viernes, enero 28, 2011

Diez cosas que ha aprendido Fortea de Hans B. Kung

Diez cosas que he aprendido de Hans B. Kung:

1. La iglesia anglicana es el futuro. Respecto a la conversión al catolicismo de laicos, sacerdotes y obispos anglicanos, una golondrina no hace verano. Dos golondrinas tampoco. Diez golondrinas tampoco. Ochenta mil golondrinas tampoco.

2. Las ideas teológicas, cristológicas y eclesiológicas válidas son las del progresismo triunfante. Todo se resume en este principio evidente: lo que sea progresista es lo bueno.
3. Liturgia: Latín, no. Mejor gallego, francés, alemán o batusi. Concelebración, sí. Misa privada, no.

4. Misa privada en latín, no, no, no.

5. Los curas jóvenes buenos eran los de antes. Los curas jóvenes de ahora, no saben lo que es la Iglesia. Nosotros lo supimos por inspiración democrático-revolucionaria. La Iglesia debe ser democrática. No obstante, cuando una votación nos sea contraria (porque ahora hay mucho carca, no lo olvidemos), hay que insistir en que el rodillo inquisitorial no nos puede, ni nos debe aplastar. Es el concepto de democracia conveniente, id est, cuando me conviene.

6. El barroco romano, es malo, traición al mensaje evangélico. Iglesia tipo garaje, es lo auténtico, eleva los espíritus. Con guitarra eleva todavía más los espíritus. El órgano es muy malo, recuerda a los Papas. El órgano de iglesia es como el Sumo Pontífice de los instrumentos.
7. Santo Tomás de Aquino, mal. Casaldáliga, bien.

8. Capa magna cardenalicia, no.

9. Roma debería estar en Holanda.

10. Cuando las cosas se pongan feas repetir como un mantra: años 70, años 70, años 70, años 70, inquisición, inquisición, inquisición, años 70, inquisición.

Cuando salí de clase le dije al viejo profesor:
-Hans, tranquilo, siempre nos quedará París –rememorando Casablanca, lo dije por animar.
Pero él me contestó:
-El problema es que ya no nos está quedando ni París.

No hay comentarios:

Publicar un comentario