jueves, junio 25, 2009

Permitir o no el burka.

Sobre el tema del burka me gustaría decir alguna cosa más. A veces en materia religiosa hay cosas que externamente son parecidas, pero que son completamente distintas.

No es lo mismo que una persona se encierre en un monasterio a hacer penitencia y oración, que alguien sea encerrado bajo presiones.

No es lo mismo la mortificación y la penitencia, que obligar a la gente a no poder hacer lo que quiere hacer.

No es lo mismo tratar de hacer que la sociedad entera se vuelva más religiosa, que obligar a una nación a que sea religiosa.

No es lo mismo el apostolado, que la imposición.

No es lo mismo el velo de una monja, que el burka.

La libertad es lo que hace meritoria la práctica de la religión. Las cosas valen a los ojos de Dios, porque libremente se las ofrezco. La imposición de la religión es lo que la desacredita a ella misma.

Qué distinto el mundo colorido y alegre de la pequeña Coraline que vi en el cine ayer, del triste mundo que hay bajo un burka. Porque la mujer que libremente porta esa prenda, también la lleva dentro de su corazón en casa.

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