una para Jacquelina
    una para Margalida
    una para Rocío
    una para Fernanda
    y....
    dos para mí, que he tenido la feliz idea. jijijijiji

    ResponderEliminar
  19. Estimado Padre Fortea,

    1.- Alcalá de Henares NO es una ciudad dormitorio. Ni hablar. A parte de que ya era ciudad desde antes que Madrid lo fuera (¿o Madrid sigue siendo Villa?). Mucha gente vive en Alcalá, o viene aquí a trabajar desde pueblos de los alrededores, por la cantidad de trabajo que Alcalá ha generado desde hace muchos años (empezando por agricultura hace muchos años, siguiendo por multitud de fábricas..., pasando por la gran cantidad de comercios).

    2.- Espero que la guineana no dijera que olemos mal. Que nos noten un olor distinto a los africanos, es normal, porque ellos sí que tienen un olor pero que muy peculiar... (con temor a que me llamen racista, que no lo soy, pero..¿ha probado a ir en un autobús sentado al lado de un/a negrito/a?...yo lo siento, pero no destacan por oler a rosas...)

    ResponderEliminar
  20. Anónimo10:42 p. m.

    Ya se las regalo yo, ya se las regalo yooo...
    J.
    Amen.

    ResponderEliminar
  21. Felicitas ... Thank you for your kindness! That is a nice idea!

    Nice and loyal readers deserve nice perfumes!

    kisses oo and hugs xx

    ResponderEliminar
  22. Anónimo11:32 p. m.

    Ahora nos vamos a pelear por los olores. Ole. Viva la Pepa. Los sudamericanos-que-odian-a-los-españoles dicen que olemos mal, los otros que son los negros, los otros que los blancos europeos de ascendencia sajona.
    Yo tengo un olfato muy fino (por suerte en el campo, por desgracia en la ciudad, y por tortura en los ascensores cuando suben mujeres "perfumadas") y detecto un olor especial a muchos metros de distancia. No puedo estar en Madrid más de dos días por la contaminación, he detectado que incluso la soberbia tiene un olor peculiar, o el odio... . Pero lo que realmente huele mal, queridos hermanos/as ....es el azufre.

    Manuel

    ResponderEliminar
  23. Olor a santidad3:32 a. m.

    Los olores corporales, aparte la genética, tienen mucho que ver también con el tipo de alimentación.

    También existe el olor a santidad, ése sólo lo tienen, por transformaciones sexualo-quimico-místicas, las personas que NUNCA se masturban.

    ResponderEliminar
  24. Margalida.... je, je, je.... me ha encantado tu forma de cortar el rollo a quien nos manda tantos correos con powerpoints empalagosos de buenas actitudes, no se, se me esta ocurriendo montar alguno... pero con diferentes opciones... segun la religion de cada uno, para que elijan. por ejemplo en el Budismo hay un equivalente al rosario, el mala, y los arabes tienen otro que no se como se llama, entre los nativos americanos, se van atando como saquitos hecho de tela de un color determinados rellenos de tabaco, cada bolsita es un rezo, y a sido gracias a estos ultimos, cuando he descubierto las bondades de rezar.

    ResponderEliminar
  25. Anónimo3:35 p. m.

    Eso es, "Manolito", los españoles "huelen a soberbia".

    Según Unamuno y Ortega, éste es "pecado capital" de los españoles (así como la vanidad lo es de los franceses), sobre todo de los vascos.

    Esa soberbia está también en el catolicismo español, porque no quieren reconocer que otros católicos europeos les son intelectualmente muy superiores.

    ResponderEliminar