martes, octubre 06, 2009

De postre, uva


La verdad es que toda una mañana en mi habitación trabajando, cunde. Sin llamadas, sin interrupciones, concentrado. Después, al final de la mañana, he tenido una visita de un sacerdote, que me ha invitado a comer.


He encontrado un restaurante de sushi. Este restaurante ha sido mi salvación. Cuando las visitas me dicen que dónde vamos a comer, no vacilo ni un segundo.


Además, he descubierto que la sotana es una prenda perfecta para el sushi. Las manchas de soja no se notan absolutamente nada.


Por la tarde, he trabajado un rato más. Aunque entre la misa, ir a la iglesia y el breviario, poco me ha cundido. En la cena, en la mesa estábamos dos polacos, un italiano y un barbastrense. El barbastrense (para que no queden dudas, era yo).


De cena, aquí, han puesto pasta y de segundo pizza. Al menos, había uva de postre.


Por la noche, he visto (vía Internet) un trozo de la película Camino, sólo media hora. Qué rollo de película. Desde luego si lo que querían era atacar al Opus Dei, en la tele todos se marcharán al primer descanso para los anuncios. Hijos míos, si quereís atacar al Opus Dei, haced una película que no aburra a las ovejas.

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