miércoles, febrero 23, 2011

Adios, Gadafi, Adiós: Palabras duras, para un régimen duro. Elegía.

Bueno, queridos, he pensado que os iré poniendo las frases del concurso poco a poco, y no todas seguidas. Es decir, voy a ir intercalando post normales en medio, para que así no se haga tan densa la lectura del blog.

Además, podéis vosotros mismos irlas leyendo cuando lo deseéis a través de este link:

http://blogdelpadrefortea.blogspot.com/2011/02/participemos-todos.html

No hace falta insistiros en lo agradable que ha sido para mí encontrar vuestros sentimientos a través de la lectura de vuestras aportaciones. Sí, he encontrado vuestros sentimientos, porque no me imaginaba que de inmediato pusiérais frases de hace años, frases olvidadas para mí. O que hubiera otros que me decían que habían puesto tal frase en su móvil. En fin, los comentarios a las frases van más allá de lo que hubiera esperado en un mero concurso.

Una persona de gran corazón me aconsejaba que mejor regalara algunos libros en vez de gastar tanto en el premio. Le dije: tranquila, tranquila, pienso gastar lo mismo que en los premios de los otros concursos.

Y cambiando de tema. Hablé hace dos días por teléfono con una mujer de mediana edad sin casar que quería abortar. Hoy me he enterado de que piensa seguir adelante con su idea. Os lo digo para ver si rezando entre todos, el niño se salva. Sería el niño del blog. Yo voy a irme andando hasta el Vaticano y esta noche hace 5 grados con viento y humedad. Animaos vosotros a hacer algo. A ver si entre todos logramos que Dios le envíe una luz a la madre y el niño se salva.

Y sobre Libia diré que Gadafi no ha comprendido que los hombres harán lo que sea por recuperar la libertad. Romperán cadenas, derribarán muros, invadirán las plazas, saquearán edificios. Si es necesario, matarán. No hay fuerza que no pueda superar el hambre de Libertad. El ansia de ser dueño del propio destino, el ansia de poder decir lo que uno quiera sin temor a represalias. Eso no hay quien lo pueda contener. Se puede retrasar la Libertad. Pero siempre será una tregua, hasta la siguiente avalancha. No importan los años que pasen, no importan lo que se consoliden las estructuras de opresión, al final la Libertad vuelve a la carga.

No hay tirano que no sepa en lo más profundo de su corazón, que mañana pueden entrar las masas corriendo por sus salones, por sus jardines. Y que el pie justamente rabioso, una vez más, atravesará su rostro en una fotografía enmarcada. Adiós, Gadafi, adiós. No morirás llorado por tu pueblo tras una vida de servicio, sino haciendo llorar a tu pueblo una vez más.

Pensaste que morirías rodeado de admiración, creíste a tu corte. Pero la hora estaba fijada. Y la hora inmisericorde ha llegado. Como una mala agonía, te resistes. Pero nadie puede luchar contra un reloj. Sabes que es la hora. La hora que tanto temías, ya está aquí, Macbeth. El bosque de hombres se mueve, no puedes lavarte la sangre de las manos, la corte ha sido la primera en huir. Tu último soplo de vida será un recuerdo para todos aquellos que quieran traficar con la libertad humana.

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