domingo, junio 13, 2010

Penúltimo día


Penúltimo día de mi estancia en Roma. Misa en el Vaticano como despedida. Fuego en el camino de ida y de vuelta. Es como ir por el desierto, pero en medio de una visión barroca.
Hoy me he acordado de mi llegada a Roma, de mi primera misa en San Pedro, de las primeras misas en las semanas siguientes.

Un río de sacerdotes ha procesionado desde la sacristía hacia el ábside de la basílica. Semana tras semana, ríos de sacerdotes confluyen entre estos pilares y arcos. Minúscula geografía a nivel planetario, colosal a nivel histórico.

Después tenía una invitación en el Collegio Norteamericano. Por la tarde he impreso la primera parte de mi tesis, la parte dogmática. Mañana la presentaré y discutiremos con mi director de tesis.

Llegué con calor a esta Urbe y me marcho con calor. En mis primeros días bebía exhausto de las fuentes, en los últimos días vuelvo a hacer lo mismo. La vida nos ofrece bellos juegos de simetrías.

Mañana me espera una tarde recoger las cosas de la habitación. Unas irán a cajas, otras a maletas. Las cajas se quedarán aquí esperando mi retorno. Las maletas viajarán conmigo.
Otro viaje dentro del viaje que es la vida. Arrivederci, Roma, arrivederci.

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