miércoles, enero 26, 2011

HONNY SOIT QUI MAL Y PENSE: infame el que piense mal.

Respecto a la foto de ayer, paseando en Jerusalén junto a una tienda de sostenes, lo único que puedo decir es que ciertamente, mi sentido del humor quizá sea mi mayor virtud. Según algunos la única.

Según los entendidos no es sólo el encuadre de la instantánea, dicen que es mi cara de flema británica, mi mirada dirigida como quién no quiere en el ángulo preciso en que visualmente no choca con nada que no deba, ese gesto chestertoniano, dicen, irrepetible de pasaba por aquí y tal.

Yo creo, quiero creer, que exageran. Mi natural me inclina a ello. Además, dado mi desconocimiento de la materia, lo que bien pudo suceder es que confundí los sujetadores con gorritos para gemelos. Mira, con una cintita única para juntar las cabecitas, probablemente pensé.

No me digais que no es maja la foto del perrito. Pues alguien habrá que le encuentre algún sentido retorcido.

La foto de ayer, la foto del perrito y mi dulce visión del Vaticano, me llevan a una conclusión que queda resumida en una cita de Orson Welles, una cita que resume mi visión hacia mi querida Roma:

En Italia, en 30 años de dominación de los Borgia hubo guerras, terror, sangre y muerte, pero surgieron Miguel Angel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza hubo amor y fraternidad, 500 años de democracia y paz. ¿Y que tenemos? El reloj de cuco.

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