lunes, abril 13, 2009

Cristo ha resucitado II

Durante los primeros minutos de la Vigilia Pascual estaba inmerso en mis ritos y rúbricas y ceremonias, y de pronto sentí como si mi ángel de la guarda exclamara en mi interior: ¡Qué Jesús está aquí!

Desde ese momento, la misa cambió para mí. Jesús, el Jesús que celebrábamos, el Jesús que yo mencionaba, estaba realmente allí, viéndolo todo, participando con nosotros, sonriéndonos, feliz de estar con nosotros.

El sermón comenzó con el aviso de que no apagara nadie el cirio pascual inclinándolo para soplar: la cera caería sobre su cabeza. Este comienzo, verdaderamente único en todos los sermones pascuales de la Iglesia Católica, estoy seguro de que nunca nadie ha dado principio así a la homilía pascual, fue el arranque de un sermón que sin duda es el más sentido y profundo que he dicho en todas las vigilias pascuales que he celebrado en mis catorce años de sacerdote. Disfruté de la Vigilia como nunca.
Si quiere dejar comentarios, hágalo aquí:
http://quelugartanbonito.blogspot.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario