domingo, mayo 30, 2010


Acabo de ver La cinta blanca. Me ha parecido una buena película, aunque si tuviera que resumirla en una sola palabra, ésta sería plomiza. La fotografía es muy buena, el análisis de los personajes profundo, la película entera está bien, hace pensar. Pero dejar en un guión todo abierto para que la gente piense, ha de hacerse con gracia. La película da la sensación de ser más profunda de lo que realmente es. Y tiene secuencias y planos inacabables que me hicieron lamentar no tener un yo-yo a mano.

La semana pasada vi Hard Candy. Está muy por debajo de La cinta blanca, pero tiene aspectos que son como un formidable magma que un buen cineasta podría haber trabajado hasta sacar una obra sensacional. Me viene a la mente ahora en la formidable labor descriptiva de un Ridley Scott en su Hannibal.

Hace tiempo que no he visto una película que me haga decir: buf, que bien me lo he pasado. Aunque tengo un amigo que sabe de cine, para manteneros en la intriga sólo os diré que sabe mucho de cine, y que me ha hecho una lista. Ya he visto de la lista la única que me aparecía en mi portal de cine gratis (el mejor cine es el gratis) y fue Planet 51, me gustó mucho. Pero ahora me apetece un plato fuere, una película que me haga sentir la emoción de antaño, los buenos viejos tiempos en que uno había vivido una catarsis en la butaca.

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