miércoles, junio 23, 2010

Un aspecto poco conocido de los curas


Aunque sea poco recordado por la gente cuando piensa en los curas, una de las cosas que nosotros hacemos cada día es salmodiar.

Salmodiar, es decir, glorificar y pedir a Dios a través de los salmos, es parte de nuestro trabajo.
Muchos salmos, no todos, tienen un encabezamiento que forma parte del texto sagrado según la tradición judía. Ese primer versículo del salmo la mayor parte de las ocasiones ofrece poca información. Pues por ejemplo se limita a decir que el salmo es de David, o que se toque en un tono bajo, o con una melodía determinada. Pero otras veces se dice en qué momento de la vida del rey de David fue compuesto.

Y en esos casos sí que meditar el salmo con esa información resulta muy útil para entenderlo de forma más profunda. Por ejemplo, no es lo mismo leer un salmo sin saber nada de cuándo se compuso, a leerlo sabiendo que se compuso después que el profeta Natán fue a ver al rey David para comunicarle el castigo de Dios por el pecado con Betsabé.

He pensado en hacer un listado con esos encabezamientos, para echarle una hojeada antes de rezar cada hora canónica. Y como este blog lo leen muchos curas, quizá esta información le pueda servir a alguien más.

Esforcémonos los ministros de Dios por ofrecer una alabanza diaria lo más perfecta posible a sus horas.

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