domingo, mayo 16, 2010

Sus últimas palabras antes de morir


Ya comenté en otro post las últimas palabras histórics de Cardenal Wolsey. Ya sabéis que soy fan-fanático-superfan de la película Un hombre para la eternidad.
La historia del cine, a veces, produce buenas películas y a veces peliculones. Ésta es un peliculón en toda regla. No hay palabras para elogiarla suficientemente. El único modo de elogiarla es verla, porque la película es el mejor elogio de ella misma.

En lo que nunca había caído en la cuenta, es en comparar las últimas palabras del Cardenal con las de Tomás Moro. Palabras que fueron históricamente así.

Las últimas palabras de Wolsey fueron:

Had I but served God as diligently as I have served the King, He would not have given me over, in my grey hairs. Howbeit, this is my just reward for my pains and diligence, not regarding my service to God, but only my duty to my prince.

Y ahora comparémoslas con las últimas palabras de Moro justo antes de subir al patíbulo para encontrarse con la muerte:

I die the Kings good servant, and God's first.

Es curioso, detrás de las palabras del cardenal había toda una vida. Detrás de las de Moro, también había una vida. Las últimas palabras de ambos condensaron sus existencias. Las del cardenal fueron tristes, las de Moro triunfantes.

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