miércoles, diciembre 15, 2010

Mis andanzas por Jerusalén


Escribo este post desde Jerusalén. Invitado a dar una conferencia por el Notre Dame Center Institute. El encuentro de especialistas era sobre el tema de María Magdalena. A mí me pidieron que hablara acerca de dos versículos del Evangelio en los que se dice que María Magdalena fue liberada de siete demonios.

Al encuentro asistieron una pléyade de religiosos, monjas y curas, además del Patriarca Latino de Jerusalén y el nuncio, así como dos rectores de universidades romanas.

Podría entrar en detalles técnicos acerca de mi conferencia, pero será suficiente zanjar el tema diciendo que el buffet de la comida y la cena era excelente, variado y con la presencia de unas aceitunas aliñadas de un modo muy peculiar que hicieron mis delicias.

La ventaja del lugar donde me hospedaba, una casa que dependía directamente de la Santa Sede, era que estaba justo al lado de las murallas del centro de la ciudad. Para entrar en el casco histórico sólo tenía que cruzar una calle. Y eso constituía una ventaja impagable, porque una vez acabada la jornada del simposio, me dediqué sólo y exclusivamente a Jerusalén. Por lo menos ésa era la idea, porque la foto me muestra en Belén, delante de la Basílica de la Natividad. Hacía bastante viento, más del que se aprecia en la foto. De hecho, hubo dos días de tormenta de arena que han sido los más fuertes allí en varios años.

(Seguirá mañana)

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