sábado, octubre 31, 2009

Cómo ser gótico en cinco pasos I


Hoy por la noche ha sido Halloween. Me he enterado de forma bien clara, cuando me he topado en una calle céntrica de Roma con unas cuatrocientas personas disfrazadas adultas que venían en dirección contraria a la mía. Qué verguenza. ¿Habrán pensado que iba disfrazado?
Bueno, el caso es que hoy he encontrado un texto formidable, de esos que de, tanto en tanto, he subido en este blog. Os lo voy a poner entero en dos días. Desgraciadamente, no puedo deciros de quien es, porque lleva circulando por Internet hace años y se ha perdido ya la autoría. Debió ser fruto de algún foro. Arrivederci.

CÓMO SER GÓTICO EN CINCO PASOS:

1-Todo gótico nace, no se hace. Como todos, claro. Así que si no es tu caso, más vale que ocultes todas las fotos que pudieran comprometer tu carrera: SIEMPRE HAS SIDO GÓTICO, así que no puedes haber hecho la comunión. Y nada de fotos de convivencias, tú jamás fuiste un boy/girl scout, porque la semilla de la soledad siempre estuvo en ti y por más que tu madre te decía que jugaras con los demás niños, tú siempre te escondías en un rincón y hacías castillitos de arena con forma de murciélago. Debes especificar que fuiste un niño difícil, y debes explicarles a tus numerosos amigos (pese a que estás tan solo que nadie te llena) que durante tu niñez se gestó tu misantropía.

2-La cueva del dolor. Vamos a ver, piltrafilla, ¿Realmente crees que se puede ser gótico sin tener una oscura alcoba donde yacer solo, torturado y apartado de la felicidad mundana? Ntchs. Lo primero que debes hacer es comprarte seis o doce pósters de El Cuervo, que a partir de YA debe ser tu película fetiche. Luego, cómprate dos de Pesadilla antes de navidad, de Tim Burton. A ser posible elige los más torturados. Después, hazte con una ilustración de Luis Royo, a ser posible, la más torturada y oscura que encuentres. Ahora pasemos a la cama: si pudieras comprarte un ataúd, serías el más in. Además, no tienes que hacerte la cama teniendo uno. Pero en caso de que no tengas uno, dales muerte a las sábanas de animalitos que te compra tu madre. Un gótico NO duerme en sábanas de perritos circenses. Seda negra o roja, por favor. Y es de menester que tengas varias figuritas de Todd Macfarlane. Por ejemplo., alguna de Sleepy Hollow estaría más que bien.

(Continuará mañana)

viernes, octubre 30, 2009

Un post hecho de palabras


Desde el punto de vista de la responsabilidad ante Dios, no se puede decir: como soy libre digo lo que quiero y ya está.
La palabra puede hacer daño. La palabra construye o destruye. La palabra que sale de nuestra boca es expresión de lo que hay en el corazón. Debemos cambiar nuestro corazón y cambiaremos nuestras palabras.
Las palabras han reformado la Iglesia, han llevado el amor de Dios a tierras más allá de los mares, nos han hecho profundizar en los misterios de la Teología. Otras palabras brillaron en su tiempo, pero fueron olvidadas pronto, fueron fuegos artificiales, fatuos y fútiles. Otras palabras so capa de bien, llevaban en su seno el germen del resentimiento, de la soberbia o de una inadecuada compresión de las cosas. Otras palabras en fueron paja que se lleva el viento.

Ha habido personas muy oscuras en su tiempo que apenas nos han dejado unas pocas páginas de palabras. Pero esas palabras pesan como el acero, son indestructibles como el acero y resisten el paso de los siglos. Estoy pensando en algo tan breve como el impresionante comienzo del Kempis o las páginas de Ruysbroeck, poquísimas, pero que se siguen reeditando.

Tened cuidado con las palabras.

jueves, octubre 29, 2009

Esa gente común


En el comedor, en los pasillos, en la capilla, docenas de veces me había encontrado con un venezolano que vive en mi collegio. Nada en él me había llamado la atención. Conversación normal, carácter normal, aspecto normal.
Hoy he ido a su habitación en busca de una unidad de disco. Mi ordenador carece de ella.
Y al entrar, ha venido la sorpresa. La pequeña, minúscula habitación estaba literalmente atestada de libros. Su mesa era un montón de folios escritos, atriles con libros abiertos, diccionarios y objetos similares.

He comenzado a revisar los libros y, entonces, es cuando ha venido la segunda oleada de sorpresa. Libros en alemán, en griego, en inglés, en francés, en todos los idiomas. Observo los títulos y ninguno era un libro superficial. Todos los libros eran Platón, filosofía alemana, tratados, ensayos.

He explorado la habitación durante un cuarto de hora. Su dueño, amable, me ha dejado varias obras.

No hace falta decir que la próxima vez que me tope con él por un pasillo o que me siente a su mesa, tendré muy presente que detrás de su aspecto común, detrás de su conversación sobre cosas intrascendentes, hay una persona inteligentísima dotada de una erudición increíble. La vida da muchas sorpresas.

miércoles, octubre 28, 2009

Báculos


Hace unos días, comentaba aquí el simbolismo que subyace tras los báculos que usan los obispos de las iglesias orientales. Lo interesante es que el símbolo de los báculos de los obispos de la parte occidental de la Iglesia, no es menos interesante.

La forma del báculo occidental es la del lituus romano. Éste era un instrumento cultual de los augures romanos. Augusto tomó el lituus como símbolo de su principado. No deja de ser curioso que el emperador bajo el que nació Jesús, tomara como símbolo suyo el instrumento que iba a ser el báculo de los sucesores de los Apóstoles.

Dado que el lituus era usado también como trompeta ritual, dado que con el cual, marcaban de un modo ritual un espacio en el cielo, y ese espacio era llamado templum, los simbolismos se multiplican.

El mismo nombre de Augusto, bajo el que nació Jesús, significa divino. Ningún otro emperador tuvo tal apelativo como nombre. Podría seguir hablándoos de las sibilas y de tantas otras cosas que nos recuerdan hasta qué punto nosotros, los gentiles, hemos sido injertados en el tronco hebreo. El injerto ha sido tan magnífico, se ha soldado tan bien, que a veces resulta difícil distinguir donde empieza el tronco romano y dónde acaba el hebreo.

martes, octubre 27, 2009

La comida eclesiástica


En el comedor del collegio hay un sacerdote que tiene siempre, absolutamente siempre, un humor fantástico. Sus carcajadas sonoras resuenan en cada comida, en cada cena, en cada desayuno. Otro sacerdote, en el otro extremo, por el contrario, siempre está serio. Es verdaderamente raro verle sonreír. El cura rumano tiene una voz prodigiosa para el canto: potencia, dominio de los matices, podría haberse dedicado sin duda a la ópera. Otro sacerdote, mexicano, está un poco preocupado porque pasan las semanas y le da la sensación de que no avanza en el domino del italiano. Otro sacerdote, de Perú, sabe menos italiano, pero vive feliz y el asunto no le preocupa lo más mínimo.


Después, como siempre, están las habilidades particulares. Un cura polaco sabe todo sobre informática, incluso tiene la ingeniería superior de informático. Pero no le interrumpas mientras te está haciendo algo en el ordenador, porque se acerca a la pantalla para no verte y te dice: guarda, guarda. Otro sacerdote es médico. A él van todos con sus dolencias.


Reina en el comedor muy buen ambiente: alegría, deseos de agradar al otro, de recogerle el plato si ha acabado. El cura coreano siempre es muy comedido, en el otro extremo están algunos italianos del sur que son vivaces por naturaleza.


Eso sí, el comedor es bastante feo. Tiene ese aire de casa de convivencias de los años 70. Ese aire de las salas en las que el tiempo ha ido acumulando cosas, y en las que ningún superior se ha animado a decir: vamos a tirar todo lo que sobra. Desde luego el comedor no tiene ninguna estética determinada, como no sea la estética de la acumulación heterogénea posconciliar.

lunes, octubre 26, 2009

El sol está a millones de kilómetros


Por la noche, he escuchado tres largas piezas de Georges Delerue. Este especialista en música inglesa isabelina era el amo. No me canso de escucharle. Su música que me ha dado pie a pensar una vez más en el paso del tiempo. Es curioso, soy una persona que no siente para nada el peso de la eternidad. Ni la siento amenazante, ni como una fuente de preocupación. Lo que me preocupa es el tiempo. Lo que siento es la levedad del tiempo.

Lo que presiona a mi yo no es la eternidad, sino el modo en que se evapora el único tiempo que tenemos para ganarnos la eternidad. El tiempo, siempre el tiempo, como una de las cosas sobre las que más pienso. Del mundo no me interesan tanto sus montañas, ni sus bosques, ni las miles de cosas de las que está lleno, como el tiempo.

Su belleza me parece sencillamente increíble. Es como si el tiempo dotara de movimiento a las cosas, mientras que otras permanecieran como escollos contra los que rompen las olas de los siglos. Una montaña de roca, las pirámides, tantas cosas. El paso del tiempo visto desde los cristales de una ventana, desde mi habitación, las hojas que se mueven, las palomas que pasan, un niño que corre por la acera.

Lo que más me gusta de la foto es recordar lo calentito que se estaba al sol y la ancianita de detrás que se pregunta: ¿quién será ese cura?

domingo, octubre 25, 2009

Domingo de un bello día romano de octubre


Día variado. Al levantarme he recordado que había soñado que no sabía dónde había aparcado mi coche. Tercera vez que sueño eso. Estaba nevando y era difícil reconocer los coches, aunque la zona de aparcamiento era pequeña, pues la nieve los comenzaba a cubrir. Pero iba en el coche con dos antiguas compañeras de la educación secundaria, y les decía que deberíamos repetir la cena del año pasado, todos los que cumplimos cuarenta años.


Por la mañana, misa en el Rito de Santiago, la más antigua de la que queda un ritual. En Roma se celebra una vez al año. Concelebración de sacerdotes católicos de rito oriental. Estábamos varios de rito latino interesados por la liturgia.


Por la tarde el gran susto. No me acordaba de la contraseña para entrar en mi correo. La tenía puesta en mi ordenador desde hace dos meses, y no recordaba cuál era porque la había cambiado. Al final, tras varios intentos y no poco tiempo, la he recuperado. Ha sido como la parábola en que se encuentra la moneda perdida.


Por la tarde he salido con un sacerdote de Guatemala a tomar un pequeño dulce, por ser domingo, y sólo por ser domingo.
En la foto miro la pequeña tumba de una niña de seis años que murió hace muchas generaciones. Lo que pudiera haber sido, no lo fue.

sábado, octubre 24, 2009

Cornucopia


Una y otra vez paseo por Roma, y una y otra vez me encuentro con objetos de la Antigua Roma que son como símbolos que auguraban el Nuevo Reino que se iba a implantar, el Reino de Dios. En mi visita al Ara Pacis el pasado fin de semana, me encuentro que en el gran altar que se mandó construir en fecha cercana al nacimiento de Cristo, se halla un relieve en el que aparece Roma (representada por una mujer guerrera sentada) que mira hacia delante, a tres objetos. ¿Y cuáles son estos objetos? Pues uno es el mundo (representado por el firmamento, redondo), otro el caduceo y otro una cornucopia.

Nada más ver el relieve, no necesité más de unos segundos para darme cuenta del simbolismo que se le puede encontrar a este conjunto. El caduceo es símbolo para los romanos del mensajero, y se representa por una vara por la que suben dos serpientes. El báculo de los obispos de oriente es una versión de este caduceo. Las razones por las que acogieron este símbolo, se han perdido en la Historia. Pero es lógico que ellos, los obispos, se sintieran mensajeros de Cristo. Por otra parte, de acuerdo a la mitología, Mercurio vio luchar a dos serpientes y las separó pacíficamente con su vara. Las serpientes dejaron de luchar en el momento. Es evidente que para los cristianos, ese palo que destruye el odio, es la Cruz.

La cornucopia puede ser interpretada como la abundancia de bienes espirituales que se iban a derramar.

Y el tercer objeto que miraba la mujer, el mundo, tenía una cruz encima. ¿Por qué? Pues el autor del relieve quiso representar en una banda los signos del Zodiaco, cruzada por otra banda que representaría la línea del horizonte. Pero lo cierto es que, independientemente de la intención, sobre el mundo ha puesto una cruz.

No dudéis, vosotros que leéis este blog, que los primeros cristianos leían sus propios símbolos ancestrales bajo la clave interpretativa de la nueva fe.

viernes, octubre 23, 2009

Delante del Ara Pacis


El otro día pensaba que el baldaquino que hay en muchas basílicas romanas tiene un significado espiritual. Simboliza el sancta sanctorum, pero abierto. Ya no hay velos. Los velos han sido abiertos desde la manifestación del Hijo de Dios.
También creo que es simbólico que el único templo que sigue en pie en el centro de Roma, sea el Panteón. Como si Dios quisiera dejar un testimonio en medio de desaparición del paganismo romano, que donde antes estuvieron los dioses, ahora está Dios y sus santos.
Asímismo veo un símbolo que queden en pie dos grandes estatuas, la de Trajano y la de Marco Aurelio, que para mí simbolizan las dos columnas de la Iglesia: San Pedro y san Pablo. Las gestas narradas en esas dos estatuas, son símbolo ahora de las nuevas gestas por la extensión del Reino de Dios.

jueves, octubre 22, 2009

Casi me hernio


Hoy hemos tenido una reunión con el rector del collegio. Es la primera que hemos celebrado, y la última, porque el rector ha sido consagrado obispo y no vive en el collegio. En noviembre llegará el nuevo cuando lo nombren.

Pero en esa reunión, un cura italiano bajito (situado en una esquina de la gran sala, en un lugar donde no le veía el rector) se ha puesto a hacer bromas y a hacer caras. Encima a su lado había un cura rumano no menos bromista que el italiano. Se han juntado el hambre y las ganas de comer.

Yo que estaba frente a ellos, en el lado opuesto, no podía mirar al rector sin verles a ellos, y me han entrado unas ganas de reír incontenibles. Cuanto más fuerza hacía por no reírme, más ganas me daban. No sólo a mí, me imagino que a varios más.

Los dos ya son de los veteranos del lugar, y el rector ya se imaginaba la situación. Pero era una reunión informal, para charlar y conocernos, tras la cena. De forma que el rector no ha dicho nada. Pero yo por más que trataba de pensar en cosas tristes, nada. Bastaba volver a mirar al rector, verles detrás a ellos, y usar todas mis fuerzas, todas las fuerzas de mi ser, en no estallar en una formidable carcajada. En serio, casi me hernio de las fuerzas que he hecho.

miércoles, octubre 21, 2009

Un amiguito en la comida


Es curioso el esfuerzo que siempre hay que hacer para que la habitación esté ordenada. Las notas teológicas, los papelitos con pensamientos espirituales, los pequeños objetos, tienden a acumularse en las repisas de los armarios. El orden ha de ser preservado frente a estos tímidos comienzos de caos.

Otra cosa distinta es cómo hacer para que una habitación vacía se vuelva un lugar personal. Cómo hacer para que ese pequeño espacio se convierta en tu hogar. De momento no se me ha ocurrido nada. La habitación sigue siendo una cama y dos armarios con libros y ropa colocados de forma no muy estética.

Ahora acaba de entrar la señora de la limpieza. Debo recogerme la sotana y no moverme del asiento. Mientras escribo en mi ordenador, ella barre y friega el suelo. Es una mujer con energía e imperio. Ay de mí si dejo impresa la huella de mi zapato sobre el suelo recién fregado.

martes, octubre 20, 2009

La conjura se va fraguando poco a poco


Hoy (bueno, en realidad, esto lo escribí ayer) con una amistad catalana hemos ido a comer a un restaurante donde sirven pescado esencialmente. Eso en Roma es muy raro. Pero como era lunes estaba cerrado. Era la segunda cosa cerrada del día. Habíamos ido hasta las catacumbas de San Calixto, y tras varios trasbordos de autobús, en medio del campo, nos hemos encontrado con que de 2.00 a 4.00 estaban cerradas. Eso lo hemos descubierto justamente a las 2:04.

Como ya he dicho, también el restaurante del pescado estaba cerrado. Así que nos hemos metido en el más cercano, era oriental, pero no chino. Allí he probado por primera vez en mi vida la medusa.
Sabía a cebolla guisada, ligeramente crujiente, en trocitos muy pequeños.

A la hora de la cena, aquí en el comedor del collegio, hay un italiano que se ríe de un modo muy estruendoso. Hay varios residentes que ya han manifestado su enojo, pero a mí me encanta. Es una risa explosiva, potente, llena de franca alegría. Todas las comidas se ríe unas cinco veces de esa manera. Siempre está alegre. Yo no le he visto ni un minuto triste en todo el tiempo que lleva aquí. Hay gente que parece creada por Dios para manifestar la alegría. Aunque creo que la conjura de los descontentos pronto le alcanzará.

lunes, octubre 19, 2009

Un cura como el de La Regenta, el de la foto.


A un pobre cura de Toledo, un cura trabajador, responsable, se le ocurrió escribir unas líneas en un foro. Y otro cura de forma anónima le escribió en ese mismo foro: Soy un cura de tu diócesis, no te pagamos los estudios en Roma para que pierdas el tiempo escribiendo en foros.
Conozco al cura-víctima. Fue él el que me comentó la anécdota.

Por Internet se asoman de vez en cuando este tipo de vaquillas desbocadas que cornean contra todo lo que se mueve. Les tengo cariño. Son entrañables.

El domingo fui asistí a misa en una iglesia de rito griego-católico. Asistí cerca el altar, al otro lado del iconostasio. No temáis, no hay el menor peligro de que cambie de rito. Me gusta más el rito romano. Pero fue muy bonito ver la partición del pan en tantos trozos y lo que significa todo. Ver cómo agitaba el velo del cáliz sobre las ofrendas. Cómo echaba agua hirviendo en el cáliz en un momento dado. La consagración que se hace con las manos en alto sin tocar el pan y el vino. La voz potente, majestuosa, del celebrante. Todo respiraba sacralidad, misterio, adoración.

domingo, octubre 18, 2009

Continuando con la parábola de la vid


Una persona de gran sensibilidad me envió un e-mail en el que me decía que tras llevar a la oración mi post sobre la Vid y el Nuevo Testamento, había caído en la cuenta de lo siguiente: que si Cristo es la Vid, el racimo de uvas es símbolo de la comunidad, de la Iglesia en definitiva.
La Iglesia como unión de varias comunidades (los racimos). La Iglesia unida a la Vid que es Cristo. El tronco, leñoso, símbolo de la Cruz.

Es una imagen preciosa. Debemos amar a la Iglesia. Nuestra fe, la fe de Jesús, no es yo estoy unido a Jesús y ya está. Sino que estamos unidos a Jesús a través de esa Vid. Ése es el plan de Jesús.

El Cristo que ha venido al mundo recriminará amargamente a todos aquellos que con la excusa de defender el Mensaje, atacan a la Iglesia. Jesús tendrá palabras de mucha tristeza para todos aquellos que creyéndose profetas, destruyeron y no construyeron. Creyeron construir y sólo hicieron daño. Hemos de construir a través de la caridad. La palabra puede ser medicina. La palabra que sale de la boca puede ser piedra que hiere. Muchos creen ser profetas, pero se limitan a hacer daño a la Vid.

sábado, octubre 17, 2009

Roma, un sábado cualquiera


Día de hoy: El ordenador tiene el complemento de sonido deshabilitado. Quién sabe por qué. Yo no he tocado nada. Afortunadamente, un buen samaritano polaco que pasaba por el camino ha atendido a mi pobre ordenador.

Después de arreglar el complemento deshabilitado ha insistido en invitarme a un café. Le he explicado unas cien veces que no me gusta el café. ¿Pero eres español? Sí, soy español, pero no me gusta el café. ¿Entonces el té? He dudado si decirle que el té me parece que tiene un sabor insulso. Al final, me he tenido que tomar un café ni que quiera ni que no. Menos mal que también me ha ofrecido chocolate. Algunos residentes tienen habitaciones que están muy bien provistas de todo.

Después he ido a ver con una visita de España, el Ara Pacis. El altar que Augusto levantó para agradecer la paz universal que reinó durante esos años. Había un grupo de unos setenta estudiantes de primaria, alemanes. Os puedo asegurar que un cura con sotana tenía mucho más interés para ellos que las piedras del siglo I.

Por la noche, al salir de cenar, me he encontrado con tres profesores de noruega que me habían invitado a un seminario sobre liturgia. He paseado un rato con ellos.
Cuando paseo por las calles de Roma, observo a los lados, sentados en mesitas de restaurantes, a centenares y centenares de japoneses, peruanos, neoyorkinos y bávaros comiendo kilos y kilos de espaguetis, miles de pizzas. Es como una tradición, todo el año, siempre con apetito, siempre pizza.

viernes, octubre 16, 2009

Hoy por la mañana


Hoy por la mañana, toda la mañana, la he dedicado a un asunto que ha dado bastante poco resultado. Toda una mañana tirada, he pensado, en algo que no ha dado ningún fruto.

Pero después he pensado que si el Señor quería que hiciese eso, que al menos lo probase, que lo intentase, entonces quién soy yo para sentir que ha sido una mañana para nada.
Lo importante, me he dicho después, es hacer lo que Dios quiere. Y si Él quiere que nos dediquemos a algo que no logra nada fuera de hacer su voluntad, pues sea.

Nunca en toda mi vida he orado tanto por hacer su voluntad y sólo su voluntad. Nunca como ahora he sentido tan intensa la oración diaria por pedirle que en mi trabajo no haya nada que no sea sólo y únicamente lo que Él quiera.

Eso no me ha eximido de comprar una tableta de chocolate en un supermercado. Allí no he estado muy fino en lo hacer su voluntad. Pero bueno.

jueves, octubre 15, 2009

Dentro del Vaticano



(Continúa de ayer)

De todas maneras, su amabilidad fue de una genero- sidad insupe- rable. Me llamó a su oficina acabado su horario laboral, y estuvo conmigo una hora y cuarto. Nos tomamos un chocolate, charlamos de caligrafía (este tipo de conversaciones suelen ser muy técnicas), me mostró materiales y respondió a mis preguntas: que si tal tipo de letra, que si tal material para el soporte, que si tal obra de tal época, que si tal iluminación de una capital resultaría fuera de presupuesto.

En este periplo, pude ver la Plaza del Vaticano casi desde donde la ve el Papa desde su ventana. Pasando por la zona más noble de la Secretaría de Estado (camino de su despacho), me dijo: el Papa vive ahí. Y es que tras una puerta, estaban ya las dependencias papales.

Cuando salí del Vaticano, era ya de noche y hacía frío. Casualmente me encontré con el hermano del Cardenal Levada que con su esposa estaban un poco despistados.

Y así acabó un día feliz en muchos aspectos. Pues debo confesaros que lo más importante de esa visita al Vaticano no fue el entrar en ese departamento, sino otra cosa. Otra cosa mucho mejor. Ya os enterareis. Desgraciadamente este blog no puede contarlo todo.

miércoles, octubre 14, 2009

Y mis pies pisaron el Vaticano


(Continúa de ayer)
Mi ingreso al corazón de las bulas pontificias ya comenzó bien, porque no es lo mismo entrar por una puerta mohosa y trasera (las puertas traseras suelen ser mohosas y oxidadas) que entrar por el Portón de Bronce del Vaticano.

El Portón de Bronce, para los que no lo sepan, es la entrada más teatral que existe en el mundo. Sólo los italianos podían haber creado algo así. Después de haber entrado por esa puerta, sus escaleras (Guardia Suiza incluida) y toda esa parafernalia, entrar en Buckingham o en la Casa Blanca te da la sensación de estar ya claramente en una segunda categoría. El Kremlin ni lo menciono: si quieres dar mala impresión, estuco y madera dorada. Pero ésa es otra historia.

El caso es que subo, primer conserje, llamada, suba por este ascensor, atravieso un patio (bastante impresionante por su tamaño), otro conserje con más Guardia Suiza por todas partes. Otro ascensor (este cubierto de madera en su interior), otro conserje, sala de espera. Más Guardia Suiza. Por allí había más guardia suiza que soldados de blanco cuando Luke Skylwalker entró en la Estrella de la Muerte. Y entonces

(Continuará mañana.)

martes, octubre 13, 2009

Jo, qué día.

Ayer fue un día grande. Pude hacer algo que había deseado por largo tiempo: ver el departamento donde se escriben las bulas pontificias. Como bien sabéis una de mis aficiones siempre ha sido la caligrafía artística. Entrar en ese scriptorium, ver las bulas a medio escribir, las plumas, las tintas, los pergaminos tal como llegan. No os podéis imaginar lo que disfruté.

Pero cuando estuve a punto de reventar de vanidad, fue cuando el jefe del departamento me dijo que conocía mi trabajo, que ya lo había visto hacía tiempo. En ese momento pequé de vanidad, de soberbia, de engreimiento, de inmodestia y de orgullo. Casi exploté allí mismo, poniéndolo todo perdido. Bien es cierto que sólo he dicho que conocía mi trabajo. Si hizo algún juicio de valor, me lo guardo. Bueno, mañana os sigo contando porque hoy se me ha hecho un poco tarde. Os quiero desde Roma, sed bueno.

Ah, hoy he visto al cardenal de Barcelona, pero eso os lo cuento mañana. Aunque sí que os digo que siempre me ha caído tan bien el cardenal Sistach. No sé nada de su diócesis, ni de su gobierno, pero su rostro franco, abierto, afable, nada presuntuoso, lleno de sinceridad, siempre me ha encantado. Insisto no sé nada de su gobierno, porque no es mi trabajo ni enterarme de esas cosas, ni enjuiciarlas, pero como persona siempre me ha causado una impresión inmejorable. La impresión de ser una gran persona.

lunes, octubre 12, 2009

Me he comprado una sotana nueva


Aquí la podéis ver: nueva, moderna, su variedad de colores expresa la universalidad que quiere acoger.
Como dijo un gran bloguero (cuyo nombre he buscado en su blog y no he encontrado): para los que Los que piensan que la sotana es un traje celestial cuyos patrones le fueron entregados a Moisés en el Sinaí junto a las tablas de la ley, y que, por tanto, es invariable, se equivocan.

Bueno, fuera de bromas. Jamás pensé que entre los comentaristas a mi blog se fuera a formar una colecta para comprarme una sotana. Pero así ha sido, ante mi sorpresa. Muchas gracias. Ha sido todo un detalle. La llamaré la sotana del blog. Aunque no me la compraré antes de Navidad, la razón ya os la diré.

La sotana, evidentemente, es de broma y nadie se la pondrá nunca. Pero me sirve para escribir unas líneas que vienen al caso. Bien sabéis que amo la estética y la tradición de la Iglesia. Pero tan malo como el afán revolucionario iconoclasta, es el estatismo rígido absoluto. Ni lo uno, ni lo otro. La Iglesia (menos en la fe) siempre ha cambiado. No ha habido ninguna época en que esto no fuera así.

La rigidez inmovilista llevada al extremo puede ser invocada por varias razones, pero no en razón de la fe. La fe es amplia, agradable, abierta y flexible en sus formas. En la fe caben todos. Ninguna sensibilidad, ninguna forma de vivir la fe, ha de ser despreciada. Sólo el pecado es incompatible con la fe. Todo lo que no es pecado, todo lo que no es oscuridad, todo lo que no es mal, cabe dentro de la Casa.

Siempre he amado mi sotana, porque es un símbolo, un símbolo de la túnica de Cristo. Iba a decir que tengo claro que el Dios del Sinaí no le dijo a Moisés cómo tenía que ser la sotana. No le dijo eso, pero sí que el mismo Dios estableció con todo detalle, hasta los más mínimos, cómo sería la vestidura de sus servidores.

domingo, octubre 11, 2009

Feliz cumpleaños padre Fortea, por padre Fortea


Hoy 11 de octubre he cumplido 41 años.

1. Me he comido dos canutos rellenos de ricota dulce con trocitos de pistacho y un poco de naranja confitada.

2. He escuchado varias veces el Intermezzo de Mascagni en Caballería Rusticana. Música muy propia para recordar la vida sentado en un jardín de una villa siciliana.

3. He visitado el Museo Capitolino acompañado de un rumano y un franciscano. 9 euros la entrada, con derecho a aseo.

4. He visto el tabulario romano más impresionante después del que hay en el Vaticano.

5. He salido a pasear tras la cena con un cura guatemalteco y otro peruano. El paseo ha tenido como tema central la liturgia las horas.

6. En el paseo de después de la comida, me he quemado la calva.

7. He soñado que tres polacos venían a mi casa a adquirir libros míos. No sé en qué ha acabado el trato.

8. El Premio Nobel de Obama me parece muy bien. De hecho le aconsejo a la Academia que incluya la sección de los Nobel por lo que podrá ser el agraciado, otros Nobel por lo que pudiera o pudiese ser el agraciado, y una tercera categoría por los que pudieran haber sido pero habrán sido en el pasado/futuro.

9. Estoy muy contento.

10. Con este cumpleaños doy por terminada la crisis de los 40. Ahora todas mis meditaciones estarán centradas en la crisis de los 41. En mi opinión muchísimo más dura que la de los 40, pero sin el glamour y el encanto de las cifras redondas. Esto es terrible.

11. Tengo grandes proyectos para el futuro, muy grandes: por ejemplo bajar el colesterol.

sábado, octubre 10, 2009

Hoy es un día romano como cualquier otro


Resumen del día:

Mañana trabajando, ha cundido, estoy feliz de mi trabajo, de que me cunda y de mí mismo.

Para hacer ejercicio, he hecho footing durante tres cuartos de hora. A velocidad muy lenta, a ratos andando. Es el único día que he corrido en toda la semana y no debo hacer esfuerzos.

Normalmente trabajo un rato también por la tarde. Pero hoy el deporte y unas cuantas cosas menores, se han comido el tiempo de la tarde para trabajar.

Concelebro en la iglesia de los agustinos, una bella iglesia que como no podía ser de otro modo es barroca.

Al salir, me encuentro con una iglesia abierta, la curiosidad me invita a entrar. Han empezado las vísperas. Visperas grecocatólicas. Cantos graves, sacerdotes vestidos como popes, coro, oficiante incensando, velas por todas partes.

Ceno. Las monjas de aquí tienen especial debilidad por la berenjena. Esta hortaliza suele aparecer diez veces a la semana disfrazada de distintas maneras. Siempre hay mozarella con la ensalada.

Los compañeros se quejan del sabor del vino. Yo, como ni sé de vinos, ni me gustan, les escucho sin entrar en la discusión.

Por la noche veo un trozo de Borat. Escribo un post y me voy a leer la Biblia un rato.

viernes, octubre 09, 2009

Noche de insomnio


Es curioso que una persona que se duerme tan pronto como yo todos los días, una vez cada dos o tres meses tenga una noche de insomnio.

Yo creo que no fueron ni la digestión (no cené mucho), ni mis problemas (no tengo), ni mi conciencia (sí que tengo), sino el ruido que venía de la calle.

Aquí no hay un Gallardón que ponga a los bares firmes por la noche. Y cada dos por tres oigo un coro de alemanes cantando el cumpleaños feliz. Ayer, encima, algún bar de copas puso la música a todo volumen.

Aun así, con música o sin ella, tengo una noche de insomnio una vez cada dos meses, más o menos.

Ayer me dediqué a hacer un supremo esfuerzo por ver cuál era el primer recuerdo de mi vida, o al menos a rescatar alguno de esa época. Pero no logré nada. Aunque sí que me acordé de un barquito de plástico que tenía y que metía en mi bañera, así como lo mucho que me gustaba jugar con los pucheros en la cubeta de la cocina, también mi acuerdo de clavar un cuchillo en un montón de trozos de cera laminada en la fábrica de mi padre, y de un tío mío que me sacó un domingo a pasear y me dijo que me compraba un tebeo. Yo señalé uno, y me dijo: de esos no (eran más caros), de estos los que quieras.

También me acordé de cuando acababa Sabado Cine y estaba solo en casa porque mis padres se habían ido a cenar con los amigos. De cómo encendía primero la luz de mi habitación y después iba al recibidor para apagar la del pasillo. No quería pasar a oscuras. Siempre pensaba que podía haber alguien detrás de las puertas.

También me acuerdo de la escena de cuando compramos un pollito amarillo en una feria agrícola. Y de cuando cogí el sarampión, en ese caso se ponía un papel de celofán rojo en la bombilla, era la costumbre, no sé por qué.

jueves, octubre 08, 2009

Una isla griega en un mar barroco


Hoy iba por la calle, cerca de la Basílica de San Agustín, cuando he visto una iglesia abierta y me he dicho: voy a entrar.

Era una iglesia pequeña y oscura, llena de velas, al ver el iconostasio me he dado cuenta de que era una iglesia cristiano-oriental. Pronto descubriría que era de rito greco-católico.

Al verme el sacerdote me ha saludado y me ha dicho unas palabras, pero no se ha podido detener porque eran las seis y era la hora de la misa.

Me he quedado con la curiosidad de ver cómo era una misa en ese rito. La misa ha durado una hora, con mucho canto, con muchas oraciones, con mucho movimiento del celebrante, tanto para ir a lugares delante de los iconos, como para incensarlos, también al altar, a la gente.
En el Credo ha tomado el velo del cáliz y lo ha sostenido sobre las ofrendas, como abanicándolo con lentitud. En otro momento ha tomado una cosa en forma de cruz y ha golpeado con ello el cáliz y la patena.

En otro momento, el sacristán (por indicación del celebrante) me ha dicho si quería ponerme al otro lado del iconostasio. Llevaba sotana, así que me ha dado una estola oriental y me he puesto a su lado. No sólo he comulgado, sino también dado la comunión. Ha sido toda una experiencia vivir la misa griega al lado del altar.

miércoles, octubre 07, 2009

ROMA, anno Domini 2009


Hay quien dice que en esta ciudad se pierde la fe. Normalmente, se puede demostrar históricamente que todo aquel que afirma eso ya había perdido la fe muchos años antes. Y que cuando llega aquí, cada cosa que ve, le confirma en su idea: está piedra está sucia, qué iglesia tan fea, mira esa monja, mira allí, lo que faltaba, un puesto de venta de crucifijos, mercaderes, ¡mercaderes!, pero qué altar tan feo, y cosas así.

Para mí Roma ha supuesto un fortalecimiento de mi fe increíble. Cosa muy curiosa, porque había venido aquí cuatro veces en años anteriores y nunca me había pasado eso.
De todas maneras, cada día me convenzo más de que ésta es la ciudad más bella del mundo. Esto es un laberinto de obeliscos, turistas despistados y grandes masas de helado, en medio de palazzi (palacios), fuentes, monjas, tiendas de moda y un calor impropio para esta época.
El que dice que ver Roma es perder la fe, está en la Luna de Valencia. Son frases que parecen sacadas de un artículo de un periódico anticlerical decimonónico. Lo de perder la fe en Roma me recuerda a algo añejo, como aquello de París, la ciudad de la luz.

martes, octubre 06, 2009

De postre, uva


La verdad es que toda una mañana en mi habitación trabajando, cunde. Sin llamadas, sin interrupciones, concentrado. Después, al final de la mañana, he tenido una visita de un sacerdote, que me ha invitado a comer.


He encontrado un restaurante de sushi. Este restaurante ha sido mi salvación. Cuando las visitas me dicen que dónde vamos a comer, no vacilo ni un segundo.


Además, he descubierto que la sotana es una prenda perfecta para el sushi. Las manchas de soja no se notan absolutamente nada.


Por la tarde, he trabajado un rato más. Aunque entre la misa, ir a la iglesia y el breviario, poco me ha cundido. En la cena, en la mesa estábamos dos polacos, un italiano y un barbastrense. El barbastrense (para que no queden dudas, era yo).


De cena, aquí, han puesto pasta y de segundo pizza. Al menos, había uva de postre.


Por la noche, he visto (vía Internet) un trozo de la película Camino, sólo media hora. Qué rollo de película. Desde luego si lo que querían era atacar al Opus Dei, en la tele todos se marcharán al primer descanso para los anuncios. Hijos míos, si quereís atacar al Opus Dei, haced una película que no aburra a las ovejas.

lunes, octubre 05, 2009

Banca Ambrosiana-Forteniana


Hoy he abierto una cuenta bancaria en Roma, para evitar el pagar transferencias. Madre mía, nunca he firmado tantas hojas. Aquello parecía una escena de una comedia. Firmaba una hoja y me presentaba otra. Firmaba otra y me decía: también aquí abajo, aquí y aquí.

En un momento dado, le he comentado: Yo sólo quería abrir una cuenta corriente. ¿Por qué estoy abriendo una cuenta corriente normal, ¿no? Sí, sí, claro, una cuenta corriente normal.
Sin duda esta tarde he echado más firmas que en los dos años pasados. Era increíble, yo ya me quería marchar, cuando el señor venía con seis papeles más y me decía: aquí y aquí.
Como es lógico, en mi vida he abierto varias cuentas corrientes. Pero lo de esta tarde era exagerado. Yo creo que esta desmesura debe ser una influencia teatral de la ópera. La escena era tan irreal que en cualquier momento me esperaba que entraran en el despacho el resto de oficinistas cantando y bailando.

Os aseguro que he seguido firmando porque he entrado en la casa central de un banco de aspecto respetable situado en el centro de esta ciudad, sino hubiera creído que había caído en manos de algún chantajista. Encima, todo era en letra pequeña y todo el contrato en la lengua de la Divina Comedia, lengua que todavía no domino más allá de un par de tiempos verbales, los números ordinales y las preposiciones no compuestas. Todo esto no facilitaba la comunicación entre il banco e il cliente.

Entre tantas hojas con letra pequeña debo haber firmado tres o cuatro sentencias de muerte. Ahora comienzo a entender como liaron a Marcinkus. El sistema es claro, ir presentando hojas que progresivamente tienen la letra más pequeña. Yo creo que en algún momento he leído: la segunda parte de la primera parte contratante.

domingo, octubre 04, 2009

El caso Polansky


Estos días se ha planteado un caso moral muy interesante: ¿debe Polansky entrar en prisión o no?

Reconozco que el tema está sujeto a debate y que no pretendo decir sobre el tema la última palabra. Sin embargo, permítaseme una opinión.

Lo que está en juego aquí es la definición misma de la Justicia. Desde hace más de una generación hemos aceptado una definición bastante utilitarista y relativa de la Justicia.

En una sociedad en la que nadie cree en la Justicia, y en la que estamos acostumbrados a que grandes y pequeños escapen a ella, condenar a Polansky parece excesivo.

Es curioso, creer en la Justicia, tomársela en serio, llevarla hasta sus últimas consecuencias, parece injusto. Suena irónico, pero en una sociedad corrupta es así.

Yo siempre he sostenido que el mismo concepto de indulto es inmoral. Ninguna sociedad debería otorgar al Poder Ejecutivo la potestad de invalidar el ejercicio de la Justicia. La Ley es igual para todos. Lo que hay que lograr es que se juzgue con justicia. Pero una vez que se ha hecho así, el indulto no puede ser otra cosa que un acto inmoral. Un juez no puede ser misericordioso, debe ser justo, le guste o no. Un juez misericordioso sería un mal juez, y su labor hará daño a la sociedad.

Siempre he defendido que la Justicia debería ser total y absolutamente independiente. Es decir, independiente de cualquier otro poder e independiente también de la sociedad. El juez debe dar a la sociedad no lo que le pide ésta, sino Justicia.

Recuerdo una frase impresionante a la entrada del edificio de los juzgados de Saint Louis: Que se haga Justicia, aunque los cielos caigan.

sábado, octubre 03, 2009

La vida es bella y la Guerra de las galaxias


Hoy he concelebrado con un sacerdote de Ruanda en la basílica de Santa María del Trastévere. Qué bonita es la iglesia, pero qué bonita. Celebrar misa allí era como participar en una eucaristía del siglo V. Era tan fácil imaginarse allí cómo debían ser las misas en esa época. El entorno me llevaba una y otra vez a imaginarme aquella época.

Los suelos con sus mosaicos geométricos, las columnas monolíticas, el altar pequeñito bajo un baldaquino también pequeño, todo me retrotraía a una época en que la Iglesia comenzaba, en la que la Iglesia era joven.

Lo único que no me gustaba era el sagrario en una capilla lateral y que tenía forma de barca o arca de Noé. De hecho, antes de hacer mi oración mental de la tarde me he acercado para estar seguro de que era, de verdad, el sagrario. Sólo cuando he visto que tenía (muy disimulada) una puerta y una llave me he sentado a hacer mi oración.

Al salir de la basílica, una banda de la marina tocaba La Guerra de las Galaxias en la plaza, porque mañana es San Francisco. Los norteamericanos aplaudieron como locos, como posesos. Después la banda ha tocado La vida es bella.

Yo he atravesado el centro de Roma camino de la cena. Aunque hoy me ha llegado un paquetito y de postre tengo dulces. Qué bonito es recibir un paquetito de vez en cuando.

viernes, octubre 02, 2009

Roma, el paraiso y la convivencia mecánica


En esta época de tanto secularismo, una de las cosas que siguen siendo sagradas en España son los pasos de cebra. En Roma, que es una ciudad en la que la religión no carece de cierta importancia, el excesivo respeto a los pasos de cebra no deja de verse como un cierto tipo de fariseísmo.

Personalmente, una de las razones que me ha llevado a ir siempre de sotana en esta ciudad, es para ser más visible a la hora de cruzar cualquier calle.

El peligro no sólo son los coches, sino una verdadera plaga egipcia de motocicletas. Los comunistas italianos podrán dudar del Cielo, pero nadie duda de Roma es el paraíso de las motocicletas.

Aun así, nadie piense que existe una especie de caos circulatorio aquí. No. Lo que reina es una especie de pacífica coexistencia entre lo mecánico y lo peatonal. Las reglas no escritas de esa coexistencia en el tráfico se pueden resumir en lo siguiente:

-En España, todo lo que no está prohibido está permitido.
-En Alemania, todo está prohibido, incluso lo permitido.
-En Italia, todo está permitido, especialmente lo prohibido.

jueves, octubre 01, 2009

Ocurrencias durante la misa V


El fuego que rodeaba la zarza se ha transformado en fuego en nuestros corazones. ¿No ardían nuestros corazones mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras? El fuego de la zarza se ha derramado en el Cenáculo el día de Pentecostés. Fuego, he venido a traer al mundo. Sí, el fuego de la zarza se ha propagado por toda la faz de la tierra.

En verdad hay fuego sobre el altar, un fuego inmaterial. La víctima se consume en un fuego incorpóreo, el fuego del amor. El agua de la penitencia se transforma en fuego, como el granizo ardiente que cayó sobre los egipcios.

En verdad que me encantan las concelebraciones, sobre todo las más grandes, las más solemnes, las catedralicias. Mis más íntimos saben cuánto disfruto con ellas. También me gustan las misas en la parroquia, misas que son una cena pascual. Pero hay un tercer tipo de misa, la privada, la que se dice sin gente, la que permite meditar cada rito, la que permite detenerse a meditar lo que se está haciendo. Ahora, sin parroquia, puedo disfrutar de esta tercera posibilidad. Cada misa es una enseñanza, una lección, un encuentro con Jesús Maestro.