martes, enero 18, 2011

Martes del año 2011

Hace dos días, soñé de forma muy clara que pronunciaba varias veces las palabras: terror terribilis. No sólo las pronunciaba varias veces, sino que además lo hacía marcando mucho las palabras.

Hoy he soñado que me enfadaba mucho con una familia en cuya casa estaba y le decía al padre de familia que lo de corregir sus escritos se había acabado, que tenía mucho trabajo. El enfado durante el sueño ha sido monumental.

Mi peso no va nada bien. En los últimos días me he concedido unas vacaciones en mi contención dietética, y ha sido un desastre.

Esta noche, a las 20:30, he ido a una celebración ecuménica por la unidad de los cristianos. Había un obispo luterano, otro ortodoxo y uno católico, los tres de Finlandia. Los he saludo al acabar todo. Sea dicho de paso, el anglicano era el más simpático. Tendría que haberle dicho: ¿sabe usted que he soñado varias veces que yo era obispo anglicano?

Llevo varias tardes, desde hace diez días, haciendo mi oración en la Basílica de San Jorge. Una basílica antiquísima. Justo al lado del Foro Romano, el corazón de lo que fue la Roma Imperial. Me gusta esa basílica por su aspecto primitivo. Además, porque completamente solo. Bueno, yo y la persona con la que voy a rezar. Toda una basílica para mí, con un silencio total, perfecto.

Hoy estoy muy contento porque la tesis ha avanzado de un modo espectacular. Bueno, a ver qué nos depara el día de mañana. A ver qué sueño esta noche. No sé que me dirá la báscula al levantarme. Creo que debería dedicar un post al tema de los pájaros muertos que caen del cielo. Para mí que esto es un signo de una desgracia muy grande va a pasar. No es natural que los pájaros caigan del cielo. O por lo menos no es natural que caigan muertos. Esto tiene toda la pinta de un aviso divino. Y ahora sí que no estoy bromeando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario