jueves, diciembre 31, 2009

Año 2010


Un post para el comienzo de un año, interesante cuestión. Un nuevo ciclo da comienzo en mi vida. Mi vida ha visto ya muchos ciclos. Los días se repiten, las semanas pasan, los meses se suceden, los años al final caen. Cuatro veces he visto el ocaso de un decenio.


Algunas manecillas en la maquinaria invisible de los ciclos corren más aprisa: las horas, los minutos. La maquinaria del mundo me recuerda ciertos ciclos, aunque intentara negarlos: la luna, los meses lunares; el sol, el año lunar. Sí, estoy rodeado de ciclos, no es una impresión.
La circunferencia como figura geométrica y como recuerdo el tiempo.


La línea recta que se acerca a su fin, como concepto más impreciso, más misterioso. Línea recta de final difuso, vista desde 2010. Y sin embargo, vamos hacia ese final difuso. Vamos por la línea, sabiendo de su final abrupto. Del barranco que hay en algún momento de esa línea.


El tiempo, qué gran misterio, qué gran don, qué tesoro, que río tan irrepetible, qué música. Nada me admira más en el universo que el Tiempo.


Te recibo año 2010 sentado en mi sillón, escuchando música, después leeré, rezaré antes de acostarme. Dios en el cosmos todo lo hizo bien, pero el Tiempo quizá sea su obra más grandiosa.


El paso de los siglos, el trascurso de un minuto. Toda nuestra vida nos parecerá tan breve en el lecho de muerte. Los años parecerán como un largo día. Debemos hacer de la vida algo que valga la pena.

Post perdido del día de Navidad. No lo puse por la carta, pero lo escribí el día de Navidad.

Día de Navidad en Zaragoza. Misa mayor en La Seo, canónigos, cantos corales, vino dulce y turrón tras la ceremonia en la sala capitular. Por la tarde visitas familiares. Me quedo traspuesto en el sillón en medio de la apasionante conversación. Respetan mi sueño. Son comprensivos, que si la misa de gallo, que si he vuelto hace poco de Buenos Aires.

Por la noche, muy buena cena. No digo qué he comido porque si se enteran en Roma me envían a la Guardia Suiza a detenerme. Yo no soy culpable, mi familia es la que cocina.

He ido a hacer la oración de la tarde a la Basílica de Santa Engracia. Qué bonita es la cripta. Me da mucha devoción la preciosa liturgia que hacen allí cada día en la bendición con el Santísimo Sacramento.

Frutas de Aragón (escarchadas con chocolate recubriéndolas), yo que quiero ver un canal (un reportaje) y el marido de mi madre que quiere ver otro (un aburridísimo programa sobre un grupo de españoles en Finlandia). Al final se logra un cierto consenso, frágil.

Ahora escribo este post mientras en el Canal Historia dan un reportaje sobre dónde está el Arca de la Alianza. Mientras me bebo un vaso de Vichy. Me gusta mucho ese agua.

miércoles, diciembre 30, 2009

Carta a una consagrada: legionarios de Cristo IV

Yo fui a estudiar Teología a la Universidad de Navarra porque un sacerdote de la Prelatura del Opus Dei así me lo aconsejó. Pero eso fue una causa instrumental. Fui a Navarra porque escuché la voz de Jesús. Fui, me quedé y perseveré por una sola razón: Dios y la eternidad. Los humanos que me acompañaron en este viaje de mi vida que ha sido mi sacerdocio, han sido sólo eso: compañeros.

No me he quedado en mi puesto de mi parroquia por ningún obispo, ni por ningún santo, ni por las razones de ninguna obra teológica, ni porque me encontrara a gusto. Si me he quedado en mi parroquia, ha sido porque escuché la voz del Redentor que me pidió que me consagrara a Él. No escuché nunca ninguna palabra audible, no tuve ninguna visión, ninguna revelación. Pero cuando uno se consagra enteramente, su voz resuena de un modo inaudible pero perfecto. Y eso sucede en cada consagrado si hace el silencio dentro de su alma y escucha la voz de la Divinidad. Frente a una cosa tan maravillosa, tan prodigiosa, los pecados del padre Maciel no significan nada, no son nada, no cambian nada.

En mi opinión, la Legión ha sido extraordinariamente bendecida por Dios. No ha sido menos bendecida de lo que lo fue Abraham, Isaac o Jacob. Sus rebaños se extienden por todo el orbe. Frente a una situación de grandeza tan evidente, Dios ha permitido la prueba, la cruz, el sufrimiento, la humillación, la vergüenza. Se trata de una purificación. Dios bendice con la cruz. Y la Legión ha sido bendecida con la cruz.

Confío en que mis palabras le hayan podido servir a usted y a sus hermanas de algo.
Que Dios le bendiga.

martes, diciembre 29, 2009

Carta a una consagrada: Legionarios de Cristo III


No entiendo el caso de X (un familiar) legionario que se ha salido de la Legión por esta razón de los pecados del fundador. En mis viajes me han comentado de más casos de personas consagradas que se han salido del movimiento por esta misma razón. Jamás podré entenderlo. Uno se consagra a Dios, no a una persona.

Si mi obispo fuera un hombre perverso, mentiroso y lujurioso, ¿dejaría yo mi sacerdocio diocesano?

La consagración es algo sagrado. Es un vínculo con Dios. Es una fuente de santificación diaria para el alma que de este modo queda conectada con la Santísima Trinidad de un modo, diríamos, matrimonial. Las personas de los escalafones jerárquicos no son nada frente a Dios. Para un consagrado, Dios lo es todo.

Sé del caso de un padre en España que fue a buscar a su hijo a un seminario de los legionarios para llevárselo a casa. El hijo, en medio de las malas noticias sobre el fundador, en plena zozobra, hizo las maletas y se fue con su padre. Conozco al padre y al hijo, y ni los disculpo, ni los excuso. Hay muchas razones para marcharse de un seminario, pero ésta no es una de ellas. ¿Tan poco conocía a Nuestro Redentor el padre que era de comunión diaria? Mis palabras pueden parecer duras, pero en el Juicio Final su acción será enjuiciada desde la eternidad, y sus razones humanas serán vistas desde su vacuidad.
(Seguirá mañana)

lunes, diciembre 28, 2009

Carta a una consagrada: Legionarios de Cristo II


Tampoco espero ningún tipo de agradecimiento por lo que le voy a decir. Mi relación con la Legión se limita cada año a dar algunas conferencias a miembros de Regnum Christi, como lo hago con otros movimientos. Dada mi vocación ni espero, ni puedo esperar, en la Legión ir más allá de lo que ya hago. Queden estas palabras claras desde el principio para que se vea que lo que voy a decir lo digo desde fuera de la Legión. Hablo desde fuera, pero desde el conocimiento. Dudo que en la Iglesia haya alguien que sin ser legionario, haya visitado tantas casas y tantos padres de su congregación como yo lo he hecho año tras año.

Entiendo a la perfección el gran sufrimiento que una situación así les haya causado. Pero tal como veo las cosas, el padre Maciel recibió de Dios el encargo de fundar los Legionarios de Cristo, aunque después no perseverara en cumplir sus votos. Vuestro padre recibió un encargo de Dios, pues la obra que surgió de él, no fue una obra humana. Sin Dios detrás, todo hubiera quedado en un deseo, en un intento, como tantos que hay en la Iglesia. Cada año cosas así se intentan cientos de veces a lo largo y ancho del mundo. Pero la inmensa mayoría de esos intentos vuelven a la nada o no van más allá de la formación de un grupo de unas decenas de personas. El modo en que Dios ha bendecido la Legión ha sido la admiración y la envidia hasta de sus más acerbos enemigos.

En mi opinión, el padre Maciel comenzó con buena intención, con fe, con vida estricta y entrega personal. Los comienzos de la Legión fueron muy duros. Pero después cayó en sus pasiones, tras algún tiempo fue vencido por ellas, finalmente se desanimó y dejó de luchar. Pero la obra ya había echado a rodar, ya andaba por sí misma.
(Seguirá mañana.)

domingo, diciembre 27, 2009

Carta a una consagrada: Legionarios de Cristo I

Hace algún tiempo, envíe una carta a una mujer consagrada en Regnum Christi. Después de cierta meditación, he pensado que la misma carta sería de utilidad a más personas, dentro y fuera de la Legión de Cristo. Ofrezco ahora el texto de esa carta, habiendo extraído de ella toda indicación que permitiera identificar a la destinataria. La carta fue larga, y por eso la he partido en varias partes. Espero que hacer público el contenido de esta misiva, dé paz a muchas personas dentro de la Legión y esclarezca las dudas de personas ajenas a ella.

Estimada Ana (el nombre es ficticio):

He estado dando conferencias en varios lugares del mundo y no tenía tiempo para responder a su pregunta con la calma que ésta merecía. Y digo “que esta merecía”, porque las cuestiones que me planteaba en su escrito, eran cuestiones muy importantes.

(Aquí hay una parte acerca de unas dudas más personales de Ana, que he preferido omitir.)

Antes de seguir con esta carta y abordar la segunda parte de su consulta, quisiera dejar claro que no pertenezco ni a los Legionarios de Cristo, ni a Regnum Christi, y que la espiritualidad de la Legión me es totalmente ajena. Soy un sacerdote diocesano, que siempre he sentido inclinación por la vida benedictina. Nunca he sentido la más mínima atracción por la espiritualidad de la Legión. Por eso mis palabras vienen dictadas sólo por amor a la verdad, sin que en mí influya ninguna consideración humana.


(Seguirá mañana.)

sábado, diciembre 26, 2009

Una palabra más sobre un tema muy navideño: el retrofuturo

Si en los años 70, un trío de brujas me hubiera vaticinado mi futuro como lo hicieron por ejemplo con Macbeth, no sé muy bien qué hubiera pensado. El futuro podía ser muchas cosas, pero una cosa así no se le hubiera ocurrido ni a Dalí.

¿Qué hubieran pensado mis compañeros de clase en la secundaria, si hubieran escuchado a una sibila decir cuál iba a ser un día normal mío, o un mes cualquiera?

Desde luego si me hubiera visto en una foto, no me hubiera reconocido. ¿Quién es ese señor?, hubiera exclamado. La calvicie nunca entró en mis visiones de mi futuro. Además yo era muy delgado.

Me acuerdo que en esa época había un, así llamado, Club de Roma que daba de tanto en tanto unos informes sobre lo que iba a ser el futuro. Lo más benigno que decía ese club es que nos íbamos a tener que comer unos a otros para vivir un año más a partir del 2000. Cada predicción era más agorera que la anterior. Es curioso, en aquella época ese club era el súmmum de la Ciencia (así, con mayúsculas) y curiosamente no dio en el blanco ni una sola vez. Acabé por no creer a ese tan cacareado club ni siquiera cuando decía que mañana llovería.

Al final, las visiones del futuro que me proporcionó la Conferencia Episcopal resultaron ser mucho más realistas que las de ese idolatrado grupo de insoportables científicos pedantes.

viernes, diciembre 25, 2009

Navidad, ya estoy en Zaragoza


Y así, pasito a pasito, hemos llegado a la Navidad. Otra Navidad. Qué entrañable es la cena de Nochebuena. La mesa con la familia alrededor, la misa del Papa a las 22:00, la Misa de Gallo en El Pilar con los canónigos, los turrones en la sala capitular con el arzobispo y los concelebrantes, el frío a pesar del abrigo cuando me dirijo al coche estacionado en el aparcamiento subterráneo. Lo bonito sería salir de la iglesia y que estuviera nevando. Pero esa manía por la nieve nos la han metido las películas yanquis.

El día de Navidad es mi día favorito del año, mi día más querido. Una jornada verdaderamente única que toca mis fibras más sensibles. Os deseo lo mejor a todos. Como cada año veré, otra vez, Cuento de Navidad. Pequeño Tim, cómprame el pavo más gordo que encuentres, toma una guinea de oro. Sí, señor.

Navidad, dulce Navidad. Perdonad este final de post con un excesivo sabor a turrón, pero son las fechas.
Ho, ho, ho, feliz Navidad.

jueves, diciembre 24, 2009

El retrofuturo es un tema muy navideño, e incluso diría que de adviento

Los novelistas, los guionistas, pensaron todo tipo de futuros. El único futuro que no se les ocurrió fue un futuro de ayatolás y talibanes, un año 2000 de velos y prohibición de comer cerdo. Después vino Regreso al futuro, y comprendimos que el pasado tampoco estaba tan mal. No habíamos reparado en ese pasado sin graffitis, de casitas individuales con jardín, y con helados con nata y una guinda en lo alto. Cuando oí la canción de Mr. Sandman bring me a dream, comprendí que el pasado no estaba tan mal. Quizá no nos habíamos fijado bien.

Y que conste que no me quejo del futuro que me esperaba a mí en concreto. Mi presente, si me hubiera sido revelado, no lo hubiera creído. Si alguien me hubiera dicho en los años 70, cuál iba a ser mi futuro, hubiera creído que se trataba de una nueva variante de ciencia-ficción surrealista escrita por un mono loco aficionado al postcyberpunk.

Si en los años 70, un trío de brujas me hubiera vaticinado mi futuro como lo hicieron por ejemplo con Macbeth, no sé muy bien qué hubiera pensado. El futuro podía ser muchas cosas, pero una cosa así no se le hubiera ocurrido ni a Dalí.

miércoles, diciembre 23, 2009

Pensando en aquel futuro del pasado: meditaciones más allá de los cuarenta.

Ayer hablaba del retrofuturo. Hablábamos ayer del retrofuturo. Sí. El futuro congelado. El futuro que vino a nuestro presente, que ahora es el pasado. Mirarlo con los ojos del ahora, supone una gran enseñanza.

El futuro ha sido menos futuro de lo que esperábamos. El futuro, finalmente, ha tenido mucho de presente. Además, hemos descubierto que hay mucho pasado en el futuro. Ya estamos en el futuro, pero no en el que futuro que imaginamos, sino justamente en uno que no pensamos que sería. La realidad volvió a traicionarnos.

Al menos a los que vivimos en los 70 (no todos pueden decirlo), nos quedan esas visiones, esos sueños, intactos, redescubiertos, con todo su color. Los que vivimos en los 70 (ya no todos viven), tuvimos una visión del futuro tipo ciudad limpia con pasillos deslizantes. Después en los 80 los jóvenes vieron el futuro en dos versiones: gran peste que mata a todos, o guerra atómica que mata a todos.

Hubo un tiempo en el que el futuro era algo grande. Nos lamentábamos de haber nacido tan pronto. Haber nacido en los 60 suponía que podías quedarte a la puerta del futuro. Pero después imperó una visión del porvenir en la que la Peste Negra parecía un juego de niños.

Quizá mañana hable del presente. Hoy (que para ti es ayer) he hablado del futuro, de ese futuro que ya no volverá.

martes, diciembre 22, 2009

A los cuarenta años de edad nos da por mirar al pasado. A mí, por lo menos, mucho.

Hoy, después de la cena, he recordado como nos mostraban el futuro en mi infancia y juventud. Se aprende mucho recapacitando sobre ese futuro que nunca fue, y que seguirá siendo un futuro imaginado.

Las visiones que nos mostraban en comics, ilustraciones y películas eran visiones muy coloridas. Todo el mundo estaba feliz como en una fiesta. La gente que andaba por esas ciudades solía ser pintada con una sonrisa. Y eso que iba vestido con una especie de pijamas ajustados. A veces, incluso, con un gorro de tela que se ajustaba a la cabeza. A nadie nunca se le ocurrió meter un melenudo en esas escenas idílicas de un urbanismo en el que siempre lucía el sol y no hacía frío.

Una buena cúpula de cristal era tan imprescindible como un monorraíl. En aquella época, era impensable el futuro sin monorraíles. Era un futuro ingenuo. No es posible verlo sin pensar: qué cándidos éramos. Pero era una candidez sencilla exenta de culpa. Era un futuro sin Al Qaeda. Un futuro sin Guantánamo, sin Internet, sin teléfonos móviles (aunque no exento de unos ciertos comunicadores). Al final no tomamos pastillas para alimentarnos, ni hay ciudades bajo el mar, y en el espacio ya no están ni los rusos. Nunca nos imaginamos un futuro galáctico con Rouco Varela.

lunes, diciembre 21, 2009

Post congelatus et frigidus


Hoy he visto el comienzo y el final de Yo Claudio (versión de la BBC). Curiosidad motivada por la relectura que estos días estoy haciendo del libro de Graves. Qué tiempos aquellos en que a hora de máxima audiencia uno encendía la tele y se encontraba con obras como la de Graves, La vida es sueño, una entrevista a Borges, o Un violinista en el tejado. Este asunto es un lugar común de este blog y por ello no insistiré. Pero hay una cierta diferencia entre eso de entonces, y lo de ahora: ver al tonto del pueblo en Gran Hermano (86 edition).

Debo reconocer que cuando he dicho que estoy leyendo de nuevo Yo Claudio, si hubiera querido ser exacto hubiera debido decir estoy oyendo. Hoy día la tecnología me permite leer libros mientras paseo.

No me he resistido a escuchar algunos fragmentos de la misma obra en la versión inglesa de 1976. Qué distinta suena la obra sobre el papel, escuchada de forma neutra por una voz sintética, interpretada por actores y, por último, en el idioma de los bárbaros sajones. Cada una de las cuatro maneras excitaba en mí impresiones diversas, sensaciones distintas. Una vida es corta incluso para apreciar en todos sus matices un puñado de obras.

A partir de los cuarenta, mi lectura se ha transformado en buena parte en relectura. Sigo leyendo obras nuevas. Pero siento más placer en volver a pasear por mis mitos del pasado.
Mañana iré a ver Avatar. La veré más que nada porque es la típica película que no es lo mismo verla en la pequeña pantalla del avión mientras voy a Venezuela, que verla en tres dimensiones. Pero la iré a ver con la resignación de que el entusiasmo no nacerá. Batallas y paisajes, no ofrece más. Cameron debería haber aprendido a su edad que un pequeño gesto de las cejas de Rex Harrison en El tormento y el éxtasis vale más que todas las exageraciones de sus batallas de ordenador.

Una última cosa: Ayer tuvimos -7º por la noche en Alcalá. Dado que por la tarde hoy he vuelto medio congelado a casa, me alegro de que China y USA no firmaran el Tratado de Copenague. Quizá así se caldee un poco el ambiente para la primavera.

domingo, diciembre 20, 2009

Sigo lapidando un poco más a Ágora


Me quiero dar el gusto de criticar un día más la película Ágora.

Lo único que expresa a la perfección la última película dirigida por Amenábar es la capacidad para llenar 126 minutos con unos personajes tan de cartón piedra como los decorados. Recuerdo la película El Tormento y el éxtasis, no me gustó, me aburrió, pero allí había personajes. Allí los actores eran de carne y hueso. En Ágora, los actores no podían hacer nada con ese guión infantil de buenos y malos, de vampiros y víctimas.

Me queda la satisfacción de que los críticos han sido inmisericordes con la película de Amenábar. La opinión más benigna que ha recibido (de los que saben de cine) es falta de un criterio consistente a la hora de elaborar su lenguaje. Forma muy fina de decir que es mala. Ciertamente los expertos en cine han saqueado su película, como los cristianos la biblioteca.
La película con sus mentiras hará mucho daño al Reino de Dios sobre la tierra. La verán quizá cientos de miles de personas en las salas, millones en sus casas. Seguirá siendo visionada dentro de años. Hará daño, un daño objetivo.

Para la próxima película le he buscado a varios actores, más que nada para que gane en credibilidad. A Gregorio Sam Peces-Barba (en el papel de inquisidor-incinerador) y a José Bono (en el papel de buen cristiano incomprendido, qué buen cristiano si hubiera buen señor).
Lo que lamento es que nuestro estimado Ministerio de Cultura financie estos discursos contra la Iglesia. También financió El crimen del padre Amaro. La financió a pesar de ser una película mexicana. Pero nuestro ministerio está dispuesto a financiar incluso a los talibanes si hacen una película contra Urbano VIII.

sábado, diciembre 19, 2009

La película Ágora: el tormento de la mentira y el éxtasis del anticlericalismo.

Ayer vi la película Ágora. Que conste que sabía que la película me iba a contar una historia contra los cristianos. Pero no me importaba. Me senté en la butaca con la idea de hacer oración, de disfrutar en imágenes de una visión de la iglesia alejandrina en el siglo IV. No me importaba el sesgo, porque del mismo modo que me gusta que hagan películas a favor de la religión, reconozco el derecho a hacer otras en contra. Cuántas veces he disfrutado de una película en contra de mis ideas.

Pero lo que vi en mi butaca me dejó impresionado. No fue por la mentira, la esperaba. Lo que me dejó boquiabierto fue el odio. ¡Cuánto odio tiene que haber en el corazón del director y sus guionistas para escribir semejante historia en imágenes!

Ágora es una película que incita al odio contra los cristianos. Ágora es odio en estado puro. Jamás hubiera pintado de ese modo a los enemigos de la Iglesia. Los cristianos de la época de San Cirilo habían conocido las espantosas persecuciones sólo dos generaciones antes. Y, sin embargo, perdonaron. No hubo venganzas. No hubo revancha. Ésa es la verdad histórica. Hipatia fue una excepción. Y ni siquiera de esa excepción sabemos casi nada. Apenas unas brevísimas líneas. La historia de por qué murió pudo ser de cientos de maneras distintas.

Amenábar me has decepcionado, tu obra rezuma fanatismo y desgraciadamente la he pagado en parte con mis impuestos gracias al Ministerio de Cultura que te la financió.

viernes, diciembre 18, 2009

Fortea, go home

Ya he regresado de mi viaje. Mañana os contaré más cosas, porque hoy se me ha hecho tarde. Al llegar he aprovechado para ver Ágora, mañana os contaré. También he aprovechado para congelarme. Hace ahora -3º. De hecho me alegro de que funcione el blog, porque creía que se me había congelado.

He cenado cereales, que era lo que quedaba en los armarios de la casa. También he encontrado lomo embuchado y mermelada. Ambas cosas no pegan bien.
La maleta está sin deshacer, hoy no tengo ánimo; y menos con este frío.

No tengo mucho sueño, o mejor dicho nada. El desfase horario eso es lo que tiene. Menos mal que desde que Iberia ha puesto sillones orejeros (con partes que sujetan la cabeza), duermo varias horas y llego más descansado. Gracias Iberia, ya sabes que estoy en el programa de fidelización. Por un ahorro en los billetes hasta te haría propaganda.

Aunque no sé qué pusisteis en la pasta que tomé ayer en la cena abordo, porque me sentó mal. Decir que me sentó mal, es un modo fino de decir que en el aeropuerto tuve otras necesidades que la de mostrar mi pasaporte.

miércoles, diciembre 16, 2009

Tacos, guacamole, mandilones y los Simpson con acento mexicano.

Doy charlas,conferencias, predico,contesto preguntas por unarazon: veolosfrutosqueproduce esta labor. Si no vieraesosfrutos,noempleariatantosesfuerzos enestalabor. Peronoviajopormigusto,sinopara extender elamora Dios.

Endias asi, yo, un hombre de libros, noleo nada, casinada. Endias asi, yo, unhombrequeodia moverse, noparo mas de undiaenunamisma ciudad. Siempre de unladoaotro.

Reconozcoquetantocomoyo,trabajanlosorganizadores. E incluso mas. Organizar eventosde cientos de personas,es una labor que requiere de muchas horas durante muchosdias. Ellos hacen posible mi predicacion.

martes, diciembre 15, 2009

Mexico lindo

Cada dia unanueva ciudad. Diferenteshoteles,diferentescasasprivadas.Encada ciudad, la fe sencillade la gente. La fe sin complicaciones. La fe queobra milagros, lafe que hace que gente sencillahaga largosviajespara escuchar a un pobre hombre comoyo. Hambre de Dios.

No hacia calor. Era Mexico peroen invierno.

REstaurantes de sushi, muchos viajes encarretera, las horas demioracion salvaguardadas. Elbreviariorezado enel asientode delante enlas rectaspara nomarearme. Esta veztocabapredicarenel Bajio Mexicano y en Guadalajara.

REcuerdoconmuchoagrado a un perritode unacasa que recogiala pelota queyolelanzaba.A losniñospequeños, bebes, quesosteniaenbrazospara hacermefotosconellos,las ruinas mayasquevi enunode estostrayectos.

lunes, diciembre 14, 2009

Moulin Rouge y Mexico

Sigoconelmismoteclado,asiqueperdonadme.

Elviajecomenzo con esa preciosaenseñanzadeDiosamialma. Las conferenciasqueiba adar, no eranunacuestionde Teologia Dogmatica, o de Teologiaespiritual, sinode amor. De amor a Dios, de amor a los seres humanos.

Lapeliculatocofibrasmuy sensibles de mialma. Ademas erauna granpelicula. Otras peliculasestanbastantevaciaspordentro.Estaporelcontrario,estaba repletade ideas,de tema, de contenido.Se trataba de unapelicula densa, desbordante de genialidad, de pasion, de buena musica,de coreografia (arte porelquenunca me he sentido atraido).

Despuesvino mi llegada a Mexico DF. El desfase horario, una bonitacena, ultimar losdetallesdelosdiassiguientes. La habitaciondelhotel era muyagradable, comenzaban los diciochodiasdeconferencias.

domingo, diciembre 13, 2009

Moulin Rouge

Vais a tener que perdonarme todaslasincorrecciones de estepost. Peroescribodesdeuntecladoconmuchosdefectos. Nopone espaciossiempreylasletrasestanenotrositio.Comobienhabreisimaginado,noestoyencasa.Nienmicollegio, niencasademispadres.Estoydandounasconferencias.AhoraenParaguay, hace unosdiasenMexico.Muchascosastendriaquecontarosdeesteviaje,largoviajede tressemanas.

Comenzarepordecirosquetocomicorazonlapeliculaquepusieronenelavion: MoulinRouge.Eralaterceravezquelaveia.Laprimeravezquelavi,paramifueunahistoriade amor.

La segunda vezquelavi,fue unasesiondeanalisisliterarioyvisual.

La terceravezha sidocomoverunaparabolasobreelamorentre Dios yel alma.El almaes comolacortesana de lapelicula, material, dalargas,enferma, pero Diospersevera,no
se desalienta,insiste,yalfinalconsigue elamordel alma. Unahistoria preciosaquevienclave biblia, comola historiade Oseas.

Nohace falta decirquedisfrutemuchisimo.Todounsermonparamiviaje,quecomenzaba enesemomento.Todoalfinal,era unacuestiondeamor.

viernes, diciembre 11, 2009

Un consejo

Hoy quiero hacerme eco de una pagina formidable. Se trata de Ceremonia y rubrica de la Iglesia española. Para todos aquellos que quieran conocer las vestimentas clericales, esta es una pagina absolutamente imprescindible.

http://liturgia.mforos.com/

Tambien es verdad que pongo esta pagina con un poco de miedo, porque soy consciente de que sois muy golosos. Y este tipo temas crean adicción. Ademas, tan malo es pasarse de iconoclastia en este tema de la vestidura eclesiástica, como pasarle por el lado de la obsesion.

Desde luego los que dirigen este foro y buena parte de sus comentaristas son personas centradas y increíblemente expertas en el tema. Pasareis muy buenos momentos mirando sus centenares y centenares de fotos.

miércoles, diciembre 09, 2009

Interpretaciones divergentes y autenticas

Me acabo de enterar de que mi post en que hablaba de Bono y el aborto ha sido malinterpretado por algún que otro lector de Latinoamerica. Porque cuando hablaba de Bono, no me refería al vocalista ingles de un grupo de U2. No se lo que piense el citado vocalista, yo me refería a Bono Hispanus.

Estoy invitado a comer en una casa, de Guadalajara Mexico, y he tardado diez minutos en entender de que estábamos hablando. Al final, después de un rato ha quedado claro que el Bono del que me hablaban no es el Bono del que yo hablaba.

Y es que ya me extrañaba que Bono Hispanus cantara y fuera vocalista y tal.

En estos momentos me pregunto cuantos otros post habran sido interpretados de formas totalmente divergentes a la intención del autor. Lo curioso es que las intepretaciones divergentes a veces son mucho mas interesantes que la versión autentica

martes, diciembre 08, 2009

Un dibujo de la Virgen

Alguien me preguntó si no tenía una imagen de la Virgen en mi habitación de Roma. Pues pensé comprar una, pero ninguna me satisfacía plenamente. Y se me ocurrió dibujar una yo mismo. (Nota: el padre Fortea pinta.) Pensé en pintar una Virgen María de estilo medieval, algo muy arcaico. Una Virgen embarazada, y que se viera (al estilo de los dibujos medievales) que dentro estaba Cristo. Un Cristo con los brazos en cruz, hierático, coronado con un nimbo cruciforme. Y que dentro del Cristo se viera a la Iglesia, en forma de construcción con arcos y gente dentro.
Todavía no lo he hecho. A ratos perdidos, lo pienso hacer.

lunes, diciembre 07, 2009

El clergiman

Una de las grandes sorpresas que me he llevado mirando fotos, cuadros y dibujos de curas, es que en el siglo XIX existió el clergyman. Es decir, hubo clérigos, católicos, que iban vestidos como los seglares, sólo que con ropas negras y cuello clerical.

Este tipo de traje fue cayendo en desuso. En el siglo XX, los clérigos ya sólo llevaban traje talar.
Leyendo documentos del siglo XVI o XVII, ya no recuerdo porque hablo de hace quince años, me encontré una carta de un Papa criticando la costumbre de algunos obispos que en la Corte Española, llevaban un tipo de sotana corta que llegaba hasta la rodilla.

A mí me encanta el modo en que va vestido San Pedro en la película Quo Vadis. Pero una cosa está clara: aunque hay muchos modos de vestirse, unos estéticamente están más conseguidos y otros menos. Además, cada vestido trata de manifestar algo: espiritualidad, sencillez… otros, esplendor, magnificencia. Normalmente la magnificencia suele dar mucho calor.

domingo, diciembre 06, 2009

El bello oficio de predicar IV

Predicar es algo que me tomo muy en serio. Porque predicar es poder actuar sobre centenares de personas a la vez, o miles cuando hay miles de oyentes en una charla.

Predicar es un ejercicio más espiritual, que de reglas de retórica o de ciencia humana o cosas así. Siempre les pido ayuda a los ángeles. Y siempre pienso que soy indigno de una labor tan excelsa como hablar a la gente de Dios. Uno tendría que purificar sus labios como Ezequiel antes de hacerlo.

Hay una sabiduría de lo alto que es la que hay que dar a los que te escuchan. Esa sabiduría se adquiere en los meses anteriores a una charla. Hay que meditar la Sagrada Escritura y otros escritos. Después hay que tratar de entregar a los que te escuchan, lo que uno mismo ha escuchado del Espíritu Santo. Por eso hay charlas de otras personas que no me interesan. Porque están vacías. Eso se nota en seguida, si en una charla hay algo, o todo es cartón piedra humano. De todas maneras, es raro que vaya a una charla, conferencia religiosa o predicación, porque siempre saco más fruto en mi meditación privada que escuchando a otros. Hace años que prefiero escuchar al Espíritu Santo que a los humanos.

sábado, diciembre 05, 2009

El bello oficiio de predicar III

Hay personas que les gusta mucho viajar. Es cierto que hay gente que ama la aventura, charlar todo el día, ir de un sitio a otro. Pero son pocas esas personas. La mayoría de los que por trabajo tienen que viajar, siempre comentan lo duro que es. La primera vez en mi vida, hace ya unos siete años, que hice un viaje de apostolado de un mes entero, sencillamente creí que no iba a poder. Tuve esa sensación en la primera semana, al cuarto día. Recuerdo que me arrodillé en la habitación de mi hotel y le dije al Señor que si no me daba fuerza, que me iba a resultar imposible. Los cuatro primeros días fueron muy cansados, cuando pensaba que me quedaba un mes entero, creí que la carga sería superior a mis fuerzas.

Pero en los siguientes días me fui sintiendo mejor. Y al final, cambiaba de ciudad, daba otra charla, cambiaba de ciudad, daba otra conferencia, y no sentía cansancio. Podría haber seguido así de forma indefinida. Podría haber seguido un año entero al ritmo: otro día, otra ciudad, otra conferencia.

Yo creo que en los primeros días me tentó el demonio. Al fin y al cabo hablaba de él. Pero después, salvo una ronquera persistente de hablar tanto, fue como trabajar en mi parroquia.

viernes, diciembre 04, 2009

El bello oficiio de predicar II

En los viajes que he hecho, siempre me he encontrado con personas maravillosas. El viaje puede hacerse pesado al pasar los días, pero sso sí, la gente que te rodea es amabilísima. No se les puede pedir más. Siempre, en todos los países, los organizadores son personas dedicadas al apostolado, que hacen todo eso por amor a Dios y al prójimo, sin buscar otro beneficio. Con gente así, siempre es una delicia trabajar.

No obstante, han habido dos excepciones en dos países. Dos veces, sólo dos veces, en todos los viajes que he hecho que han sido muchos, me he encontrado con que los organizadores de un viaje lo han hecho con el propósito de ganar dinero para ellos. Sin duda, el dinero que se gana por esos medios no recibe la bendición de Dios.

jueves, diciembre 03, 2009

El bello oficiio de predicar

Una de las cosas que he hecho bastante en los años pasados, es predicar. O mejor dicho, giras por distintos países predicando. Podría decir que lo que daba eran charlas sobre el demonio. Pero, en el fondo, eso eran predicaciones sobre Dios. Predicar acerca del Bien Infinito a través del conocimiento del mal. Reconozco que el tema es apasionante.

Pero lo que no se imagina la gente, es lo pesadas que resultan esos viajes apostólicos. No el primer día, ni el tercero. Pero cuando uno lleva una semana, hay un deseo de regresar a casa que se va haciendo más y más fuerte. Al final, es un ansia profundísima. Eso se nota en que siempre hay un momento de los viajes, en los que uno comienza a contar los días que faltan para llegar a casa.

miércoles, diciembre 02, 2009

La lista de Schindler III

Puede que el final del post anterior pudiera parecer pesimista. No lo parece, lo es.
El universo está interconectado. No se puede derramar la sangre de millones de niños y pensar que después no va a pasar nada.

Todo lo que hacemos, tiene repercusiones. Cada acción buena tiene efectos aquí en la tierra, aunque no atisbemos ninguno. Lo mismo es válido para el mal.
Las muchas acciones deplorables que se han cometido durante la última generación siguen acumulándose, sin que el bien logre contrarrestar el efecto de la evidente degradación moral de la sociedad. El mal sigue creciendo.

martes, diciembre 01, 2009

La lista de Schindler II

(Continúa del post de ayer.)

Al final de la película, Oskar Schindler llora porque piensa que si hubiera vendido su coche, hubiera salvado a diez judíos más. Y si hubiera vendido su broche de oro, a una persona más. En ese momento de la película, con los operarios rodeándole, se ve claramente lo que significa ese broche: una persona más, una vida más por delante.

En ese momento me han venido a la mente el aborto. Algún día, entenderemos lo que hubiera sido una vida más. Después, al escribir este post me he acordado de las palabras de Bono sobre el aborto. Amigo Bono, te llamo así porque tengo un alto, muy alto concepto de ti, no tienes razón. En mi modesta opinión, hubieras sido un gran Presidente del Gobierno. Pero en algunos campos, y éste es uno de ellos, yerras completamente.

Dios ha dado a los seres humanos la capacidad de crear o no nuevas vidas. Pero no ha concedido el permiso para matarlas una vez creadas.

Lo que dice Bono hablando de entendimiento y buena voluntad, no se lo dice a los abortistas, siempre se lo dice a los cristianos. Somos nosotros los que tenemos que ceder. Libertad, entendimiento, comprensión, se traduce en que cedamos.

El mensaje de Bono viene a ser, que cómo no está muy claro si el niño en el vientre de su madre es un ser humano o no, lo mejor es que no seamos fanáticos y aceptemos de buen grado la ley actual y que sigamos matándolos. Ah, y además callaos. Callaos porque ésta es una democracia.

Algún día, él, el político, cuando se presente ante el Juicio, el juicio inexorable, definitivo e insobornable de Dios, del que pende la salvación eterna del alma, sabrá lo que era una vida humana. Como Oskar Schindler, muchos llorarán al ver lo que hubiera significado que a ese niño, ya creado, se le hubiera concedido una vida sobre la tierra.

No matarás.

Las palabras del Dios del Sinaí resuenan con toda su fuerza hoy día. Podemos crear o no una vida humana. Pero una vez creada, no se nos ha dado autoridad para destruirla. Y si un Estado dice lo contrario, no será el Estado el que sea juzgado, sino uno a uno los seres humanos que fueron responsables del acto sangriento. Porque aquí no estamos hablando de libertad, sino de derramamiento de sangre, literalmente de sangre.

Algún día en el futuro, lo que hoy les parece tan normal, hará que otras generaciones se lleven las manos a la cabeza, preguntándose cómo esto fue posible a plena luz del día, bajo el amparo de la Ley, ante el silencio de casi todos. La Vicepresidenta del Gobierno ya nos ha dicho muchas veces que los que defendemos a los niños en el vientre de su madre, no sabemos lo que es vivir en democracia, que vivimos en otras épocas, y que nuestras palabras son intolerables.
Puede que no sepamos lo que es vivir en democracia. Pero sabemos lo que es matar en democracia.

Al final, esa sangre derramada no la derrama la sociedad, sino que son personas concretas. Los responsables de esa sangre son políticos con caras conocidas, con apellidos conocidos. Y algunos aun querrían aun comulgar el Santísimo Cuerpo de Dios. Y soy tan cristiano como los obispos, dijo cierto gallego bajito.

Claro, claro, por eso habéis fundado las juventudes cristianas en vuestro partido. ¿Acaso para fomentar el mensaje de Cristo? ¿O tal vez para organizar mejor las apostasías?

Pero no es el presente el que me da miedo, sino el futuro. Cuando los adolescentes de ahora, sean hombres maduros y con todo el poder de las leyes, de los hemiciclos y de los periódicos a sueldo, se pongan manos a la obra en la tarea de imponer la democracia y los valores constitucionales dentro de la Iglesia. Ese día llegará, sin duda.

Mientras tanto, sólo nos queda ampararnos en el manto de la Virgen María y pedir que los vientos que ahora sembramos, sean contenidos por la misericordia de Dios el mayor tiempo posible. Amén.