miércoles, mayo 20, 2009

Los políticos no son tan malos como parecen



A este niño se le nota que le gusta la política.

Imaginemos que vamos a un restaurante y nos dan una mala comida: mala calidad, carne cruda, fría y el pan enmohecido. Le pedimos explicaciones al chef y nos contesta: la cocina es así, señores. No puedo hacer nada por ustedes.

Imaginemos que llevamos nuestro coche a un taller. Al cabo de un tiempo el mecánico nos dice que ha arreglado el limpiaparabrisas, pero compruebo que no lo ha hecho, y a pesar de todo quiere cobrarme. (Este ejemplo no es ficticio, me pasó. No voy a seguir hablando mal de los talleres mecánicos, porque podría seguir todo el post.) Imaginad que llamo al jefe del taller y que éste me contestara que lo siente que me hayan mentido a conciencia y que me intentaran cobrar sin arreglar anda, pero es que la mecánica es así.

Pues bien, esto es lo que pasa con los políticos. Ellos son los seres más responsables, honrados, idealistas, sencillos, inteligentes, corteses, románticos, pragmáticos y graciosos del mundo, lo que pasa es que la política es así. Puedes quejarte lo que quieras. Ellos saben que nosotros votamos, pero no elegimos. Tienen la sartén del monopolio político bien cogida por el mando, y lo que les digas les trae al fresco. Puedes gritarles lo que quieras, después te pasan la factura del bistec frío y el parabrisas estropeado.

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