martes, marzo 09, 2010

Estudiando en Roma


Los que estudiamos en esta bella ciudad, debemos recordar varias cosas:
-dar gracias a Dios cada día por habernos traído aquí

-tener la mesa bien recogida, cuanto más limpia de papeles, objetos y libros, mejor

-tener la habitación en orden, una habitación en orden es reflejo de un alma en orden

-recordar la vanidad de nuestros estudios, todo pasa, lo único que importa es nuestra alma

-paladear el paso del día al ritmo de las horas canónicas

-santificar el día del Señor

-tener un gran escepticismo acerca de la capacidad del ser humano para conocer el Misterio de Dios

-recordar, por más que nos apasione nuestra tesis, que dentro de cuarenta años estará olvidada en el armario del sótano de una universidad

-trabajamos para el olvido, la destrucción y la nada, lo único que importa es el amor, el trabajo una excusa para mostrar nuestro amor a Dios

-no guardar chocolate y galletas en ningún cajón de la habitación, confieso mi pecado


Soy consciente de que hacemos una tesis para saber. Pero existe una tendencia a meramente recopilar datos, a reunir citas. Si hay algo que se suele olvidar es esto, que estamos en Roma para aumentar nuestra sabiduría, nuestra ciencia, la calidad de nuestros pensamientos. Nos centramos tanto en nuestra labor concreta, que olvidamos hacer del estudio de la teología una vida.

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