domingo, abril 03, 2011

Paseo dominical


Hoy caminata inmisericorde y a paso ligero hasta la Basílica de Santa Croce in Gerusalemme. En total dos horas y media sin sentarnos ni un segundo y a paso ligero. El franciscano que me acompaña quiere que haga ejercicio y no muestra ningún signo de piedad. Al menos me ha dejado beber en un par de fuentes.

En esa basílica se guardan varias reliquias de la Pasión. Cuánto daría por saber si son ciertas al 100%. En principio, parece que sí. Pero tampoco es posible poner la mano en el fuego. Una cosa es segura, los primeros cristianos debieron guardar los clavos, la corona de espinas y otros objetos con todo el cariño del mundo. No fueron cosas que se despreciaron. Si esas reliquias fueran verdaderas, tampoco tendríamos más signos para saber que son auténticas que los que tenemos ahora: una antiquísima tradición.

Después, por la noche en el collegio, un residente me ha llamado: se sentía mal. Después de ver todos los sintomas me inclino a pensar que tiene gripe. Desde luego su corazón latía de forma regular.

Bueno, ahora leeré un ratito la Biblia antes de acostarme.

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