domingo, marzo 14, 2010

Adán, Eva y los obispos

Hace unos pocos días hemos conocido la noticia de un obispo, monseñor Francisco Polti, que le decía a uno de sus sacerdotes, el padre Ariel Alvarez, que si quería seguir enseñando en la diócesis debía reconocer la historicidad de Adán y Eva.

Mi opinión sobre el tema es clara: la fe de la Iglesia.

La cuestión no es tanto, Adán y Eva, que también, sino ¿creemos lo que cree la Iglesia? Negar la historicidad de esas dos personas, supone negar y poner en entredicho muchas otras. Es imposible negar eso sin que se produzca una reacción de causas y efectos que lleven a negar otras muchas más.
Yo creo firmísimamente que Adán y Eva existieron, forma parte de mi fe, forma parte de las enseñanzas de que hemos RECIBIDO.

El padre Ariel puede decir: pues me marcho y enseño a los protestantes. Pero si lo hace, se encontrará con que la inmensa mayoría le dirán: no, padre, nosotros creemos que Adán y Eva existieron, forma parte de nuestra fe.

Al final, lo que subyace en este problema con el padre Ariel es si a los cristianos nos basta con los buenos sentimientos, el amor y cantar unas canciones todos juntos, o si hay un mensaje de lo alto acogido por nosotros.

Después está el otro aspecto: la autoridad episcopal. Mira, padre Ariel, ya sabes que buena parte de mi trabajo ha estado relacionado con el demonio desde hace bastantes años. Pero si por un imposible la Iglesia me dijera que el demonio no existe: yo creería en la Iglesia. Si por un imposible sucediera eso, no tengo la menor duda de lo que yo haría: someterme. Haría un comunicado público en el que diría: hermanos, hasta ahora con toda rectitud he creído esto, pero ahora me retracto y le pido a Dios que me ayude a entender, pero ya desde ahora someto mi voluntad.

Yo me puedo equivocar, la Iglesia no.

No tengo dudas acerca de mi salvación, no tengo miedo al infierno. Porque siempre, como un niño pequeño, me he agarrado a las faldas, a la larga túnica de mi madre la Iglesia.

1 comentario:

  1. Anónimo6:42 p. m.

    Con todo el respeto del mundo padre, pero la iglesia se ha equivocado muuuuchas veces, y ella mísma lo ha reconocido. En cuanto a " irse a predicarle a los protestantes", pues ni hablar, ningún protestante aceptaría que Adán y Eva no existieron. La cosa padre, es que no se trata de los protestantes si no de los católicos que NO creemos ya por creer. Eso no nos resta respeto y cariño por nuestra iglesia, pero NO más creer sin pruebas y en contra de todo la ciencia llámese arqueología, historia, biología etc. etc. Dios, padre, no es menos bueno ni menos grande, de hecho, le haría muy bien sacudirse ese viejo Dios del Antiguo Testamento, tan egoista y egocéntrico, tan ególatra e injusto. Otra cosa padre: el infierno no existe. No ha leído ud. los escritos del Papa Juan Pablo II ?,este documento se titula "ni nubes ni llamas" y lo puede ud. encontrar en la red. Si la Iglesia Católica no quiere perder su feligrecía, lo mejor es que empiece por aceptar- a la luz pública- lo que acepta a puerta cerrada. A mí me haría regresar a la iglesia si la viera cambiar. No soy un caso aislado ni único...es el común del catolicismo.

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