miércoles, mayo 05, 2010

Nocilla antes de acostarme


La foto es de Nueva York, de mi último viaje. No tiene nada de especial, aunque es la vida misma. Antes de ayer llegué a Roma.

Hace poco he bajado a buscar un poco de Nutella al comedor. La Nutella es la Nocilla de los italianos, en mi collegio la ponen para el desayuno, tras la cena, pero a mí me gusta tomar algo dulce antes de acostarme. Y allí estaban, tomándose un café, un rumano con tres italianos. No he tardado en integrarme en un debate acerca de Adán y Eva, es decir un debate sobre las formas literarias.

Bonito debate en el que el rumeno dominaba la filosofía moderna, no en vano es su especialidad. El italiano que llevaba la voz cantante no sólo hablaba con palabras, sino que también argumentaba con las manos. Los italianos tienen un modo muy exuberante de hablar y acompañarlo todo con la mímica, las manos y el cuerpo entero, que se adelante, se balancea, retrocede y vuelve a la carga.

Los otros dos italianos se mantenían en retaguardia, ora dando la razón a uno, ora dándosela a otro. Después se ha agregado un croata, pero la batalla ya tocaba a su fin y cada uno retiraba sus cadáveres.

En todas estas conversaciones, discusiones, debates y tertulias uno siempre aprende, se ve la universalidad de la Iglesia, la abundancia de escuelas y las diversas mentalidades. Ahora son las 21:34. Dentro de unos minutos me daré un paseo hasta el Vaticano antes de irme a dormir.

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