viernes, diciembre 04, 2009

El bello oficiio de predicar II

En los viajes que he hecho, siempre me he encontrado con personas maravillosas. El viaje puede hacerse pesado al pasar los días, pero sso sí, la gente que te rodea es amabilísima. No se les puede pedir más. Siempre, en todos los países, los organizadores son personas dedicadas al apostolado, que hacen todo eso por amor a Dios y al prójimo, sin buscar otro beneficio. Con gente así, siempre es una delicia trabajar.

No obstante, han habido dos excepciones en dos países. Dos veces, sólo dos veces, en todos los viajes que he hecho que han sido muchos, me he encontrado con que los organizadores de un viaje lo han hecho con el propósito de ganar dinero para ellos. Sin duda, el dinero que se gana por esos medios no recibe la bendición de Dios.

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