martes, noviembre 30, 2010

La foto es del Museo Metropolitano de Nueva York, hace un par de semanas

Hoy ha habido una gran manifestación en Roma. No he visto a la gente, ni las noticias en la tele. Pero por los gritos que se escuchaban a la puerta de casa, aquello parecía la Toma de la Bastilla. Hasta la gran basílica en la que vivo ha cerrado sus puertas, la primera vez que veo que se hace eso. El templo inmenso junto al que vivo abre sus puertas a las 6:30 de la mañana, y no las cierra hasta las 19:30. Así todos los días.

No tengo ni idea de qué es lo que pedían los manifestantes. No sigo la política italiana, y no tengo ninguna intención de hacerlo. Me aburre hasta la de mi país, como para meterme a saber lo que pasa en casa ajena. Mi conocimiento de la escena política italiana se limita a unos cuantos rudimentos: esto no es una monarquía hereditaria, existe una votación universal cada cierto periodo de años, y por lo que me parece ver en los telediarios un tal Berlusconi es el que gobierna.

Hoy por la noche he ido a concelebrar a la Basílica de San Andrés. Los teatinos han sido magníficamente hospitalarios conmigo. El cardenal, no recuerdo el nombre, era tan anciano que ha asistido a la misa en el presbiterio, a un lado, pero sin concelebrar, sentado entre dos diáconos con dalmática que le ayudaban a levantarse. Era una delicia de cardenal a sus 84 años: atento, humilde, desvalido por los achaques de la edad, se le ve que es una persona encantadora. El típico ancianito perfecto. Sin duda es el que más ha disfrutado de la celebración. Al llegar a la sacristía nos ha dicho unas palabras, apenas quince segundos, que han valido por un sermón. Unas palabras dichas con el corazón.
Sea

Sea dicho de paso, hoy durante la noche he tenido cuatro sueños. Durante todo el día no ha parado de llover. Nos han puesto espaguetis para comer y pizza para cenar. Y ahora me voy a la cama amando cada vez más esta ciudad.

lunes, noviembre 29, 2010

Ha muerto Leslie Nielsen

Un día triste para mí: ha muerto el actor Leslie Nielsen, uno de los hombres que más me han hecho reir en la vida. Recuerdo que iba en un autobús camino de Chestokowa (Polonia) en 1991. Iba en una peregrinación diocesana a la Jornada Mundial de la Juventud. En esa época no iba en calidad de cura (no lo era), sino en calidad de joven (hasta tenía pelo en la cabeza).

Era de noche, recuerdo que íbamos por una carretera provincial de Checoslovaquia (en esa época quizá todas las carreteras del país eran provinciales), cuando en la televisión del autobús pusieron un vídeo. Cuando escuché el título –Agárralo como puedas-, pensé: menudo título, qué rollo.

Y me disponí a dormir. Pero como no tenía sueño le concedí generosamente a la película el ver las primeras escenas. Cuando un título no me gusta, no suelo conceder ni ese privilegio a una película. Y menos si es un vídeo de autobús aburrido en medio de un viaje aburrido.

Pero ¿qué ocurrió? Pues ocurrió algo inesperado. Desde las primeras escenas me empecé a reir. Y ya no paré en la hora y media que duró la película. Hasta que se inventó Schreck, Agárralo como puedas fue mi comedia favorita, la de toda mi vida.

Esta cinta tuvo una digna segunda parte. Y una tercera parte que mejor es olvidarla.

Leslie Nielsen, además, parecía no envejecer. Parecía haberse detenido en el tiempo con su pelo blanco. Pero no. En los últimos años apareció con el mismo pelo blanco, pero la cara demostraba que cada año que pasaba estaba más cerca de la tumba. Él se esforzaba por hacernos reir, hacía caras, se mostraba gracioso, pero ya sólo pensábamos en su entierro. Al final, el calendario no se ha equivocado. El reloj no se había parado aunque conservase el pelo.

Lamento mucho su pérdida. Como Hamlet podría hacer un elogio de Yorik. Personalmente ya no creo que pueda volver a reirme nunca tanto como con él y como con la primera parte de Schreck. Aunque bien es cierto que Berlusconi tiene su gracia. Sí, quizá este hombre me devuelva la sonrisa.

Pero hoy yo y sus cuatro mujeres, lloramos a Nielsen.

domingo, noviembre 28, 2010

Dies irae


Una de las intenciones por las que más he rezado la semana pasada, en realidad es la intención por la que más he rezado, ha sido por las personas que hoy morirán y que están a punto de caer en la condenación eterna.

Sí, hay seres humanos que no acabarán el día vivos, y que están literalmente en el borde de una irreversible condena al fuego eterno. Es tremendo estar tan tranquilos con el reloj corriendo, y la hora definitiva estar fijada para antes de que acabe el día.

Mi vida espiritual está centrada en el amor a Dios. Conozco su misericordia, estoy convencido de que son pocos los que se condenan, sé que la Justicia es tan grande como su piedad. Pero la realidad de la que he hablado, la reprobación irreversible, existe. Forma parte del mensaje que Jesús nos enseñó mientras todavía andaba sobre la tierra.

Os resulte fácil aceptarlo o no, hay personas que como nosotros comen, beben, toman el metro, ven la televisión y que están al límite de un precipicio sin fondo. Que Dios tenga misericordia de ellos, una vez más, y les envíe una gracia, al menos una, que pueda cambiarlo todo, aunque sea en el último momento.

sábado, noviembre 27, 2010

Uno de los momentos de toda mi vida en que me he reído con más ganas

He recibido hoy una encantadora carta de una antigua feligresa mía: cuando la conocí tenía nueve o diez años. Tuve la alegría de verla crecer durante siete años. La veía cada día. Año tras año, creció en edad y en vida espiritual. Al final, dedicaba cada día no menos de dos horas a la adoración del Santísimo Sacramento. Su alma era una verdadera flor de santidad.

Una vez me hizo reir en mitad del canon de la misa. No voy a contar la historia, porque es un poco larga. Pero literalmente no me pude aguantar y tuve que interrumpir la misa para reirme con ganas. Menos mal que era un día de diario y sólo estábamos unas treinta personas que éramos como una familia. Todos nos reímos sin poder parar. Ha sido una de las cosas más graciosas que me han pasado en la vida.

Bueno, os cuento la historia. Resulta que había sido recién elegido esa semana Benedicto XVI como Papa. Pero en el canon, cada vez que llegaba el momento de mentar al Papa, la costumbre de toda una vida se imponía y siempre mencionaba a nuestro Papa Juan Pablo. Al momento me corregía y añadía: ¡Benedicto!

El primer día pensé que había sido un error que no tendría continuidad, pero al tercer día ya ví que mi mente era menos flexible de lo que cabía esperar. Parecía que el nombre se me había petrificado en alguna parte del cerebro y se resistía a salir.

Cada día, antes de salir de la sacristía, me repetía: Benedicto, Benedicto, Benedicto, Benedicto. Pero al llegar el momento de la verdad, decía: por nuestro Papa Juan Pablo –apretaba los puños, y añadía-: ¡Benedicto!

Amelia y Myriam desde el primer día hicieron del tema asunto de sonrisitas, risitas y codazos. Las dos con unos dieciseis años eran todo alegría. Aquel lapsus mío hacía sus delicias en mitad de la seriedad de la misa. Era como un oasis ese error mío.

Pues bien, al cuarto o quinto día, yo pensé: hoy os vais a enterar. Y cuando llegó el momento dije: por nuestro Papa, ¡BENEDICTO! Y pensé: os fastidiaís. Seguí rezando, pero no lo pude evitar, fue inconsciente, levanté los ojos del misal para mirarlas a ellas, como diciendo: ¿qué os pensabais?

Allí estaban ellas en el banco, una al lado de la otra, mudas, sorprendidas, estaban seguras de que me iba a equivocar. Pero no tardaron en pasar del mutismo a las risitas y esta vez me las contagiaron completamente. Los treinta feligreses estaban al tanto de mis errores y de la pareja de jovencitas traviesas, así que cuando yo hice esfuerzos por no reirme, todos sabían de qué iba la cosa. Al final fue imposible, todos nos reímos y reímos, con ganas, era imposible continuar. Fue una risa comunitaria, eclesial. No hubo ni uno que aguantara el tipo. No hice ningún comentario, nadie lo hizo. Al cabo de unos diez segundos, me recuperé y continué el canon con toda tranquilidad.

viernes, noviembre 26, 2010

Un secreto

Hoy ha sido un día de extraordinaria devoción y presencia de Dios. Me iba a guardar el secreto para mí, pero os lo comparto para animaros a que lo hagais vosotros también: el ayuno.

El ayuno tiene indudables efectos espirituales. Uno de ellos es que llena al alma de gusto por las cosas del Reino de los Cielos. Con una medida tan simple, es siempre sorprendente como el espíritu se fortalece.

Si quereis hacer también vosotros esta santa práctica que Jesús nos enseñó con su vida, sabed que a mi entender hay tres tipos de ayuno:

El ayuno eclesiástico: Es el de el Miércoles de Ceniza o el Viernes Santos. Consiste en hacer una sola comida normal en el día, y una frugal colación a la hora del desayuno y de la cena. Por ejemplo, una fruta, o un poco de pan, o un yogur.

El ayuno a pan: Consiste en hacer tres comidas al día, pero sólo a pan y agua.

El ayuno de la cena: Consiste en no cenar nada durante un día. Este ayuno se puede hacer dos o tres veces a la semana. Pudiéndose tomar una fruta a la hora de la cena si se desea.
Este tercer ayuno es el más ligero de todos, y por tanto es un buen modo de comenzar esta práctica. Además, si vienen muchas tentaciones de romperlo, lo mejor es salir de casa a dar un paseo, o entrar en una iglesia a rezar. En las grandes ciudades a veces hay iglesias con exposición del Santísimo Sacramento por la noche.

El ayuno lo hacemos por Dios. Lo importante es el agradecimiento de Dios, pero también tiene beneficios para el cuerpo. Sabed que una noche sin cenar, es medio kilo menos al levantaros por la mañana. Piénsalo, porque últimamente te estás poniendo como una vaca suiza.

miércoles, noviembre 24, 2010

Funeral por un cardenal español


Hoy me he dicho: ya que tengo que celebrar misa, ¿por qué no concelebrar en la misa de funeral de un cardenal español fallecido hace dos días?

Así que me he ido al Vaticano, que lo tengo cerca andando, y he visto primero el modo impresionante como traen el féretro dentro de la Basílica. Una procesión precedida por la cruz, varios monseñores, un coro de seis en fila de a dos y un canónigo del Vaticano con capa pluvial, la Basílica tiene su propio cabildo. Tras ellos venía el féretro llevado por seis señores, seis señores con el uniforme y abrigo gris de los que cuidan del orden en el templo. Detrás los familiares y conocidos.

La misa, como es lógico grandiosa. Aunque sólo concelebraban los veinte cardenales presentes presididos por el Decano del Colegio. He aprendido que el color de un funeral por un cardenal es el rojo, lo mismo que por un Sumo Pontífice. Las oraciones, en latín, eran las propias para esa dignidad.

Al acabar la misa, el coro ha comenzado a cantar y todos nos hemos sentado: quedaba el rito de la valedictio. Ese rito consiste en que al cabo de un minuto o dos ha llegado el Papa, revestido con capa pluvial, en la mano llevaba su férula de oro (el báculo en forma de cruz). Al Papa lo seguían sus más inmediatos colaboradores en la Casa Pontificia. El Sumo Pontífice ha dicho unas palabras, ha rezado una oración y ha aspergido agua e incensado el féretro.

Acabados los ritos, he vuelto a mis trabajos y quehaceres. Un día más. Una dosis de belleza más. Belleza y oración, liturgia y vida. El centro de la Iglesia y un doctorando al lado de ese vórtice. Un vórtice estático y dinámico cuyos brazos y remolinos menores se extienden hasta los confines del mundo y de la historia.

lunes, noviembre 22, 2010

Santa Cecilia, ora por mí y también por los demás


Hoy ha sido un día en el que el trabajo ha cundido mucho. Tras trabajar todo el día en los campos teológicos y haber llenado mis graneros, decidí ir a la misa de las seis de tarde en la iglesia de Santa Cecilia. Celebrar la solemnidad de Santa Cecilia en la Basílica de Santa Cecilia.
La misa ha sido grandiosa. Allí estaba el Cardenal-Arcipreste de la Basílica de San Pedro del Vaticano en un impresionante ábside completamente rodeado de presbíteros de distintas partes del mundo. El ciborio de mármol magnífico, los ancianos diáconos con sus antiguas dalmáticas. Representantes del ayuntamiento, de la policía que han llevado una corona de flores a la santa, el Coro de la Capilla Sixtina, el pueblo fiel abarrotando el templo y encantado ante aquella liturgia que a mí me retrotraía todo el tiempo a siglos pasados, al comienzo de la Iglesia. La liturgia siempre ha sido para mí un alimento de mi vida espiritual, una luz para mi fe. En la liturgia es como si viera a la Iglesia, como si el misterio de la Iglesia se me hiciera presente y me sintiera injertado en ella: el pueblo fiel, el clero, el obispo, nuestros hermanos bienaventurados, María, Jesucristo. La liturgia para mí es de por sí una razón para creer. Inundado, rodeado, permeado de la unción de los ritos mi alma respira aires del Cielo.

Pero para eso hay que hacerla bien, con dignidad. Si encima la realizan de un modo óptimo, donde la gloria es palpable, entonces mejor, muchísimo mejor.

Al volver me he quedado veinte minutos adorando al Santísimo Sacramento en la Iglesia de Santa María in Via Lata. No he llegado a la cena, así que me he comprado un pequeño panino de queso y jamón, que he comido en mi habitación mientras veía un trocito de Schreck 2 que me regaló Carmen, una lectora del blog.

Notaba antes de celebrar la misa y al regresar que un cura me miraba mucho. Siempre que mi vista chocaba con él, allí estaba mirándome. Acabada la misa, mientras nos tomábamos unas pastas con té, se me ha acercado y me ha preguntado en italiano: ¿es usted el autor de Summa Daemoniaca?

Le he dicho con la taza de té en la mano: No, pero me parezco mucho. El auténtico es mucho más apuesto y gallardo.

domingo, noviembre 21, 2010

Domingo, día del Señor


Lo que son las cosas, hoy he vuelto a la joyita de basílica, pequeña y primitiva, en la que un dominico no fue muy amable cuando otro sacerdote y yo fuimos a concelebrar. Y lo de que no fue muy amable es un modo piadoso y caritativo de no decir lo que me pareció el individuo en cuestión.

Pues bien, hoy he vuelto y me he encontrado con otro dominico que ha sido la amabilidad en persona. Y decir esto es poco. Porque me ha enseñado durante hora y media los cuatro niveles inferiores bajo el templo. Le he estado tan agradecido que le he invitado a comer a mi collegio.

La basílica que me ha enseñado me ha sorprendido como pocas cosas en Roma. Cuando me ha dicho voy a enseñarle la cripta, me imaginaba una cripta más grande o más pequeña, pero no me imaginaba que debajo hubiera un mundo. Ni más ni menos que cuatro niveles. El cuarto nivel de túneles con muros y pavimentos de la época anterior al incendio de Roma, tal vez neroniano.

Incluso había un templo dedicado a Mitra bajo la basílica, calles, casas, un arroyo que sigue manando agua como en los tiempos del siglo I, frescos, columnas. Aquello no se acababa nunca.
Por la tarde, tras la comida he visto Barry Lyndon, una película que me faltaba por ver. He leído a Manguel, Una historia de la lectura, libro brillante, tan soberbio como la cripta que había visto por la mañana.

A media tarde me he ido a dar un paseo hasta una pequeña iglesia, una capillita más bien, muy antigua, donde estuvo San Benito. Allí he hecho mi rato de la oración de la tarde. Tanto al ir como al volver llovía de un modo desaforado. Ha estado lloviendo toda la santa tarde. En algunos momentos más que con intensidad casi con ferocidad.

Si no fuera porque no aparecen las lluvias intensas en ninguna parte del Apocalipsis, hubiera pensado que era el final del mundo. Hubiera sido una pena, que se acabara el mundo a dos años de acabar mi tesis doctoral.

sábado, noviembre 20, 2010

Cardenales


Hoy gran ceremonia en Roma: entrega de la birreta a los nuevos cardenales. Por la tarde apertura de las grandes salas vaticanas para que la gente pudiera saludar a los nuevos purpurados. Ha sido toda una efusión de hábitos, sotanas, fajines, laicos vestidos impecablemente, trajes típicos de distintas naciones, monjas que iban y venían.

Allí me he encontrado con un sacerdote de mi diócesis, con otro de los viejos tiempos de Navarra, con tres cardenales españoles y un largo etcétera de sotanas negras. Nosotros, los sotanas negras, hemos disfrutado de lo lindo en medio de todo aquel esplendor vaticano. Porque, hay que reconocerlo, que hasta el más ateo de los ateos, hubiera disfrutado de todo aquello. No hace falta fe para reconocer la belleza donde la hay. Y allí, lo humano y lo arquitectónico, los frescos, la guardia suiza, los secretarios, las viejecitas, las familias venidas de África, el anciano cardenal que no podía sostenerse derecho en la silla, formaban un conjunto admirable.

Pero no me hagáis mucho caso, porque ya sabéis que en cuestiones romanas yo no soy muy objetivo.

viernes, noviembre 19, 2010

Las alcachofas


Ya he llegado a Roma. Llegar a esta ciudad tiene algo de arribar a un seno maternal. El collegio es la casa con una familia de cuarenta hermanos, el hogar de los rituales cotidianos, el centro del que surgen todos los paseos, el scriptorio personal desde cuyos peñascos teológicos atisbo el pensamiento de cuantos me han precedido en los siglos anteriores.

Roma, lugar donde confluyen todos los complots de tantas novelas, yunque donde golpean los ataques de tantos cristianos, sede de tantas oficinas, de tantos archivos. Para cada uno es una cosa Roma, al volver yo encuentro mi hogar.
No sé si os lo he dicho, pero me encanta Roma. Roma veduta, fede centuplicata.

Eso sí, al llegar me estaba esperando la pasta, la misma pizza de siempre, las mismas alcachofas de lata de cada semana. Pero Roma bien vale esas alcachofas.

Otra cosa buena de esta ciudad es Berlusconi. Desde que conozco a Berlusconi la política me ha dejado de parecer aburrida.

jueves, noviembre 18, 2010

El Museo Metropolitano de Nueva York


La foto es del Museo Metropolitano de Nueva York. La niña es la encantadora hijita de una de las cuatro estrellas que han brillado en mi viaje. No puedo olvidar las amabilidades de Rocío y Mónica, sea dicho de paso, la mejor cena en todo mi viaje. Un oasis griego en medio de un mar de restaurantes italianos. Recuerdo con agradecimiento la bondad de Rosa y su hijita Alexandra con la que compartí las últimas horas neoyorkinas. Esa niña era un cielo. Y debo hacer mención de la incomparable eficiencia a toda prueba de Evelyn, a la que ya llamo mi vicaria general y mi vicepresidenta. Todavía no comprendo como en todos estos años no ha tenido ni un solo fallo al organizar tantos y tantos vuelos, conexiones y coordinación de personas que me recogen de un sitio a otro. Nunca ha tenido ni un solo error, ni siquiera pequeño.

Como siempre, Nueva York estuvo esplendorosa. Sigo conociendo más y más sus barrios exteriores, los que rodean a la isla de Manhattan. Siempre pienso que será difícil que el nuevo siglo produzca una urbe tan apasionante como la manhataniana. Aunque cada siglo, hasta ahora, nos ha sorprendido.

Sea cual sea la nueva capital del mundo que aparezca en el futuro, a mí ya me cogerá viejo. Ah, no os he contado las tortitas con miel que me comí un día con Mónica, Rocío y su marido. La típica montaña de tortitas con azúcar como para matar a cinco diabéticos, con su mermelada de cramberries. Después estas cosas pasan factura. ¡Cuántos paseos de casa al Vaticano tendré que hacer para sacar ese kilo suplementario de mi cuerpo!

miércoles, noviembre 17, 2010

Un apunte economico


Una de mis aficiones es la macroeconomia. Es un tema que me apasiona desde los catorce agnos de edad. Pues bien, hace pocos dias conocimos que los bonos españoles a cinco años frente a la posibilidad de impago han superado los 290 puntos. Esto no le dira nada al espagnol normal y corriente, pero le afecta enteramente.
Dicho de otro modo, el coste de asegurar la deuda espagnola sigue batiendo records. Nosotros que estuvimos a la cabeza del crecimiento europeo, ahora nos vemos asi. Pero asi son las cosas.
Al ciudadano normal y corriente, a ese que se sienta en el sillon a ver la serie Cuentame, se le dice cualquier cosa: que la economia va bien, que las cosas se van encauzando, que no esta todo tan mal como lo pintan, que la esperanza se vislumbra poderosa en el horizonte, etc.
Pero a los mercados no se les convence con las cuentas de colores y los avalorios. Los mercados no dan discursos. Son frios, se limitan a poner precio a las cosas. Y lo cierto es que estamos en el puesto noveno entre los diez emisores con mayor riesgo de impago. Y esto no es un discurso de tal o cual dirigente, es la realidad. Insisto, a la gente se le dice cualquier cosa. Pero los mercados se muestran, como siempre, implacables. Para mi es muy triste ver como mi pais, un pais que tenia un futuro tan prometedor, se ha convertido en lo que es ahora.
Pero no tengo de que preocuparme, magnana u hoy saldra en television el recordandonos que todo va bien.

martes, noviembre 16, 2010

La santa tacagneria solo para lo que interesa


Estando en Estados Unidos escuchaba la conmocion que artificialmente han tratado de crear los medios de comunicacion afines al regimen, al hablar de los costos de la visita papal a Espagna. Que escandalo. Desde aqui oia rasgarse sus vestiduras.

Me hacia gracia. Pero cuanto se creen que cuestan las fiestas de cualquier pueblo de mil habitantes? Estos se creen que todavia se siguen organizando con cincuenta mil pesetas, unas tracas de fuegos artificiales y unas almejas en el unico bar de la plaza. Que candidez, que santa candidez.

Las fiestas patronales de cualquier localidad cuestan varios millones de euros. Normalmente no se suele airear mucho el tema para evitar criticas. Pero los alcaldes saben que las fiestas les gustan a la gente. (No creo que haga falta demostrar que las fiestas les gustan a la gente.) Y ademas si se trata de ahorrar despues siempre esta la oposicion que dice: estas fiestas han sido un desastre.

Por eso, esos que clamaban como si fueran unos viejos profetas del Antiguo Testamento contra los gastos del viaje papal, no me provocaban sentimiento alguno de culpabilidad, sino mas bien de hilaridad: como croan estas ranas.

Que el viaje del Papa ha costado como dos o tres fiestas de localidad pequegna de Huesca o Teruel, pues ya esta. A ver si os quitais esa mentalidad provinciana. Viajad, viajad, ved mundo. Vereis lo que cuesta una habitacion de hotel o una comida en cualquier restaurante. Es que algunos todavia estais con una mentalidad tan estrecha como la del alcalde de Bienvenido Mr. Marshall: poned solo ocho latas de almejas, solo ocho.

lunes, noviembre 15, 2010

Apologia del cura mediterraneo


Veo algunas diferencias entre el tipico cura mediterraneo y el cura norteamericano. El clero norteamericano es mas disciplinado, mas trabajador, muy ortodoxo, tiene su iglesia como un pincel, y ademas es un organizador nato. Pero percibo algunos problemas que tambien los ven los fieles, y es que la relacion entre los fieles y el clero es mas distante. El cura norteamericano tiene que dedicar muchisimas horas a trabajar con papeles en su despacho. El papeleo de una parroquia es impresionante. El trabajo administrativo de cualquier iglesia es tal que tienen que tener una secretaria contratada a tiempo completo. Normalmente cada parroquia no tiene menos de dos personas trabajando a tiempo completo. Muchas tienen a mas gente. Hablar con cualquier parroco solo es posible llamando a la secretaria y apuntando una cita en la agenda. Cualquier feligres que se acerque a un cura escuchara la tipica frase: hable con mi secretaria y pidale una cita.

Para mi sigue siendo un misterio como se pueden complicar tanto la vida, y creedme que he tratado de entender. Pero yo les diria: tratad de simplicar todo, reducid la estructura al minimo. Y una vez que hayais reducido todo al minimo, al siguiente agno volved a deciros: voy a reducir todo otra vez a la mitad. Y cuando acabeis, al tercer agno, haced lo mismo.

Los parrocos se sorprenderian hasta que punto el papeleo, el trabajo administrativo, los asuntos burocraticos, pueden reducirse a un minimo esencial que no quita tiempo, que no supone una carga pesada.

Pero ellos no han conocido otra cosa. Les es inconcebible pensar que los gastos de una iglesia pueden ser tan pequegnos como los de una parroquia espagnola.

El cura espagnol es mas desorganizado, pasa mas tiempo en el bar tomandose un cafe, pasa mas tiempo en la plaza hablando con los ancianos, viste como un adefesio, es mas viste como un adefesio pobre. Pero ese cura barrigon con su boina es cercano, se dedica solo y exclusivamente a la pastoral, se levanta por las magnanas sin problemas organizativos, no recibe a la gente a las horas despacho sino que es abordado por la calle en cualquier momento.

Ciertamente me quedo con el producto espagnol. El cura que vive con su familia (cosa inconcebible en Estados Unidos), el tipico don Camilo que tan genialmente describio en su novela Gioanni Guareschi. El cura anglosajon con su despacho, su mesa de por medio, su cita apuntada en la agenda, impone distancia, uno no se imagina estar ante un hermano que le escucha, ante un pastor. El clero aleman ha caido en el mismo defecto. Debemos evitar por todos los medios posibles dar una impresion de funcionariado. Y para evitar esa impresion no hay que serlo.

Pero es muy dificil importar una mentalidad. En algunos paises las costumbres de generaciones acaban fosilizandose. Ciertamente la espontaneidad de los curas de Italia, Portugal, Espagna e incluso de los ortodoxos de Grecia forma parte de un mundo mas sencillo, de unas relaciones que se basan en la cercania.

Cada vez que vuelvo de paises anglosajones valoro mas la figura del tipico cura que con una gruesa chaqueta gris de lana sobre un jersey verde te escucha en un banco de una iglesia cuando las ancianitas se han marchado de la misa de seis.

domingo, noviembre 14, 2010

Las naves de los aires


Como ya dije, estoy en Carolina del Norte. En los dos aeropuertos en los que estuve ayer pensaba en que San Pablo en sus viajes vio un buen numero de puertos. Los aeropuertos actuales no son diferentes de los antiguos puertos. En los muelles donde antes estaban las embarcaciones, ahora estan las aeronaves. Incluso el gran corredor central con aviones a ambos lados o a un lado, recuerda la disposicion de muchos puertos.

La gente que pasea por la terminal con sus maletas, es como la gente que paseaba con sus bolsas antes de embarcarse. Lugares donde venden comida y bebida. Gente sentada esperando. Todo igual.

Incluso todas las cajas y apartados y vehiculos menores entre los aviones recuerda en todo al ambiente de un puerto.

En esas terminales rezo, leo la Biblia, paseo. Es bastante pesado ir de terminal en terminal solo, pero predicar siempre requiere un cierto esfuerzo. La gente que me escuche un rato no imaginara que para predicarles he tenido que pasar un dia entero de viaje: primero de Scranton a Detroit, despues de dos horas de espera de Detroit a Greensboro. Mareos, turbulencias, estrecheces, maletas arriba, maletas abajo, y mil cosas mas anexas a los viajes.

Pero todo es para mi una alegria, porque nos hemos hecho sacerdotes para predicar. Y alli donde nos llamen debemos ir.

sábado, noviembre 13, 2010

Hoy he llegado a Carolina del Norte


Al pasear por delante de la bonita iglesia presbiteriana de la localidad de Pensilvania donde me hospedaba hasta ayer, en plan de broma le decia al parroco catolico que deberiamos buscarle un novio a la pastora presbiteriana soltera que regia esa iglesia.

Lo gracioso seria que se casara con un episcopaliano y que sus tres hijos acabaran siendo unos devotos sacerdotes catolicos.

El se reia mucho con estas ocurrencias hispanicas mias.

A mi me llamaba la atencion el hecho de que en algunas de esas iglesias protestantes, como por ejemplo en las baptistas, en cada iglesia existe un consejo de personas que no solo pueden decirle al pastor si esta haciendo bien las cosas o no, sino que incluso pueden echarle.

Eso es terrible, porque el pastor queda reducido a un predicador. Un predicador que jamas podra decir con claridad a la comunidad que esta haciendo algo mal, pues si enfada a la comunidad esta la podra echar. No hace falta decir que casi siempre, el predicador acaba diciendo lo que la comunidad desea oir, o al menos lo que no le siente mal.

Cuando veo estas formas de organizar las iglesias y sus resultados (cada vez menos gente en ellas) cuanta sabiduria veo en que Nuestro Senor organizara las cosas de forma que el predicador en nuestras parroquias no solo predique, sino que tambien sea un pastor. Es decir, que el tenga el oficio de gobernar.

Alla donde voy, veo como los lugares antagno feudos de los protestantes, hoy dia son la sede de florecientes iglesias catolicas. No solo eso. Sino que es evidente que los protestantes cada vez se van a fijar mas y mas en las doctrinas de la Iglesia Catolica como un referente. En medio de un mar de dudas y opiniones contrarias sobre los temas mas esenciales, la Iglesia Catolica se muestra como un faro. Es mas, los pastores protestantes cada vez se visten mas como los sacerdotes catolicos. Incluso adoptando sin ningun pudor el cuello romano.

Hago estas consideraciones porque algunos disidentes catolicos (lease Arregi y compagnia) siguen insistiendo en que la Iglesia Catolica enfile su barca hacia ese Pais de las Maravillas Eclesiales del que nos hablan. Cuando en esos mismos acantilados teologicos ya han encallado unas dos mil pequegnas barcas durante los ultimos cinco siglos. A esos teologos disidentes les sigue pareciendo que la realidad es poco argumento para abandonar sus teorias.

viernes, noviembre 12, 2010

Pensilvania


Hoy he volado desde Montreal a Pensilvania, tierra de bosques, estado con casitas de madera pintadas de blanco en medio de llanuras interminables.

Encantadora acogida del parroco en su rectoria. Comida con sus amigos. Me encuentro con italianos alla donde voy. Los italianos se han reproducido por todos los confines de la tierra. A veces tengo la sensacion de que buena parte de la humanidad es italiana.

Hace frio. Los arboles muestran sus hojas amarillas, doradas, rojas. En el avion me ha tocado asiento al lado de un pastor metodista, aunque el me ha dicho que sus tendencias eran mas bien presbiterianas. Tambien me ha explicado que hay varias ramas metodistas: los metodistas a secas, y los Metodistas Unidos. Ya se ve que una vez que uno se divide de la Iglesia uno se sigue dividiendo, y dividiendo y dividiendo. Si esto sigue asi, habra metodistas de la antigua observancia, metodistas reformados del septimo dia, metodistas unificados congregacionalistas y metodistas episcopalianos anabaptistas reformados.

Algunos dentro de la Iglesia nos quieren meter en esa autopista como si no supieramos adonde nos lleva. La autoridad es un servicio. Las comunidades protestantes donde no hay una jerarquia no existen, todas tienen una jerarquia. Solo que entre los metodistas lo llaman presidente. Hasta para hacer una obra de teatro se necesita una jerarquia. Hasta para realizar una comedia sobre el escenario se necesita alguien que ponga orden. Lo unico que crece sin orden son las setas y las zarzas. Algunos catolicos tienen unas ideas que solo nacen de sus candidos corazones. Candidos corazones sin mucha conexion con la realidad.

La Iglesia, por el contrario, siempre ha estado muy vinculada a la realidad. Por eso ha podido, incluso, cambiar la realidad.

jueves, noviembre 11, 2010

Hablando de demonios


Lo bueno de los viajes es que hay de todo. Hay momentos aburridos esperando en las terminales, momentos deliciosos de cenas entre risas sentado al lado de amigos que ya conoces de otros viajes, ratos en que oras con mucha gente y sientes la presencia de Jesus en medio, ratos de predicacion verdaderamente inspirados, ratos en que no te sientes nada inspirado (pero sigues hablando), situaciones en la que temes que tu maleta no haya llegado a destino, noches en las que te levantas para ir al bagno y no recuerdas en que ciudad estas ni como es la habitacion, momentos en que ensegnas otra vez el pasaporte y presentas otro formulario rellenado en un avion que se movia mucho, momentos en que escuchas la consulta de una persona y no te apetece escuchar ninguna consulta mas, horas en las que te ensegnan otra ciudad, situaciones en las que extiendes la mano para estrechar la mano de alguien mientras le dices: si, yo soy el padre Fortea.

Hay momentos en que escuchas como te presentan ante un auditorio, almuerzos en los que a tu lado tienes a un arzobispo, misas en las que sigues a un monaguillo que no tiene ni idea de hacia donde dirigirse, horas en las que lees una novela en italiano para practicar la lengua.

En los viajes hay momentos aburridos, alegres, llenos de devocion, momentos buenos y malos. Gracias, Segnor, por poder viajar y hablar a los hombres de ti.

miércoles, noviembre 10, 2010

Los animales de la Creacion

Magnana dejo Canada a 4 grados y nevando. La charla de hoy ha sido una maravilla. He disfrutado, he visto los frutos tanto de la charla como del rato de oracion que hemos hecho al final.

Bueno, digo charla, pero en realidad ha durado todo el dia. Por la noche me he encontrado con un canadiense con el que soy coautor de un libro que ahora se publicara en Polonia. Un libro que es un analisis de un caso de posesion en Alemania en 1976.

Este buen amigo ha hecho con su familia once horas de viaje para vernos y cenar. Eso si una magnifica cena. Solo dire que hoy en el mundo hay una langosta menos.

No me siento nada culpable por haber sucumbido a las tentaciones de mi buen amigo de que probara ese plato del menu. No me siento culpable porque las langostas existen para ser comidas en los restaurantes con mantequilla y una patata horneada, en este caso una patata horneada con crema al estilo de Monaco.

Como os decia, un ciervo hace bonito en el bosque, un aguila queda fenomenal en los cielos, pero una langosta donde realmente hace bonito es en el plato. La langosta es un animal con vocacion gastronomica.

Pero tambien es cierto que es la primera y ultima vez que me como una langosta canadiense. He descubierto que, en realidad, a mi lo que me gusta es la pizza y la paella. Todo lo demas esta muy bien para probarlo una vez.

Me decia mi amigo canadiense que hace ochenta agnos, nadie en Canada valoraba la langosta. Y que habia nignos pobres que para desayunar se llevaban al colegio una langosta. El resto de langostas se usaban para fertilizar los campos.

martes, noviembre 09, 2010

Je me souviens

Lo mas curioso del parroco canadiense en cuya parroquia me alojo, es que se convirtio de un modo la mar de sorprente. El era un judio que entro en una iglesia a buscar a un amigo, y fue alli donde de pronto al mirar la Eucaristia recibio la fe. Por esa razon ahora es muy devoto de la Eucaristia.

Por una de esas casualidades que tiene la vida, el estudio el doctorado en Roma y vivio justamente en el mismo collegio donde yo vivo. Un collegio donde solo hay cuarenta sacerdotes. Casualidades.

Canada tiene un algo que me atrae. Quiza sean los bosques, quiza el frio. Tiene ese algo de tierra primigenia, de regiones salvajes. Me vienen a la mente las escenas de bosques impenetrables, de bosques como los de los antiguos barbaros escandinavos que descendieron por Centroeuropa. Todo es pura fantasia, porque de momento Canada para mi es el aeropuerto, iglesias, pasillos enmoquetados (aqui todo esta enmoquetado) y unas viejecitas hablando en un frances dulce y claro.

lunes, noviembre 08, 2010

Lugares diferentes, comidas distintas

Bueno, ya estoy en Canada. Canada se resume de momento en lluvia, lluvia y lluvia. Aqui todo el mundo habla frances, estoy en Montreal. Los organizadores de estas conferencias decidieron el dia que llegue, llevarme a un restaurante. Y a que restaurante me llevaron? Pues a un italiano.

Vengo hartito de la comida italiana al otro lado del mundo, y voy a uno italiano. Pero adonde me llevaron cuando estuve en Brooklyn? A otro italiano.

He encontrado aqui exactamente la misma pasta y pizza que en la bota italica. Es como si me persiguiera. Menos mal que la buena de Rocio y familia (lectores de este blog) me llevaron a un encantador restaurante griego, donde probe cosas totalmente distintas a la pasta y la pizza.

Sea dicho de paso, la parroquia donde me hospedo tiene que como parroco a un judio converso al catolicismo.

domingo, noviembre 07, 2010

El arte de la palabra

Una de las experiencias mas bonitas de este viaje ha sido mi charla a las Misioneras de la Caridad, las religiosas de la madre Teresa de Calcula, que viven en el Bronx.

Ellas entran descalzas en su capillita. Entran modestas, sonrientes, hospitalarias, ninguna es envarada, ninguna sombria, todas respiran felicidad. Las hay ancianas y jovenes. Llevan chaquetas de lana sobre sus livianos saris blancos.

La capilla no esta precisamente muy bien decorada. La decoracion ha debido correr a cargo de algun benefactor que ha hecho las cosas segun su buen entender. Me dan ganas de ofrecer mis servicios a la congregacion para estos menesteres.

Ellas escucharon mi charla sobre los angeles, sentadas en el cielo. Varias tomaban notas de mi ingles no muy bueno, porque para hablar de cosas profundas hay que usar palabras precisas. Y yo de vez en cuando tropezaba con alguna palabra. Menos mal que tenia a mi monja/diccionario a la que miraba cada vez que necesitaba un termino anglosajon del que yo no disponia en ese momento.

Mi charla sobre los angeles en Ezequiel, y mas concretamente, mi charla sobre los querubines y serafines en Ezequiel, hizo mis propias delicias. Si, disfrute con mi charla. No se si ellas disfrutaron pero yo si.

He llegado a la conclusion de que para que la gente disfrute con una conferencia, el conferenciante debe disfrutar. El debe ser el primero en pasarselo bien dandola. Si el conferenciante se aburre, transmite ese aburrimiento al publico.

Hay conferenciantes que lo que hacen es leer. Eso es un desastre. Para eso estan los libros. La diferencia entre un libro y una conferencia, es que la conferencia es algo vivo. Cada conferencia tiene que ser unica e irrepetible.

Un lector de este blog leyo hace menos de un agno un post sobre el sermon que mas me habia gustado en mi vida, el mejor de toda una vida, y lo colgo en youtube. Os pongo el link aqui abajo. fijaos en sus palabras, en su diccion, en su porte de apostol, es un sermon supremo:
http://www.youtube.com/watch?v=Dsma0kio5Oc

sábado, noviembre 06, 2010

Este blog y la familia


Esta es la familia de ayer con algunos miembros mas. Una de ells, la madre, es una lectora de este blog. Cada dia lo lee y despues se lo cuenta a su marido ya acostado en la cama. Su marido le pregunta, que ha hecho hoy el padre Fortea? Ya soy como de la familia. En Saint Louis habia una esposa que hacia lo mismo.
Debo tener a unos cuantos maridos por el mundo un poco atormentados. Segnora que lee este blog en alguna parte del mundo, ha probado a contarle cada post a su adormilado marido. Quiza es lo unico que espera el para acercarse a la Iglesia. En muchos hogares catolicos del mundo ya se tiene esta sana costumbre.
Si su marido esta en Hong Kong, todavia le hara mas gracia a el cada post. Si su marido es budista, le dara la sensacion de viajar. A veces tengo la esperanza de que las hijas de Zapatero se diviertan leyendo estas pobres lineas y no este todo perdido para los nietos de nuestro presidente.
Pocas cosas me harian mas feliz que saber que uno de los nietos de Zapatero hace sus votos perpetuos como monje benedictino en el Valle de los Caidos, y que otra nieta suya se hace carmelita de la Madre Maravillas, y que el resto de sus nietos casados se hacen supernumerarios del Opus Dei.

viernes, noviembre 05, 2010

Los habitantes de la Manzana


No me digais que no es una maravilla un hogar lleno de ninos. Y estos son solo los ultimos cuatro cachorros.
La casa era una explosion de vida. Una explosion de vida brooklinita. Brooklyn es un mosaico de lenguas, religiones, razas y costumbres. El mundo entero en un conjunto de barrios.
Cuando a un cura amigo mio le preguntaron que idioma hablaba, sin dudarlo respondio: brooklynese.
Lo que me llama la atencion es que no se hayan puesto motes entre los distintos habitantes de esta urbe. Por mas que lo pregunto a diversos habitantes de aqui, me dicen que no, que no tienen motes. Se me ocurre que podrian llamarse manjatancios (los de Manhattan), jarlenitos (los del Harlem), bronsitos (los del Bronx), bruclinitas (los de Brooklyn), kuinios (los de Queens) y jerseicitos (los de New Jersey).

jueves, noviembre 04, 2010

De viaje


Al volver por la noche a la parroquia donde me quedo a dormir, me desperte (iba dormido en el coche que me llevaba) y vi que atravesabamos una zona judia. Era curiosisimo. Por la calle no habia ni una sola persona que no fuera vestida de negro con sus grandes sombreros de ala.

El frio era muy intenso, invernal. Todos se arrebujaban en sus abrigos. Despues, llegamos a la zona hispana de Brookyn, habiamos venido de la zona italiana, donde habia hablado tanto italiano como en Roma. Sea dicho de paso, en la pastaleria italiana en la que entramos, encontre los mismos cannoli de mi pasteleria favorita de la piazza de Santo Lorenzo in Lucina. Perfecto, ahora puedo engordar lo mismo aqui que en Roma, pense.
Ahora escribo este post en una salita de una parroquia. Rodeado de impresos parroquiales, monedas de las colectas reunidas en una gran caja de rejilla metalica (debe pesar veinte kilos), y muchas notas fijadas en las paredes. A los norteamericanos les encanta pegar hojas en las paredes, y en el frigorifico.
Realmente, los alrededores de Nueva York, por donde he ido estos ultimos agnos, Queens, Bronx, Brooklyn y otros, son todo un mundo. Un mundo de nacionalidades, de diversidad, una especie de gran puerto del mundo.


miércoles, noviembre 03, 2010

La foto esta tomada en el Bronx


No solo fue increible encontrar a este matrimonio amigo, sino que cuando dijimos que almorzabamos juntos, la esposa traia una lista que le habia dado una amiga suya. Desestimamos el primer restaurante, porque una persona nos dijo que estaba lejos.
Comenzamos entonces a andar y andar. Ibamos mirando a un lado y a otro. Mirabamos restaurante, pero lo importante era pasear. Yo habia hecho una pequena oracion a Dios pidiendole: Senor, que vayamos a comer al lugar que tu quieras. Un lugar agradable donde estemos bien.
Cual fue nuestra sorprensa, cuando hora y media despues, nos dimos cuenta de que habiamos llegado, sin pretenderlo, a la puerta del primer restaurante de la lista.
Por la noche, comimos en un restuarante italiano. Uno de mis mejores amigos sacerdotes en Nueva York es italo/americano. Como yo se italiano ahora, me senti como un figlio mas de la misma mamma, hablando con todos italiano, y hasta moviendo las manos (al modo siciliano) cuando hablaba para convencerles mas.

martes, noviembre 02, 2010

En la Catedral de San Patricio y en el Bronx


Que gracia ver todas las aceras del Bronx llenas de pequenos Spiderman, piratas, tortugas, hadas y bomberos. Todos los ninos disfrazos iban de tienda en tienda con su cubito esperando que lo llenaran de dulces.
Varios adultos se sorprendian al verme vestido de sacerdote. Mi cara les convencia de que no era un disfraz. Solo un par me lo preguntaron para asegurarse.
Ayer tuve una conferencia con las monjitas de la Madre Teresa de Calcuta. Fue sobre el capitulo I de Isaias. Que bonito era ver toda la capilla llena con sus habitos.
Pero lo mas gracioso de todo, fue que cuando dije misa en St. Patrick Cathedral resulto que alli habia, entre la gente, dos buenos amigos mios de Ecuador, que justamente esos dias habian ido a Nueva York y a esa misa concretamente. Comimos juntos, paseamos y nos lo pasamos bien.