martes, marzo 01, 2011

El tiempo

Hoy ha muerto Frank Woodruff Buckles, el último soldado norteamericano que luchó en la I Guerra Mundial. Me parece tan increíble que hasta ayer yo pudiera habler hablado con un señor que conoció en los periódicos al Emperador del Imperio Austrohúngaro, al Kaiser Guillermo al Sultán de los turcos, que conoció los comienzos de tantos inventos que hoy damos por poco menos que prehistóricos.

Ese señor vivió en un mundo que era otro planeta. Eso me parece tan fascinante. El siglo XIX siempre me ha parecido muy cercano al XX, pero el XVIII siempre lo he visto como una civilización tan distinta. Y, sin embargo, necesitaríamos unos pocos hombres longevos para llegar al rey de Francia, de la guillotina, de Napoleón.

Una noche tras la cena me entretuve en hacer estos cálculos que no conservo. Curiosos juegos aritméticos. Este tipo de cosas se nos ocurren después de los cuarenta años.

Varios días he mirado, como ya dije en otros posts, las fotos más antiguas que existen, las primeras. Las miraba, pero lo que en realidad miraba era el mundo de esa foto, ese otro mundo, ese mundo inexistente. El tema de las fotos me acompañó varios días a ratos libres. Verdaderamente no somos conscientes de cómo pasa el tiempo. Estamos ocupados en nuestras pequeñas cosas. Pero hay un tic-tac de fondo constante. Es un tic-tac inmisericorde. El mundo entero no puede pararlo.

Algún día hasta estos posts cesarán. Algún día hasta este blog será un recuerdo.

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