sábado, febrero 06, 2010

Barbastro: alguno pensara II


Una cosa que difícilmente comprenderá un joven de dieciocho años de nuestra época Mátrix, es lo sencilla que era la vida hace treinta años.

Un hombre cargado de aparatos, conectado a ellos todas las horas del día, difícilmente podrá ya nunca comprender el ritmo que tenía la vida en una pequeña localidad de un lugar lejano a todas partes.

Es difícil entender ahora lo que era el placer de la incomunicación. Salir de casa, era estar fuera en el sentido más absoluto. Nadie sentía en esa situación la menor turbación. El hospital más cercano a Barbastro se hallaba a casi una hora de coche en aquella época. Tampoco te hubiera ido a buscar una ambulancia a tu casa. Los vecinos te hubieran llevado a la cama, se hubiera ido a la consulta del médico más cercano, te hubiera venido a ver con su maletín, pero era rarísimo que te hubiera enviado al hospital de Huesca.

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