domingo, junio 28, 2009

Burka, libertad, leyes y democracia

Quisiera hacer una última reflexión respecto al burka, la libertad, las leyes y la democracia.

Durante años he creído que había que defender a ultranza la libertad religiosa, incluso en los casos menos razonables, puesto que cualquier cortapisa que ahora permitiéramos contra otros, en el futuro la sufriríamos nosotros.

Pero con el tiempo he llegado a la conclusión de que no se puede defender los casos no razonables en aras de la libertad, porque cuando el legislador quiera perseguirnos en el futuro no se va a detener ante ninguna razón jurídica.

Así que pienso que a todas las cosas hay que aplicarles el sentido común, sabiendo que algún día se nos coartará la libertad invocando ese mismo sentido común.

Pero, insisto, defender a ultranza la libertad de los casos que no lo merecen, no nos resguardará más a nosotros.

Defendamos la libertad de todos. Cuanto más libres sean todos, más libres seremos nosotros. A mí, como católico y como ciudadano, me interesa de un modo personal que sean completamente libres los protestantes y los ortodoxos, los musulmanes y hasta la última secta más rara. No sólo quiero que sean libres, quiero que sean todo lo libres que se pueda. Pero recordando que si hay alguna denominación religiosa o alguna persona que hace algo no razonable, no respetable, hay que perseguirlo conscientes de que la libertad religiosa no es un absoluto frente a la recta razón. Recta razón que debe ser defendida por las leyes.

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