lunes, octubre 19, 2009

Un cura como el de La Regenta, el de la foto.


A un pobre cura de Toledo, un cura trabajador, responsable, se le ocurrió escribir unas líneas en un foro. Y otro cura de forma anónima le escribió en ese mismo foro: Soy un cura de tu diócesis, no te pagamos los estudios en Roma para que pierdas el tiempo escribiendo en foros.
Conozco al cura-víctima. Fue él el que me comentó la anécdota.

Por Internet se asoman de vez en cuando este tipo de vaquillas desbocadas que cornean contra todo lo que se mueve. Les tengo cariño. Son entrañables.

El domingo fui asistí a misa en una iglesia de rito griego-católico. Asistí cerca el altar, al otro lado del iconostasio. No temáis, no hay el menor peligro de que cambie de rito. Me gusta más el rito romano. Pero fue muy bonito ver la partición del pan en tantos trozos y lo que significa todo. Ver cómo agitaba el velo del cáliz sobre las ofrendas. Cómo echaba agua hirviendo en el cáliz en un momento dado. La consagración que se hace con las manos en alto sin tocar el pan y el vino. La voz potente, majestuosa, del celebrante. Todo respiraba sacralidad, misterio, adoración.

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