jueves, enero 13, 2011

Leyendo hoy el periódico en mi dulce estancia romana

Hoy he leido unas declaraciones de Evo Morales que me han hecho reir con verdaderas ganas. Pero con ganas de verdad.

Fuera de bromas, yo creía que Evo Morales era humorista, pero no, me he enterado que gobierna un país, un país de verdad. Lo lamento, porque imaginaos sobre un escenario a Evo y a Mahmud Ahmadinejad (genio iraní de la comedia), ese duo no tendría precio. Se lo disputarían en todas las fiestas. Y ya no digo nada si tras un rato de actuación del duo, en el que todos nos hubiéramos partido a carcajadas, hubiera aparecido saliendo de detrás del telón Kim Jong-il (suprema estrella de la comedia coreana). A Kim yo me lo imagino como Harpo Marx, sonriente, saludando con la mano, pero si decir nada.

Desafortunadamente estos tres individuos han orientado sus carreras profesionales por otros derroteros muy distintos a los de la comedia. La humanidad ha salido perdiendo. Aunque no del todo, porque sólo basta escuchar a Evo hablando del pollo, la homosexualidad y la calvicie (y esto no es broma), para darse cuenta de que el presidente de Bolivia ha decidido no deslindar del todo el ejercicio de la comedia y de la política.

A Ahmadinejad le va un tipo de humor más duro, más sombrío. Mientras que a Kim Jong-il lo que le gusta es ese tipo de comedias con grandes decorados y muchos figurantes, tipo Sopa de Ganso.

Pero volvamos a Evo.

Leo hoy que Evo Morales afirmó: Antes había un monopolio, una religión, había una jerarquía porque la Iglesia Católica era como el Estado. Ahora, cuando se trata de buscar cierta igualdad, hay protestas. Por supuesto tenemos la obligación de nacionalizar la educación pero algunas personas no aceptan eso.

Hay gente que critica a Evo por esta decisión, pero no se dan cuenta de que no tiene alternativa. Él mismo lo ha dicho: tenemos la obligación. No es que quiera, es que tiene la obligación ¿Qué va a hacer el pobre hombre? Y encima que hace lo que tiene la obligación, algunas personas no aceptan eso. Ya ves, Evo, haces lo que debes y hay personas que no aceptan eso. Qué triste.

Gobernar, trabajar hasta tarde, tomar decisiones y después de todo encontrarse con personas que no aceptan eso. Es que se quitan las ganas de gobernar.

Mira, Evo, yo creo que eres demasiado tímido en tus reformas, que las haces por obligación. Lo que deberías hacer es nacionalizar la Iglesia. Los curas andan demasiado sueltos y ya es hora de poner orden. En el fondo lo están deseando. Les gusta que alguien les ponga firmes, aunque con la boca pequeña digan: no, no.

Y yo seguiría el consejo de Cristina Fernández de Kirchner y nacionalizaría la prensa también. Últimamente la prensa se está tomando muchas libertades. Con lo que trabajas es triste comprobar que también en la prensa hay personas que no aceptan eso. Ay.

Pero tú no te preocupes, los que te critican son malos bolivianos. Comienza con lo que te he dicho. Después,yo seguiría nacionalizando el mercado de la banana y el del alpiste de pájaros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario