miércoles, mayo 19, 2010

A vueltas todavía con la petición de dinero

En los días pasados, alguno habrá podido pensar que barro para casa. Es decir, que siempre defiendo a la Iglesia. Pero yo me pregunto ¿por qué los gobernantes no le han pedido a los sindicatos que renuncien a parte de su asignación estatal? ¿Eh, por qué no?

Pues la razón es muy simple: el Poder siempre se mete con los más débiles, no con los fuertes. Eso lo tienen muy claro.

Por eso, en las relaciones entre la Iglesia y el Estado, siempre el que se propasa es el Estado. Con el Estado tampoco se propasan los jubilados, ni los sin techo, ni los niños. Se puede propasar con el Estado el que tiene fuerza.

Por eso de entre los mil candidatos a los que tenían para pedirles dinero, justamente escogieron a la Iglesia. Aunque yo ya les sugerí a los del Partido Socialista de Madrid que les pidieran también una contribución a los clubs de filatelia, a la Real Academia Española, al Museo de la Navegación y a la Sociedad de Patafísica.

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