viernes, junio 10, 2011

De viaje

Otra cosa maravillosa de mis viajes es que yo, que estoy inmerso en la Teologia, en los papeles, en Roma (lo cual significa Curia, Congregaciones, organizacion), en estos viajes redescubro el sentido originario de esa teologia, de esa organizacion.

Todo en Roma esta al servicio de esta gente sencilla que viene a escuchar una predicacion. La organizacion sirve de un modo diaconal a la pastoral. Lo importante es que Jesus sea predicado. Eso es el centro.

Predicar es una de las razones esenciales por las que uno se hace sacerdote. No la unica, tambien el sacerdocio incluye el pastoreo, los sacramentos y otras cosas. Pero es maravilloso levantarse por la magnana en estos viajes y saber que lo que uno tiene que hacer en ese dia es predicar.

13 comentarios:

  1. Habrá fortuna más grande!

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  2. Anónimo12:56 a. m.

    Padre Fortea, disfrute mucho ! Saludos desde Los Madriles

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  3. Padrecito Creo que una de las razones màs grandes de seguir a Cristo es la predicaciòn, es una lastima que algunas predicas que se hacen apoyandose en la inteligencia, son alejadas de el espiritù, son hechas sin oraciòn, donde no se logra la conversiòn de quienes la escuchan, y causa aburrimiento y tristeza no dicen nada, la divina sabiduria decia San Luis Grignion de Monfort, hablaba suave y con autoridad, por eso nadie podia resistirse a tener un cambio en su vida, la sabiduria divina no permite equivocaciones, es directa como espada de dos filos. suave y dulce, porque toca al corazòn, es balsamo para el alma.
    Dios lo bendiga, he escuchado su sermonario esta colmado de sabiduria. Gloria

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  4. Anónimo10:31 a. m.

    hola libra de aquí a octubre falta unos meses para su cumpleaños y ya se adelanta

    minerva

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  5. Anónimo10:44 a. m.

    desde luego no he conocido una curacion maravillosa que la imposicion de las manos, y el soplo sobre la cabeza

    mi alma lo sintió de momento pero yo quizás no me di cuenta hasta los tres días un descanso en el alma y mi carácter totalmente cambiado

    minerva

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  6. Anónimo10:44 a. m.

    desde luego no he conocido una curacion maravillosa que la imposicion de las manos, y el soplo sobre la cabeza

    mi alma lo sintió de momento pero yo quizás no me di cuenta hasta los tres días un descanso en el alma y mi carácter totalmente cambiado

    minerva

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  7. Anónimo12:42 p. m.

    hola guerrera de la luz, sería maravilloso el encuentro de bloggers, paco mi conciudadano dijo que se hospedaba en su casa

    he visto las fotos por internet y creo que lo habeis pasado de maravilla, no

    quizás yo me examine pronto y sea una lastima no poder ir

    ms

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  8. Anónimo12:43 p. m.

    Ya lo dice el refranero:Una cosa es predicar y otra dar trigo.
    Lo esencial del sacerdote no es predicar sino administrar sacramentos, ser alter christum.
    Predicar lo puede hacer cualquiera medianamente formado en oratoria.Administrar sacramentos sólo Dios y el sacerdote.Ni si quiera los ángeles...Ni si quiera la Madre de Dios.

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  9. Anónimo1:03 p. m.

    por esa razon yo no estoy de acuerdo que ninguna mujer reparta la comunion, ni siquiera una monjita

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  10. Anónimo1:45 p. m.

    que la predicacion llegue al fondo de los corazones y del alma, padre

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  11. Anónimo5:05 p. m.

    pues si el encuentro de bloggers va a ser un encuentro de ejercicio espiritual, me parece estupendo

    m

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  12. Que bonito!!!... todo cobra vida cuando estamos en contacto con los demás hijos de Dios... cuando el AMOR es horizontal lo VERTICAL COBRA SENTIDO!!!... ME ENCANTA!!!...

    Es en los brazos abiertos en la cruz y los pensamientos elevados al cielo que nos sentimos completos!!!...

    Me pone feliz que usted esté feliz en su viaje!!!..

    Que el ESPÍRITU SANTO llene su vasija de lo que ÉL sabe que necesita!!!!

    FELIZ DÍA!!!

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  13. ¡Ah, qué buenos tiempos aquellos en que yo estudiaba EGB con los salesianos y me castigaban a venir a las siete de la mañana, cada lunes, con el frío que hacía, por no haber resumido el sermón de cada domingo! ¡Qué bien estaba yo sólo, cumpliendo la penitencia en el jardín helado, mientras los reverendos padres seguían durmiento! ¡Qué bien me sentaban las palizas de los seminaristas cuando yo decía algo que les parecía irreverente! ¡Con cuanto cariño nos lavaban el cerebro y nos hacían acudir cada dos por tres a misa, sin quererlo ni beberlo, sólo porque les apetecía, tragándose horas de clase! ¡Cómo cuidaban de su debido respeto si los interrumpíamos! ¡Cómo nos atraían con todo tipo de instalaciones deportivas! ¡Qué cerrada tenían la pecaminosa piscina, llena de agua inmunda! ¡Qué altos eran los muros! ¡Qué fábrica de ateos, la educación religiosa! ¡Y eso que eran los curas más progresistas y que callo muchas otras cosas!

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