lunes, mayo 17, 2010

Es que somos de un egoista.


Hoy el presidente del Partido Socialista de Madrid, Tomás Gómez, alias la Rana Pinocho, ha pedido públicamente a la Iglesia, delante de los medios de comunicación, que ésta renuncie a parte de sus ingresos porque estamos en crisis.

¿Qué puedo decir ante semejante derroche de inteligencia y dignidad de ese señor? Pues que me ha convencido. He enviado 100 euros metidos en un sobre a la calle Ferraz, para que sigan ayudando a los ancianitos menesterosos y a los indigentes sin techo.

Y dado lo bien que administran el erario público, sugeriré al Vaticano que les demos una parte de nuestros tesoros faraónicos. Esos que tenemos escondidos en unas bodegas subterráneas con lago incluido. Les podríamos enviar, por ejemplo, alguna tiara de tela y bisutería de las que se guardan en el museo de la sacristía, o la carroza de buena de León XIII.

También podríamos alquilar el Vaticano para que hicieran en ella una Casa del Pueblo, por lo menos una vez al año. También podríamos pedir a los canónigos que trabajaran en su mes de vacaciones de agosto como picapedreros en los arcenes de las nuevas carreteras del Ministerio.

Incluso la Plaza de San Pedro es un clarísimo ejemplo de despilfarro eclesiástico en tiempos de crisis. Ese terreno estaría mejor empleado si plantáramos allí patatas para enviarlas a los pobres de Etiopía.

Vamos, la propuesta de ese señor (amigo del alma de ZP) es como si cuando hay sequía, nos dijeran que ya está bien de gastar agua con tanta pila de agua bendita a la entrada de las iglesias.

Pero es que en España, cuando las cosas se les ponen mal a los socialistas, siempre les da por lanzar un ladrillazo contra el escaparate de la Iglesia para que se hable de otra cosa que no sea de sus grandes aciertos al frente de la cosa pública. Pero que de todo lo dicho, nadie piense que tengo algo de animadversión a ZP. No sea que por criticar ese comentario me digan que no soy demócrata, que no acato las reglas del juego, o que no sé cuál es mi papel en la sociedad.

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