lunes, mayo 09, 2011

Libros en gestación



(Continúa de ayer) No tengo ninguna prisa en escribir ese libro (un libro sobre los sueños), entre otras cosas, porque sigo teniendo más interrogantes que respuestas. Después de tantos años, de haber hablado con tantas personas sobre este asunto, tengo muy pocas respuestas. Conozco cómo son los sueños (y creedme que es un campo más complicado de lo que parece), pero sigo sin saber qué mecanismos regulan los sueños. Me veo tan lejos de formular una teoría general, que me siento casi como al principio. Al menos mi libro ofrecerá una exposición descriptiva que espero que valga la pena.

Por otra parte, el tema de los sueños sería más simple si todo se explicara por mero azar, por mera lotería memorística. Pero en esta lotería entra la psicología y, por si esto fuera poco, entra el mundo espiritual: premoniciones, mística, etc.

Dicho de otro modo, el tema onírico es complicado de verdad. Media vida no me ha dado para conocerlo bien, pero sigo recopilando información.

Y una buena biblioteca la encuentro en mí mismo. Afortunadamente, siempre he recordado mis sueños. Sigo recorriendo mis propios senderos oníricos, sigo caminando por sus praderas, bosques y ciudades. Con una mentalidad científica me sigo preguntando por el por qué: ¿qué regula todo esto que me rodea en un sueño?, ¿qué leyes dictan la trama? Causa, efecto; muchas causas, muchos efectos; muchas causas que se combinan, infinidad de efectos que se combinan de nuevo. Mundos de extensión indefinida pero que se apagan en el tiempo impreciso de la noche.

Alguien con pocas luces estará pensando: padre Fortea, le da demasiada importancia a los sueños. Lo cual no es cierto, sólo los estudio. La importancia que les he dado ha sido siempre nula. Pero ahora me doy cuenta que los sueños están lejos de ser nada. Los sueños no son nada.

1 comentario:

  1. Has leído "el arte de ensoñar", de Carlos Castaneda?

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