martes, septiembre 21, 2010

La fama

A mi me llaman para dar conferencias, me llaman para grandes eventos, para dar charlas a sacerdotes, pero estoy seguro, completamente seguro, de que entre la misma gente que me escucha hay personas con mucho mas merito que yo, almas con una vida muchisimo mas edificante que la mia, almas asceticas que han muerto completamente al mundo.

La fama nada tiene que ver con la valia de ese ser humano. Algunas veces la fama es merecida. Otras inmerecida. En el mundo, mientras estemos en el mundo. vivimos los sacerdotes subiendo y bajando entre las olas de la consideracion humana. Solo Dios sabe el verdadero peso de cada uno.

Nunca busqueis el aplauso de los que os rodean. Buscad el aplauso de Dios y todo lo demas se os dara por añadidura. Buscad el aplauso de Dios, y El os dara si gloria, gloria, si cruz, cruz.

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