martes, abril 05, 2011

Casaldáliga y las misas pontificales


Hay una poesía de Pedro Casaldáliga que me encanta. Y la pongo aquí porque, desde el primer día que la leí, me pareció suprema, sublime y que refleja una espiritualidad verdaderamente iluminada.

Mis insignias episcopales

TU MITRA
será un sombrero de paja sartanejos;
el sol y la luna;
la lluvia y el sereno;
el pisar de los pobres con quien caminas
y el pisar glorioso de Cristo, el Señor.

TU BÁCULO
será la verdad del Evangelio
y la confianza de tu pueblo en ti.

TU ANILLO
será la fidelidad a la Nueva Alianza del Dios Liberador
y la fidelidad al pueblo de esta tierra.

No tendrás otro ESCUDO
que la fuerza de la Esperanza
y la liberdad de los hijos de Dios.

No usarás otros GUANTES
que el servicio del Amor.

Aquí acaba esta grandiosa poesía, que es toda una declaración de espiritualidad. Como veís, no he exagerado. Merece ser meditada verso a verso toda una vida, como una referencia que nunca hay que olvidar. Cada verso es tan denso, tan lleno de contenido en su aparente simplicidad, que no se le puede añadir una palabra sin estropear su equilibrio. La pongo aquí porque si hay alguien en el planeta Tierra que no es sospechoso de pertenecer a la Teología de la Liberación o de ser un iconoclasta de la liturgia y las vestiduras sacerdotales, ése soy yo.

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