miércoles, marzo 23, 2011

Como anda de salud el arzobispo? Bien, gracias.


Hoy he estado dando un largo paseo por el centro de Melbourne. El anciano sacerdote de setenta y dos agnos no comprendo como no se cansaba en aquel inacabable periplo. Yo estaba, de verdad, agotado y el fresco como una rosa.
Ha sido muy bonito ver la catedral anglicana y el museo de la ciudad.
Pero lo mas gracioso que me ha contado es una historia de obispos de esta ciudad, Melbourne. Resulta que cuando el arzobispo Daniel Mannix era el prelado de la ciudad, he aqui que Roma le envio un obispo coadjutor con derecho a sucesion.
El arzobispo nunca entendio para que necesitaba un obispo coadjutor. Monsegnor Mannix era un hombre de mucho caracter y se bastaba para dirigir la archidiocesis. Y el caso es que la naturaleza vino en ayuda del arzobispo. Porque en esa epoca los obispos no presentaban la dimision. Y os preguntareis cuanto tuvo que esperar el obispo-coadjutor para ser el arzobispo? Pues tuvo que esperar un poco, porque al segnor arzobispo no le entraron ganas de abandonar este mundo hasta los 99 agnos. Dicho de otra forma, el obispo-coadjutor tuvo que esperar 21 largos agnos. Esto es la mitad del tiempo que paso Israel en el desierto. Espero tanto que solo pudo gozar de su catedra episcopal durante cuatro agnos.

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