viernes, marzo 12, 2010

Angeles y demonios


Una maravillosa lectora del blog me ha enviado desde México la película Ángeles y demonios. Ya había visto yo esta película de pésimo guión, gracias a la amabilidad de la productora, que me regaló dos entradas.

Sobre el insufrible guión no voy a decir nada. Pero hay que reconocer que la reconstrucción del cónclave es soberbia, magnífica y se nota que cuando hay dinero, hay dinero.

Ya sólo el comienzo de la película con la imagen del Anillo del Pescador llenando toda la pantalla, muestra el formidable hacer del director. Ya sólo la primera escena demuestra que detrás de la cámara hay un sujeto que sabe hacer las cosas.

He visto dos trozos de la película, uno después de la comida, siempre descanso una hora tras la comida, y otro trozo después de la cena. No he acabado de ver la película, voy por la mitad. Pero me ha bastado lo que he visto, para observar que sale mi collegio, donde vivo, en una de las escenas.

Es curioso ver la película en una ciudad cuyas calles ahora reconozco todas. Al acabar el trozo de después de la cena, he dudado si irme paseando hasta el Vaticano. Sí, soy un afortunado de poder cerrar el video y poder decir: no sé si irme paseando hasta la Plaza de San Pedro. Le doy gracias a Dios cada día por estar aquí.

La otra cosa curiosa, cuando he acabado de visionar el trozo anterior, el de después de la comida, es que al desconectar el vídeo y salir al pasillo me he encontrado con una escena que parecía sacada también de la película: docenas de presbíteros vestidos con sus albas que avanzaban silenciosos por los pasillos de un edificio de hace siglos, camino de una capilla interior del siglo XVII para una de las liturgias propias del collegio.

He tardado menos de cinco minutos en apagar el DVD y en encontrarme en uno de esos pasillos yo mismo vestido con mi alba-casulla. Ha sido como desconectar la película y encontrarme en el ambiente que acababa de ver en la pantalla. De la ficción he pasado a la realidad, sólo que la realidad era como la de la ficción.

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