lunes, abril 25, 2011

Mein Fuehrer

Por ejemplo, si un día comienza la Segunda Guerra Mundial, algunos de mis lectores creen que tengo que hacer un post sobre la Segunda Guerra Mundial. Y, claro, se sorprenden de que ese día dedique todo el post a mis observaciones de las mariposas en el campo.


Según algunos, estoy obligado a seguir el hilo de la actualidad. La realidad es que el hilo de mis sueños me interesa más.

Otros lectores consideran que como soy un cura, pues que tengo que dar sermones en mis posts. Una señora me dijo muy enfadada: no tengo muy claro que éste sea un blog católico. Me dieron ganas de decirle: no sé si éste es un blog católico, pero lo que tengo claro es que usted está un poco gorda.


Otros lectores se sorprenden de que hable de cuestiones opinables (según ellos un blog sólo sirve para dar doctrina) o de que hable de cuestiones intrascendentes (este blog únicamente está dedicado a cuestiones intrascendentes) o de que hable de mi faceta humana (el blog que escriben los ángeles creo que es el de al lado, el de al lado tirando a la derecha).


Recuerdo que un cura muy enfadado me dijo bastante exaltado que en este blog me dedicaba a poner sólo majaderías. Yo le respondí: ciertamente no lo hubiera dicho yo mejor.


Después, me acuerdo de otro clérigo que me dijo a la cara: ¿Es que no tienes otra cosa mejor que hacer? Yo le di la razón: Exactamente, así es, no tengo otra cosa mejor que hacer.


Bueno, acabo con un chiste que me contó un franciscano andaluz, lástima no poder imitar el gracejo de su acento: El marido le dice a la mujer que vuelve en seguida, pero se entretiene con los amigos bebiendo y se le hacen las tres de la noche. El amigo le advierte que esta vez esto va a suponer el divorcio. Así que al momento saca del bolsillo su móvil, llama a su mujer y le dice con energía: Oye, que no pagues el rescate, que me he escapado.

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