sábado, septiembre 04, 2010

Hoy el post no trata de Arregi


Bueno, ya me he hecho en una farmacia el análisis de la glucosa, del colesterol y de los triglicéridos. Me han costado cinco euros cada análisis. Y cinco minutos de espera. Estoy bien de todo, hasta del colesterol. Cosa que no me extraña, porque cuando voy con el carrito por el supermercado, voy diciéndome mentalmente: colesterol, colesterol, muchas calorías, colesterol, mucha grasa, quesos cremosos prohibidos, esto sí, zanahorias sí, esto también, coles de Bruselas sí. Parece que estoy bromeando. Ojalá que estuviera bromeando.

Pero claro, después de estas medidas draconianas, el colesterol por los suelos. No me extraña. No como a Arregi, que en el último análisis de sangre le encontraron 120 de Luterocitos, 210 de Calvinoflavinas y 230 de Hanskunglicéridos, y eso sí, las vaticanominasas por los suelos, natural.

Con estas tasas, le dijo el doctor, usted puede arder en combustión espontánea en cualquier momento. Le aconsejo un buen régimen y vida natural en las Islas Faloe.

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