viernes, junio 18, 2010

Vida nocturna II

Lo interesante de levantarse sonámbulo en un sueño es que estás inmerso en una historia, no hay pasado (no podrías decir quién eres, ni te lo preguntas), tus expectativas de futuro no existen, en un sueño sólo hay presente.

La imágenes pueden ser más sugerentes que el mundo real. (Sea dicho de paso, los sueños forman parte del mundo real.) En mis sueños, y en el de los demás, suele haber poca gente. En los sueños hay un entorno, pero casi siempre el que sueña está solo. Sobre esto de los sueños ya sé algo, porque es un tema sobre el que pregunto a amigos, conocidos y compañeros. Con los años he acumulado una cierta experiencia propia y ajena. Y la gente suele soñar situaciones personales, pero son más raros los sueños con mucha gente. También los he tenido, pero menos.

Uno nunca ve como está uno mismo vestido. Jamás me ha ocurrido en un sueño verme en un espejo. Afortunadamente no tengo nunca pesadillas, ni una al año.

Es interesante que muchas personas muy religiosas -sacerdotes, monjas, etc-, nunca sueñan con temas religiosos. En todo caso, situaciones eclesiásticas. Nunca he soñado con Dios, un ángel o un santo. Con situaciones eclesiásticas, sí.

Ya sabeís lo que pienso de los libros de interpretación de sueños: un camelo. Los sueños son una formidable, apasionante, lotería de raciocinio, memoria e imaginación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario