miércoles, mayo 11, 2011

¡Jo, qué bien!

Éste post lo escribí hace unos días. Pero por un problema de Blogger, se quedó en el limbo. Lo he descubierto hoy y os lo pongo.

Ya he acabado hoy de ver Origen (Inception). Sencillamente FORMIDABLE. Una de las mejores películas de los últimos años. Eso sí, banda sonora insulsa a más no poder. Me imagino que le pagaron tanto a Leonardo di Caprio que no quedó nada para la música.

La película tiene muchos aspectos verdaderamente grandiosos. Pero resulta evidente que lo mejor es la historia. Cuando el heredero entra en la habitación del bunker, tras la puerta acorazada, donde está su padre moribundo, no podía dejar de hacer comparaciones con la escena de 2001, Odisea del Espacio, donde también hay un moribundo en la cama. Francamente, creo que esa parte en Origen sale ganando sobre la de 2001: tanto visualmente, como por el el guión que rodea a la misma escena (que está más trabajado y es más sólido), como por el ambiente psicológico, mucho más denso, como por los detalles de la actuación de los personajes, que son más ricos, más elaborados.

Sí, no podía evitar las comparaciones en esa escena. Y después estaba la magistral forma que tiene el director de mostrarnos ese tiempo propio del sueño, ese momento en que todo parece ralentizarse.

Hasta el mismo final, que no desvelaré, para los que no la hayan visto, demuestra que el director Nolan es un genio. Y eso que hacer una película sobre sueños es una empresa difícil: es un tema demasiado manido. Haz una película sobre sueños, y todos los que la vean, desde el comienzo, no se van a creer nada. ¿Por qué? ¿POR QUÉ no se hacen más películas como éstas en vez de Un chihuaua en Holliwood o Arma Letal VI?

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