martes, abril 19, 2011

Excomuniones


Bueno, como sois un poco viciosillos de las cosas raras, os voy a dar la lista de los pecados que están castigados con la excomunión y no pueden ser absueltos por un sacerdote. Aunque si hay que ser precisos, lo que se castiga es no el pecado, sino el delito. Y en Derecho Canónico delito canónico no es lo mismo que pecado. Si alguien tiene duda, después de leer la lista, lo mejor es que consulte con algún sacerdote de la catedral de su diócesis, aunque sea por teléfono.
Los delitos que están castigados con excomunión y que, por tanto, no pueden ser absueltos por un sacerdote son los siguientes. Las seis primeras, además, están reservadas a la Santa Sede.
Profanación de la Eucaristía

Violencia física contra el Romano Pontífice

Ordenación de un obispo sin mandato apostólico

Atentado de ordenación sacerdotal de una mujer

Violación del sigilo sacramental

Absolución del cómplice en pecado torpe

Después, los siguientes delitos están reservados al obispo y también suponen la excomunión:

Apostasía, herejía, cisma

Aborto

Captación o divulgación, por medios técnicos, de lo que se dice en confesión

Hay otros seis pecados que están castigados con el entredicho o la suspensión. Pero allí ya nos metíamos en cuestiones más complejas. Y tampoco es que vayáis agrediendo físicamente a obispos. Por lo menos, no creo que lo hagáis con frecuencia. Una cosa que os dejará tranquilos, en el caso de que alguien haya cometido algo de lo que se dice aquí, es que para cometer el delito hay que saber que al cometer el pecado uno incurría en excomunión. Si uno no lo sabía o lo dudaba, no incurre en excomunión. Y en ese caso, cualquier sacerdote puede absolver el pecado. Para incurrir en una excomunión automática, uno debía saberlo antes con seguridad.

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