jueves, abril 29, 2010

El perro, el muffin y un cura cenando en el salon de una casa de Florida

En mis viajes me suelo hospedar en casas parroquiales, pero tambien en casas de familias.

Resulta encantador escuchar, como acabo de hacerlo ahora mismo, a una madre gritar a su hijo que apague Internet y se vaya a la cama que magnana hay colegio. O que el perro de la casa, que por su tamagno mas bien parece pertenecer a la raza equina, apoye sus patas en la mesa y mire fijamente mi muffin pensando si se me lo come.

MUFFIN es una palabra muy exotica, pero significa MAGDALENA. Mi cena de hoy han sido muffins y bagels, acompagnados de un zumo de fresas, naranja y platanos, reciendo hecho.

El perro es muy carignoso, pero me pone la sotana perdida de pelos y de lametones.Ya he dicho que es muy carignoso.

La vida en Miami es una vida dentro de las casas y en las autopistas. La vida al aire libre es casi desconocida. Eso si hay mucha mas vida social que en Espagna. Las visitas son continuas. Bueno, magnana toca Nueva York.

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