miércoles, septiembre 30, 2009

Ocurrencias durante la misa IV


Me vino a la mente entonces el siguiente pensamiento: de acuerdo, entre el Antiguo Testamento y el Nuevo hay una diferencia esencial. Como la hay entre la era de los profetas, y la era del Mesías. Pero en la zarza ardiente el que se manifiesta es Dios, y es el mismo en los dos Testamentos. Entonces se me ocurrió que, en el fondo, la Zarza Ardiente es la Vid Verdadera vista desde lejos. Un mismo Dios visto desde cerca, al que se le puede tocar, y un Dios (en el Antiguo Testamento) visto desde lejos ante el que hay que descalzarse para estar en su presencia.

Un Dios cubierto de fuego (en esa epifanía), y un Dios cubierto de luz (en la Transfiguración).

En una zarza los troncos están menos claros que en una vid, todo está más enmarañado, además tiene espinas. La vid además tiene leña, lo cual nos recuerda a la Cruz. El mismo vino nace tras ser pisados los racimos por los pies de los hombres. El mosto ha de ser enterrado en la cuba y sólo después sale, resurge, como una sustancia nueva.
La zarza unida a la vid: el fuego que rodea a la Vid coronada de espinas, rodeada de espinas. Los doce Apóstoles alrededor del misterio de la zarza del Sinaí, Moisés y Elías postrándose ante la Vid nacida de David y Salomón.

martes, septiembre 29, 2009

Ocurrencias durante la misa III


Hoy se me ha ocurrido durante la misa una cosa que os participo. Cuando he besado el mantel del altar, un mantel blanquísimo sobre una bella ara de mármol, se me ha ocurrido que allí mismo donde ponía el beso, más tarde estaría la zarza ardiente de la presencia de Dios.

Y me ha venido a la mente que la zarza da moras, y que la mora es como una uva pequeña. Y he pensado en la diferencia entre la zarza y la vid. Diferencia en el tamaño de su tallo, diferencia en el tamaño de sus frutos. Y que ésa era la diferencia entre el Antiguo Testamento y el Nuevo.
Además, la vid es esencialmente una, con un gran tallo del que salen las ramas. Mientras que en el Antiguo testamento, como en cualquier zarza, hay muchas ramas, porque son muchos los personajes que aparecieron y brillaron, sin que hubiera uno central del que salieran los demás.

Entonces pensé que quizá la comparación era excesiva. Pero pronto me di cuenta de que los profetas hablan de la era mesiánica como de una era cualitativamente distinta a la anterior.

lunes, septiembre 28, 2009

Ocurrencias durante la misa II


(Continúa el post anterior) Me vino la idea de que el Antiguo Testamento es la tierra de la que nace esa vid. Después pensé insatisfecho que la tierra está muy lejos de ser la vid, como si hubiera una distancia excesiva entre las dos partes de la Palabra. Pero unas horas más tarde me di cuenta de que el Antiguo Testamento, en realidad, son las raíces de la vid. Y las raíces son parte integrante de la vid, partes vivas, partes que surgieron del Mundo Antiguo, del mundo ya pasado, que no era vida.

Me gustó mucho este pensamiento y os lo he querido participar. Porque compruebo que cada año amo más la Biblia. Cada año la leo con mayor aprovechamiento para mi alma.
Hoy he acabado de leer al profeta Jeremías y os aseguro que lo leía por séptima vez (la cuenta la he perdido, pero por ahí debe ir) y me daba la sensación de no haberlo leído nunca, de que ésta era la primera. He leído unas siete veces la Biblia entera, sin contar las lecturas parciales, entre las que se hayan las lecturas litúrgicas. Pero cada vez resplandece con mayor novedad ante mis ojos. Leo la Palabra de Dios y todo me parece nuevo, como si fuera la primera vez.

domingo, septiembre 27, 2009

Ocurrencias durante la misa


El próximo domingo ya sé dónde voy a celebrar misa: en la basílica de Santa María en el Trastévere. Es una basílica que me hace recordar cómo debían ser esas misas en las que el Papa era el obispo de de cuarenta o cincuenta presbíteros. Una basílica que me lleva a los primeros tiempos de la libertad cristiana tras la persecución.


Pero el viernes celebré solo en una capilla de otra basílica. Y os cuento un pensamiento que me vino a la mente. Cuando nada más consagrar el vino, alcé el cáliz, pensé que allí, en el interior de esa copa de plata, estaba la verdadera esencia del Nuevo Testamento. Esencia que es una persona.

Era como si el Nuevo Testamento fuera una vid, y que esa vid tuviera unos racimos que exprimidos eran el contenido del cáliz. Pronto pensé que esos racimos eran las heridas del Cristo. Sus heridas habían sido muchas, por eso había muchos racimos. Nunca se me había ocurrido ver al Nuevo Testamento como una vid, como algo vivo, como una palabra viva. Tan viva como una planta. Por supuesto, esa planta también era Cristo. El Nuevo Testamento es Jesús. Hay que distinguir en el Nuevo Testamento entre ramas, sarmientos, hojas y racimos. Pero, al fin y al cabo, es Él.


Continuaré mañana con este post.

sábado, septiembre 26, 2009

Excursión dominguera


Hoy me he ido con dos amigos sacerdotes (y dos amigos laicos suyos) a Orvieto y Viterbo. ¿Qué significa eso? Campiña romana, colinas verdes, pueblecitos medievales amurallados, calles estrechas, grandes palacios pretéritos, iglesias, muchas iglesias, fuentes (los italianos aman más las fuentes que los españoles), turistas por todas partes, el consabido plato de pasta a la hora del almuerzo (también en la cena), calor (a estas alturas de septiembre), y a la vuelta un sueñecito arrullado en el coche por el runrún del motor.

Yo estaba tan feliz dormido en el asiento delantero. Llevaba ya veinte minutos de dulce sueño, cuando el navegador ha gritado con poderío: A DOSCIENTOS METROS, TOME EL PRIMER DESVÍO A LA DERECHA.

Bueno, ahora estoy cansado. Me voy a dormir de verdad.

viernes, septiembre 25, 2009

No me digais que no es encantadora


Por las mañanas, el desayuno tiene las variantes usuales: mantequilla, nocilla o mermelada. Ah, y miel. Pero yo, que miro por la salud, me pido cada mañana un tomate. Y me lo tomo con aceite y sal.

Aquí la hora más tardía para levantarse son las 7.30, si las gaviotas no te despiertan antes. Pero a partir de las 7.30 nadie puede dormir ni un minuto más: las campanas suenan y suenan, tañen, tocan la música de El 7 de mayo la Virgen María bajó a la Cova de Iría. Y la tocan hasta la última estrofa de la canción. Sin saltarse una línea. No creo que ningún residente se quede entre las sábanas entre semejante zafarrancho de campanas.
El desayuno no es a una hora. Cada uno tiene sus obligaciones y sus clases a horas diversas. Cada uno llega y se sirve, según sus necesidades y hambre.

Los bancos de la capilla del collegio son incómodos de verdad. Pero qué incómodos son. Pero aunque los bancos son así, levantas la cabeza y hay frescos.

Después, hay una capilla en una basílica donde digo misa que ya son varios días que siempre me pica un mosquito allí. En toda Roma no se me han acercado mosquitos más que un par de veces, pero allí no sé porqué, siempre hay alguno revoloteando. Sé que lo que acabo de decir es muy del humor surrealista de Buñuel y seguidores, pero lo he dicho en serio.

jueves, septiembre 24, 2009

Gaviotas romanas


Hoy dudaba si escribir sobre las declaraciones de Gregorio Sam Peces-Barba o sobre las gaviotas que me despiertan al amanecer todas las mañanas y varias veces por la noche.

No sé por qué pero en esta zona de tejados y azoteas las gaviotas se reúnen para no estar solas por la noche, y gruñen, gritan, cantan y a veces hace un extraño ou-ou-ou-ou.

Encima son unas gaviotas grandes, gordas como gallinas. Por esto berrean con energía.

Hace calor y sigo durmiendo con la ventana abierta, por eso las gaviotas romanas me sacan de mis sueños. Tengo ganas de que empiece el frío y pueda cerrar la ventana, entonces que griten lo que quieran.

Post-data: en mitad de la noche me cubro con una sábana, si no se me quedan fríos los pies.

miércoles, septiembre 23, 2009

Pobrecillos, tienen hambre.


Los italianos deben estar hartos de nosotros. Debe ser una tortura china estar rodeado de personas recién llegadas de todas partes del mundo, que dicen frases simples, sencillas, propias de Barrio Sésamo y que cada dos por tres te preguntan: ¿cómo se dice esto?, ¿cómo se dice lo otro?, ¿cómo se dice aquello?, ¿y eso otro?, ¿y lo de más allá?, ¿y tal cosa?

Entre los compañeros hay quien ha venido Corea y hasta de Galilea. Sí, tenemos un palestino cristiano.

Como voy vestido de cura, todos los pobres de la calle me pedían. Que yo no soy el Banco Ambrosiano, les repetía en cada esquina. Al final, tras un mes de transitar por las mismas calles a hora fija, ya me conocen y me saludan, pero me han dado por un caso imposible.

Al principio yo no sabia italiano, pero les deletreaba CA-RI-TAS. Me volvían a insistir. Y yo volvía a repetir CA-RI-TAS, PA-RO-CHIA. Bastaban unos siete segundos para que la contundencia de mi silabeo, les hiciera comprender que no iban a sacar ni un céntimo. Al final, cuando ya no hay dinero de por medio, puedes hablar con ellos con serenidad y conocerles.

martes, septiembre 22, 2009

La enfermedad A de algunos estudiantes de teología en Roma


Hoy voy a hablar de una enfermedad. Una enfermedad que algunos pillan en Roma, aunque no hay duda de que se puede contraer en otros lugares del mundo. Creo que más que hablar de ella en general, me referiré a un caso concreto.

Una diócesis de Latinoamérica envía con gran esfuerzo económico a uno de sus sacerdotes a estudiar la licenciatura. Después de dos años, el sacerdote pide hacer el doctorado. Se le concede. Cuando está haciendo el doctorado, esa persona me comenta que está pensando cuando acabe el doctorado hacer además Derecho Canónico. Incluso no descarta estudiar una determinada carrera civil.

Yo no me lo podía creer. Creo que he sido duro y que he hablado casi como un fanático. Pero la Teología es un medio. El fin es la pastoral. ¿Es que hay alguien cuya vocación sacerdotal sea estudiar toda la vida? ¿Es el estudio un verdadero trabajo? No. Es un trabajo en orden al verdadero trabajo: la docencia, la creación teológica o cosas así. El estudio es la preparación. Uno no se puede pasar media vida preparándose.

Es curioso, nunca he visto tan claro, como esta semana cómo el estudio de la Teología se puede convertir en una especie de dulce sopor para el que fue llamado a ser apóstol. Jesús era el caminante, el eterno viajero, el predicador. Era la fuente de la Teología y la cultivó en la adoración al Padre, por su oración y por sus obras.

lunes, septiembre 21, 2009

Una oveja que tenía sed


Por la noche, cuando regreso de la capilla del collegio hacia mi habitación, a veces me llevo una pequeña linterna. Atravieso salas oscuras y resulta casi inevitable el resistir la tentación de enfocar a los cuadros, concretamente a las caras de los cardenales. Sí, hay algo en la curiosidad humana que hace que queramos ver la cara iluminada de un cuadro mientras uno va andando por un lugar oscuro.

Cuando voy por la mañana a la capilla, la tentación es otra: la de desviarme un metro hacia la izquierda y así verme reflejado en el gran espejo de enfrente, ver cómo avanzo por la sala.
Otra cosa curiosa es cómo llevan tan bien los veteranos del collegio, el que durante las comidas, cenas y desayunos, los recién llegados les torturen los oídos con sus cuatro palabras de italiano. Una comida puede ser hasta gracioso. Pero semana tras semana debe ser para volverse loco. Sin embargo, no se quejan. Eso sí, tampoco nos corrigen. Ya puedes decir la mayor barbaridad que siguen untando la mantequilla en su rebanada y se limitan a sonreir.

domingo, septiembre 20, 2009

El obelisco vaticano y la cúpula de San Pedro


(Continuación del post de ayer)
Frente al obelisco, la cúpula de la basílica de San Pedro, que también apunta al Cielo. Pero ya no sólo apunta, también contiene. Yo diría que es achatada, redondeada, porque ya no se limita a apuntar, a señalar a Dios, sino que ya contiene, posee en su interior al Dios que se ha revelado.
La basílica es montaña, montaña sagrada sobre la antigua montaña llamada Vaticano. Sobre la cúpula ya no está sólo la cruz, sino también una esfera que representa al mundo. Ahora no es sólo la Antigüedad la que está coronada por la cruz, sino el mundo entero.
Visto tanto desde lejos como desde cerca, el Vaticano parece una montaña. Mucho más alta que el monte Sión.
A este monte afluyen de todos los pueblos del mundo todos los días del años, como un río incesante. Y todos pasan por ese atrio del Templo, al lado de ese monolito, junto a esa columnata (la Iglesia ha tenido tantas personas que han sido y son columnas).
Una muchedumbre de santos les miran desde lo alto de del atrio. Los Apóstoles desde la fachada. Los dos relojes nos recuerdan que el tiempo pasa, que queda menos hasta el Día.

sábado, septiembre 19, 2009

El obelisco vaticano


Ayer antes de irme a dormir, decidí hacer un poco de deporte y me fui corriendo hasta el Vaticano.

¡Qué impresionante está en la noche, sin gente, iluminado, impresionante, misterioso! Es el escenario perfecto para una novela.

Mientras corría directo por la Via de la Conciliazione hacia el centro de la plaza, y en ella hasta donde me permitieron las vallas, pensé en el simbolismo del obelisco en conexión con la cúpula.

El obelisco es el mundo antiguo en el atrio de la Nueva Alianza. El mundo antiguo condensado en un colosal obelisco pétreo que como una flecha apunta hacia el Cielo. El mundo antiguo coronado por la cruz. El mundo antiguo como pedestal de la cruz, coronado por la cruz. Las águilas y los leones (de bronce) ya sólo sirven como pedestal de ese obelisco. Los animales fieros que expresaban poder, ya son un mero escabel del símbolo del Cordero.

Ese obelisco está situado no en cualquier lado, sino que está clavado en el centro del imperio más bello, duradero y poderoso de la Antigüedad.

(continuará mañana)

viernes, septiembre 18, 2009

Noche del viernes. Hemos comido pescado.


Sigo aprendiendo italiano. El italiano no se deja. Se escabulle con irregularidades, con reglas dentro de las reglas, con excepciones a las excepciones. Llevamos tres semanas y la clase puede ir poco más allá del presente de indicativo.
La comida del collegio es buena, mucho más buena de lo que me había imaginado. Eso es malo. Pensaba perder. Aun así, con tanto ir a la facultad, con tanto trajín, he perdido tres kilos desde que vine.

El agua es muy calcárea. Mi familia tiene facilidad para formar piedras en el riñón. Tendré que preguntar si debo beber agua de botella. No creo que aquí haya agua de Vichí.

He celebrado por la tarde en la Basílica de San Apolinar. Me he reconciliado con el barroco. Se puede llegar a amar al barroco, a esa selva, ese prado de formas y colores. No es lo que más ayuda a rezar, pero te metes dentro de ti mismo y te olvidas de que estás en una especie de fotograma de Alicia en el país de las maravillas.

Bueno, os dejo. Un mexicano de Zacatecas ha invadido mi habitación para descargar el controlador de su impresora. Llevo perdido en el asunto casi tres cuartos de hora. Dichosa caridad, con lo bien que estaba yo con mi partida de ajedrez, escuchándo música, y ahora el run run de la conversación sobre controladores, drivers y cosas de la impresora que no me interesan. Si me hablara de orcos, del centro de la tierra, de la vida secreta de Sherlock Holmes, pues me interesaría, pero los programas de su impresora me dejan frío. Le he dicho que tenía que escribir el post, de momento aguarda callado sentado frente a mí.

jueves, septiembre 17, 2009

Sueños romanos II


La noche anterior a ésta soñé que el Santo Padre moría. Lo vi claramente expuesto, revestido de pontifical. Su cara estaba muy deteriorada. Y un pájaro pequeño, como un gorrioncillo, se posó sobre su cara. Algunos detalles del sueño me los guardo.

En el sueño de hoy, iba charlando con una persona por un campo segado, era de noche. A unos cuarenta metros, le dije que me volvía porque iba descalzo y tenía miedo de que me picara alguna serpiente. Al regresar, el que me acompañaba se arriesgó la vida bajando por un precipicio.
Yo le aconsejé con vehemencia que no lo hiciera, y menos sin necesidad, por juego. Pero no me hizo caso. Me asomé y el abismo que se abría ante mis ojos era de una profundidad y una oscuridad terrible.
Los sueños más bonitos que he tenido en toda mi vida, desafortunadamente pocos, han sido cuando en el sueño volaba. Era todo tan real y tan bello, una sensación inolvidable.

miércoles, septiembre 16, 2009

Reflexionemos sobre la televisión, por centésima vez. Segunda parte.


Los que tenemos cuarenta años conocimos otra televisión. Casi todos los países europeos conocieron la mejor etapa de la televisión.
Una etapa grandiosa que parece irrecuparable porque no hay voluntad de recuperar lo que voluntariamente perdimos. Las peores tendencias son las que han prevalecido.

Aquella televisión que conocí, que conocimos, no era sólo de programas de cultura, no era sólo de programas reverentes, no se trataba de una televisión seria y retrógrada. No.
Fue una televisión en la que aprendí a amar el cine, el gran cine. Una televisión en la que conocí todas las últimas tendencias del teatro. Una televisión de grandes debates, magníficos, cada semana. Una televisión en la que hasta los dibujos animados de la Warner Bros. eran obras de arte que merecerían de por sí un estudio detallado. Ah, encima, apenas había publicidad.
Esto parece Jauja, pero fue la televisión que tuvimos y que permitimos que nos quitaran.

martes, septiembre 15, 2009

Reflexionemos sobre la televisión, por centésima vez.


En este caso, el de la televisión, la multiplicación de canales lleva a multiplicar lo mismo hasta el infinito. La televisión está evolucionando a peor, eso es evidente, todas las mentes preclaras se han dado cuenta de ello hace mucho tiempo. De hecho es uno de los grandes temas de discusión de nuestra generación. Y es lógico: del uso que demos de ella, de su mejora o de su envilecimiento, dependerán hechos que sucederán en el futuro. Hemos puesto en marcha causas cuyos efectos los vamos a recoger en el futuro.

Nos quedan las opiniones de varios romanos, la de Séneca la más famosa, sobre el circo romano. Para el futuro quedarán los clamores de muchos contra una situación que se agrava año tras año. En este caso no es pan y circo. Sino que la televisión es el pan diario de una sociedad entera, de una sociedad planetaria.

Algunos lo resuelven de un modo muy sencillo: hay que darle a la audiencia lo que pide. Pero esa misma regla no vale para infinidad de aspectos de la sociedad en la que la misma sociedad se ha autoimpuesto límites. ¿Hasta dónde ha de llegar el fango para que entendamos que hay que hacer algo?

lunes, septiembre 14, 2009

Cuestiones textiles


Uno de los asuntos que más han revoloteado por mi mente estos días, ha sido un asunto práctico. Práctico aunque unido a lo espiritual.

Vereis. Yo había hecho propósito de llevar siempre la sotana en Roma. Cuando llegué me compré una. La pedí hecha con la tela más ligera y fresca que la tuvieran. Expresamente dije que no tuve fibras artificiales. Bien. El problema es que las veces que me la he puesto, es asfixiante.
¿Por qué? La sotana actual tiene telas, entretelas, es una prenda ceñida hasta la cintura y cerrada en el cuello. El resultado es que como te la pongas no dejas de sudar.

La sotana se ha convertido en una prenda meramente protocolaria, para las grandes ocasiones. Para mí es un signo de consagración, un hábito, que deseo llevar todo el día.

Así que después de varios días preguntándome qué hacer, he llegado a la conclusión de que tengo que hacerme una de algodón y amplia. A ver si mañana hablo con un sacerdote oriental y le pregunto qué tipo de sotana llevan ellos. Veo que tengo que encargar una de algodón 100%, o lo más que se pueda.

Ay, cómo añoro el traje talar que llevaba en mi parroquia. Es cierto que era desmañado, cosido por una parroquiana y tal. Pero qué comodo era para todo el año, con frío y calor.
Bueno, si conoceís a algunas monjitas que cosan barato aquí en Roma, por favor decídmelo fortea@gmail.com

Sé que este tipo de preguntas parecen que las hago por decir. Pues no. Nada de eso. No, señor. No sabéis cuántos servicios me ha prestado este blog. Para empezar, ya me he encontrado en Roma con cuatro personas lectoras del blog: una en una iglesia (el primer día que llegué), otra por la calle (un mexicano), otra me escribió (un franciscano) y hoy con profesor en una universidad.

También es muy gracioso oir a mis espaldas a algún turista que le dice a su mujer o amigo: no te lo vas a creer, pero creo que he visto al padre Fortea.
Además, debo ser de los curas más fotografiados de Roma. Porque curas hay en la ciudad, pero no sé dónde se meten, porque desde luego en la calle no se les ve. Por la zona del Vaticano, sí. Pero más allá, dejan de existir.
Bueno, pero no os despisteis. Lo que hoy necesito es lo de las monjitas.

domingo, septiembre 13, 2009

Tarde de domingo romano

Hoy por la tarde se han marchado la mayoría a Frascati, donde el rector (ahora obispo) tomaba posesión de su diócesis. Yo que tenía trabajo y francamente no me apetecía meterme en un viaje, me he quedado.

El colegio ha quedado como uno de esos pueblos abandonados de las películas del oeste. Aunque este colegio siempre ofrece esa apariencia. Aunque parezca increíble, no hay sala de estar, ni sala de la televisión. Hay un gran salón donde hay una pantalla de televisión que nadie usa. El comedor tampoco invita a la sobremesa. Parece un comedor diseñado para que los estudiantes no se apoltronen en largas conversaciones.

Pero estoy divagando. Hoy tras la comida en este caserón, he subido a mi habitación y he escuchado un poco de música durante mi descanso de después del almuerzo, que aquí se llama pranzo. Como tantas veces, la banda sonora de Blade Runner. Aunque ya no sé si cuando escucho esa música, escucho la música o en realidad rememoro aquella primera vez que vi la película con diecinueve años, en el seminario.

A los cuarenta somos muy dados algunos a ver algunas cosas o a escucharlas, pero en realidad lo que hacemos es rememorar una época, un ambiente, las impresiones que recibimos aquella vez. Incluso vemos muchas veces una película, a trozos, como si existiera un ritual de recuerdo, como si fuera un parque que recorremos una y otra vez con una mezcla de nostalgia y gozo.

Como los replicantes, cada vez sentimos más afición a las fotos.

sábado, septiembre 12, 2009

Tartas con nata


Hoy he estado en las ordenaciones episcopales de San Pedro del Vaticano, ordenaban al rector del collegio pontificio donde vivo. ¡Qué bonita ha sido la ceremonia!

De verdad, cuánto he disfrutado. Todo estaba tan bien hecho, todo se hacía con tanta unción, con tanta perfección. Después, qué grandeza. Delante de mí había bancos y bancos de monseñores con sus roquetes sobre sus sotanas filetatas. Delante de ellos una infinidad de obispos como nunca había visto. Delante de ellos, bancos de cardenales.

Curiosamente, entre los monseñores he reconocido a un compañero mío de Pamplona. No le he encontrado después, pero le pienso ir a saludar.

A las dos de la tarde hemos tenido la comida en el collegio. Además de nosotros, los residentes, estaban los familiares del obispo, también algunos miembros de la Curia.

La comida sin lujos. La silla del obispo, una gran sede con un escudo en lo alto. Sea dicho de paso, las tartas del postre eran de las que no me gustan, con nata que siempre se me hace tan empalagosa.

viernes, septiembre 11, 2009

Sueños romanos


En las últimas semanas he tenido tres sueños significativos. El primero, todavía en Alcalá, soñé que estaba dentro de la catedral de mi diócesis y que fuera llovía y llovía. Después salí charlando amablemente con mi obispo, y juntos fuimos al obispado. Entonces me di cuenta con alegría de que todo estaba nevado.

Este sueño tiene para mí un significado espiritual personal. Como es personal, no lo voy a explicar.

En el segundo sueño, de hace pocos días, soñé que miraba el reloj y veía que sólo me quedaba un minuto antes de que las campanas de la basílica tocaran y me tuviera que levantar. En mi sueño, soñé que me volvía a echar en la cama y que decidía seguir durmiendo hasta que tocaran.
Pero al poco me di cuenta de que no podía haber consultado el reloj porque estaba durmiendo. Fue muy curioso, porque en el sueño me di cuenta de que lo que acababa de hacer lo había hecho en un sueño. Así que decidí despreocuparme de la hora y seguir durmiendo.

Es muy curioso esto de hacerse consciente en un sueño de que uno está soñando. El tercer sueño, el de hoy, fue curioso: soñé una música. Todo mi sueño fue esa música. Al levantarme, la música resonaba en mi cabeza, hice memoria y me acordé: era la música de La Amistad, la parte vocal del final de la banda sonora. También este sueño tuvo para mí un significado espiritual.

jueves, septiembre 10, 2009

El prodigio de inculturación romana


La inculturación del mensaje del cristianismo en la cultura de Grecia y Roma fue un éxito. Podemos soñar qué se hubiera podido hacer en otros lugares de la Tierra en siglos posteriores. Podemos imaginar un altar cristiano (incluso con sus velas y su crucifijo) en lo alto de las pirámides de Teotihuacán.
Me puedo imaginar perfectamente a un jesuita del siglo XVI diciendo misa en latín ante una masa congregada alrededor de la pirámide, cantando y esperando a que el sacerdote baje a darles el Pan bajado del Cielo. Me puedo imaginar escenas semejantes entre los mayas y en todas las culturas mesoamericanas.

¿Por qué no sucedió? Desde luego no fue porque esos jesuitas, los dominicos y los franciscanos no tuvieran una idea muy clara de qué era lo esencial en el mensaje que predicaban y qué era lo accidental. Desde luego no fue porque carecieran de mentalidades flexibles. No, no fue eso.
La gran diferencia entre los falsos cultos griegos o romanos, y los cultos aztecas y similares, era que muchos de estos últimos eran sistemas de opresión. No eran religiones que acercaran a las almas a Dios, sino estructuras para oprimir en este mundo a sus congéneres.

De ahí cuando el poder que sustentaba por la fuerza aquel sistema sacerdotal se desplomó, su religión lo hizo también. Y nadie la echó de menos.

Nadie se planteó cristianizar las pirámides aztecas, del mismo modo que nadie se planteó cristianizar Austchwitz. Hay cosas que se pueden transformar, hay otras que es preferible abandonar.

martes, septiembre 08, 2009

Diástole y sístole del corazón de la Iglesia



Por supuesto que también se puede decir que el corazón espiritual de la Iglesia es el amor. Es cierto. Pero el corazón visible del cuerpo visible de la Iglesia es Roma. Sólo aquí viendo las impresionantes dimensiones de la Gregoriana, del Biblicum, del Angelicum y tantos y tantos otros, tantísimos, se comprende la fuerza de este corazón.

Miles y miles de sacerdotes que retornan a los confines del mundo con la ciencia aquí aprendida, con las ceremonias aquí vistas grabadas en su memoria, con toda una visión universal de la Iglesia. Además, retornan, pero aquí ellos mismos dejaron sus ideas, sus conceptos, su talane, en compañeros, en los profesores, en las universidades. Su paso por aquí les enriquece, y ellos enriquecen a la Urbe.

No me juzgueis por lo que digo como el carca más carca del mundo. Creo que el progresismo del siglo XXI tiene que replantearse algunas cosas. Y una de ellas es mirar a Roma con nuevos ojos. Mirarla y entenderla. Darse cuenta de que ella no sólo no es un escándalo, sino una necesidad. Aquí está el hermano Pedro, entre roquetes, entre barroquismos, entre rúbricas y solideos y oficinas: pero aquí está el hermano Pedro.

lunes, septiembre 07, 2009

Tu es Petrus. Tu es Roma.


No hace falta que insista, lo he hecho en otros muchos posts, que Roma no es más Iglesia que el pueblo de San Pedro de los Aguados en México. Tan Iglesia es la Urbe como un grupito de católicos en Indonesia. No es más Iglesia el Papa que yo mismo.

Sin embargo, dejando claro esto, la Iglesia sí que tiene un centro, sí que tiene una cabeza, sí que tiene un corazón. Durante muchos años, consideré que la Sede de Roma era sólo la cabeza, no el corazón. Pero aquí, viendo como desde esta parte del cuerpo de la Iglesia se bombea doctrina, sacerdotes, ciencia, liturgia, hacia todos miembros de la Iglesia, no dudo en afirmar que es también su corazón. Miles y miles de sacerdotes de todos los confines vienen a estudiar, y después retornan adonde vinieron.

Por supuesto que también se puede decir que el corazón espiritual de la Iglesia es el amor. Es cierto. Pero el corazón visible del cuerpo visible de la Iglesia es Roma. Sólo aquí viendo las impresionantes dimensiones de la Gregoriana, del Biblicum, del Angelicum y tantos y tantos otros, tantísimos, se comprende la fuerza de este corazón.

domingo, septiembre 06, 2009

Roma, capital de la Nueva Alianza

Hoy paseaba por Roma y un frasciscano andaluz me comentó: es que da sensación de que te arropa.

Esa frase para mí estuvo cargada de sabiduría. Sí, el barroco te da sensación de que te arropa. Una Roma gótica tendría un aire más mistérico, más impresionante, más sobrehumano. Mientras que el barroco italiano, así como el estilo renacentista, son más humanos. Dan una impresión más amable.

Pienso que no es casualidad que el centro del Cuerpo de la Iglesia tenga una estética amable, humana, acogedora, luminosa, sonriente bajo el claro cielo mediterráneo. Ese centro podría haber sido situado en otros climas, bajo otra estética, pero creo que podemos estar contentos de lo que tenemos. El Dios de la Historia, nuestro Padre, ha cuidado hasta de los detalles.

Nuestra fe ha sido colocada en un arca bonita.

Alguien podría pensar que me fijo demasiado en lo humano. Pero si algo me ha enseñado la lectura de la Palabra de Dios, es que el Altísimo no desdeña lo humano. Dios estuvo presente cuando se levantó el Partenón, allí estaba Él cuando se erigieron las pirámides mayas. Dios inspiró el pincel de Rafael y Miguel Ángel, también a los que fueron perfilando los jeroglíficos egipcios. Allí donde alguien se consagró a crear belleza, allí estaba el Creador, pendiente de las obras de sus hijos.

Desde esta perspectiva optimista, desde esta perspectiva de la belleza, hay que entender a Roma. La Urbe es la fe hecha historia. Hechos de los Apóstoles, continuados, conducen a Roma. Nuestra fe no es una idea, ni un mero ideal, es vida, es Historia. La historia de los siete sacramentos, la historia de los Papas, es la historia de la Biblia después que se concluyó de escribir el último de sus libros sagrados, es la historia del heroismo y del pecado, de lo sublime y de lo miserable, y de lo mediocre, todo eso y mucho más es la Historia del Pueblo de la Nueva Alianza.

sábado, septiembre 05, 2009

Post ab Urbe

Qué formidable es acabar de comer y decirme voy a dar un paseo. Salir y poder pasear por las mismas calles de la antigua Roma, entrar al Panteón, pasar al lado de obeliscos, columnatas, y todo al lado de la puerta de casa, todo a cinco minutos de mi habitación. A mí que siempre me ha gustado pasear, creo que el Señor me ha traído al Cielo de los Paseos.

Y así hoy, tras la pasta de rigor (siempre es el primer plato) he bajado a la calle y he deambulado por este laberinto que es la Urbe. Al entrar en el Panteón, he pensado: qué inculturación tan conseguida fue la del cristianismo en el mundo clásico. Y lo pensé en el centro justo de un templo en el que los altares a los dioses, fueron sustituidos por los altares a los santos. Pensé justamente eso en el centro del Panteón, bajo su gran apertura en la bóveda. No era un lugar cualquiera. Para mí el edificio del Panteón es el centro de la Antigua Roma, la que sustituyó a los dioses por los santos. Mientras que el Vaticano es el centro de la Nueva Roma.

La inculturación de Occidente, tanto con los griegos, como con los celtas, tanto con los germanos, como con los íberos, fue perfecta. Un logro del que nos hemos estado beneficiando durante más de mil años. En el caso del Imperio, se hizo tan bien que es que parece que toda la cultura clásica naciera y se desarrollara para ser culminada por el cristianismo. Como si el mismo fin de su ser, fuera servir de pedestal a la fe de Jesús. En esta ciudad especialmente, ésta no es una idea intelectual, sino que hasta las mismas piedras parecen expresar visualmente esta visión providencialista de la Historia.

viernes, septiembre 04, 2009

Sigue haciendo mucho calor

Este collegio pontificio es como el colegio Hogwarts de Potter sólo que en estilo barroco italiano. Viendo la última película de Potter me doy cuenta de la importancia de la estética: la importancia de la vestidura clerical entre los que vivimos aquí, la importancia de las ceremonias comunitarias, la importancia de que todo esté perfectamente arreglado y sea sencillo pero perfecto.

De esto se dieron cuenta los creadores de ese mundo ficticio potteriano. Los ingleses para esto siempre han sido maestros indiscutibles.

Mi colegio lo tiene todo para ser una impresionante burbuja estética: grandes escaleras de piedra, monumentales, un gran templo (ni más ni menos que una basílica), casi un centenar de residentes a partir de octubre.

Sin embargo mi colegio ahora muestra su cara menos agradable: la de los recién llegados despistados, que no conocen el idioma, que sienten nostalgia, que se sienten abrumados ante todo lo que tienen que hacer (papeles, buscar los edificios, aprender el italiano en un academia). Seguimos siendo un grupito de residentes en una sola de las muchas mesas del comedor. Una mesa ocupada, la del centro, rodeados de mesas vacías. Parecemos supervivientes en este gran cascarón.

jueves, septiembre 03, 2009

Strobozando gli spedi di Roma

Os confieso que nunca habia visto a esta ciudad desde una optica tan espiritual. Me encanta mirar al cupula de San Pedro. Cada vez que la veo, me pregunto qué es lo que contiene esa cupula. Y me respondo, el corazon de la Iglesia.

Sí, Roma es la Nueva Jerusalen, San pedro del Vaticano el Nuevo Templo. Éste es el centro de la Iglesia. Si la Iglesia hubiera sido una suma de islas, no habria ninguna cabeza. Pero si la Iglesia es un cuerpo, éste es su centro, su cabeza, su corazón.

La ciudad está jalonada de templos, de signos cristianos, de imágenes de la Virgen. No sólo no tiene que envidiar nada a la Antigua Jerusalén, sino que la nueva es más grande, más bella, más espiritual. Todo en esta ciudad refiere a Cristo. Es difícil no ir con presencia de Dios por sus calles, todas sus piedras, pinturas y torres lleva a elevar el pensamiento a Dios. ROMA es AMOR al revés, no pienso que eso sea por casualidad. La ciudad que en el pasado significó OPRESIÓN, desde los Apóstoles está destinada a significar el amor de Dios por los hombres. La ciudad que extendió un imperio humano, ahora debe extender el imperio de un nuevo reino espirtual.

Ah, la frase del titulo es inventada, todavia no se italiano. ¿Pero a que suena a italiano? Puedo inventarme mas, por ejemplo, gli gorgonzolisti di capo di quiambeli. O esta otra: laborando e resperiando la magnitudine dil promocomodoro. Pronto sabre italiano de verdad y ya no podre inventar con esta santa ingenuidad.

miércoles, septiembre 02, 2009

Las sirenas

Una de las cosas que mas me intriga de los turistas que veo que deambulan por Roma, es que recorren medio mundo para despues sentarse en un restaurante y pedir unos espaguetis. ¿Pero es que hay alguien tan cortico de entendimiento que no se pueda hacer cualquier tipo de pasta con solo hervir el agua e, incluso, ponerle un poco de sal? Pues parece ser que si. Les veo que se comen los espaguetis con delectación, con estusiasmo y no dejan ni uno. Además es que se devoran unos platos que, no exagero, cada uno forma una montañita de pasta.

Otra cosa que me sorprende es que la gente compre y compre recuerdos de 50 centimos. Objetos del mas dudoso gusto que acaban indefectiblemente en la basura. Puedo asegurar que en Roma, en Jerusalén y en Nueva York no hay nada por 50 céntimos que valga la pena, salvo para ir a la basura.

Otra cosa que he observado es que los hombres italianos van mejor vestidos y con un corte de pelo mas sofisticado que los españoles. Las mujeres también van vestidas de un modo más sofisticado.

Todo el mundo habla de los helados de Roma. Pero saben exactamente igual que en cualquier otra parte del mundo. Además, el mejor helado del planeta es el Haagen Daaz. Probablemente es el más bueno, porque la mitad del contenido debe ser grasa. Grasa pura y dura. Es triste pero es así.

Tambien quiero dejar constancia de que las sirenas de la policia y las ambulancias de esta ciudad tienen un sonido sencillamente horrible. La ciudad ganaria mucho con un cambio de sirenas.

Y este calor. Este calor es horrible. En España podremos tener a Zapatero, pero no hace este calor húmedo que parece más propio de las inmediaciones de la Divina Comedia que de una ciudad con tanta tradición pontificia.

martes, septiembre 01, 2009

Roma, pizza, estatuas, libros, calor.

El que no hayan dado de comer en el collegio hasta septiembre ha provocado que tome mas pizza que en cualquier otra epoca de mi vida. Nunca creí que llegara a odiar la pizza. Sí, nunca creí que llegara este día.

Por otra parte no he estado completamente solo en la residencia. Un pobre sacerdote de Peru llegó al collegio el mismo dia que yo, tan despistado como yo. Sin saber que aqui todo el mundo llega mas tarde. Los dos nos hemos hecho compañía.

Él es de la Sociedad de la Santa Cruz, asi que nada de la vida loca: peregrinaciones al Vaticano, visitas al Santisimo tras la pizza del mediodia, compras en tiendas religiosas y asi.

El jueves empezamos nuestras clases de italiano. Me han dicho que el italiano es como el catalan solo que acabando todo en -ini y en -etto. Ahora en serio, tampoco creo que sea muy difícil esto del italiano, incluso veo que los niños pequeños lo hablan.